Análisis

Análisis de Entwined para PS4

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS4

Entwined es el título de la ópera prima de PixelOpus, un nuevo estudio de Sony Computer Entertainment compuesto por estudiantes universitarios de desarrollo de videojuegos. Su primer juego, una historia de amor ¿es para todos los públicos?

EDITADO: 08/07/2015: Entwined llega hoy a PS Plus y pasa a engrosar nuestras colección de juegos al instante en julio. ¡Os refrescamos el análisis que le dedicamos!

Siguiendo la estela de juegos como Journey o The Unfinished Swan, Entwined es un “art game”, una experiencia que quiere tocar la fibra del jugador a través de una emotiva historia, sencillas mecánicas de juego y un apartado artístico único. Pero, allí donde otros “art games” triunfaron, con Entwined siempre queda la sensación de que falta “algo” para tener un juego redondo y que, ni siquiera a nivel jugable, ofrece una experiencia inolvidable, pero no nos precipitemos...

La ópera prima de PixelOpus, Entwined nos cuenta, de forma muy poética (y libre a la interpretación) la imposible historia de amor entre un pájaro y un pez, condenados a no poder estar juntos. Así, a lo largo de 9 niveles, llamados “vidas”, nuestro único objetivo es intentar reunirlos. ¿Cómo? Pues con unas mecánicas de juego bastante simples, que se repiten en los 9 niveles y que, además, permiten que cualquiera pueda disfrutarlo aunque no haya tocado un pad…

Cada nivel o vida consta de dos “zonas”. En la primera avanzamos por un tubo, y en su interior siempre están visibles el pez y el pájaro. La mitad izquierda del tubo es la zona por donde se puede mover el pez con el stick izquierdo, mientras que la parte derecha está reservada al pájaro (al que manejamos con el stick derecho). En esta primera zona, debemos rellenar el indicador de energía de cada criatura recogiendo unos orbes y pasando por los portales asociados al color del pez (naranja) y del pájaro (azul).

En esta fase, tanto los orbes como la parte más ancha de los portales que debemos atravesar, están siempre en la parte exterior del túnel, por lo que el propio juego nos recomienda pulsar cada stick hacia el extremo correspondiente (el izquierdo hacia la izquierda y el derecho hacia la derecha). De este modo, movernos por el túnel implica desplazar el stick por el tope de su recorrido, teniendo que hacer siempre movimientos curvos (que no siempre son todo lo rápidos y precisos que nos gustaría).

Cuando la energía de cada criatura esté al máximo, pulsando L1 + R1 se activa un modo de fusión, que acelera un poco el avance por el tubo y nos reta a pasar por los portales sin apenas fallar, para así poder culminar la unión entre ambas criaturas. Y, una vez unidas, alcanzaremos una pequeña zona abierta, por la que podremos volar en libertad para recoger unos orbes y, de nuevo, rellenar con ellos una barra de energía. Al completar esta segunda barra, podemos pintar en el cielo durante unos segundos.

Y eso es, a nivel jugable, prácticamente todo. Lo único que varía de un nivel a otro es la ambientación del tubo (desde una rocosa cueva a una caverna helada), la música de fondo y la dificultad que entrañan los portales que debemos atravesar. En los primeros niveles, estos portales son simples y sencillos, pero pronto dan paso a combinaciones más enrevesadas de puntos por los que debemos pasar, lo que pone a prueba nuestra coordinación con ambas manos (que, al final, es el verdadero reto del juego).

En base a esta fórmula, Entwined tiene varios problemas. El primero y más grave es que, más allá de los detalles poéticos, como que ambas criatures cambien de color al estar cerca, la jugabilidad es muy simplona. Pasar por portales y recoger “bolitas” se vuelve repetitivo tras 20 minutos con el juego y, al final, casi todo el juego se reduce a eso (las zonas de vuelo libre son más breves). Del mismo modo, la sensación de reto no existe ya que nunca morimos, independientemente de lo paquetes que seamos.

En los túneles, da igual que falles al pasar por los portales porque  lo único que sucede es que perdermos energía. Y si el indicador de energía llega a cero, tampoco pasa nada, ya que, con paciencia, siempre podrás volver a rellenarlo. Los niveles son infinitos, se repiten en bucle y puedes seguir jugando en el mismo nivel hasta que lo hagas bien, sin castigar tu “torpeza”. Pero un jugador mínimamente habilidoso puede completar los 9 niveles en menos de 2 horas, dejando una esperiencia realmente breve.

Por suerte, eso es solo el modo historia, ya que para corregir la duración se ha incluido un modo Desafío, compuesto por 5 niveles que vamos desbloqueando. En él debemos atravesar el mayor número de portales posible, contando solo con 3 vidas (cada vez que fallamos un portal, perdemos una). Y no solo eso: este modo incluye ránkings globales para que te puedas “picar” con las puntuaciones de otros jugadores.

Pero, aún con todo, Entwined no consigue superar el lastre de ser una experiencia simple, que no despunta en lo jugable y cuyo mensaje queda muy diluido, sin tocar la fibra sensible como otros “art games”. Un experimiento que en lo visual tiene algunos momentos bellos y poéticos, pero que en su conjunto, no pasará a la historia como un gran juego, sino más bien como un experimento fallido que ha quedado a medio gas.

Valoración

Una poética historia de amor cuyo mensaje queda muy diluido y que, en lo jugable, peca de simple y repetitivo. Y muy breve para costar 8€.

Hobby

66

Aceptable

Lo mejor

Visualmente tiene detalles cuidados. El sonido. El modo desafío.

Lo peor

Es corto y las mecánicas, simples y repetitivas.

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