Análisis

Análisis en exclusiva de Crysis 3

Por David Martínez
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La cima de la carrera armamentística no es ningún rifle de asalto, ni siquiera una bomba inteligente, sino un nanotraje (tranquilos, que no tiene nada que ver con Gandía Shore) capaz de convertir a un soldado en una máquina de exterminar aliens. 

La tecnología será una pieza fundamental en las guerras del futuro. En Crysis 3, Prophet (el protagonista del primer juego) se enfunda un nanotraje que le otorga una fuerza y resistencia sobrehumanas. Se trata de una sofisticada armadura que además tiene la capacidad de generar escudos y volverse invisible durante un tiempo limitado (presionando los gatillos L y R). Así, nuestro papel en el campo de batalla pasa de ser el de un simple soldado a un cazador, que acecha a sus enemigos, sembrando el desconcierto entre dos facciones enfrentadas: la corporación Cell y los invasores Ceph.

  

El argumento y los escenarios retoman muchos aspectos de Crysis 2, casi como si se tratase de un "remake". Los siete niveles del modo campaña (que nos proporcionan entre cinco y ocho horas de juego) están ambientados en la ciudad de Nueva York, destruida por los alienígenas y convertida en una jungla. Incluso se repiten algunas situaciones "memorables" como una gran ola que barre el escenario (esta vez, al estallar una presa) ver cómo los edificios más emblemáticos se derrumban o la -previsible- incursión en instalaciones enemigas.

 


En general, todos los escenarios tienen un diseño abierto, que nos permite afrontar el combate desde distintas perspectivas; infiltración, enfrentamientos "cara a cara" aprovechando los poderes del traje, o como si fuera un "shooter" convencional. Por suerte, el sistema de checkpoints, que nos puso las cosas más difíciles en la segunda entrega, se ha corregido.

 

Prophet tiene un arma desequilibrante: un arco de poleas. En principio cuesta acostumbrarse a su uso, pero el hecho de que no delate nuestra posición, y de que cuente con cabezas intercambiables (puntas perforantes, explosivas, pulso electromagnético...) lo convierte en nuestro mejor aliado. La munición es limitada, pero podemos recoger las flechas de los enemigos caídos. 

 


Si preferimos utilizar armas de fuego, podemos modificarlas en tiempo real con miras telescópicas, cargadores o accesorios para el cañón. Y si nos decantamos por la tecnología Ceph, compensaremos la escasez de munición con potencia. Tampoco faltan pequeñas secciones en las que pilotamos un todoterreno o hacemos de artillero a bordo de un aeronave VTOL de diseño futurista.


Como ya hemos mencionado, la campaña es corta, pero es bastante rejugable, y cuenta con momentos espectaculares. Mención especial para el personaje de "Psycho" que nos acompaña durante la mayor parte del juego (era el protagonista de Crysis Warhead) y con el que construimos una relación de camaradería y rivalidad que evoluciona a lo largo del modo principal.  

 


Hay dos tipos de partidas multijugador. Por un lado, Crysis 3 cuenta con seis modos clásicos (batalla por equipos, guerra de banderas, todos contra todos...) en los que los jugadores van equipados con nanotrajes. En general, la experiencia es muy similar a Halo, por los niveles amplios y la resistencia al fuego enemigo, y también cuenta con un sistema de rangos y mejoras desbloqueables. Pero lo más interesante son los modos asimétricos, como Cazador y Asalto, en que se enfrentan tropas Cell contra soldados equipados con nanotraje (armados con el arco) y que resultan más estratégicos.

 

Si decíamos que la tecnología es clave en el desarrollo del juego, no lo es menos cuando se trata de los aspectos técnicos. Crysis 3 consigue un rendimiento sorprendente en las versiones de consola, con grandes efectos de luz, tratamiento del agua y una IA muy cuidada (aunque no es perfecta). Pero también hemos podido probar la versión de PC y aquí es donde el motor Cryengine 3 da lo mejor de sí mismo, con un acabado que no deja de sorprendernos; se puede aventurar que así serán los juegos de la próxima generación.

 


Dejando a un lado este despliegue gráfico (que también podemos disfrutar en tres dimensiones anamórficas), lo que convierte a Crysis 3 en una experiencia sobresaliente es la sensación de "jugar" con el enemigo desde la superioridad que otorga el nanotraje. No nos infiltramos por supervivencia, sino para ganar la batalla de un modo aplastante, y esto lo convierte en un "shooter" único. Es una lástima que los parecidos con el juego anterior y la escasísima duración de la campaña, aunque sea rejugable, no le permitan llegar aún más lejos.


Valoración

Los múltiples usos del nanotraje, la libertad de acción y el apartado técnico (un auténtico prodigio en la versión para ordenadores) son las principales virtudes de un "shooter" que, lamentablemente se queda demasiado corto en el modo campaña.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Técnicamente es una "bestia", sobre todo en PC. El uso del nanotraje y el arco compuesto.

Lo peor

La campaña se supera en cuatro horas y media. El argumento es casi una repetición de Crysis 2.

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