Análisis

Análisis de F1 Race Stars Powered Up Edition

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: Wii U

F1 Race Stars Powered Up Edition ya está disponible en la eShop de Wii U. El arcade de velocidad de Codemasters llega a la consola de sobremesa de Nintendo con un año y dos meses de retraso respecto a PS3, Xbox 360 y PC, pero lo hace en su versión definitiva y con características adaptadas al Gamepad. ¿Habrá merecido la pena la larga espera?

La Fórmula 1 es la competición automovilística más atractiva del planeta. Como tal, su licencia es una de las más golosas cuando de elaborar videojuegos de velocidad se trata. Codemasters lo sabe bien y, por eso, desde que se hizo con sus derechos hace un lustro, se propuso sacarle el mayor lustre posible. Así, al margen de hacer un simulador, en 2012 decidió ofrecer también una visión más desenfadada del Gran Circo. El resultado fue F1 Race Stars, una suerte de Mario Kart que aunaba velocidad y triquiñuelas a partes iguales. Fue lanzado en noviembre de 2012 para PS3, Xbox 360 y PC, pero, ahora, un año y dos meses después, se reedita para Wii U bajo el subtítulo de Powered Up Edition, una edición que incluye de serie los diversos DLC que se lanzaron para la original. Se puede descargar ya desde la eShop (no existe edición física) a un precio de 24,99 euros.

A grandes rasgos, la base del título es la misma, pero se han añadido pequeñas novedades que intentan darle un mayor empaque. En su día, ya hicimos el análisis de la versión primigenia, así que este texto se centra, en buena medida, en explicar y valorar esas características que se han incorporado en esta nueva versión.

Un Mario Kart de poca monta

F1 Race Stars Powered Up Edition aprovecha la licencia de la Fórmula 1 para convertir a los pilotos, los coches y los circuitos del campeonato en dibujos animados. Ese tono jovial se extiende también al desarrollo, que no se limita a carreras en las que haya que demostrar quién es más hábil con la terna acelerador-freno-volante. Eso es sólo un 50% del desarrollo. El otro 50% le corresponde al uso de todo tipo de artilugios con los que beneficiarse uno mismo o fastidiar a los rivales, como pompas arrojadizas o turbos. Lo mejor es que muchos de esos pluses están basados en elementos que condicionan sobremanera las carreras reales, como el coche de seguridad, la lluvia o el DRS.

El control se mantiene igual que en el resto de plataformas, pero se le saca bastante partido al Gamepad. Así, a la hora de conducir, hay dos configuraciones posibles. Una es, lógicamente, con el joystick; la otra, con el giroscopio. Ladeando el mando a un lado y a otro, podemos simular que tenemos un volante entre manos. Dada la rigidez del manejo de los monoplazas, lo cierto es que el sistema funciona bastante bien, aunque se hace más complicado jugar que con el siempre ergonómico joystick.

El Gamepad también tiene usos visuales. En primer lugar, durante las carreras, nos permite ver el trazado general del circuito y la ubicación de los pilotos en él. En segundo lugar, es compatible con el modo Off-TV, para poder jugar en su pantalla en caso de que la televisión esté ocupada. Son las mínimas adiciones que cabría esperar del hardware de Wii U.

El problema de F1 Race Stars Powered Up Edition es que el manejo es realmente brusco para lo que cabe exigirle a un arcade de estas características. A diferencia de otros títulos, como Mario Kart o Sonic & All-Stars Racing Transformed, el control no cuenta con un botón de derrape, por lo que las trazadas se gestionan únicamente con el acelerador y el freno. Ese intento de ser fiel a la exigencia de un bólido de Fórmula 1 no le hace demasiado bien al conjunto. Por lo general, los cambios de dirección resultan demasiado toscos. Nada nuevo bajo el sol: ya sucedía en PS3, Xbox 360 y PC. Lo único especial que podemos hacer es pasar sobre unas moquetas blanquiazules que, al dar acelerones, recargan el KERS.

En lo referente a la IA, los rivales siguen teniendo altibajos en su conducción y, del mismo modo que podemos pasearnos en una carrera, puede que en otra nos hundamos, a menudo por culpa del maremágnum que propicia la concatenación de objetos de ataque. Tampoco hay ninguna novedad reseñable respecto a los modos de juego. El modo Trayectoria sigue teniendo treinta copas y hay hasta nueve tipos de pruebas: carrera, eliminatoria, pole, tomatramos, eslalon, repostaje, cazatrofeos, exhibición y contrarreloj. Esa variedad es uno de los puntos fuertes del juego, pues no es lo mismo una carrera al uso que otra en la que debamos preocuparnos por pasar entre puertas de colores o que otra en la que haya que vigilar la cantidad de gasolina que llevamos en el depósito. Eso sí, el rendimiento de todos los vehículos es idéntico. Se le podría haber sacado partido a obviedades como que un Red Bull es más veloz que un Marussia, compensando con, por ejemplo, una mayor robustez del segundo.

El multijugador se reduce a partidas para cuatro jugadores a pantalla partida, individualmente o en dos equipos. El problema es que no hay posibilidad de jugar online, cuando la versión de 2012 sí que lo permitía. No se entiende demasiado ese recorte.

Estamos en 2014, según el calendario gregoriano…

Uno de los grandes problemas del juego es que tiene una licencia realmente desfasada. A día de hoy, muchos nos mordemos ya las uñas por saber cómo serán los monoplazas de la temporada 2014, que dará comienzo en apenas dos meses. La temporada 2013, en la que Sebastian Vettel se paseó por los circuitos de medio mundo, queda ya muy lejos. Pues bien, los monoplazas y los coches de F1 Race Stars Powered Up Edition son, ni más ni menos, que los de 2012. El título salió ya apurando el límite temporal en su día, y el desfase se ha acentuado aún más con esta edición de Wii U. En total, hay veinticuatro pilotos y doce escuderías reales, a las que se añaden cuatro conductores y dos equipos ficticios. Así, no se trata ya de que Felipe Massa salga en Ferrari en vez de en Williams o de que Hamilton aparezca en McLaren en lugar de en Mercedes, sino de que aparece incluso Pedro de la Rosa en el ya extinto equipo HRT.

En cuanto a los circuitos, hay un total de quince: Bélgica, Alemania, Italia, Abu Dabi, Mónaco, Singapur, Australia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Brasil, Japón, Canadá, India, China y Europa. Todos ellos son bastante resultones, pues toman elementos característicos de cada trazado real y de su correspondiente país para hacer adaptaciones bastante lúcidas. Es cierto que les faltan más atajos que den variedad a las carreras, pero, aun así, lucen muy bien.

Hay que destacar que cuatro de esas pistas no se incluían de serie en la versión primigenia del juego. Se trata de las de Europa (Valencia), India, China y Canadá, que se lanzaron como contenidos descargables de pago. El circuito de Valencia está inspirado en la zona del puerto y la Ciudad de las Artes y las Ciencias, con elementos curiosos como naranjas que caen al suelo y, al espachurrarse, pueden entorpecer nuestra marcha. En el de China, se pueden observar la famosa tribuna de meta y la curva de casi 360º a final de recta, aderezadas con motivos chinos o partes de la Gran Muralla. En el circuito de India, por su parte, no falta el Taj Mahal. Finalmente, en Canadá, destacan la nieve o los puentes a imagen y semejanza de los de Montreal. Esas cuatro incorporaciones cuentan con un gran diseño, pero no hay que olvidar que estaban ya hechas en enero de 2013, por lo que no se han creado expresamente para Wii U. Curiosamente, en el año entero que ha pasado desde entonces, parece que no ha dado tiempo a incluir los otros cinco grandes premios que conformaron aquel campeonato de 2012. De Malasia, Bahréin, España, Hungría y Corea no hay ni rastro.

Gráficamente, el juego rinde muy bien. El motor EGO es siempre una garantía y, aunque la exigencia gráfica de estas carreras no es la misma que en otros títulos de Codemasters, como F1 2013, lo cierto es que el resultado es estupendo. El diseño artístico está lleno de colorido, en especial los circuitos, sin desdeñar tampoco el parecido de las caras de los pilotos, los cascos y los monoplazas. Mención especial merece el efecto de la lluvia, muy logrado. Todo va muy fluido y la sensación de velocidad está lograda.

Tardía es la hora

F1 Race Stars Powered Up Edition es un título aceptable dentro del género de la velocidad arcade y aprovecha muy bien la licencia de la Fórmula 1 dándole una vuelta de tuerca en forma de circuitos peculiares y objetos icónicos. Ahora bien, su control no acaba de atinar, pues la ausencia de derrapes hace que, a menudo, se sienta tosco.

El mayor problema es que es un título desfasado a todos los efectos. Debería haber sido, prácticamente, un título de la primera hornada de Wii U, allá por noviembre de 2012. Sin embargo, llega año y dos meses después, con una licencia anticuada, sólo en formato digital, a un precio excesivo (24,99 euros) y con unas “novedades” que no pasan de cuatro circuitos que ni siquiera son inéditos. Por suerte para la consola de Nintendo, Mario Kart 8 ya está a la vuelta de la chicane.

Valoración

Adapta la esencia de la Fórmula 1 con buenos planteamientos, pero el control resulta demasiado tosco. Incluye características adaptadas a Wii U, pero debería haber salido en 2012, no ahora.

Hobby

62

Aceptable

Lo mejor

Los pluses, como el coche de seguridad o la lluvia. Variedad de pruebas. El diseño de los circuitos.

Lo peor

La licencia es de 2012. No incluye online ni circuitos inéditos. Sólo sale en digital y es caro.

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