Análisis

Análisis de Fairy Fencer F

Por Daniel Acal
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Versión comentada: PS3

Compile Heart, los creadores de Record of Agarest War o Hyperdimension Neptunia, vuelven a la carga con Fairy Fencer F, otro J-RPG que ofrece bastantes puntos en común con el juego de las "diosas-consola", aunque presenta una historia bastante más sólida y un sistema de combate por turnos con mucha miga. Además llega en exclusiva para PS3.

Para Loquillo, FFF significa Feo, Fuerte y Formal. También hay un asqueroso chiste machista sobre "tres efes" que por supuesto no voy a reproducir aquí. Pero para Compile Heart, FFF son las siglas de Fairy Fencer F, un juego de rol que llega a occidente con un año de retraso con respecto a su salida en Japón de la mano de NIS America y Bandai Namco. Este sello nipón tiene gran experiencia en el género, empezando por aquella adaptación a PSP de Astonishia Story (uno de los mejores juegos que tuvo la consola coreana GP32) y terminando por los mucho más recientes y populares (entre los fans del género, se entiende) Record of Agarest War o Hyperdimension Neptunia.

Precisamente, Fairy Fencer F comparte algunos de los esquemas que el estudio utilizó en los Hyperdimension Neptunia, aunque en esta ocasión la historia es más "sólida" y está más en consonancia con lo que podemos esperar de un J-RPG (vamos, que es mucho más convencional que la de HN). Dicha historia tiene como telón de fondo una antigua lucha entre una diosa buena y un dios malo que trataron de imponerse uno a otro creando multitud de armas llamadas Furies las cuales, paradójicamente, terminaron inmovilizando a ambas deidades que actualmente se hayan sumidas en un letargo del que sólo unos pocos elegidos pueden hacerles salir. 

Los Fencers, la versión anime de los Inmortales

Estos elegidos son los Fencers, una especie de Inmortales que recorren el mundo buscando estas armas a cualquier precio. Los Fencers son los únicos capaces de empuñar estas armas y de exprimir todo su poder. Dicho poder va a asociado a una Fairy, o dicho de otro modo cada una de estas armas encuerra el poder de un hada, dando lugar a una gran varierdad de efectos. Algunos de estos Fencers son buenos pero otros no dudarán en enfrentarse a otros fencers para conseguir arrebatarle sus armas. Afortunadamente nuestro protagonista, que responde al nombre de Fang, es de los buenos, y en su camino buscando recuperar las 100 furies que hay se cruzara con otros héroes y heroinas que se unirán a su causa y a los que también podremos manejar.

El desarrollo nos ha recordado bastante al de Hyperdimension Neptunia. Y es que en Fairy Fencer F también nos moveremos por el mundo a base de menús. Aunque el mapeado no sea del todo lineal, no encontraremos un amplio escenario para explorar con libertad sino que en dicho mapa tendremos que seleccionar el destino al que queremos ir. Dentro de las ciudades, se mantiene este esquema de menús, eligiendo el lugar que queremos visitar que quedará ilustrado por una escena estática. Aquí nos esperan toneladas de conversaciones (con textos en inglés y voces en inglés o japonés) ilustradas por las típicas escenas semiestáticas o, si el momento es especialmente emocionante, con una sencilla secuencia de vídeo (no abundan).

Cuanto entremos en una mazmorra, sí exploraremos un entorno 3D muy al estilo de los que vimos en Hyperdimension Neptunia: muy sencillitos en su concepción, lineales y bastante “pasillescos” y con los ornamentos justos. Los combates no son aleatorios, es decir, veremos a los enemigos pululando por los escenarios y, si somos lo bastante hábiles, seremos capaces de evitarlos si no deseamos entablar combate (si nos ven, vendrán a por nosotros).

Combates repletos de opciones

En cuanto a los combates en sí mismos, son por turnos aunque podremos mover a los personajes dentro de las arenas de combate como si fueran en tiempo real. Nos explicamos: cuando se inicie el combate, a la izquierda veremos el orden de los turnos,. Nosotros podemos llevar hasta tres personajes en nuestro grupo (podremos alternarlos de un grupo bastante amplio que iremos reclutando a medida que avancemos). En cada turno, tendremos libertad para mover a nuestro personaje por el área donde se desarrolla el combate para colocarnos en la posición más ventajosa y elegir una opción dentro de la “ruleta”: atacar, defenderse, usar ítems, etc. Esto es lo básico, ya que también podremos optar por ataques especiales (que vienen acompañados por una secuencia muy a lo Final Fantasy de Psone), ataques combinados, la posibilidad de “fairyzarnos” (transformar a nuestros personajes en una versión más “moderna” y devastadora; algo parecido a lo que se podía hacer en Hyperdimension Neptunia) e incluso de hacer combos de hasta cuatro movimientos de ataque en el mismo turno.

Además, las armas se pueden mejorar y para extraer las habilidades de cada fury podremos “sacrificarla” extrayéndola cual Rey Arturo de la maraña de armas que atenazan a las dos deidades (¿a cual liberarás primero, al malo o a la buena?). En definitiva, un sistema de combate que ofrece bastantes posibilidades y que en cierto modo sostiene el anodino desarrollo de Fairy Fencer F, que es bastante lineal y sosete ya que la exploración del mapeado se reduce básicamente a ir por “pasillos” combatiendo (o evitando) a los enemigos. Completar la historia principal puede llevarte unas 25 horas (aunque tiene varios finales), pero lamentablemente las tareas secundarias que ofrece son bastante repetitivas. Tal vez con unas “side quests” más interesantes, el resultado final habría sido más atractivo.

Ilustres en el apartado técnico... que decepcionan

Lo que no podemos perdonarle es su paupérrimo apartado gráfico. Ya hemos mencionado que los entornos 3D por los que nos movemos son tremendamente básicos y parcos en detalle. Pero es que además lucen una pátina borrosa incomprensible, teniendo en cuanta además la poca fluidez con la que se mueven los personajes y la escasez de elementos en pantalla. En cuanto a las escenas semiestáticas que acompañan los diálogos, nos gustaría poder ensalzar la obra de Yoshitaka Amano (ilustrador conocido por su trabajo en la saga Final Fantasy), pero nos ha parecido un diseño muy convencional y poco arriesgado. Es tan poco original que el protagonista, Fang, parece dibujado por Tetsuya Nomura (de hecho, su diseño nos recuerda extrañamente a Sora, el protagonista de los Kingdom Hearts). Y si el apartado artístico nos ha decepcionado, lo mismo podemos decir la de música. Esperábamos mucho de Nobuo Uematsu y su banda, pero lo cierto es que las melodías que nos acompañan en Fairy Fencer F no son comparables ni por asomo a ninguna de las inolvidables piezas que Uematsu nos regaló en las distintas entregas de Final Fantasy en las que participó.

Fairy Fencer F es un J-RPG sin demasiadas pretensiones que posiblemente convenza a los acérrimos del género. La pena es que podría haber llegado mucho más lejos si se hubieran cuidado más determinados aspectos. Con un apartado gráfico más elaborado y, sobre todo, presentando un desarrollo menos lineal y repetitivo, estaríamos hablando de un juego de rol mucho más recomendable. Y sobre todo, el hecho de que llegue con los textos en inglés le condena en nuestro país a un nicho de público todavía más reducido. Pero aún así, seguro que a algunos de los que habéis llegado hasta aquí leyendo este "ladrillo" os gustaría tener la edición especial de Fairy Fencer F o incluso ya la tenéis encargada y camino de vuestra casa.

Valoración

Fairy Fencer F es un J-RPG con un buen sistema de combates pero lastrado por un repetitivo desarrollo y unos gráficos antediluvianos. Y con textos en inglés.

Hobby

67

Aceptable

Lo mejor

Los combates tienen su miga y la historia, si dominas el inglés, tiene su gracia.

Lo peor

Gráficamente es bastante pobre y su desarrollo es algo cansino por repetitivo.

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