Análisis

Análisis de Fez

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

Acabada su exclusividad con Xbox Live, FEZ, uno de los juegos indie más laureados de 2011 y 2012 llega por fin a todas las consolas PlayStation “activas”, gracias una vez más al cross buy. Hora de disfrutar de una nueva obra maestra…

Intentar contar qué es y qué ofrece Fez , el primer y único juego de Polytron, es más complejo de lo que parece. Primero, porque explicar sus mecánicas sin verlo no le hace justicia. Y, segundo, porque es casi imposible desvelar su esencia sin destripar algunos de sus secretos… y tampoco es justo. Para abrir boca diremos que es uno de los juegos mejor pensados de cuantos hay en las tiendas digitales, una pequeña maravilla que te atrapará a poco que te gusten los plataformas, los desafíos y la estética pixelada.

Para aquellos que no lo sepan, “fez” es el nombre de un sombrero de color rojizo cuyo uso está muy extendido por el norte de África y Turquía. Un sombrero que, al caer en las manos de Gomez, el protagonista, cambia su vida por completo. Y es que Gomez vivía ignorante y tranquilo en un mundo plano, 2D, pero gracias a los poderes del sombrero descubre que en realidad todo es 3D y que su mundo está a punto de sumirse en el caos. Para evitarlo, debe recuperar 32 bloques dorados, muchos de ellos descompuestos a su vez en 8 cubos más pequeños. Estos bloques, a medida que los vamos recuperando, hacen las veces de llaves para abrir accesos a otros niveles.

A grandes rasgos, Fez es una aventura plataformera, de desarrollo 2D y de corte “más bien clásico”. Tenemos un botón de salto, podemos trepar por enredaderas y escaleras, interactuar con otros personajes con el botón circulo e incluso levantar cajas y bombas o manipular palancas, siendo algunas de estas acciones vitales para resolver algunas situaciones y así avanzar por los escenarios. La novedad está en que pulsando L o R giramos el entorno 90º grados a la izquierda o la derecha, respectivamente, jugando así con la perspectiva y revelando caminos y cosas que no eran visibles, como puertas o cofres que pueden contener bloques dorados (los menos) o ítems como llaves para abrir puertas con candado o mapas del tesoro.

Nosotros siempre vemos un entorno plano, pero al rotarlo, algunas zonas encajan, otras se superponen o crean ventanas para pasar de un plano posterior a uno anterior o, directamente, algunas plataformas se acercan permitiendo casi siempre encontrar un camino para avanzar o alcanzar un cubo dorado. A menudo hay que pensar un poco y probar cosas distintas para llegar al lugar que queremos y, en este sentido, no es un juego que nos lleve de la mano y nos diga por donde hay que ir. No trata al jugador como un “idiota”, sino como a un ser inteligente capaz de encontrar las soluciones por sí mismo. Algo que no abunda demasiado últimamente, la verdad…

Pero tranquilos, porque tampoco es una experiencia que pretenda castigar al jugador. Sirvan como ejemplo las muertes. No tenemos vidas y podemos fallar cuanto queramos: si caemos desde una gran altura, el juego nos devuelve a la posición desde la que saltamos. No. Los retos de Fez son otros. Primero, descubrir el mundo sin ayuda ni guía de ningún tipo. Su mundo está compuesto por una maraña de puertas y niveles (más de 100) en los que es muy fácil perderse, avanzar y dejarnos cosas atrás. Así pues, la exploración es vital… tanto o más como el mapa que sacamos con SELECT.

Este mapa nos muestra la mencionada maraña de niveles y puertas, añadiendo además importante información extra, como si aún queda algún cubo dorado por recoger o algún portal que nos conduzca a otras zonas. Puede resultar algo inoperante, porque no da información exacta de donde está cada puerta y es un poco lioso, pero sin él, la sensación de estar aún más perdidos sería mayor, sobre todo cuando tienes más de la mitad de los bloques dorados recogidos y la dificultad para encontrar más empieza a dispararse…

En segundo lugar, Fez nos invita a pensar mediante una gran variedad de situaciones, puzles y enigmas en los que apenas da pistas. No vamos a entrar en detalle por no destripar nada a nadie… pero no es raro entrar en una sala, ver varios bloques, alguna referencia visual (como guiños a las fichas de Tetris) y tras haber enredado 10 minutos con ellas, no haber descubierto qué hacer. Es solo un ejemplo, pero hay muchos más. Y hay otras situaciones más "tecnológicas"... pero no decimos más.

En cualquier caso, aunque te atranques, aunque no sepas que hacer, aunque visites 10 veces el mismo escenario en busca de nuevos caminos que no encuentras, Fez no llega a aburrir, a desesperar, a cansar. Quizá se deba a su estilo de juego, a que no hay enemigos que abatir, a que los entornos son variados o a que la música consigue transmitir más que en otros títulos (el trabajo de Disasterpeace es soberbio)…o a todo junto, pero lo cierto es que en sus momentos más difíciles, Fez no es de esos juegos que invitan a abandonar o a tirar el mando contra el televisor.

Tampoco podíamos dejar de alabar su artístico y pixelado apartado visual, que derrocha un detalle y simpatía pocas veces visto. Si hablamos de los personajes, Gomez es adorable, incluidas sus animaciones (realizadas por Paul Robertson, quien participó en Scott Pilgrim vs The World), o las criaturas que pueblan muchos de los niveles. Si hablamos de los entornos, ofrecen algunas interesantes virguerías, como ciclo noche/día (algunas situaciones o puzles solo se superan en algún momento concreto) y son increíblemente variados, desde coloristas parajes a monocromas alcantarillas que estéticamente recuerdan a los juegos de Game Boy. Y sí, también hay guiños a otros juegos, como Super Mario o el mencionado Tetris, aunque tampoco diremos nada más...

No menos sublime es el trabajo que ha realizado el estudio catalán Blitworks a la hora de adaptar el juego a las distintas máquinas de Sony. La versión que hemos analizado, la de Vita, destaca por moverse igual de bien que en sobremesa y, además, por eliminar casi por completo las ralentizaciones puntuales que el juego sufría en la versión de Xbox 360 al, por ejemplo, salvar la partida automáticamente.

Completar Fez puede llevar fácilmente entre 7-10 horas, dependiendo de lo “hacha” que seas, y eso sin contar con los trofeos o una de las búsquedas opcionales, los anti-cubos. Unas horas que sin duda alguna están entre lo mejorcito que ha ofrecido el panorama independiente a los videojuegos. Un título que, a poco que te gusten los plataformas y los puzles, deberías darle una oportunidad si no lo jugaste en su día, más teniendo en cuenta que por 9,99 euros te llevas el juego para 3 consolas distintas, pudiendo compartir la partida guardada. Seguro que no te arrepientes, porque es único en su especie.

Valoración

Fez es un título único, que te enamorará con sus mecánicas originales y su apartado visual y sonoro, simplemente inolvidables. Un título que, además, engancha de principio a fin como pocos títulos saben.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Mecánicas originales, estética, simpatía, ambientación, sonido... lo tiene prácticamente todo.

Lo peor

Perderse puede resultar fácil. El mapa es algo confuso. Llega a volverse algo difícil según avanzas.

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