Análisis

Análisis de Fire Emblem Awakening

Por Roberto J. R. Anderson
-

3DS recibe un importante juego destinado a ampliar la audiencia de la prestigiosa saga Fire Emblem, además de contentar más que nunca a sus entusiastas seguidores. Os presentamos una de las más grandes apuestas portátiles de Nintendo para este año.

unque en occidente no recibimos entregas hasta la época de GB Advance, Fire Emblem es una saga con más de 20 años de historia y está considerado como el más importante representante del rol táctico. En todo este tiempo, el estudio japonés Intelligent Systems (Paper Mario y Advance Wars) ha ido refinando la fórmula paso a paso, hasta crear esta joya tan especial que llevará la saga a un nuevo nivel de aceptación y éxito.
La esencia Fire Emblem
Quienes hayáis probado otras entregas estaréis familiarizados con su mecánica, basada en épicos combates por turnos en los que vuestros personajes se enfrentan a ejércitos enemigos con objetivos como acabar con todos ellos o abrirse paso hasta derrotar al comandante. A medida que avancéis, más personajes se unirán a vuestra causa, algunos de manera automática y otros tras hablarles en mitad de un combate o al cumplir ciertos requisitos. Estos personajes están construidos con elementos tradicionales del rol como subida de niveles, aprendizaje de habilidades y, lo más importante, una cuidadísima personalidad, trasfondo personal y diseño único para cada uno de ellos.
Como en los mejores juegos de rol, seréis testigos de una apasionante aventura con componentes de fantasía como dragones y magia, en la que llevaréis a Chrom, príncipe del reino de Ylisse, y sus leales compañeros, a través de una b
b serie de conflictos con otras naciones. Pero, a diferencia del rol más puro, Fire Emblem prescinde de elementos de exploración (a excepción de su sencillo mapamundi) para centrarse en sus maravillosas batallas.
Para cada combate tendréis que seleccionar un número determinado de personajes (entre 12 y 15), y uno de los puntos clave es sacar partido de sus más de 40 clases distintas: podéis promocionarlos a clases superiores cuando lleguen a cierto nivel, o cambiarlos por clases diferentes si es vuestro deseo. En este sentido, las posibilidades de personalización son inmensas, ya que además vuestros personajes pueden aprender de forma permanente nuevas habilidades cada vez que dominan una nueva clase. Por ejemplo, como espadachín podréis obtener la habilidad que otorga +5 en Fuerza al sostener una espada, y los aurigas oscuros aprenden el utilísimo Impacto Final, que les permite un movimiento extra tras derrotar un enemigo.
Una fórmula en evolución
El juego presenta dos importantes características que introdujo la anterior entrega de DS (exclusiva de Japón). En primer lugar, la presencia de un personaje al que personalizar al gusto –nombre, sexo y apariencia–, que se convierte en la mano derecha del príncipe. Y en segundo lugar, la acertada selección entre modo Clásico (los personajes caídos en batalla mueren) y Novato (los recuperáis al acabar el combate, y podéis guardar en medio de la batalla). Aunque el Clásico es seña de identidad de la saga, es genial tener libertad para que cada jugador disfrute a su manera, y además podéis combinar esta decisión con diferentes modos de dificultad y personalizar al máximo la experiencia. ¡Y os aseguramos que la combinación de Novato y Dificultad Extrema no deja de ser un desafío enorme!
Por otra parte, Awakening permite una interacción entre personajes más gratificante que nunca: podéis colocar a dos personajes en casillas contiguas, que el uno se apoye al otro y aumenten sus probabilidades de éxito en ataque y defensa, lo cual proporciona una importante dimensión estratégica para la batalla. Pero lo mejor de todo es que, cuanto más luchen juntos, más estrecharán sus vínculos y desbloquearéis conversaciones personales entre ellos. Incluso podréis hacer que acaben enamorándose, casándose y teniendo hijos, ¡que se unirán como personajes jugables y heredarán habilidades de sus progenitores!
Por todo lo que os hemos contado, ya imaginaréis lo rejugable y personalizable de Fire Emblem, ya que cada partida es muy diferente según los personajes que uséis, las parejas que forméis, las clases y modos de dificultad que escojáis y otros factores. Además, su estupendo uso de StreetPass permite combatir contra equipos de otros jugadores y conseguir sus objetos, y también hay un modo cooperativo local. En definitiva, el mejor Fire Emblem y un gran paso en la sag

Aunque en occidente no recibimos entregas hasta la época de Game Boy Advance, Fire Emblem es una saga con más de 20 años de historia y está considerado como el más importante representante del rol táctico. En todo este tiempo, el estudio japonés Intelligent Systems (parte de Nintendo y también creadores de Paper Mario y Advance Wars) ha ido refinando la fórmula paso a paso, hasta crear esta joya tan especial que llevará la saga a un nuevo nivel de aceptación y éxito.

La esencia Fire Emblem

Quienes hayáis probado otras entregas estaréis familiarizados con su mecánica, basada en épicos combates por turnos en los que vuestros personajes se enfrentan a ejércitos enemigos con objetivos como acabar con todos ellos o abrirse paso hasta derrotar al comandante. En cada turno movéis a todos vuestros personajes a través de las casillas del mapa de batalla y, dependiendo de las armas y hechizos con las que cuente cada uno, puede atacar al enemigo desde una casilla o dos de distancia (o incluso desde más lejos gracias a recursos como el arco largo).


Cuando entráis en conflicto directo con un enemigo, la acción pasa a unas secuencias en las que se representan los ataques, que en el caso de Awakening son mucho más espectaculares que en cualquier entrega anterior. Y, al finalizar vuestro turno, es el enemigo quien mueve sus unidades para haceros daño dentro de su rango de movimiento.

A medida que avancéis, más personajes se unirán a vuestra causa, algunos de manera automática y otros tras hablarles en mitad de un combate o al cumplir ciertos requisitos. Así iréis aumentando el tamaño de vuestro ejército y conociendo a todo tipo de reclutas, cada uno con sus posibilidades, fortalezas y debilidades. Estos personajes están construidos con elementos tradicionales del rol como subida de niveles, aprendizaje de habilidades y, lo más importante, una cuidadísima personalidad, trasfondo personal y diseño único para cada uno de ellos.

Rol y estrategia

Como en los mejores juegos de rol, seréis testigos de una apasionante aventura con componentes de fantasía como dragones y magia, en la que llevaréis a Chrom, príncipe del reino de Ylisse (el cual gobierna su hermana), y sus leales compañeros, a través de una serie de conflictos con otras naciones y con misteriosos enemigos. La familia de Chrom desciende de Marth, el personaje más emblemático de la saga que protagonizó entregas en NES, Super NES y sus remakes de DS, además de aparecer en Super Smash Bros. para GameCube y Wii. Sin embargo, aunque Awakening se desarrolla en el mismo universo que aquellos Fire Emblem y hay algunos guiños a ellos, el argumento es totalmente nuevo, independiente y transcurre muchos siglos después, por lo que es perfectamente entendible aunque sea vuestro primer contacto con la saga.

Eso sí, a diferencia del rol más puro, Fire Emblem prescinde de elementos de exploración (a excepción de su sencillo mapamundi) para centrarse en sus maravillosas batallas de estrategia por turnos. Para cada combate tendréis que seleccionar un número determinado de personajes (normalmente entre 12 y 15), y uno de los puntos clave es sacar partido de sus más de 40 clases distintas: podéis promocionarlos a clases superiores cuando lleguen a cierto nivel, o cambiarlos por clases diferentes si es vuestro deseo. Tenéis a vuestra disposición mercanarios, espadachines, magos, paladines, caballeros pegaso, manaketes capaces de convertirse en dragón y muchísimas más clases.

En este sentido, las posibilidades de personalización son inmensas, ya que además vuestros personajes pueden aprender de forma permanente nuevas habilidades cada vez que dominan una nueva clase. Por ejemplo, como espadachín podréis obtener la habilidad que otorga +5 en Fuerza al sostener una espada, y los aurigas oscuros aprenden el utilísimo Impacto Final, que les permite un movimiento extra tras derrotar un enemigo. Una de las claves para superar los niveles de dificultad más exigentes consiste en construir personajes que pasen por varias clases y obtengan habilidades de cada una.

Elementos inéditos en occidente

El juego presenta por primera vez a los occidentales dos importantes características que introdujo la anterior entrega de DS (que decepcionantemente nunca salió de Japón). En primer lugar, la presencia del avatar, un personaje al que personalizar al gusto en nombre, sexo y apariencia, que se convierte en la mano derecha del príncipe. Este personaje personalizable tiene una gran importancia tanto en combate como en historia: se convertirá en uno de vuestros reclutas más poderosos, y buena parte del argumento gira en torno a él y su relación con Chrom.


Y en segundo lugar, la acertada selección entre modo Clásico (los personajes caídos en batalla mueren) y Novato (los recuperáis al acabar el combate, y podéis guardar en medio de la batalla). El Clásico es la seña de identidad de la saga, que os hará medir al milímetro cada movimiento para salvaguardar las vidas de vuestros queridos compañeros y os hará maldeciros a vosotros mismos cuando un error vuestro haga caer alguno.

Sin embargo, es estupendo tener libertad para que cada jugador disfrute a su manera, ya que una experiencia de juego con la muerte permanente desactivada también puede ser totalmente válida. Además, podéis combinar esta decisión con diferentes modos de dificultad y personalizar al máximo la experiencia, lo cual sin duda ofrece grados de juego muy interesantes. Y es que, aunque la combinación de Clásico y Dificultad Extrema + es el reto definitivo, combinar Novato y Dificultad Extrema + tampoco deja de ser un desafío gigantesco.

La única pega es que en modo Clásico no hay posibilidad de guardar en medio de las batallas (sólo antes y después de empezarlas), a diferencia de las entregas de DS que introdujeron la muy buena idea de colocar dos o tres puntos de guardado repartidos en cada mapa de batalla. El problema de esto es que, si hacia el final de la batalla perdéis por algún infortunio a un personaje al que no estáis dispuestos a renunciar, no os quedará más remedio que volver a empezar el combate desde el inicio, y es posible que perdáis más de una hora de juego. Esto puede ser un poco frustrante y creemos que los puntos de guardado de DS deberían haber tenido continuidad, aunque, visto de otro modo, parte de la gracia es tener que resignarse a veces a perder un miembro del equipo como castigo por un error.

Codo con codo

Por otra parte, Awakening permite una interacción entre personajes más gratificante que nunca: podéis colocar a dos personajes en casillas contiguas para que el uno se apoye al otro y aumenten sus probabilidades de éxito en ataque y defensa, lo cual proporciona una importante dimensión estratégica para la batalla. Vuestros ataques serán más certeros así, a veces el personaje de apoyo incluso dará un golpe adicional, y en el turno del enemigo tendréis más posibilidades de esquivar su arremetida. Además, también podéis agrupar dos personajes en una sola unidad y separarlos cuando gustéis; así es posible avanzar junto al apoyo y mover más rápidamente a personajes con menor movilidad.


Pero lo mejor de todo es que, cuanto más luchen juntos, más estrecharán sus vínculos y desbloquearéis conversaciones personales entre ellos. Incluso podréis hacer que acaben enamorándose, casándose y teniendo hijos, ¡que se unirán como personajes jugables y heredarán habilidades de sus progenitores! Estos retoños están entre los personajes con mayor potencial del juego, y su herencia les permite cosas tan interesantes como obtener habilidades que de otra manera sólo pueden aprender clases reservadas al sexo contrario.

Multijugador y contenidos adicionales

Las opciones StreetPass están muy bien planteadas, y gracias a ellas podéis interactuar en vuestro mapamundi con equipos de los jugadores con los que hayáis cruzado. Así tendréis la posibilidad de luchar contra los personajes de otros (controlados por la CPU), adquirir sus objetos y reclutar a sus avatares.

Sin embargo, las opciones multijugador se quedan cortas y están limitadas a un sencillo cooperativo local llamado "Duelo conjunto", y no hay ningún tipo de modalidad competitiva ni juego online. Es una lástima, porque un juego como este podría ofrecer mucho más en ese sentido, y la cosa es aún más sangrante si tenemos en cuenta que en DS sí había batallas por WiFi de uno contra uno.


Pero de lo que no hay duda es de que como experiencia individual es una pasada. Y, aunque el juego ya viene cargado de contenidos (40 horas de aventura principal, montones de misiones opcionales y una enorme capacidad rejugable), durante los próximos meses llegarán más misiones y personajes que empliarán aún más el juego. Algunos de estos contenidos serán gratuitos por SpotPass, mientras que otros serán DLCs de pago.

Apartados visual y sonoro

Visualmente, lo que más destaca son sin duda sus excelentes escenas animadas, que están al nivel de la mejor animación japonesa: la historia se narra tanto con estas escenas como con modelados de los personajes junto a clásicas cajas de texto. En batalla el aspecto es más sencillo, especialmente por los sencillísimos sprites 2D de los personajes. Cada clase tiene su propio sprite, como es habitual en la saga, aunque en las secuencias de ataques la visión cambia radicalmente para ofrecer modelados muchísimo más detallados e individuales de los personajes.

Además, estas secuencias cuentan con distintas cámaras a vuestra disposición. La automática, que es la que aparece por defecto, va cambiando de ángulo para mostrar una escena de lo más espectacular, y también podéis elegir verlo todo en primera persona desde los ojos de vuestro personaje, o desde un lateral.


Por otra parte, el efecto 3D está muy logrado tanto en las partes argumentales como jugables: la sensación de profundidad es agradable, y a veces veréis pájaros y otros elementos que parecen salirse de la pantalla.

Awakening adopta también una buena tendencia que por suerte está cada vez más extendida: la posibilidad de elegir las voces entre su doblaje en inglés o el original en japonés (los textos, por supuesto, están en castellano). Eso sí, el doblaje es bastante reducido y en su mayor parte se limita a palabras sueltas de los personajes. En cuanto a la banda sonora, cuenta con épicas y muy disfrutables melodías, e incluye tanto temas clásicos como otros nuevos.

Conclusiones

Por todo lo que os hemos contado, ya imaginaréis lo rejugable y personalizable de Fire Emblem Awakening, ya que cada partida es muy diferente según los personajes que uséis, las parejas que forméis, las clases y modos de dificultad que escojáis y otros factores. Esta entrega toma muchas de las mejores ideas de sus predecesores y las presenta en un envoltorio más pulido, y su principal aportación es ofrecer más que nunca una experiencia individualizada y ajustada para cada tipo de jugador. Todo esto lo convierte en el mejor Fire Emblem y un paso importante en la saga.

Valoración

Si tenéis una 3DS y no sois alérgicos a la estrategia y el rol, este juego no puede faltar en vuestra colección. Los amantes de la saga lo disfrutarán más que nunca, y los nuevos jugadores descubrirán algo muy especial.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Gran diseño de batallas y sistema de relaciones entre personajes. Enorme profundidad de juego.

Lo peor

El multijugador podría apuntar mucho más alto. Sin puntos de guardado en batalla en modo Clásico.

Lecturas recomendadas