Análisis

Análisis de Fire Emblem Fates: Estirpe

Por Roberto J. R. Anderson
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Versión comentada: 3DS

Fire Emblem Fates: Estirpe es una de las dos ediciones básicas que se ponen a la venta el mismo día para 3DS. Esta edición es la más accesible, y está especialmente dirigida a un público menos acostumbrado al rol y la estrategia.

Tras ofreceros ayer el análisis de la versión Conquista de Fire Emblem Fates, hoy toca hacer lo propio con la edición Estirpe. Sin embargo, y al igual que hicimos con el primer texto, aquí no sólo nos centraremos en Estirpe sino que también profundizaremos en aspectos globales del juego. Recomendamos leer primero el anterior análisis y luego este, porque se complementan el uno al otro.

Defendiendo Hoshido

Como ya os comentamos en el anterior análisis, el protagonista de Fire Emblem Fates (un avatar personalizable cuyo nombre por defecto es Corrin) crece en el reino de Nohr, en el seno de la familia real y como un príncipe más de este reino. Sin embargo, al comienzo de la aventura descubre que su familia biológica es la casa real de otro reino llamado Hoshido. Para complicar aún más las cosas, estalla la guerra entre ambos reinos, pues Nohr pretende conquistar Hoshido por la fuerza.

En la edición Estirpe, Corrin se decanta por proteger el pacífico reino de Hoshido, donde reina su familia biológica. De esta manera, nuestro protagonista acepta la realidad: el rey Garon de Nohr (su padre adoptivo) es el mayor peligro para la paz, y la guerra sólo se detendrá tras pararle los pies. Además, su familia de Hoshido, de la cual fue arrebatado cuando era un niño, le ha echado mucho de menos y está entusiasmada de tenerle de vuelta.

Podría decirse que la historia de Estirpe es la más "clásica", pues en ella hay que defender a un reino pacífico de la invasión de un antagonista que se nos muestra malvado desde el principio (el rey Garon de Nohr).

La versión más accesible

Estirpe tiene una dificultad más reducida que Conquista, con objetivos más sencillos y planteamientos algo menos complejos en las batallas. Además incluye la posibilidad de aceptar desafíos extra en cualquier momento, mediante los cuales es muy sencillo obtener recompensas y puntos de experiencia para que nuestros personajes suban niveles.

Sin embargo, y como ya os decíamos en el anterior análisis, no hay que olvidar que el juego cuenta con diferentes modalidades de dificultad para ajustarse a todo tipo de jugador (no sólo en la dificultad puramente dicha, sino también en la selección opcional de muerte permanente de nuestras unidades). Por lo tanto, aunque Estirpe sea la edición ideal para jugadores con poca experiencia en el rol táctico, los más duchos en el género también se enfrentarán a un desafío enorme si eligen la dificultad "extrema".

Diferencias y semejanzas entre versiones

Seguro que os preguntáis hasta qué punto se parecen y diferencian Estirpe y Conquista. Pues bien, la cosa no tiene nada que ver con por ejemplo las distintas ediciones de un mismo juego de Pokémon (que tienen diferencias más superficiales): aquí es casi como si fuesen juegos distintos.

Tras un breve comienzo que es común a ambas versiones, el juego toma rumbos totalmente diferentes según la edición, y la historia que se narra entre batalla y batalla es completamente distinta en cada una de ellas. Las batallas también lo son: algunas se desarrollan en escenarios exclusivos de su versión, mientras que también hay combates que comparten localizaciones en ambas ediciones. Pero incluso estos últimos se desarrollan de manera bastante diferente.

Por otra parte, la mayoría de personajes jugables son distintos en una versión y otra, y todos ellos están diseñados y caracterizados con un gran carisma y coherencia (lo cual es una de las señas de identidad más valiosas de la saga). Esto también contribuye a que las relaciones entre personajes que forméis en vuestro castillo sean completamente diferentes dependiendo de la edición a la que estéis jugando.

Clases y habilidades

Además, cada versión tiene un gran número de clases exclusivas. Recordemos que en la saga Fire Emblem las clases siempre han sido muy importantes: algunos personajes son expertos en magia, otros usan ciertas armas con destreza, los hay que van a caballo, también los especialistas en sanar, etc. Con aproximadamente 60 clases en total, las posibilidades son inmensas en Fire Emblem Fates.

Dependiendo de la versión que estéis jugando tendréis acceso a clases muy distintas, lo cual afecta directamente a las estrategias que os veréis obligados a trazar. Además, también es importante tener en cuenta que con cada clase vuestros personajes aprenderán diferentes habilidades. Algunas de estas habilidades potencian ciertos parámetros del personaje, otras le hacen recuperar puntos de vida dependiendo de las circunstancias, o infligir daño extra al enemigo tras una escaramuza, etc.

Por cierto, también hay que mencionar que Fates prescinde de un mapamundi como el que incluía la anterior entrega para 3DS (Awakening) para acceder a las batallas, y en su lugar presenta un mapa simplificado en el que sólo elegimos adónde ir desde un menú. La verdad es que preferíamos el mapamundi de exploración libre, que contribuía a situarnos mejor en el mundo del juego, y su pérdida es el único paso atrás que se nos ocurre respecto a Awakening (bueno, también nos hubiera gustado tener la opción de escoger las voces originales en japonés como en Awakening, pero el doblaje es tan escaso que no tiene demasiada importancia).

Pequeñas censuras

Otra de las pocas pegas que podemos ponerle a Fire Emblem Fates es la censura a la que se ha visto sometido en su localización occidental, aunque en este caso se trate de un elemento anecdótico. Hemos perdido un sencillo minijuego que estaba en las versiones japonesas, mediante el cual podíamos acariciar en la pantalla táctil a otros personajes que venían a nuestros aposentos. No se les acariciaba en ninguna zona "erótica", pero parece que Nintendo lo consideró demasiado sugerente para los jugadores occidentales. Al menos sí se ha salvado de la quema otro minijuego similar, en el que tocamos a la pareja con la que se haya casado Corrin para despertarle, y que sí está disponible.

Aunque sólo se estén censurando pequeños detalles que apenas afectan a la experiencia de juego, no nos gusta el rumbo que está tomando Nintendo en este sentido y no sólo en el título que nos ocupa, sino también en otros como Xenoblade Chronicles X y Tokyo Mirage Sessions #FE con casos similares.

Compatibilidad con figuras amiibo

Cuatro amiibo de personajes de anteriores entregas son compatibles con Fates: Lucina, Marth, Ike y Daraen. Al usar alguno, el personaje aparece en vuestro castillo con regalos, y si usáis la figura por tercera vez (tiene que pasar algo de tiempo entre cada uso) incluso lucharéis contra él y podréis reclutarlo como personaje jugable si lo vencéis. De esta manera, algunos de los personajes más emblemáticos de anteriores Fire Emblem pueden formar parte de Fates.

De momento no está confirmado si la reciente figura amiibo de Roy (que salió a la venta en marzo) y la de Corrin (que estará disponible próximamente) serán compatibles en el futuro mediante alguna actualización. En principio parece poco probable, pero quién sabe.

Multijugador local y online

Mientras que Awakening cojeaba en el aspecto multijugador, por fortuna en Fates se han corregido aquellas carencias. Dos jugadores pueden disputar batallas uno contra el otro, con 5 personajes a elegir entre los de sus respectivas partidas, y la verdad es que tiene su gracia poner a prueba de esta manera a los personajes que tanto han crecido con nuestras aventuras.


Podéis desafiar a otro jugador en persona mediante la conexión inalámbrica local, o también online a través de WiFi tanto a amigos como a desconocidos. Hay distintos escenarios de batalla para escoger, entre ellos los castillos de los participantes. Durante el turno del rival que esperar a que mueva a sus personajes, aunque hay límite de tiempo por turno.

Conclusiones

Fire Emblem Fates es uno de los mejores juegos de todo el catálogo de 3DS, y el mejor título de rol táctico incluso por encima de su excelente predecesor Awakening. Hablamos de la mejor entrega de Fire Emblem hasta la fecha, tanto por perfeccionar aún más la gran evolución jugable que supuso Awakening como por hilar con maestría su estupendo argumento en tres extraordinarias campañas.

La versión que nos ocupa en este análisis, Estirpe, es la más apropiada para quienes no tengan mucha experiencia en el rol táctico. Pero incluso para los más asiduos al género y a esta saga, nosotros también recomendamos empezar por Estirpe, porque es el mejor punto de partida para empezar con Fates y precisamente los más jugones harían bien jugando a todas sus versiones, que son prácticamente juegos diferentes. Además, la selección del nivel de dificultad hace que pueda ser también un gran desafío para los más expertos.

Tened también en cuenta que, si adquirís una versión básica del juego, podéis adquirir la otra en formato descargable a mitad de precio (lo mismo que costará la tercera campaña, Revelación, que se venderá como contenido adicional y cuyo análisis publicaremos el lunes). Por lo tanto, hacerse con las tres campañas sale prácticamente por 80 euros (lo mismo que la agotadísima edición especial que también trae las tres), pero os aseguramos que vale muchísimo la pena.

Son entre 35 y 40 horas por campaña del mejor rol táctico que encontraréis (y eso sin contar desvíos y desafíos opcionales), así que tenéis para rato. Pero ya sabéis: si aun así os decantáis por probar sólo una versión, os recomendamos Estirpe si buscáis algo más accesible y relativamente ligero, y Conquista si preferís un desafío mayor y más complejo.

Valoración

Estirpe es el mejor punto de partida para empezar con Fire Emblem Fates, tanto para principiantes en el género como para los fans más devotos que planeen jugar las tres campañas.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Batallas muy satisfactorias. Castillos personalizables. Multijugador local y online.

Lo peor

Las batallas no son tan variadas como en la versión Conquista, y el argumento es más predecible.

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