Análisis

Análisis de Forza Horizon

Por Borja Abadie
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Playground Games toma el testigo de Turn 10 con Forza Horizon, trasladando la saga a un mundo abierto "festivalero", con un toque más arcade en su conducción pero sin perder la calidad por el recorrido.

La saga Forza ha sido, desde su aparición en 2005 para la primera Xbox, un referente en el mundo de la conducción videojueguil. Pese a que las dos últimas entregas han supuesto la confirmación de la saga, Microsoft nos sorprendió a todos anunciando este spin-off, tan arriesgado como apetecible. El eje del juego es el festival Horizon, un evento puramente ficticio (aunque después de disfrutarlo nos encantaría que existiese, y a nuestros coches también) celebrado en Colorado.

En el centro del gigantesco mapa tenemos la sede del propio festival, en donde podemos comprar, mejorar y pintar nuestros coches, o donde crear un club de coches, como veremos más adelante. Lo primero que llama la atención en esta entrega es que se desarrolla en un mundo abierto. Una vez que conseguimos una plaza en el festival y nos dan nuestra primera pulsera (igual que las de los festivales musicales) disponemos de total libertad para recorrer kilómetros y kilómetros de carreteras y quemar las gomas de nuestros bólidos. A medida que completamos eventos reunimos puntos para ascender hasta la siguiente pulsera, que nos abre nuevos desafíos, y así sucesivamente, pero hay mucho más que hacer en esta fiesta de la conducción y la música.

El festival soñado

Por un lado, y pese a que ya no existen circuitos reales, hay decenas de circuitos en Horizon. Se corren en las mismas carreteras por las que vamos explorando, pero con vallas que acotan los límites del circuito para evitar tomar atajos por una calle paralela, por ejemplo. Obviamente no tienen el mismo carisma de los trazados reales, pero cuentan igualmente con todo tipo de curvas, horquillas, chicanes, etc… que nos obligan a sacar el máximo partido de nuestra conducción.

Además también hay carreras callejeras, que nos llevan desde un punto a otro del mapa adelantando rivales al tiempo que esquivamos el tráfico de los no participantes en el festival. Las carreras ilegales también nos han gustado ya que, además de hacernos con una suculenta cantidad de créditos al ganar, nuestros rivales van mucho más a saco que en las carreras oficiales del festival, tomando atajos por el exterior de la carretera si es necesario y sin hacerle ascos a un buen choque para adelantarnos.

Los eventos de exhibición son algo más peculiares. En ellos podemos enfrentarnos a rivales tan inverosímiles como un avión, un globo aerostático o un helicóptero, por ejemplo. Aunque en el fondo resultan bastante chorras, ya que da la sensación de que corremos solo salvo cuando pasamos por un checkpoint, no dejan de ser un buen refresco ante tanta carrera. Además hay varias tareas opcionales que podemos completar, como nos comentaba Ralph Fulton en esta entrevista. Tenemos los radares y las zonas de velocidad, en las que hay que pasar a toda caña para establecer el récord de kilómetros por hora.

También hay 100 carteles repartidos por los escenarios que, al destruirlos, nos sirven para conseguir descuentos en el taller mecánico. Los 9 coches abandonados que hay escondidos en graneros y establos de todo el mapa también suponen un divertido aliciente para la exploración, además de un suculento bólido que podemos usar en las carreras tras repararlo en el garaje de Dak. Tampoco nos podemos olvidar de los desafíos contra otros participantes 1 contra 1, en los que podemos ganar el coche de nuestro rival. Para movernos de un punto a otro del mapa podemos ir conduciendo tranquilament, aunque también podemos hacer uso de las avanzadas de Horizon, realizando viajes rápidos por un módico precio.

Para abaratar costes, podemos realizar 3 pruebas promocionales en cada avanzada: una con el objetivo de hacer puntos de combo en un determinado tiempo, otra en la que debemos conducir sin dañar anuestro coche para luego sacarle una foto y una tercera en la que pasar a toda velocidad por uno de los radares de la zona y batir el récord. Además, podemos usar Kinect para decirle a nuestro GPS el punto al que queremos ir, lo que resulta muy útil, aunque pasada la novedad inicila, lo más probable es que acabes usando el mapa de toda la vida.

Lo mejor es que todas estas posibilidades parecen surgir de manera natural y sin darnos un respiro durante las más de 20 horas que tardamos en completar los eventos principales del festival. Además, hemos experimentado un verdadero placer en la exploración y la conducción sin más, y parte de la culpa la tiene el sistema de combos.

¡Como los kudos, pero mejor!

La novedad más adictiva de esta nueva entrega es la inclusión de una especie de kudos, (el sistema de puntuación del mítico Metropolis Street Racer de Dreamcast) que nos premian por realizar todo tipo de acciones, como adelantar, pasar peligrosamente cerca de otros coches (mejor si vienen en dirección contraria), derrapar o destruir objetos del entorno, por ejemplo. Al principio cuesta cogerle el punto, ya que parece que todo vale, pero a medida que aprendemos todas las cosas por las que nos recompensan, podemos encadenar combos realmente brutales.

Estos puntos nos sirven para ir subiendo en el ranking de los 250 participantes del festival, que también desbloquea nuevos eventos. Esto funciona en cualquier momento aunque resulta mucho más gratificante cuando vamos de una carrera a otra o cuando exploramos, ya que en el fragor de la batalla es más difícil tenerlo en cuenta. La conducción es la misma que en anteriores Forza, aunque con matices. Las físicas son las mismas, pero la diferencia más notable es la mayor facilidad para hacer giros de 90 grados.

Esto sucede porque al tratarse de un mundo abierto, hay muchas más zonas en las que esulta necesario dar un volantazo, dada la cantidad de cruces y carreteras secundarias disponibles. Otra diferencia, relacionada con la anterior es la sensación de que los coches pesan menos que antes. Por lo demás, todo resulta muy familiar. La experiencia es totalmente configurable, pudiendo poner a los mandos de nuestra consolas hasta a un mono titi que mueva el stick analógico a lo loco y que apriete el acelerador a tope. Eso sí, si desactivamos las ayudas de dirección, frenado, tracción o el rebobinado, la simulación es tan genial como siempre, consiguiendo que el mono acabe lanzando contra el suelo el mando al ser incapaz de mantener su coche en pista.

Me pongo Colorado cuando conduces

El escenario de juego, Colorado, es de una belleza genial (y si no echádle un vistazo a este tráiler). La variedad de paisajes y superficies de conducción es amplísima: desiertos, lagos, montañas, ciudades, campo,… A ello contribuye el buen diseño de los escenarios, pero sobre todo el apartado gráfico. Los efectos de iluminación, con ciclo día/noche por primera vez en la saga, son espectaculares. Conducir con el sol deslumbrándonos sobre el "horizon" o disfrutar de la luna llena en lo alto del cielo es la bomba.

La recreación de los más de 120 coches disponibles también es clave (más los 6 descargables, como el Chevrolet Bel-Air, gratuito o los 5 de pago restantes como por ejemplo el Ferrari 599 XX Evoluzione). A nuestra disposición hay modelos de las marcas más populares, como Ferrari, Maserati, Aston Martin, Lamborghini, Porsche (Ruf), Mercedes, BMW, Bugatti y muchas más. En comparación con los números de un Forza Motorsport (más de 500 coches) parece poca cosa, pero la verdad es que hay vehículos de todos los tipos, por lo que no echamos en falta decenas de variantes del mismo modelo.

Además, podemos "tunear" los "carros" con decenas de opciones mecánicas y visuales, aunque no se ha introducido casi ninguna novedad en este sentido, incluso ha desaparecido la posibilidad de escoger la presión de los neumáticos, por ejemplo. Una vez que hemos customizado nuestro coche con unas bonitas pegatinas y que lo hemos llevado hasta un bello paraje, podemos entrar en el modo fotografía para sacarle una instantánea y compartirla con otros jugadores, lo que resulta más lógico que nunca gracias al preciosismo de los paisajes.  

Una fiesta con música y amigos

Además de un excepcional doblaje al castellano, Horizon hace gala de una banda sonora festivalera espectacular. Hay 3 radios disponibles: Bass Arena, centrada en la música bailable, con grupos como Digitalism, New Order, Avicci, o Benny Benassi. La emisora Horizon Pulse es más electrónica e indie, con grupos como Friendly Fires, Hot Chip o Noah and the Whale. Nuestra favorita es Horizon Rocks, con bandas como Arctic Monkeys, Black keys, The Stone Roses o LCD Soundsystem.


Además de más de 20-25 horas si queremos completar todos los eventos offline, Forza Horizon cuenta con un online espectacular, aunque un poco desaprovechado. Una de las opciones que más nos ha gustado es que al terminar cualquiera de las carreras en el modo individual, el juego nos invita a superar uno de los récords mundiales establecidos por la comunidad. Os aseguramos que es un auténtico vicio que nos mantendrá pegados a Forza durante meses. Podemos crear un club de coches con los amigos, para participar juntos en carreras o crear un garaje común y compartirlo con todos los miembros del club aportando tus coches mas valiosos.

También están las típicas carreras para 8 jugadores o el modo gato y ratón, en el que 2 equipos de 4 coches compiten por llevar los primeros a la meta a su ratón (un coche de baja potencia) mientras los 3 gatos (super coches) intentan molestar al ratón y los gatos rivales. Lo más novedoso es la posibilidad de juntar a otros 7 amigos y ponernos a dar vueltas juntos por el enorme mapeado del juego en conducción libre. Podemos completar desafíos juntos, como pasar a una determinada velocidad por un radar todos juntitos o ir de un punto a otro del mapa en un determinado tiempo, a lo Red Dead Redemption.

El problema es que son muy pocos desafíos y además están muy mal indicados. Simplemente nos dice: ve de tal punto a tal punto con tus colegas, sin señalarlo en el mapa ni nada, así que si no te conoces el escenario como la palma de tu mano resulta un engorro. Si hubieran explotado más esta parte, estaríamos ante uno de los mejores online de juegos de conducción de la historia. Una pena.


Forza Horizon ha arriesgado cambiando de estilo e introduciendo elementos arcade, pero el resultado es realmente bueno, como ya nos parecía en nuestro avance. Gráficamente es sobresaliente, la música le viene al pelo, la simulación (sin ayudas o con pocas) es tan buena como siempre y la cantidad de horas y diversión que encierra bien merecen nuestro reconocimiento. 

Valoración

Las horas se te pasarán sin darte cuenta explorando en busca de secretos o por el puro placer de conducir tu coche preferido en un sitio tan chulo como éste. No tiene tantos coches como la saga principal y el online daba para más.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Las novedades, como el ciclo día/noche, carreras en tierra, tráfico real,... El sistema de combos.

Lo peor

No hay tantos coches como en un Forza Motorsport. El multijugador está algo desaprovechado.

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