Análisis

Análisis de Garden of Fear para Android e iOS

Por Sergio Gracia
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La avalancha de juegos 'survival horror' de desarrollo independiete ha hecho que incluso los smartphones y tablets abran los brazos para adoptar un género algo sobreexplotado en muy poco tiempo.

El género 'survival horror' tuvo su época dorada durante la década de los 90, y aunque nunca nos ha abandonado sí que podemos decir que está atravesando un pequeño bache de falta de originalidad y aire fresco. Por suerte la industria del desarrollo independiente ha salido al paso para intentar aportar su pequeño granito de arena con nuevas ideas que han abierto un nuevo camino, una pequeña vertiente con un sub-género cuya fórmula seguro que todos conocéis.

Probablemente os suene si os decimos algunos títulos de juegos como Slender, Erie o Candles, los cuales se han hecho tremendamente populares gracias a los 'YouTubers' jugones que han grabado sus sesiones de juego mientras las pasaban canutas siendo perseguidos por el larguirucho e incansable Slenderman. Ahora éste género algo sobreexplotado (y eso que apenas tiene un par de años de vida) llega a smartphones y tablets con Garden of Fear, desarrollado por Smuttlewerk Interactive.

El Slender pasillero

Sería absurdo acusar a los chicos de Smuttlewerk Interactive por querer aprovechar el tirón de éste sub-género de 'survival horror' intentando llevarlo a nuestros smartphones y tablets, pero de lo que sí podemos acusarles es de haber sido tremendamente perezosos en su producción, y es que Garden of Fear nos deja claro desde el primer minuto que se trata de un juego hecho 'deprisa y corriendo'.

La mecánica de Garden of Fear, como en otros tantos juegos similares, consiste básicamente en huir de un monstruo que nos persigue. Aquí no deberemos realizar diferentes misiones básicas, ni siquiera habrá que recoger hojas escritas con mensajes desalentadores, sencillamente tendremos que escapar del laberinto en que nos encontramos encerrados. ¿Que cómo hemos llegado ahí? Eso es demasiado complicado de explicar... principalmente porque nadie nos cuenta nada en forma de prólogo, sencillamente 'estamos ahí'.

En este laberinto existen ocho puertas marcadas como posible salida, aunque tan sólo una de ellas nos dejará alcanzar la libertad, el resto nos devolverán al centro del laberinto. Como os podéis imaginar es una simple cuestión de suerte, aunque si no nos hemos aburrido de contemplar siempre los mismos pasillos acabaremos alcanzando el objetivo final. Puede que ganemos la partida en un par de minutos (verídico, nos ha ocurrido) o que nos tiremos dando vueltas por el angosto subterráneo sus buenos veinte minutos, pero el caso es que el juego no será capaz de ofrecernos nada más.

Puede ser feo, pero da 'yuyu'

Aunque técnicamente el juego deja bastante que desear, no sólo por sus gráficos poco inspirados y repetitivos, sino también por su perezoso control, lo cierto es que en algunos momentos conseguirá ponernos en tensión gracias, en gran medida, a sus efectos sonoros. El estudio recomienda jugarlo a solas, con las luces apagas y con cascos. Les hemos hecho caso y debemos decir que ha conseguido su objetivo, sobre todo si se juega en una tablet con una pantalla generosa.

Contamos con una tiza (20, para ser más exactos) con la que podremos marcar las paredes para saber si ya hemos pasado por un punto. También es recomendable marcar una puerta antes de atravesarla para saber, si la volvemos a encontrar, si es una posible candidata hacia nuestra libertad o nos devolverá de vuelta al principio, donde un horrible demonio nos acecha.

La criatura en cuestión podrá dar con nosotros en cualquier momento, pero si consigue golpearnos tres veces estaremos muertos. Para darle esquinazo podremos escondernos en ciertos huecos que encontraremos en algunos pasillos, eso sí, siempre y cuando apaguemos la luz de nuestra linterna, cuya batería deberemos cuidar para no quedarnos a oscuras en el momento menos oportuno.

En general, Garden of Fear se queda ya no a las puertas, sino al principio del enorme laberinto que ellos mismos han creado. Es un juego que puede darnos unos minutos de diversión... pero no mucho más.

Valoración

La idea no es nada original y su puesta en práctica deja bastante que desear, aún así consigue ponernos en tensión en algunos momentos.

Hobby

48

Malo

Lo mejor

La tensión que es capaz de generarnos.

Lo peor

Técnicamente es muy pobre y no aporta nada al género.

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