Análisis

Análisis de Girl Fight

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: Xbox 360

¡Pelea de gatas, viva! Aquí llega un título que nos propone enfrentar a bellezones entre sí. Una pena  que (casi) sea más cutre que las peleas de Hombres, mujeres y viceversa...

No es la primera vez que un juego de lucha usa un plantel exclusivamente femenino como reclamo. El discreto Rumble Roses o el excelente Skullgirls ya lo intentaron en el pasado, pero al menos ellos dieron alguna vuelta al nombre... En este caso, no, mejor ir sin medias tintas. ¿De qué irá Girl Fight? Pues eso, de chicas cañón que se lían a pelear. A priori, el planteamiento puede tener su morbillo, pero os lo advierto: no mordáis el anzuelo.

Pongámonos en contexto: se trata de un juego descargable para PS3 y 360 que, por un precio de 9,49 euros, nos propone jugar combates one on one de toda la vida, con estilo bastante parecido al de Tekken. Quizá lo de "es parecido" pueda parecer un poco ambicioso, porque la verdad es que el catálogo de golpes y opciones es muchíiiisimo menor en Girl Fight que en cualquier representante del Puño de Hierro.

Samuráis contra mecánicas

¿Cuántas luchadoras diríais que contiene el juego? ¿15? ¿10? Qué va, se conforma con ofrecer ocho. Ocho puñeteras luchadoras. Vale, Skullgirls tenía sólo 9, pero cada una era tan diferente de las demás y la mecánica de juego era tan profunda que compensaba. Aquí no sucede eso. Aunque sus golpes varían ligeramente, todo se basa en alternar puñetazos y patadas (o usar sólo patadas, da igual) con alguna que otra presa. También hay botón para cubrirse, pero es bastante innecesario.

Además de nuestra barra de salud, hay un contador de energía (Psi, según el juego) que nos permite desencadenar cualquiera de las 2 habilidades especiales que tengamos equipadas. Hay ocho en total y nos permiten ser más resistentes temporalmente, drenar energía o lanzar un ataque devastador, por ejemplo. También podemos estrellar a la rival contra la pared. Eso es todo. No hay combos especiales, ni contras rebuscadas, ni hiper ataques. Es más, os aseguramos que basta con aporrear el botón de patada y moverse un pelín para pasarse el modo Arcade sin perder.

Por supuesto, tiene más gracia si intentamos encadenar presas, patadas aéreas y demás, pero la realidad es que los combates son los más simples que recordamos en años. Por otro lado, las propias luchadoras no son un dechado de carisma, precisamente. Estamos seguros de que han modelado una sola macizorra y le han ido cambiado el pelo y la ropa para crear a todas las contendientes. Tenemos a una soldado, una mecánica, una especie de ninja que parece sacada de El último vuelo de Osiris...

Se supone que cada una tiene un trasfondo detrás, pues todas están vinculadas con una temible organización que ha experimentado con los poderes psíquicos... Pero vamos, acaba importando un pimiento, porque se explica mediante unas anodinas voces en off y un larguísimo texto que no hay quien se trague.

Chicas sin chicha

El catálogo de opciones da bastante penilla. A la hora de jugar a Girl Fight, sólo tenemos un modo Arcade (ocho combates, el último de ellos contra una rival más resistente de lo normal), versus local u online y entrenamiento. Ojo, que al principio solo podemos usar a una luchadora en el modo Arcade y tenemos que ir desbloqueando a las demás llegando hasta el final... También podemos gastar los puntos ganados en una tienda, que nos ofrece retales de la historia de las chicas, nuevos colores para sus trajes y alguna imagen picantona. Nada de personajes o escenarios ocultos. Por cierto, ¿cuántos escenarios diríais que hay? ¡Exacto, ocho, a cada cual más soso!

Si, al menos, el apartado técnico fuera majo... Pero no, se trata de gráficos 3D bastante simplotes, que intentan disimular su falta de detalle con cel-shading... En fin, algún golpe es vistoso, pero no aúpa a un conjunto mediocre, génerico y muy poco atractivo. Vamos, que me ha encantado.

Valoración

Sosísimo juego de lucha, que no destaca ni en su sistema de juego, ni en su variedad ni en su apartado técnico. Si piensan que con poner "tías buenas" es suficiente, van listos.

Hobby

48

Malo

Lo mejor

Que con juegos así de cortos, uno se despacha el análisis en un momento.

Lo peor

Su terrible falta de ambición y que, aún así, quiera hacernos pensar que mola.

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