Análisis

Análisis de Guacamelee! en PS3 y Vita

Por Mercedes López
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Drinkbox Studios, los creadores del genial juego de Vita Tales of Space: Mutant Blobs Attack, vuelven a la carga con una nueva joya descargable exclusiva de PSN, que apuesta por el cross-buy, los homenajes y el sentido del humor más “charro”. ¡Ándaleee!

Un mes más, PSN se convierte en el refugio digital de la originalidad para presentar algunas de las mejores propuestas del mes. Y es que el caso de Guacamelee! vuelve a ser el de un juego especial por muchos motivos. Primero, porque es el segundo título de PSN de Drinkbox Studios, que tras Mutant Blobs Attack siguen demostrando que son capaces de hacer colosales obras 2D de incuestionable calidad.

Segundo, porque Guacamelee! sigue ahondando en la tendencia de los juegos “paródicos”, es decir, que parodian y referencian a otros videojuegos (como Retro City Rampage)… y además, lo hace de forma magistral. Y, en tercer lugar, porque todo lo que ofrece, lo hace muy bien: plataformas 2D, acción o parcela técnica están de su parte, sin olvidar un impecable sentido del humor. Pero no nos precipitemos y vayamos por partes…

La historia de Juan, el campesino luchador

Guacamelee! recurre al folklore mexicano para contarnos la historia de Juan, un campesino del agave que tras su muerte a manos de Carlos Calaca, vuelve a la vida en forma de luchador (de lucha libre), con un único fin: salvar a la hija de El Presidente, quien ha sido secuestrada para realizar con ella un ritual que lleve a la humanidad al mundo de los muertos.

Dicho así parece un drama, pero lo cierto es que el humor es una de las señas de identidad de Guacamelee! Desde el nombre de los enemigos (Jaguar Javier…), a la presentación de las nuevas habilidades, los carteles que preceden a los combates contra los jefes finales (patrocinado por tequila “El Pollo”), a ciertos diálogos o situaciones, el juego es una oda al humor más inteligente.

Pero, ¿qué es exactamente Guacamelee!? Pues la mejor forma de definirlo es como un Metroidvania, un clon de ambos clásicos 2D que combina plataformas y acción con cierta libertad para movernos por el escenario como queramos. Así, al ir avanzando por los niveles iremos consiguiendo nuevos poderes, con los que podemos volver atrás para acceder a nuevas zonas, conseguir mejoras para el protagonista…

Aunque parezca que no inventa nada, lo cierto es que Guacamelee! encierra las suficientes ideas propias como para tener entidad propia. Sí, el esquema de juego es como el de cualquiera de los títulos antes mencionados, pero no es menos cierto que también aporta su granito de arena al subgénero. Por un lado está el sistema de combate. Juan cuenta con un botón de ataque (puñetazos y patadas), con los que debilita a unos enemigos que, posteriormente, puede coger y realizar una llave.

La fórmula Metroid, al estilo mexicano

Puede sonar simple, pero lo cierto es que una vez empiezas a jugar, puedes complicar el combate tanto como quieras: hay juggles, combos aéreos, 4 llaves que podemos comprar, poderes asociados a colores con los que rompemos los diferentes escudos de los enemigos… Sirva como ejemplo uno de los trofeos, en el que debemos acumular una cadena de 300 golpes, algo que a priori no es fácil, pero tampoco imposible.

Por otro lado, están las propias mecánicas del juego. La aventura ofrece 10 niveles y, en casi todos ellos hay rutinas y poderes nuevos que modifican las mecánicas de juego en cada área. Aparte de los mencionados combates en los que debemos usar los poderes según el color del enemigo, hay otros ejemplos, como alternar entre dos dimensiones, la de los vivos y la de los muertos, tocando unos orbes o pulsando R.

De este modo, ciertas plataformas, enemigos y objetos solo aparecen en una de las dimensiones, y debemos combinar nuestros saltos con estos cambios de dimensión para poder avanzar en ciertos tramos. Es solo un ejemplo, pero hay más, como convertirnos en pollo para poder recorrer los pasillos más estrechos y reducidos. Todo ello mientras conseguimos poderes como dar un cabezazo, realizar un demoledor gancho o caida en picado, con los que rompemos bloques de colores y accedemos a zonas nuevas.

Un desarrollo en el que tampoco faltan enemigos finales, zonas de plataformas que nos obligan a afinar nuestra habilidad (aunque con un sistema de checkpoints que ayuda bastante), misiones secundarias que nos invitan a ayudar a ciertos personajes o incluso cofres coleccionables con fragmentos que, una vez reunidos 3, nos dan mejoras de vida y energía para usar los ataques especiales. Y convence también gracias a su preciso control, con el que hasta las zonas más difíciles resultan divertidas…

Humor en su estado más puro

Incluso en estos momentos, el humor está muy presente: al reunir tres fragmentos de corazón, la frase “cachito de mi corazón” nos da la bienvenida a este incremento de salud. Y eso, por no hablar de las referencias a otros juegos. Muchos ya se han hecho eco de un guiño al genial Journey de Sony, pero es que ni Mario se salva (con su famosa frase “tu princesa no está en este castillo”) o incluso Metroid, del que “fusila” las estatuas Chozo sin ningún pudor.

Buena parte de que su humor funcione reside en su soberbia y cuidada localización, que mantiene los términos mexicanos intactos: te llamarán “papacito”, encontrarás expresiones bastante “burras”, otras explotan el folklore mexicano (como decir que alguien es el pináculo de al “charreria”) y un sinfín de situaciones más que, de verdad, os harán soltar alguna que otra carcajada.

Este dechado de virtudes cuesta 15 euros en el Store y es Cross-Buy (al comprarlo lo tendrás para PS3 y Vita) y Cross-Save (podrás subir la partida a la nube y jugar en la plataforma que prefieras). En la práctica son el mismo juego, si bien es cierto que en PS3 tiene un pequeño añadido extra: toda la aventura se puede jugar en cooperativo en la misma consola. No es que cambie la experiencia mucho, pero a nosotros nos ha gustado más jugando solo…

Mención especial merece su parcela técnica: es una obra 2D sumamente cuidada, con una estética marcada por el floklore mexicano, pero con un toque cartoon que le sienta de maravilla. Y con detalles, como las mencionadas cortinillas al obtener un poder, que son verdaderas obras de arte. Por no hablar de la banda sonora, que tampoco se queda atrás con piezas que rescatan el sonido mariachi y otras tonadas mexicanas… pero puestas al día. Pegadizo y muy molón.

El único gran “pero” de Guacamelee! es su duración. Un jugador curtido en este subgénero, puede ventilarse la aventura en menos de 5 horas. Completarla, que no conseguir todos sus secretos (añade 2 horas más). Al completarlo se desbloquea el reto definitivo, un nivel de dificultad más elevado… pero lo cierto es que lo más gordo ya lo has visto en la primera vuelta. Es sin duda su único gran inconveniente… aunque también puede deberse a que nos ha gustado tanto, que nos ha sabido a poco.

Valoración

Una genialidad 2D que cualquier amante de la fórmula Metroidvania debería probar. Su original ambientación o sistema de lucha son 2 de las razones que lo hacen especial, sin olvidar su impagable sentido del humor y las referencias a otros juegos.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

Gráficos, humor, estética, referencias a otros juegos, cooperativo en PS3, Cross-buy...

Lo peor

Se hace corto. En unas 5 horas, habrás dado cuenta de él, aunque es rejugable...

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