Hey! Pikmin
Análisis

Análisis de Hey! Pikmin para Nintendo 3DS

Por Elisabeth López
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Versión comentada: 3DS

Los carismáticos Pikmin aterrizarán el 28 de julio en Nintendo 3DS con Hey! Pikmin, el primer spin-off de la saga y la primera entrega de la misma que llegará a una consola portátil. Arzest ha sido la encargada del desarrollo de este juego de plataformas y puzles bidimensional de desplazamiento lateral del que, os adelantamos ya, disfrutaréis lo suficiente como para que no echéis de menos a Pikmin 4 por un tiempo.

Tras el lanzamiento de Pikmin 3 para Wii U en 2013, muchos éramos los que aguardábamos, y de hecho lo seguimos haciendo, el lanzamiento de Pikmin 4, continuación de la saga de juegos creada por Shigeru Miyamoto que, según el mismo, continúa en desarrollo para Nintendo Switch. Ahora, mientras llega el esperado momento, y tras cuatro años de ausencia, los Pikmin vuelven a nuestras vidas con Hey! Pikmin, un juego que, como mencionamos anteriormente, cambia algunas de las características de las entregas numeradas de la serie de juegos para hacer que nos olvidemos de Pikmin 4 por ahora.

¡Mayday! ¡Mayday!

A pesar de los cambios que se han producido, y de los que os hablaremos más adelante, hay algunas cosas que nunca cambian como el capitán Olimar que, después de 13 años (no le hemos visto desde Pikmin 2), vuelve a protagonizar una nueva aventura en la que, para variar, mientras se encuentra pilotando la Dolphin II para volver a Hocotate, su planeta natal, sufre un accidente y se ve obligado a aterrizar en uno completamente desconocido (la Tierra, básicamente). Allí tendrá que recolectar nada más y nada menos que 30.000 unidades de lustronio para que la nave vuelva a funcionar y pueda regresar a casa. Para tal misión, dispone de unos seres muy peculiares...

Dichos seres no son otros que los Pikmin, unas criaturas pequeñas y llenas de humor que encontramos de diferentes tipos a medida que avanzamos en nuestra aventura: Pikmin rojos, con una alta resistencia al fuego; Pikmin azules, hábiles en el agua; Pikmin amarillos, ideales para fases eléctricas y lanzarlos a una distancia mayor; Pikmin pétreos, capaces de romper superficies duras; y Pikmin alados, aptos para volar.

Hey! Pikmin

Además de los anteriores, disponemos de una serie de herramientas que nos permiten superar con mayor o menor éxito todas las plataformas y puzles que se nos presentan: por un lado, un silbato con el que podemos llamar a los Pikmin con los que nos topamos, y, por otro lado, una mochila propulsora que nos permite volar por un tiempo limitado para alcanzar superficies a las que no podríamos llegar de ninguna otra manera.

Hey! Pikmin

Como en la vida misma

Con todo lo anterior, atravesamos cada uno de los niveles del juego, conocidos aquí como zonas, repartidos entre un total de ocho sectores. Cada uno de ellos contiene 5 zonas, siendo la última de ellas la perteneciente al jefe final de cada sector. Asimismo, hay tres fases bonus: la fuente refulgente, en la que podemos obtener una cantidad de lustronio que depende de nuestra habilidad jugando al minijuego que nos presente; un escondite numerado, que, mediante la realización de un puzle sencillo, nos otorga la posibilidad de hacernos con una píldora que aumenta la cantidad de los Pikmin a los que corresponde el color de la misma en el parque pikmin; y un escondite extra, desbloqueado al utilizar alguna de las figuras NFC de Nintendo compatibles con el juego. 

Pikmin

Cada uno de los sectores representa un espacio que simula un tipo de superficie, paisaje o emplazamiento que podemos encontrar en nuestro día a día como pueden ser un jardín, un pantano o unas ruinas. En base a lo anterior, están diseñados cada uno de los niveles en los que, dependiendo del sector en el que nos hallemos, encontramos unos elementos u otros que conforman el diseño de las plataformas y los puzles. Es decir, mientras que en el pantano nos podemos topar con agua, enfocado a superarlo con Pikmin azules, en las ruinas puede haber rocas que obstruyan el paso y que, como no puede ser de otra manera, tengan que ser destruidas por Pikmin pétreos. 

En relación a lo anterior, podemos encontrar fases muy curiosas como las del Cañón de hojarasca, sector en el que algunas de sus zonas se componen de flujos de aire en los que, mediante los Pikmin alados, pondremos mayor atención que si se tratase de un nivel del jardín para no dejarnos ningún Pikmin o tesoro por conseguir. 

Mi... tesoro

En este punto, cabe puntualizar las diferentes maneras que tenemos de conseguir lustronio. Una de las maneras de hacerse con él es tan sencillo como ir superando cada una de las zonas que componen los distintos sectores, pues, en ellas, podemos encontrar brotes que pueden otorgarnos unas cuantas decenas de lustronio. Otro de las métodos consiste en la obtención de los diferentes tesoros que nos encontramos dispersos, así como los generados por los amiibo. Estos no son otros que objetos de la vida cotidiana como pueden ser una grapadora, un imán o un anillo. 

Además de los anteriores, el lustronio puede extraerse del parque Pikmin. Este está conformado por diferentes zonas que contienen agua, cables, ramas en llamas, cristales o zonas inaccesibles que nos obligan a destinar un determinado tipo de Pikmin. Los anteriores, una vez hayan conseguido despejar las diferentes zonas, descubrirán lustronio en forma de brotes o tesoros, lo que, dependiendo de lo hallado, sumará a nuestra cuenta desde decenas hasta centenas de lustronio. 

Hey! Pikmin

A medida que el lustronio aumenta, conseguimos reactivar algunas funciones que se han desactivado tras el accidente. Así pues, tras alcanzar los diferentes objetivos marcados por la propia nave, obtenemos funciones tan útiles e importantes como poder ver el mapa con los botones L y R o que la mochila propulsora nos permita volar por más tiempo y, de esta manera, acceder a zonas a las que antes no llegábamos. 

No obstante, una de las funciones que podremos utilizar está desbloqueada desde el principio, la base de datos, conocida aquí como diario. En él podemos consultar los datos de los Pikmin, enemigos y tesoros con los que nos encontremos, así como de los amiibo que utilicemos a lo largo del juego. Tal y como especificaremos a continuación, contiene una gran carga de humor, así como descripciones interesantes que bien podrían aplicarse a los objetos de la vida cotidiana. Por ejemplo, a la cámara de fotos se la podría llamar detector de sonrisas o a la radio televisor sin pantalla, tal y como el capitán Olimar los designa en el diario (nos pondremos en contacto con la RAE o con quien haga falta para ello). 

Hey! Pikmin

El humor, distintivo de los Pikmin

Si por algo se ha caracterizado la saga Pikmin es por su sentido del humor, el mismo que, como no podía ser de otra manera, está presente en esta entrega también. Este sale a relucir las primeras veces que nos encontramos un puñado de Pikmin o nos topamos con ciertos enemigos, dando lugar a una cinemática en la que presenciamos una escena protagonizada por estas singulares criaturas y nos arrancan algunas carcajadas. 

Asimismo, la gracia es aportada también por las descripciones del diario que os mencionamos anteriormente, mayormente las de los tesoros que vamos recolectando a lo largo de nuestra aventura. Por ejemplo, encontramos un peón del ajedrez, llamado aquí tapón de oídos terrícola; una pasta dentífrica, designada como abrillantador de cohetes; o un cartucho de Super Mario Bros., conocido por el capitán Olimar como crónica familiar.

Hey! Pikmin

¿Cumple con lo que se esperaba de él?

Hey! Pikmin, como primer spin-off de la saga y debutante de la misma en una consola portátil, es un título que saciará vuestras ganas de jugar Pikmin 4 tal y como os adelantamos al principio. No obstante, la dificultad aportada por la estrategia que había que tener en las anteriores entregas se ha visto reducida considerablemente. Salvo algunas excepciones, la mayoría de niveles son fáciles, pues no hay que detenerse demasiado a pensar en qué tipo de Pikmin es mejor utilizar para resolver los puzles o los enemigos no son nada difíciles de derrotar. Ha sido reducida hasta tal punto que, por ejemplo, si se pierde un Pikmin por el camino, puede encontrarse fácilmente si se retrocede y busca un poco.

A lo anterior hay que añadir los controles del juego que, como ya os contamos en nuestras impresiones finales, están adaptados para que, incluso las personas zurdas, puedan jugar sin ningún problema. Así pues, puede controlarse al capitán Olimar con la cruceta, con el joystick e incluso con los botones Y + A, mientras que los Pikmin y el resto de acciones a realizar en la pantalla inferior se ejecutan mediante el stylus. Cuidado, que los controles sean sencillos no significa que por ello el juego sea más fácil, pues el uso simultáneo que hay que hacer de las dos pantallas de la consola no lo hace tan sencillo, es solo que nos hubiese gustado que los niveles de los que tanto hemos disfrutado en su recorrido nos hubiesen durado más tiempo.

Valoración

A pesar de ser un spin-off, Hey! Pikmin cumple las expectativas al ofrecer una cantidad de plataformas y puzles suficiente en una aventura en la que el humor es lo más destacable. Sin embargo, podría estar a la altura o bastante cerca de las otras entregas de la saga si ofreciese más innovación o la dificultad no se percibiese como fácil.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Los minijuegos, el humor de los Pikmin y que sacia las ganas hasta que llegue Pikmin 4.

Lo peor

Falta de innovación y que puede resultar "facilón".

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