Análisis

Análisis de Hora de Aventuras: ¡Explora la mazmorra porque yo paso!

Por Laura Gómez
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Si no has visto Hora de aventuras, es posible que te estés perdiendo una de las mejores series de animación de la época posterior al coma artístico de Los Simpson. Es ingeniosa, madura, dulce, surrealista y, sobre todo, carismática. La serie de Cartoon Network es un subidón de azúcar visual que convive con el sarcasmo más adulto en su argumento. Lamentablemente, ninguno de estos adjetivos se corresponde con el sabor de boca que deja el videojuego. 

En Hora de aventuras nada parece extraño. Ni siquiera que una sandía llamada Stanley tenga como familiares a una pera, una piña, un plátano, una cuerda de salchichas y algunos malvaviscos. La sandía Stanley aparece en este juego, al igual que otras tantas referencias que giran alrededor de la sorprendente profundidad de la serie, con seis temporadas a sus espaldas. El problema es que lo que ha hecho el equipo de WayForward ha sido trasplantar la piel de Hora de aventuras, con su colorido, sus personajes y las habilidades de estos al videojuego, dejándose en casa todo el engranaje interior que hace funcionar a ese cuerpo tan excéntrico.

La corte de Chuchelandia sirve como centro de la aventura. Desde allí, y con hasta cuatro jugadores, podemos interactuar con varios personajes de la serie, como Lady Arcoiris o la Princesa Músculos. Tranquilos: a Lady Arcoiris se la subtitula en coreano, así que seguiréis sin entender nada de lo que dice. Algunos de ellos nos venderán habilidades para mejorar nuestras estadísticas en las batallas de la mazmorra, una forma muy rolera de compensar puntos débiles. Los cuatro personajes jugables iniciales son Jake, Finn, Marceline y Don Polvorón, y más adelante desbloqueamos al Rey Hielo o a la Princesa Bultos. Cada uno cuenta con sus propias habilidades: la Princesa Bultos, por ejemplo, puede coger un teléfono y quejarse, causando daño a todo el que ande cerca. ¿Más detalles? En un momento de la aventura aparece el Achuchombre, y si te infecta te verás obligado a abrazar a todos los compañeros que se te acerquen, impidiéndoles atacar.

100 niveles limitados

Muchos enemigos sueltan premios al ser aniquilados, ya sean tesoros para comprar nuevas habilidades fuera de la mazmorra, armas secundarias (una de ellas es una gatipistola que lanza, por supuesto, proyectiles en forma de gatitos que maúllan) o ítems para recobrar salud o aumentar fuerza. Todo en Explora la mazmorra está sacado de la serie: desde las armas de nuestros protas hasta cada monstruo que nos cruzamos. Los movimientos especiales de cada personaje jugable también están basados en sus personalidades: en el de Jake, por ejemplo, aparece Lady Arcoiris hablando en coreano y haciendo daño a cualquier enemigo en pantalla. Estos ataques especiales son lo más colorido, surrealista y onírico que vamos a ver en el juego y lo más cercano al universo de Hora de aventuras.

El primer problema es que durante los 100 niveles que tiene la segunda incursión de Jake y Finn a los videojuegos, la estructura de cada mazmorra es idéntica y solo hay seis cambios de estética que tienen poca variación de contenido: la mazmorra clásica y oscura, la mazmorra de hielo, la mazmorra verde... Cada diez plantas tenemos una batalla con un jefe final -que suele ser bastante adorable-, aunque las peleas resultan bastante caóticas y confusas. Las mazmorras son un espacio bastante amplio y demasiado vacío como para resultar interesante: toparse con un esqueleto enemigo acaba dándote una alegría. Este estatismo del que peca el juego le hace muchísimo daño.

Un plus: voces originales

La falta de contenido y de carisma sería un problema para cualquier videojuego, pero en uno basado en un universo tan rico como el de Hora de aventuras es especialmente sofocante. Al contrario que su predecesor, Hey, Rey Hielo, ¿por qué nos robas nuestra basura?, Explora la mazmorra sí cuenta con las voces originales del elenco de la serie (esto no le gustará a los acostumbrados a verla doblada al castellano), pero en lugar de notar el cariño de los actores por su "show" hecho videojuego, las frases que suelta cada personaje se repiten una y otra vez como si estuvieran grabadas de la televisión.

Viajar desde una serie en la que todo puede suceder a un videojuego en el que apenas pasa nada será la gran decepción para los fans. No hay historias locas, los personajes apenas cuentan con tres frases diferentes y los escenarios son realmente limitados. Presentar el juego con una estética retro sí habría sido todo un acierto si se hubiera tratado con más cariño y cuidado, al igual que su música, tremendamente genérica y reiterativa.

Lo que podría haber sido un gran homenaje a los valores de una serie de televisión ambiciosa y valiente que trata a los más peques como personitas con conciencia e ideas propias, se ha convertido en un intento chapucero de captar la personalidad de unos habitantes de los reinos de Ooo que se merecían algo más.

Valoración

Podría habérsele sacado mucho partido a las locuras de Hora de aventuras, pero el resultado es bastante flojo. El estilo retro es curioso, pero le falta variedad de escenarios y personajes. La gatipistola, sin embargo, es el arma del año.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

La gatipistola que lanza proyectiles en forma de gatito. El estilo retro le queda genial. El multi.

Lo peor

Escenarios limitados y vacíos. El trasfondo argumental que rebosa en la serie se queda en casi nada.

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