Análisis

Análisis de Hotline Miami 2: Wrong Number para PS4, PS3 y Vita

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS4

Aquí está nuestro análisis de Hotline Miami 2: Wrong Number, la secuela del laureado y violento juego indie de 2012, llega hoy a las consolas de Sony. ¿Será capaz de innovar y mejorar todo aquello que hizo grande al juego original? Veámoslo...

Hotline Miami 2: Wrong Number supone el regreso de uno de los mejores juegos indie de todos los tiempos, que nosotros analizamos en su versión para PS3 y Vita. Un juego de Dennaton Games que, a pesar de su innegable atractivo y calidad, no fue del gusto de todos los paladares. Primero, por ser un juego muy violento: nuestro objetivo, a lo largo de 19 niveles, era matar a todo lo que se moviera. Con los puños, con bates de béisbol, con armas de fuego… con lo que fuera. Nuestra única ayuda eran unas máscaras que elegíamos al principio del nivel y que nos daban una habilidad extra, como acabar con los enemigos de un portazo.

Este festival de sangre y violencia tenía un segundo “pero”, y es que era un juego difícil. No era raro encontrarse en mitad de un acto, compuesto a su vez por varias plantas de un mismo edificio, y morir una y mil veces en el mismo sitio. Puro ensayo y error. Algo frustrante para unos, pero motivador para otros. Estas dos virtudes, odiadas a muerte por algunos, fueron la base para una relación de amor inolvidable para otros, respaldada además por una estética pixelada única, con sabor ochentero, mientras que seguíamos la acción desde una perspectiva cenital y con una banda sonora, de corte electrónico con toques "neo-eighties", que está grabada en los tímpanos de quienes lo jugamos.

Una secuela más grande en todos los sentidos

Así pues, animados por el éxito y los fans, sus dos creadores, decidieron crear esta secuela que llega hoy a PS4, PS3 y Vita (ayer le tocó al PC), con la que ponen punto y final a este desquiciado universo de asesinos y masacres aparentemente sin sentido. Una continuación que sigue a pies juntillas la regla de oro de las secuelas: más de lo mismo, pero más grande y mejor. Y es que, con esa frase, no haría falta decir mucho más. Más armas, más niveles (y más grandes), más tipos de enemigos y situaciones, más dificultad… pero todo ello envuelto por una jugabilidad tremendamente familiar.

Se nota que estos más de dos años de desarrollo han servido para refinar algunos elementos, como por ejemplo, la narrativa, y esto a su vez ha redundado en la propia jugabilidad, aunque no hay grandes cambios o novedades rompedoras en términos jugables. Es más, nada más comenzar a jugar comprobarás que los controles son idénticos, que no hay ninguna nueva función, y que las novedades se van dosificando lentamente a lo largo de la aventura, que cuenta con casi el doble de niveles. La forma de apuntar con el stick derecho, controlar la cámara en Vita con la pantalla táctil, lanzar las armas sin munición con L1… todo es realmente familiar. Entonces, ¿dónde están las novedades?

Como hemos adelantado, por ejemplo, en la narrativa. La forma de contar la historia es bastante confusa en origen, y tardaremos bastante tiempo en ir atando cabos. La novedad aquí es la historia se va desgranando a través de numerosos personajes, en lugar de uno solo como en el original (bueno, dos), además de tener lugar las misiones en distintas épocas. Algunas antes, otras durante y unas pocas después del Hotline Miami original. No es necesario haber superado el juego de 2012 para disfrutar de la secuela, pero ayuda a comprender partes de la historia.

Pocas novedades jugables... pero interesantes

Cada uno de estos personajes cuenta con habilidades y situaciones únicas, algunas de ellas hasta “inésperadas” en este festival de sangre, balas y adrenalina. Eso sí, el esquema de juego es el que todos conocemos: entra, enlaza todas las muertes que puedas (si te dejan) para conseguir mejores puntuaciones, recoge armas que mejor vayan para cada situación, remata a los enemigos en el suelo y hazlo lo más rápido que puedas. A esta fórmula ya conocida se han añadido pequeñas novedades aquí y allá, como niveles en los que tenemos la opción de no matar a nadie, de usar solo un único arma (y buscar munición para recargar) o enemigos que esquivan balas y son solo vulnerables a las armas blancas, por mencionar algunos.

No vamos a entrar en más detalle por no desvelar todas las sorpresas, pero lo cierto es que, valga la redundancia, la falta de factor sorpresa del original es quizá el mayor lastre del juego. Allí donde el primero sorprendió con su mecánica de juego, las excesivas similitudes de la secuela le quitan ese impacto inicial. A pesar de los pequeños detalles indicados, o de las nuevas armas, es muy continuista y conservador, se sale más bien poco de la fórmula establecida en el original. Si le perdonas eso y te gustó el primero, vas a disfrutar a lo grande.

Un estilo de juego conocido

Y es que, de nuevo, te vas a encontrar con situaciones que vas a repetir una y mil veces, a probar distintas tácticas para evitar salir de partida, porque si lo haces, te tocará repetir ese acto o misión desde el principio. Un tormento que se torna la mar de satisfactorio cuando consigues superar un punto en el que te habías quedado atascado y, aún sabiendo que la siguiente misión puede ser aún más retorcida, no puedes resistir la tentación de probarla. Y la repites una y mil veces. Y te acuestas tarde. Y te levantas cansado y pensado en el juego.

Esa es parte de la magia de Hotline Miami 2: Wrong Number: que su dificultad (que ha aumentado respecto al primero), su constante repetición, su ensayo y error, es a su vez una de las razones de su éxito, porque todo está pensado y diseñado de forma magistral. También ayuda que, aunque muramos, la reaparición es inmediata, sin unos tiempos de carga o espera que romperían totalmente la magia del juego.

Los niveles, ya que los hemos mencionado, siguen la línea estética de lo visto en el primer Hotline Miami, aunque cuentan con mucho más detalle y, por ejemplo, las ejecuciones de los enemigos son más vistosas y chorreantes de sangre. Algunos elementos ahora se destruyen y, en general, todo en el apartado visual está más cuidado, creando una atmósferae de juego muy especial y ochentera. Hasta las escenas entre misiones están más cuidadas (y, de nuevo, nos llega bastante bien traducido al castellano, sin escatimar en tacos y detalles escabrosos).

Una banda sonora que no podrás olvidar

Eso sí, donde el juego da una vez más el golpe en la mesa, es con su banda sonora, que como e su antecesor, es de corte electrónico, con sintetizador en vena y unos ritmos que difícilmente olvidarás. Imaginar Hotline Miami 2 sin su música es francamente difícil y, aunque fuera posible, seguro que el resultado no sería tan brutal. Es como si la música retroalimentara a la acción, a la adrenalina, acoplándose a cada nivel y situación como anillo al dedo, llevándonos a una especie de éxtasis y concentración, para superar el bache que tenemos delante. 

Algunos de los compositores que participaron en la BSO del primer juego repiten, como Jasper Byrne (sus temas son de los más recordados), a los que se suman incorporaciones como Carpenter Brut, con sus ritmos no menos contagiosos. En total 49 temas que, a poco que te guste la música electrónica, te van a estar retumbando en la cabeza durante mucho, mucho tiempo. Por el momento, la BSO solo se puede encontrar a la venta en Steam o junto a la impresionante edición coleccionista del juego.

Todo esto deja un juego que, en la primera vuelta, puede durar unas 8 horas aproximadamente, dependiendo de la plataforma en que la juegues. Esto, que puede sonar a "perogrullo", no lo es tanto. Hotline Miami 2 es, Cross-buy en PSN: sueltas 14,99 euros y te lo llevas para las 3 plataformas vivas de Sony. Todas ofrecen unas opciones y planteamientos similares, aunque cada una, a su manera, aprovecha el hardware específico de cada máquina.

Un juego, tres versiones distintas (pero iguales)

En el caso de Vita, la pantalla táctil nos sirve para desplazar la cámara sobre el mapa y adelantarnos a lo que nos rodea. Un detalle bastante cómodo, aunque como contrapartida, los sticks de la portátil (algo más imprecisos de lo que nos gustaría) y el propio tamaño de la pantalla dificultan un poco más el avance. La versión de PS4, la plataforma donde hemos jugado más tiempo, utiliza el panel táctil para movernos por el mapa, aunque hemos echado algún detalle más, como usar el altavoz del Dual Shock 4 para, por ejemplo, emitir el sonido de las llamadas de teléfono.

Tras acabar el juego, se desbloquea un modo Difícil, que no solo dispara aún más la dificultad del juego, sino que también hace las veces de un modo Partida Nueva +, cambiando algunas cosas, como el tipo de enemigos que nos encontramos en cada nivel, un detalle que modifica por completo la forma de jugar y que hace que merezca la pena darle una segunda y aún más complicada vuelta. Si te van los retos, claro...

El juego, al menos en su versión de PC, también contará con un editor que llegará en abril y que promete prolongar la vida del juego hasta el infinito. Podremos crear no solo nuestros niveles, sino añadir intros, escenas de transición o crear nuestras propias "mini historias" encadenando varios niveles. Como dicen sus propios creadores, Dennation, incluso se podrá crear Hotline Miami 3. Hemos contactado con la agencia de prensa que lleva el juego y aún no nos han confirmado si este modo llegará también a consola. 

Todo esto hace de Hotline Miami 2: Wrong Number una secuela que encantará a los fans del original, siempre y cuando lo vean como una extensión del título original, que no una revolución. Su hipnótica jugabilidad, pese a la escasez de innovaciones de gran calado, sigue funcionando a las mil maravillas, combinada con su pixelada y atractiva parcela visual y unida a su inolvidable banda sonora terminan de arrastrarnos un decadente y violento universo del que cuesta, y mucho, separarse.

Valoración

El "2" del título hace honor a la regla de oro de las secuelas: más de lo mismo, pero más grande. No innova ni aporta nada relevante. pero si disfrutaste con el original, este te va a encantar. De la BSO, mejor ni hablamos...

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

La banda sonora. La variedad de personajes y situaciones. Es Cross-buy, cross-save...

Lo peor

No innova en exceso. La dificultad es mayor que en el original y puede desesperar.

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