Análisis

Análisis de How to Survive para PS3, Xbox 360 y PC

Por David Alonso Hernández
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Si creéis saber todo lo necesario para sobrevivir a una pandemia zombi, How to Survive para PS3, Xbox 360 y PC es una excelente oportunidad para demostrar vuestras habilidades como supervivientes en un apocalipsis de muertos vivientes. ¡Que tiemble Bear Grylls!

Este análisis del descargable How to Survive nos recuerda que mantenerse con vida y prosperar para tener las necesidades básicas bien cubiertas en mitad de una pandemia zombi es, según nos han contado una y otra vez algunos autores de literatura, cine o televisión, el ejercicio de supervivencia llevado al extremo. No sólo tenemos que enfrentarnos a la amenaza, siempre presente, de un ataque por parte de los muertos vivientes, sino que también debemos buscar todo tipo de recursos, como agua potable o alimento, en un mundo que se ha ido al garete y en el que las provosiones escasean cada vez más.

Series como The Walking Dead, películas como Zombieland, que enfocan el tema en clave de humor, o libros como Guía de Supervivencia Zombie, de Max Brooks, han centrado sus historias en darnos las claves fundamentales para sobrevivir en caso de un hipotético apocalipsis zombi, una situación en la que, para qué engañarnos, probablemente no dudaríamos ni un suspiro por muchas pautas que conozcamos.

Así, y como si de una guía de supervivencia zombi interactiva para PS3 (PSN), Xbox 360 (XBLA) y PC se tratara, How to Survive recoge todos los elementos de la cultura zombi y nos propone sobrevivir a una pandemia de muertos vivientes desde una perspectiva "realista", o lo que es lo mismo, alejándose del terror o la acción presentes en otros títulos del "género" y orientando su desarrollo a conseguir que nos convirtamos en un auténtico superviviente, en todo un experto en conseguir comida, agua o refugio, o en crear armas, útiles o medicinas con cualquier objeto que encontremos en nuestro camino, un poco en la línea de State of Decay.

La supervivencia como modo de vida

El modo historia de How to Survive nos sitúa, tras elegir entre uno de los 3 personajes disponibles, inmediatamente después de un naufragio que ha acabado con nuestro maltrecho cuerpo en la orilla de la playa de una frondosa isla (la primera de un archipiélago de 4 entre las que podemos viajar). Tras recobrar el conocimiento descubrimos que los zombis han tomado cada rincón de la isla y conseguimos el primer objeto que nos permitirá mantenernos con vida en tan hostil entorno: un palo (un palo, un palooooo).

A partir de ese momento nuestro cometido es explorar el escenario mientras atacamos a los zombis a base de palazos y empezamos a llenar nuestra mochila de todo tipo de provisiones como raíces, plantas medicinales, botellas vacías o trozos de tela. Al principio nuestro personaje "no sabrá" qué hacer con muchos de estos objetos, pero gracias a los consejos de Kovac, un superviviente experto que nos deja retazos de su guía de supervivencia en diferentes parte de la isla, va aprendiendo cómo combinar muchos de estos elementos para fabricar desde amas rudimentarias, como un arco, a potentes escopetas o elementos curativos, como cataplasmas.

Por supuesto, no todo es pulular sin rumbo por la isla, y durante nuestra exploración conocemos a otros supervivientes que son los encargados de guiarnos a través de la historia, y que nos mandan misiones que, casi siempre, consisten en viajar del punto A al punto B para recoger un objeto indispensable para hacer que el objetivo principal (abandonar el archipiélago de una pieza) esté cada vez un poquito más cerca.

Al cumplir estas misiones, eliminar zombis o realizar tareas secundarias, que nos las encargan unos monos con aspecto de lo más salao, obtenemos experiencia que nos sirve para subir de nivel, mejorando así nuestros puntos de salud, fuerza o resistencia, así como para obtener una nueva mejora de la rama de habilidades, que nos permite obtener diferentes mejoras y conocimientos, como la posibilidad de hacer fuego u afinar nuestra puntería. 

Acumular el máximo de experiencia y conseguir el mayor número de habilidades posible es fundamental para hacer que nuestra estancia en el apocalipsis zombi sea lo más llevadera posible, ya que desde los primeros compases del juego nos topamos con un enemigo casi tan temible como los muertos vivientes: las necesidades básicas del cuerpo humano.

Manteniendo nuestro cuerpo en forma

Al principio de este análisis os decíamos que How to Survive afronta el "género zombi" desde una perspectiva realista, y la principal manera en la que lo hace es poniendo en juego 4 barras de energía diferentes: salud, que desciende al ser atacados, hambre, sed y fatiga, que se consumen con el paso del tiempo.

Una de las principales tareas de How to Survive es vigilar constantemente el nivel de estas barras para controlar nuestro estado vital y, sobre todo, organizar nuestras incursiones anticipándose a las posibles carencias, algo que le da un atractivo punto estratégico al juego.

Así, gran parte de la aventura la pasamos buscando alimento, agua o refugio en el que recuperar fuerzas a salvo de los zombis, pero lo mejor es que, como sucedería en la vida real, debemos extremar las precauciones con todo lo que consumimos si es que no queremos caer enfermos en un mundo en el que los antibióticos brillan por su ausencia. Esto se traduce, por ejemplo, en que siempre debemos cocinar la carne de los animales que cacemos, o en que jamás hemos de beber agua del mar o de un pantano repleto de bacterias, sino que debemos calmar nuestra sed en un pozo de agua limpia y cristalina.

A estas reglas de supervivencia básicas, y que tenemos que cumplir a rajatabla si queremos mantener nuestra salud en buen estado, hay que sumar otro gran y realista inconveniente: el espacio en nuestra mochila. Lógicamente, nuestro personaje no puede cargar una cantidad ilimitada de objetos, por lo que siempre debemos elegir cuidadosamente qué llevar en cada momento, lo que incluye armas, armaduras, alimento o botiquines. ¡Nunca se sabe qué podría salvarnos el pellejo más adelante!

Llevar el equipo indispensable en cada momento es vital para sobrevivir a unos zombis que se vuelven más duros y peligrosos según avanzamos, y que muestran su lado más cruel por la noche, cuando a la visibilidad reducida hay que sumar la presencia de unas criaturas fotosensibles (las podemos espantar con una linterna o antorcha) que nos atacan desde la oscuridad.

Estos zombis se repiten más que el ajo

Hasta aquí, How to Survive parece un juego repleto de excelentes ideas y con un desarrollo apasionante (y de hecho durante sus primeros compases casi se podría decir que lo es), pero su principal problema es que cuenta con una historia bastante floja, que pasa totalmente desparcibida y que no es capaz de enganchar en ningún momento, y, sobre todo, con un desarrollo demasiado reiterativo, que se acusa especialmente en el desarrollo de las misiones.

Prácticamente todos los objetivos que nos encargan los personajes secundarios del juego se reducen a viajar a diferentes partes de las islas para conseguir un objeto o aprender una habilidad, por lo que pronto tenemos la sensación de ser un simple recadero con menos personalidad que cualquiera de los zombis que nos acechan.

Esta falta de variedad hace que la mecánica se vuelva un tanto rutinaria en poco tiempo, y que nuestra única motivación para seguir viviendo un día más sea descubrir nuevas armas u objetos, subir de nivel para ser más fuertes o aprender nuevas habilidades.

El modo cooperativo offline, presente en el modo historia, o las partidas online para dos jugadores que incluye el modo Desafío (que básicamente consiste en recorrer una isla mientras hacemos lo posible por sobrevivir), ayudan a paliar un tanto esta situación, pero tampoco consiguen salvar del todo el expediente.

El apartado técnico tampoco ayuda a hacer de How to Survive una experiencia más atractiva. La vista elevada no consigue tapar los defectos de unos escenarios que pecan de ser demasiado simples y poco variados, con unos efectos bastante mejorables, y en los que se mueven unos personajes con un aspecto tremendamente sencillo y que tienen unas animaciones poco elaboradas.

Lo mismo se puede decir del aspecto sonoro, que está compuesto por unos correctos efectos de sonido, unas melodías casi inexistentes y que pasan desapercibidas, y unas muy poco inspiradas actuaciones vocales (en inglés, pero con subtítulos en castellano) de unos insulsos personajes secundarios.   

En definitiva: How to Survive ofrece una trabajada visión "realista" de una pandemia zombi y cuenta con un buen número de excelentes ideas, como la necesidad de cubrir las necesidades vitales o el sistema de creación de armas y objetos, pero su poco atractiva historia, que nunca consigue dar verdadero ritmo a la aventura, el repetitivo desarrollo de las misiones y el flojo apartado técnico, hacen que este apocalipsis zombi sea divertido, pero un tanto descafeinado.

Valoración

Su propuesta "realista" es muy atractiva, y el sistema de habilidades, creación de objetos y supervivencia básica mola. Lo malo es que las misiones son repetitivas, la historia no engancha y que el apartado técnico es discreto.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Sentirse como un superviviente cazando y cocinando animales, creando armas, buscando refugio...

Lo peor

Los objetivos y el desarrollo son poco variados, la historia es sosa y técnicamente está desfasado.

Lecturas recomendadas