Análisis

Análisis de Hungry Shark Evolution en Android e iOS

Por Sergio Gracia
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Hungry Shark Evolution es un juego tremendamente divertido y macarra que puede ofrecerenos muchas más horas de diversión de las que podría parecer en un principio.

Prácticamente a todo el mundo, cuando se le habla de escualos, les viene a la cabeza la archiconocida película de Steven Spielberg, Tiburón, aquella que generó tantas pesadillas y levantó tantos temores hacia estos bellos animales en los años 70. La existencia de una bestia tan letal e implacable a la par de absurdamente malvada hizo que muchos se lo pensasen dos veces antes de alejarse un poco de la orilla en la playa, pero la realidad con respecto a estos animales es bien distinta y, de hecho, los papeles se tornan, siendo el ser humano el ser vil y despreciable que no hace más que aniquilar a su especie años tras año. Pero dejemos a un lado los debates por la defensa de los animales (que tampoco está de más recordarlo) y vayamos con lo que nos atañe ahora mismo: los videojuegos.

Future Games of London vuelven a ponernos al control de un imponente tiburón en Hungry Shark Evolution. Éste, a diferencia de sus antecesores, toma un aspecto algo más cartoon y a la vez detallado. Tal y como indica su nombre, se trata de una versión evolucionada de las anteriores entregas, algo que descubriremos durante los primeros compases. Pero lo más probable es que Hungry Shark Evolution sea la primera incursión en la saga para muchos, así que lo trataremos como tal.

El bello arte de devorar

La mecánica de juego de Hungry Shark Evolution es bien sencilla pero tremendamente divertida y adictiva. Manejamos a un tiburón con hambre insaciable que deberá arrasar con todo lo que se ponga al alcance de su enorme boca llena de afilados dientes, ya sean otros animales marinos o incluso bañistas. Suena bien, ¿verdad?

Cada uno de los cinco tiburones diferentes que podremos manejar contará con ciertas ventajas, llegando a ser casi imparables, aunque siempre nos encontraremos algún elemento que nos pondrá en peligro, ya sea la presión por la profundidad, otros animales letales como medusas o peces león y, cómo no, el propio ser humano, con sus arponeros, residuos tóxicos, minas de profundidad o submarinos cargados de torpedos.

Máquinas de matar acuáticas

Alejad de vuestra cabeza la imagen del enorme tiburón de la saga del cineasta Steven Spielberg, porque lo que nos encontraremos en Hungry Shark Evolution es aún más radical, al fin y al cabo cuenta con algo que 'Jaws' no tenía, ¡nuestra habilidad a la hora de manejar al tiburón y escoger como es debido la presa adecuada!

En Hungry Shark Evolution comenzaremos manejando a un pequeño pero temible tiburón de arrecife. Nuestra misión será la de alimentarlo con todo lo que sea capaz de llevarse a la boca y masticar, pero mucho ojo, porque algunas presas pueden resultar ser más peligrosas de lo que parecen, así que deberemos evitarlas. A medida que vayamos devorando presas iremos aumentando de tamaño y ganando niveles hasta un máximo de 10, momento en que podremos acceder al siguiente tiburón, no sin antes tener que desembolsar una cantidad concreta de monedas de oro. Estas monedas las conseguiremos masticando ciertos animales especiales o encadenando presas, lo que liberará el modo 'fiebre del oro' con el que podremos atiborrarnos y ganar dinero al mismo tiempo.

Estas monedas no sólo servirán para comprar nuevos tiburones, pues también podremos emplearlas en mejorar al actual escualo (su mordida, velocidad y aceleración) o en comprar ciertos objetos que nos ayudarán en nuestra cacería, como chalecos protectores (sí, chalecos para tiburones) o antídotos contra animales venenosos entre otras muchas cosas más, como objetos de personalización, aunque la realidad es que no serán de vital importancia en nuestras sesiones de matanzas.

Por otra parte también podremos recolectar diamantes si conseguimos dar con el pez concreto y devorarlo. Con estos diamantes podremos revivir inmediatamente si no queremos estropear una sesión que estaba yendo especialmente bien.

Cinco tiburones asesinos

El término 'tiburón asesino' nos resulta de lo más desagradable, pero en Hungry Shark Evolution es lo que son, así que tampoco nos vamos a andar con remilgos. Como ya hemos dicho comenzaremos manejando a un tiburón de arrecife, pero a medida que avancemos iremos desbloqueando nuevos escualos. Existen un total de cinco tiburones a elegir, siendo el orden de más indefenso a más letal el siguiente: tiburón de arrecife, tiburón mako (o marrajo, como se le conoce por estos lares), tiburón martillo, tiburón tigre y tiburón blanco.

Ya os hemos contado que cada uno de estos animales será mejor que el anterior en cuestión de tamaño máximo, dieta (algunos pueden comer animales que a otros les daña) o profundidad a alcanzar, pero también podemos apreciar notables mejoras en su vida máxima y tiempo de empuje, el cual nos permitirá 'esprintar' durante un breve periodo de tiempo para alcanzar a las presas más veloces.

Puede que, a la larga, Hungry Shark Evolution sea un juego algo repetitivo, aunque su amplio mundo acuático y la gran variedad de presas, sumado a los tesoros secretos que deberemos encontrar o las 45 misiones que iremos desbloqueando le darán ese toque de variedad y afán de progreso que tan bien le sientan a éste tipo de juegos. Un título gratuito al que deberíais echarle un vistazo.

Valoración

La variedad de presas y el enorme escenario que nos permiten explorar. Los diferentes tiburones a desbloquear que nos animan a seguir jugando.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

Lo adictivo que puede resultar siendo un juego tan 'simplón'.

Lo peor

Si no te gusta la temática te aburrirá rápidamente.

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