Análisis

Análisis de Kingdom Hearts 3D

Por Borja Abadie
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Kingdom Hearts 3D trae la magia de los universos de Square Enix y Disney a 3DS. ¿Qué tal les ha ido a Sora y Riku en la portátil de Nintendo? ¡Descubridlo en nuestro análisis!

Yen Sid tiene una nueva misión para Sora y Riku. Esta vez van a tener que entrar al Mundo Onírico para repetir las pruebas de la Marca de la Maestría desde cero, y así convertirse en maestros-espada más poderosos. Menuda vendida, ¿no? Nuestra aventura comienza en Ciudad de Paso (ahora Traverse Town, ya que el juego está en inglés sin subtítulos en castellano) donde descubrimos el nuevo desarrollo de Kingdom Hearts 3D. Sora y Riku no están juntos, y aunque visitan los mismos mundos, lo hacen en realidades paralelas distintas. Cada uno cuenta con un medidor de "dream drop" (de ahí el título del juego) que una vez agotado hace caer a nuestro personaje en un profundo sueño, incluso cuando estamos en mitad de una batalla con un jefe final, por ejemplo, pasando el control al otro personaje. La historia, como es habitual en la saga, hace hincapié en el valor de la amistad, el sacrificio por los demás y la confianza, visto desde las perspectivas de los dos protagonistas, que se encuentran con distintos personajes y amigos en su camino. Para que los más novatos no se pierdan, cuando nos encontramos con un personaje conocido podemos activar flashbacks, que nos explican lo sucedido en otras entregas.

Sueños, Pesadillas y Espíritus, ¡que miedo!

Los problemas en el Mundo Onírico vienen de la mano de unos extraños seres que están sembrando el caos: las Pesadillas, que reemplazan a los míticos SinCorazón como enemigos. Su aspecto de animales (cabras, serpientes, elefantes,...) llenos de "colorines" no os debe engañar, porque nos ponen las cosas bastante difíciles. Con los materiales que recogemos al eliminarlos podemos crear Espíritus, una versión buena (e igual de chillona) de las Pesadillas, que nos acompañan durante los combates atacando, sanándonos,… (sustituyendo a Donald y Goofy) . Hay más de 50 distintos, aunque solo podemos utilizar a dos de ellos a la vez. Una vez que hayamos creado un Espíritu podemos darle un nombre e incluso cuidarle como a una mascota virtual, en una mezcla entre Pokémon y Nintendogs. Podemos rascarles, participar en varios minijuegos táctiles que suben su afinidad con nosotros e incluso desbloquear nuevas habilidades al subir de nivel, como si fuesen un personaje más.

Un sistema de combates de ensueño

Los combates, en tiempo real, muy parecidos a los de un beat em ´up, vienen cargados de novedades. Gracias al sistema "Flowmotin", del que podéis descubrir más en este vídeo, nuestros protagonistas pueden interactuar con los escenarios como nunca antes. Pulsando el botón de esquivar cerca de determinadas superficies o enemigos, podemos lanzarnos contra una pared para rebotar con mayor fuerza o coger velocidad girando en una farola para salir disparados contra los enemigos, por ejemplo. Al principio cuesta un poco habituarse, sobre todo por alguna que otra imprecisión de las cámaras, pero una vez dominado, resulta muy fluido y espectacular.


Otra de las novedades es el "reality shift", habilidades que activamos con la pantalla táctil, y que en cada mundo sirven para una cosa. Por ejemplo, en el mundo del Jorobado de Notre Damme podemos subirnos en una extrañas esferas y deslizarnos de una a otra marcando el recorrido que seguiremos en la táctil, lo que nos permite desplazarnos de un sitio a otro rápidamente al tiempo que golpeamos a los enemigos que nos encontremos por el camino. En el mundo de Tron Legacy, sin embargo, nos sirve para alterar el código del programa de Tron y poseer a los enemigos para hacerlos explotar cerca de otras pesadillas, entre otras utilidades. Los ejemplos son tan numerosos como los mundos Disney que visitamos: Fantasía, Los Tres Mosqueteros, Pinocho,...

Espíritu de lucha

Los espíritus también son muy útiles durante las batallas. A medida que realizamos golpes junto a ellos, se va rellenando una barra de "dual link", que nos otorga nuevos golpes o habilidades momentáneamente. Podemos subirnos sobre nuestro espíritu y saltar sobre los enemigos para golpearles, o que nuestro espíritu se convierta en unas poderosas garras con las que atacar, por ejemplo. Pero lo mejor viene si combinamos las barras de los dos espíritus, con lo que desataremos un golpe devastador que elimina a todos los enemigos que tengamos en pantalla. Además, también nos otorgan algunas habilidades para Sora y Riku, como mejoras de la barra de energía, por ejemplo. Eso sí, muchas veces nuestro espíritu debe permanecer en el grupo de combate para poder beneficiarnos de estas mejoras.


Al entrar en un nuevo mundo, o revisitarlo, tenemos que completar un divertido minijuego, el "Dive Mode".  Sora o Riku se lanzan en caída libre y tienen que cumplir unos determinados requisitos: atravesar un número de anillos concreto en nuestra bajada, recoger estrellas, derrotar a un poderoso enemigo, etc... en el menor tiempo posible. Según lo bien que lo hagamos recibimos unas u otras recompensas para utilizar en el mundo al que vamos a entrar, como potenciar el tiempo que podremos estar antes de que cambiemos de personaje,… Aunque tenemos libertad para ir a distintos mundos en varios momentos, la realidad es que cada uno cuenta con una dificultad de combate distinta, lo que al final nos obliga a recorrerlos en el orden "lógico" si no queremos pasarlo muy mal durante los combates. Pero eso no es todo en Kingdom Hearts 3D, los escenarios, además, están repletos de secretos, tesoros y portales, una especie de recuerdos que han quedado ahí para que nosotros los revivamos. En realidad no son más que pequeños retos o ayudas, como acabar con un grupo de rivales en menos de 20 segundos o que un espíritu se una a nuestro grupo durante un tiempo.

¿Sueño o pesadilla?

El desarrollo es variado y entretenido, como habéis podido leer, aunque no todo es perfecto en esta nueva entrega. Pese a ser una de las mejores entregas de la saga, no hemos podido evitar una ligera sensación de "dejá vu", al pasar otra vez por escenarios conocidos o al disfrutar de una mecánica que creemos que está empezando a mostrar síntomas de agotamiento y estancamiento. Técnicamente es bueno y, aunque el uso del 3d es meramente anecdótico, sin ninguna aplicación jugable, gráficamente luce de maravilla. Pese a los fallos en la cámara (incluso al fijarla sobre los enemigos) o al hecho de jugar en un universo algo sobre-explotado, de hecho sus creadores comentában que éste capítulo supone el inicio del fin de la franquicia (no hay quien se lo crea). El resultado final es de lo mejorcito en la saga, y al margen de las polémicas con la ausencia de traducción a nuestro idioma y la decisión de Nintendo Ibérica de no distribuirlo, Kingdom Hearts 3D Dream Drop Distance resulta una aventura muy completa, llena de posibilidades y entretenida, mucho más de lo que pueden decir algunos de sus rivales.

Valoración

Square Enix vuelve a crear un juego muy completo, entre lo mejorcito de la saga, pero la ausencia de novedades importantes no permite que llegue a sorprendernos. Es una pena que la falta de traducción le impida estar al alcance de todos.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

La variedad de situaciones a las que nos enfrentamos en la aventura. El apartado técnico.

Lo peor

La sensación de estar jugando otra vez a lo mismo en un universo algo sobre explotado.