Análisis

Análisis de Limbo

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: Móvil

El ampliamente laureado Limbo se estrena en iPhone, iPad e iPod Touch dispuesto a convertir nuestro dispositivo iOS en escenario de una aventura tan peligrosa como emotiva. ¿Listos para regresar a su hostil y mágico universo?

“Intentando conocer el destino de su hermana, un niño entra en lo desconocido”. Con esta enigmática frase como único hilo argumental, los daneses de PlayDead abrían, en 2010, las puertas al tenebroso y minimalista universo de Limbo, que se entornaban tímidamente para permitir el paso, por primera vez, a los jugadores de XBLA que tuvieran el valor suficiente para emprender un viaje en solitario hacia lo impredecible.

Precedido de una gran expectación en la comunidad ‘indie’, la obra prima de PlayDead cumplió, tras su lanzamiento, con todas las expectativas y fue considerado instantáneamente como uno de los mejores juegos independientes de la actual generación, algo que ya nos pone en situación respecto a lo que atesora en su interior esta aventura, que primero consigue atraernos gracias a una mecánica ‘plataformera’ en 2D, inspirada en algunos de los clásicos de la historia de los videojuegos, y que después nos enamora sin remedo gracias a una dirección artística oscura, tétrica… impecable, pero –sobre todo- incapaz de dejar a nadie indiferente.

ACTUALIZADO 04/08/2015: Limbo para PS4 es uno de los grandes lanzamientos de PS Plus en agosto. Os recordamos nuestro análisis del juego para la versión de iOS, que es casi idéntica a la que podréis disfrutar mañana en la consola de nueva generación de Sony.

Describir con palabras la atmósfera en la que Limbo envuelve al jugador no es tarea fácil, pero su ambientación podría considerarse como una acertada mezcla entre el oscuro estilo de cineastas como Fritz Lang, uno de los precursores del cine negro en los años 20, y el tétrico e intrigante sello que imprime a sus obras el contemporáneo Tim Burton, director de películas como Beetlejuice o Eduardo Manostijeras.  

Este atractivo plato, acompañado de una guarnición en forma de unas inmejorables críticas por parte de la prensa internacional, hizo que todos los jugones quisieran degustar su sabor, por lo que, a pesar de que inicialmente se planteó como un título exclusivo para Xbox 360, PlayDead decidió finalmente trasladar el universo de Limbo a PC y PS3, plataformas a las que llegó a través de Steam y PSN respectivamente. Mac y PS Vita fueron las siguientes paradas de Limbo, pero –por suerte- no las últimas, ya que a la ópera prima de PlayDead todavía le queda un ecosistema al que teñir con su característico claroscuro: los dispositivos iOS.

Tocando el limbo con la punta de los dedos

Antes de empezar a desgranar todos los secretos de la adaptación de Limbo para iOS nos gustaría hacer una advertencia a todos aquellos que ya hayan visitado su universo en alguna de las versiones precedentes:

Limbo para iPhone, iPad e iPod Touch es una conversión directa del título original y ofrece exactamente lo mismo que ya habéis vivido con anterioridad, por lo que -si pertenecéis a este grupo- el único aliciente que vais a encontrar aquí es tener la posibilidad de volver a disfrutar una vez más del juego en la pantalla de vuestro dispositivo móvil. Sin más.

Si, en caso contrario, tenéis la suerte de no haberos embarcado aún en la experiencia que ofrece el título de PlayDead, sabed que esta versión es una excelente oportunidad para entréis de lleno en el universo de Limbo, ya que -en su paso a iOS- todos los apartados del juego han sido tratados con mucho mimo. Pero mejor será que empecemos desde el pricipio...

Como decíamos al comienzo de este texto, lo único que sabemos de la historia de Limbo es que un misterioso chico, del que no conocemos ni el nombre, se despierta en un hostil y tétrico mundo en blanco y negro donde -aparentemente- se encuentra su hermana, a la que debemos buscar.

Sin ningún detalle más (la totalidad del juego carece de diálogos, secuencias o menús), y movidos únicamente por nuestro instinto de supervivencia, empezamos a recorrer unos minimalistas escenarios que, muy pronto, descubrimos están salpicados de puzles y peligros capaces de acabar con nuestra vida en un suspiro. Y vaya si lo hacen.


Caer para volver a levantarse

Y es que gran parte de las trampas que ocultan las localizaciones del juego parecen estar pensadas para que caigamos en ellas de forma inevitable. Para que, tras perder la vida presa de ese cepo oculto o morir ahogados en ese traicionero lago, aprendamos de nuestros errores y afrontemos de nuevo el reto sin tropezar de nuevo con la misma piedra. 

Así, el clásico "ensayo y error" muestra su máxima expresión en Limbo, donde muchas veces no tenemos más remedio que morir para comprender exactamente qué es lo que debemos hacer a continuación. Por suerte, un excelente sistema de puntos de control hace que que, cuando perdamos la vida, sólo tengamos que repetir una pequeña porción de nuestro avance, haciendo que el desarrollo sea muy dinámico.


Burlar a la muerte constantemente es sólo una de nuestras tareas en Limbo, y la mecánica del juego también nos invita a sortear algunos saltos y, sobre todo, a devanarnos los sesos con sus numerosos puzles, la mayoría de los cuales presentan un diseño soberbio.

Palancas de las que tirar, cajas que empujar, cadáveres que arrojar al vacío para provocar una reacción... la variedad y complejidad de los rompecabezas que encontramos durante nuestro viaje es excelente, y lo mejor de todo es que consiguen ponernos en apuros sin la necesidad de recurrir a un complejo sistema de control.

Un botón de salto, otro de acción, que nos permite empujar objetos o pulsar interruptores, y la posibilidad de avanzar hacia los lados, trepar por salientes, colgarse en cuerdas y subir escaleras resultan más que suficientes para poner ante nosotros decenas de retos, que demuestran que, bien usado, el ingenio es un arma mucho más poderosa que una cantidad ingente de acciones.


En la adaptación de Limbo a iOS, PlayDead ha recurrido a un esquema de control que, gracias a un intuitivo sistema de gestos, nos permite manejar de forma muy precisa las diferentes acciones: deslizando el dedo hacia la derecha avanzamos hacia ese lado, realizando un gesto hacia arriba, saltamos. Manteniendo el dedo apoyado en la pantalla interactuamos con los objetos...etc.

Este tipo de control, pese a no ser tan preciso como el que se obtiene con un pad tradicional, funciona a las mil maravillas y nos permite superar incluso los momentos más exigentes de la aventura sin que nos sintamos 'vendidos' en ningún momento. Además, se agracece muchísimo que PlayDead haya optado por esta alternativa en lugar de situar los típicos botones táctiles en pantalla, algo que hubiera arruinado en gran medida el impresionante apartado artístico del que hace gala Limbo.

Un intrigante universo de luces y sombras

Mucho se ha hablado ya de la genial ambientación de Limbo, que -por suerte- se mantiene intacta en su paso a dispositivos iOS. Sin música o melodía alguna, tan sólo con unos desgarradores efectos sonoros que suenan en los momentos oportunos, la oscura e intrigante atmósfera del juego consigue meternos de lleno en su universo, que es capaz de transmitir un amplio elenco de sentimientos a cualquiera que posea un mínimo de sensibildad.

Completamente en 2D, aunque con elementos situados en varios planos que aportan profundidad, e íntegramente realizado en escala de grises, los escenarios de Limbo son todo un ejemplo de dirección artística y minimalismo al servicio de una historia que, sin usar ni una sola palabra, nos hace empatizar profundamente con el solitario protagonista, al que casi llegamos a considerar como un silencioso compañero que nos acompaña en nuestra búsqueda.

Arañas gigantes, cadáveres colgando de una soga, enigmáticas figuras humanas que se asoman tímidamente e, incluso, que tratan de acabar con nuestra vida, son sólo algunos de los elementos que dan forma al hostil mundo de Limbo, que no deja de sorprendernos desde los primeros compases de su historia hasta el sorprendente final, que -por supuesto- no os vamos a desvelar.

Lamentablemente, realizar este viaje por completo no lleva más de 4 o 5 horas, dependiendo de la pericia del jugador, por lo que la escasa duración sigue siendo, también en iOS, la mayor sombra en la ópera prima de PlayDead.

Sin embargo, y aunque en versiones anteriores de Limbo esta corta longevidad fue un tanto criticada, sobre todo en relación a los aproximadamente 13€ que costaba el juego, los 4,49€ en los que se sitúa el precio de esta adaptación para iOS nos parece un precio totalmente ajustado a lo que nos ofrece: un viaje breve, pero totalmente inolvidable. ¡No os lo perdáis!



 

Valoración

Una adaptación perfecta de Limbo para dispositivos iOS. Si no habéis tenido la suerte de jugarlo anteriormente, esta versión es una excelente oportunidad para que lo hagáis. No os arrepentiréis.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Los rebuscados puzles, su dirección artística y ambientación... espectacular en los iPad Retina.

Lo peor

La duración es escasa y algunos retos del final son bastante complicados.

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