Análisis

Análisis de The Lost Levels (versión Wii U)

Por Luis Galán
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Versión comentada: Wii U

La saga más mítica de la historia de los videojuegos tuvo dos segundas partes. La original, que en su día no salió de Japón, nos llega en la edición más fiel posible y con toda su dificultad intacta.

Delorean en marcha. 13 de septiembre de 1985. Destino: Japón. Acaba de lanzarse un título llamado a revolucionar todo el concepto de los videojuegos. Hablamos de Super Mario Bros., obra maestra de Shigeru Miyamoto, cuyas 40 millones de copias vendidas tuvieron gran parte de la culpa de que existan las videoconsolas como hoy las conocemos. Semejante bombazo no podía quedarse sin explotar, por lo que la segunda parte estuvo lista para comercializarse unos meses después, en junio de 1986… ¿o no? A nosotros nos llegó… ¡a finales del 93!


El porqué tiene que ver con lo más característico del juego, que no es otra cosa que su dificultad. En Nintendo América decidieron que no querían frustrar a la enorme base de fans de la primera parte y la decisión fue una de las más extravagantes de la historia del sector: coger otro juego, el Doki Doki Panic, cambiar los sprites por los de Mario y compañía, y lanzarlo como Super Mario Bros. 2. Así puestos, hubo que esperar hasta las navidades de 1993 para que, en el recopilatorio de SNES llamado Super Mario All-Stars, pudiésemos jugar una versión del auténtico SMB2 rebautizada de forma apropiada para Occidente como The Lost Levels. No obstante, además del lavado de cara gráfico, se hicieron pequeñas modificaciones para hacerlo menos difícil, entre ellas, la posibilidad de guardar la partida. El original como tal no pudimos jugarlo hasta finales de 2007, cuando al fin salió para la Consola Virtual de Wii.

Para súper jugadores

Estamos, en esencia, ante una versión del primer Super Mario Bros. con ligeras mejoras técnicas. El desarrollo es idéntico, con mundos divididos en 4 niveles, cuya última pantalla siempre es un castillo. También se avanza de izquierda a derecha sin posibilidad de volver hacia atrás, y acabamos con los enemigos saltando sobre ellos, golpeando desde debajo el ladrillo sobre el que estén, lanzándoles un caparazón (aún no se podían agarrar) o tirándoles bolas de fuego. En este sentido, el subtítulo The Lost Levels le viene de lujo, ya que casi puede considerarse un SMB con nuevos mundos, y que quedaron “perdidos” en Japón. Sin embargo, allí también se subtituló para su versión All-Stars: el nombre elegido fue For Super Players. Y es que, para qué negarlo, este Mario es tan difícil que llega a ser imposible superar determinadas partes sin caer decenas y decenas de veces. Todo lo contrario, por otra parte, que algunas de las más recientes aventuras del fantástico fontanero.


Pero también hay lugar para novedades, y la primera de ellas tiene que ver con no volvernos locos y tirar el mando contra la pared. Y es que, mientras Miyamoto se lo pasaba en grande diseñando pantallas casi imposibles (¿no os lo imagináis partiéndose de risa?), en algún momento debió pensar en los mortales y decidió que, si perdíamos todas las vidas, sí que podríamos continuar con tres desde el primer nivel del mundo en el que hubiésemos caído. ¡Menos mal!

Otra novedad, que ya quedó para el futuro, es que Luigi tiene diferentes características. El hermanísimo empezó a saltar más alto… pero a la vez a ser más incontrolable y a derrapar muchísimo más. También apareció el champiñón venenoso (que funciona como un golpe normal de un enemigo), debutan las corrientes de aire, las plantas carnívoras son menos previsibles y aparecen nuevos trampolines.

En cuanto a mundos, tenemos los clásicos 1-8, además de cuatro extras (A-D), y un noveno, el “Mundo Fantástico”, que aparece si no hemos usado las llamadas “Warp Zones”: tuberías que nos llevan a diferentes mundos, normalmente más avanzados.

Clásicos para la nueva generación

La Consola Virtual de Wii U ha traído una forma fantástica de disfrutar los clásicos. Lo primero es que disponemos de las versiones 60Hz, con la proporción de pantalla correcta, y escalado limpio de los píxeles a 1080p. Además, el Off-TV es siempre perfecto, y la pantalla del mando es más apropiada para estos “pixelacos” que una de 50”. Pero si hay algo que le viene de lujo a este juego es que la partida quede suspendida siempre donde la dejamos (ya presente en la Wii original) y, sobre todo, que podamos crear puntos de restauración. De este modo, tenemos la posibilidad de salvar el instante concreto en el que hayamos superado cada parte infernal… Sí, puede parecer bastante de “looser” jugar así, y pierde encanto, pero eso queda en manos de cada jugador. Sin duda es una opción que hace al título mucho más accesible, sobre todo pensando en públicos actuales, acostumbrados a “súper guías”, champiñones dorados, y demás ventajas.

Niveles ya encontrados

No estamos ante un título clave de la saga, ni ante un plataformas demasiado disfrutable por un público nuevo, máxime si la versión que sale no es la mejorada de SNES (también disponible en disco de Wii), sino la original del 86. No cabe duda de que Super Mario Bros. 3 fue un salto enorme de calidad, y que la primera parte siempre será ese divertidísimo juegazo cuyas pantallas podríamos completar casi con los ojos cerrados… Y entonces, ¿en qué lugar queda The Lost Levels? Pues como nuevos y numerosos mundos del genial Super Mario Bros., con una dificultad añadida que lo convierten en un juego de esos que realmente disfrutas de haber “podido con él”.


Valoración

Versión ultradifícil del primer SMB, con pocas novedades. No llega a las cotas de calidad de la tercera parte, pero es el más retador de la saga, y tiene el aliciente de su rareza.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Plataformas 2D puro. Todo un reto y al mismo tiempo accesible con los puntos de salvado de Wii U.

Lo peor

Poquísimas novedades. Sólo para un jugador. Es la versión original, no la mejorada de SNES/Wii

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