Análisis

Análisis del matamarcianos indie Luftrausers

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

Los shmup, shoot’em up o matamarcianos siguen demostrando, con títulos como Luftrausers (PC, PS3 y Vita), que hay hueco para la innovación y la diversión, pese a ser uno de los géneros más decanos del videojuego.

Este análisis de Luftrausers nos recuerda que, prácticamente desde su concepción, los matamarcianos han jugado con diversas ideas, como la introducción de un sistema de gravedad (con un botón para propulsarnos y así movernos por el espacio o o evitar caer contra el suelo), la posibilidad de girar la nave para disparar en todas las direcciones y otras muchas variables. Muchos de estos conceptos ya estaban presentes en el clásico Asteroids de Atari de 1980, del que este Luftrausers toma el testigo en muchos sentidos… pero un toque muy personal.

Luftrausers es obra de Vlambeer, un estudio independiente de los Países Bajos que tiene en su historial algunos sencillos pero superdivertidos títulos, como Super Crate Box (disponible para Vita a través de PS Mobile). Ese mismo espíritu, desbordante de sencillez, inmediatez y diversión es el que se esconde tras su nuevo título, un matamarcianos que nos convierte en un piloto de élite de una gran guerra que bien podría ser la II Guerra Mundial.

Así, cada partida a Luftrausers empieza siempre igual, con nuestra aeronave saliendo disparada de un submarino que desaparece bajo el agua y que nos deja solos ante el peligro. Un peligro que tiene forma de barcos y aviones de todos los tipos y tamaños (aunque al final apenas hay una decena de enemigos distintos), que intentarán abatirnos incansablemente, llenando la pantalla con disparos de todos los tamaños. Por suerte, nuestro piloto forma parte de la élite y tiene algunos ases bajo la manga…

El simple control es uno de ellos, aunque depende en gran medida de nuestra habilidad. Es simple a rabiar. Pulsa en la cruceta o el stick una dirección, y nuestra aernove se propulsará en esa dirección (también podemos hacerlo con L o R en el caso de Vita y PS3). Deja de presionar la dirección, y la gravedad se encargará de hacernos caer contra el mar. Pulsa cualquiera de los 4 botones frontales, y dispararemos el arma equipada. Eso es todo. Simple, pero girar en el aire, dejarnos caer, propulsarnos en el momento justo y otras acrobacias serán vitales para salir airosos.

Otro de sus ases es que nuestra aeronave se “regenera” de los impactos recibidos. Para ello, basta con volar sin disparar y poco a poco recuperaremos la normalidad. Eso sí, a medida que avanzamos en el juego desbloquearemos nuevas piezas, como indcaremos un poco más adelante, algunas de las cuales nos convierten en “tanques” voladores más resistentes o en veloces pajarillos más vulnerables a los proyectiles… y cada una ofrece ventajas e inconvenientes, como una recuperación de la “vida” más lenta.

Así pues, con estos dos ases en la manga tendremos que sobrevivir a cazas, jets, cruceros y otras fortalezas volantes y navales en un único escenario, limitado por espesas nubes por arriba y el mar por abajo (en el que incluso podemos sumergirnos un par de segundos para salir victoriosos de algunas situaciones). No hay nada más. Sobrevive en este contexto el mayor tiempo posible y vuelta a empezar cuando seamos abatidos. Una mecánica que puede parecer simple pero que pica cosa mala, gracias también a la inclusión de desafíos que nos invitan a realizar tareas específicas.

En total, hay cerca de 100 desafíos, desde alcanzar diferentes metas de puntuación a destruir un determinados enemigos en condiciones concretas, como con el avión en llamas. Según mejoramos nuestra puntuación, cumplimos estos desafíos y subimos de nivel, vamos desbloqueando piezas para nuestra nave, repartidas en 3 categorías (arma, cuerpo y motor), lo que a su vez desbloquea desafíos específicos para cada pieza. De este modo, se invita a cambiar frecuentemente de configuración de nave para acometer nuevas hazañas aéreas...

Entre las piezas, hay de todo: desde lásers a bombas, pasando por cuerpos que nos permiten jugar como un kamikaze o que detonan una bomba nuclear al morir (así podemos cumplir un desafío como matar 60 enemigos después de muertos) y que mejoran nuestra propulsión (o que directamente nos propulsan con disparos). Aparte de estas piezas, también desbloqueamos otros elementos, como distintas paletas de color, lo que da un aire distinto al juego… aunque insisto, solo hay un “escenario”.

A pesar de todos estos “extras”, lo que realmente hace grande a este Luftrausers es lo divertido que resulta gracias a sus partidas “rápidas”. Da igual que lleves muchas horas de vuelo o que creas que controlas el juego: es imprevisible, aleatorio y en cualquier momento te la pueden “liar”, lo que invita a jugar siempre sin bajar la guardia. Eso, junto con su gran control y los desafíos, garantizan quedarse enganchado como le des la más mínima oportunidad.

Y, tranquilo, que si eres de los que te picas con las puntuaciones, también hay ránkings online, aunque están bien escondidos en su también simple sistema de menús (aunque también tienen su encanto). Todo ello hace de Luftrausers un gran matamarcianos, aunque no destaque por ser uno de los más atractivos visualmente (aunque tiene su encanto, ojo). Añade que, en el caso de PS3 y Vita es Cross-buy (8,99 euros). Un precio algo elevado y más si tenemos en cuenta que llega en inglés, y si no dominas lo más mínimo el idioma, puede que cumplir algunos desafíos (o saber qué hace cada pieza) te compliquen la diversión... Aún así, un notable añadido para el catálogo de Vita y PS3.

Valoración

Un divertido shmup, un "matamarcianos" que te atrapará con sus simples mecánicas, desafíos y gran control como le des la más mínima oportunidad. Y sus partidas rápidas se amoldan a Vita como anillo al dedo.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Simple, directo, adicitivo. Cumplir los desafíos y desbloquear las piezas engancha cosa mala.

Lo peor

Escasa variedad de entornos y enemigos. Llega en inglés. Estéticamente es algo simplón...

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