Mass Effect Andromeda
Análisis

Análisis de Mass Effect Andromeda para PS4, One y PC

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PS4

¡Explora más allá de los límites! El análisis de Mass Effect Andromeda quiere mostraros los pormenores de uno de los juegos más grandes, esperados y controvertidos de los últimos tiempos. ¿Hay vida más allá de Shepard? Para comprobarlo, aseguraos los cinturones de velocidad, que vamos a alcanzar una velocidad MRL.

Llegó el momento del despegue. El análisis de Mass Effect Andromeda debe de ser uno de los más esperados de los últimos tiempos, especialmente después de las polémicas sobre su optimización que han corrido por Internet últimamente. ¿Estamos ante la hecatombe que algunos comentan? Vayamos punto a punto, pero ya os adelantamos que no hay por qué poner el grito en el cielo.

Hablando de cielo, la historia nos sitúa más allá de nuestra galaxia y nos lleva a la vecina Andrómeda (más concretamente, al cúmulo de Heleus), 600 años después de los acontecimientos originales. La Inicativa Andrómeda ha llevado varias naves gigantescas, llamadas Arcas, hasta allí para colonizar y dar un nuevo comienzo a las especies de la Vía Láctea.

Nuestro protagonista, Ryder, es un chico (o chica) que está a punto de despertar de su criosueño en el arca Hyperion, encargada de transportar a los humanos. El problema es que lo hace más bruscamente de lo previsto, porque una extraña nube llamada la Miasma está invadiendo todo Heleus y ha ocasionado daños en la expedición. Lo peor de todo es que los "mundos paradisíacos" que parecían aguardar la llegada de los colonos son en realidad eriales aparentemente incompatibles con la vida...

A partir de ahí, nuestro héroe se convierte en el Pionero, el encargado de decidir cómo terraformar los nuevos planetas y de guiar a la humanidad en la colonización de la zona. Además, deberá enfrentarse a los Kett, una extraña raza de la zona que parece estar usando los restos de una antigua civilización para oscuros propósitos...

A grandes rasgos, ese es el argumento, así que ahora toca lanzarse a por el juego en sí. Como siempre, nuestra primera labor es crear nuestro personaje que, como decíamos, podrá ser chico o chica. Lo interesante es que, si elegimos al chico, la chica será nuestra hermana en la historia e interactuaremos con ella. Si seleccionamos a la chica, ocurrirá lo contrario. Además, debemos elegir el tipo de formación que tuvo y si el comandante Shepard de la trilogía original fue un chico o una chica (no hay mucha conexión con el personaje en esta historia, pero se agradece el detalle).

El editor del aspecto del personaje no es particularmente memorable. Para empezar, solo podemos alterar el rostro (la estatura y la complexión no varían) y, dentro de eso, echamos en falta más opciones en elementos clave como la nariz (se puede cambiar, pero no en matices como el puente) o el vello facial. En definitiva, es un editor suficiente, pero justito.

Mass Effect Andromeda

Una vez en acción, lo primero es familiarizarnos con el nuevo sistema de diálogos. La barra de moralidad ha desaparecido y, en su lugar, las respuestas se distinguen por el tono que les demos: informal, afectivo, serio o profesional. Además, ciertas respuestas no tendrán un tono definido y otras servirán específicamente para coquetear con determinados personajes. Así, el aspecto de nuestro personaje no cambiará en función de lo que hablemos (recordad que en la trilogía original, el look de Shepard se volvía más agresivo si éramos malvados), pero sí daremos pie a diferentes árboles de respuestas y acciones en función de lo que vayamos eligiendo. Personalmente, nos hubiera gustado que se mantuviera la moralidad porque siempre ha sido parte de la saga (y de todos los juegos de Bioware), pero hay que reconocer que han sabido dar un tono más "orgánico", menos maniqueo a las conversaciones.

Por cierto, también vuelven los sencillos quick time events en los que decidimos si pulsar o no un gatillo en un momento determinado. Suelen ser momentos cruciales de ciertas misiones, por lo que pulsar o no puede cambiar drásticamente ciertos acontecimientos.

Ya que estamos con el asunto de los diálogos, confirmamos que vamos a encontrar centenares de ellos en el juego. El número de personajes secundarios que nos dan "palique" es apabullante. Algunos solo intercambiarán un par de frases, pero muchos otros nos ofrecerán pequeñas misiones secundarias. En ese aspecto se encuentra el núcleo de las actividades extra del juego, que a lo tonto puede ampliar vuestra experiencia con Mass Effect Andromeda en varias decenas de horas.

Mass Effect Andromeda

Si en la trilogía original teníamos la Ciudadela, aquí el núcleo desde el que parten nuestras misiones es el Nexus, una especie de centro de operaciones desde el que se está coordinando la Iniciativa Andrómeda. Allí podemos explorar libremente y encontrarnos con tiendas, terminales de correo y mucho más, pero no es algo que se circunscriba a ese entorno. Como bien sabréis, esta vez hemos de recorrer las superficies de los planetas para sacar todo el partido a nuestra aventura.

Un "road trip" a más velocidad que la luz

Aquí entra en acción el Nomad, un vehículo todoterreno que toma el testigo del entrañable Mako. Sin duda hemos ganado con el cambio ya que, aunque no posee armas, es un "cacharro" muy versátil, incapaz de volcar (de hecho, Ryder bromea diciendo que acabará consiguiendo volcarlo) y con un modo 4x4 que facilita mucho los caminos escarpados. Además, aunque no es posible mejorar nuestra nave, la Tempest, sí que podemos adquirir mejoras para el Nomad, desde nuevos baños de pintura hasta mejores escudos o modos de control.

El Nomad tiene otra ventaja añadida: nos protege de las duras condiciones del planeta. Así, la gran mayoría del tiempo podemos movernos a pie, pero puede que en el planeta haya un calor o frío extremos o incluso radiación. Por nosotros solos aguantaríamos apenas unos segundos antes de morir, pero el vehículo puede resistir mucho más tiempo.

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El escáner nos sirve para ganar puntos de investigación y resolver puzzles

¿Y por qué íbamos a querer ir a pie? Pues porque hay muchas tareas que cumplir sobre el terreno, desde recoger minerales hasta escanear plantas o animales autóctonos. Peor, sobre todo, hay bases enemigas que atacar para recoger sus items o misiones secundarias que cumplir. También podemos buscar fragmentos de recuerdos de nuestro padre, ya que parece que su pasado como pionero y la propia Iniciativa de Andrómeda esconden más de un secreto...

Otro gran objetivo de Mass Effect Andromeda consiste en volver más habitables los planetas. Nuestras pequeñas acciones en ellos aumentan su medidor de viabilidad (hay que alcanzar un mínimo para poder mandar una expedición que colonice el planeta), pero sobre todo hemos de encontrar 3 monolitos de la antigua civilización relicta para activarlos. La activación suele basarse en encontrar glifos en la zona y descifrar una especie de "sudoku" en el que colocamos los glifos en el orden adecuado. Cuando activamos los 3 monolitos, se abre el acceso a un templo que actúa a modo de mazmorra. Si lo superamos, el planeta mejorará sus condiciones ambientales. Hay 6 planetas en los que se permite llevar a cabo ese cambio, si bien solo el primero es obligatorio para llegar al final de la historia.

¿Es plausible la ciencia de Mass Effect? Lo analizamos en este reportaje.

Dado que los planetas que visitamos son tan enormes, podemos acercarnos a ciertos puntos de los mismos para que se activen las estaciones de avanzada. Estas sirven como punto de viaje rápido y para que recuperemos nuestra salud, escudos y munición. Es muy recomendable activarlas, pues os aseguramos que los entornos son muuuuy grandes.

Sí, mola la novedad de patearnos los entornos, pero también podremos escanear los sistemas solares, ¿no? Efectivamente, se recupera el sistema que vimos en Mass Effect 3: desde nuestra nave, podemos seleccionar los sistemas disponibles y la nave se acercará a ellos para mostrarnos sus planetas. Podemos ir de uno a otro para ver su descripción general y en algunos casos nuestra asistente de vuelo, Suvi, nos dirá que hay una anomalía. Al pasar el escáner podremos descubrir depósitos de minerales, naves estrelladas, etc. Esta labor de investigación nos puede reportar puntos de experiencia, materiales... Y también hay alguna pequeña sorpresita. Por cierto, en esta ocasión no gastamos combustible al movernos de un sistema solar a otro, así que podéis explorar con calma.

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De nuevo, algunos planetas y sistemas solares presentarán anomalías que podemos escanear

Dentro de esta dinámica hay un arma de doble filo: la secuencia que nos hace "viajar" de un planeta o sistema solar a otro. La recreación del espacio es muy espectacular y colorida, por lo que en las primeras ocasiones que viajamos hasta un cinturón de asteroides o entre los restos de la Miasma flipamos por la sensación de "vuelo". Ahora bien, el problema es que esa transición de un lugar a otro no se puede saltar y dura varios segundos, por lo que cuando vamos por el planeta número 20 acabamos algo saturados.

Otro problema que puede cansaros un poco es el hecho de que las voces están en inglés con subtítulos en castellano. Hay actores de doblaje de primera línea (Natalie Dormer de Juego de Tronos dobla a nuestra doctora Lexi, por ejemplo), pero al haber tantos diálogos, los menos puestos pueden verse algo cansados de leer unos subtítulos que, por otra parte, podrían haber tenido un tamaño más grande y no habría pasado nada.

Campo de batalla: Andrómeda

Pasemos a los momentos de acción. La proporción es tan alta como en la última entrega, pero se han introducido algunos cambios que, en nuestra opinión, son para bien. Por un lado, resulta comodísimo fintar en cualquier dirección para esquivar a los enemigos, lo que nos vuelve mucho más versátiles. Además, disponemos de un jetpack que no solo sirve para "plataformear" en ciertas zonas, sino que en combate nos permite ganar algo de visibilidad e incluso mantenernos unos segundos en el aire. Obi-Wan estaría orgulloso de nuestro uso de la "ventaja de la altura".

Mass Effect Andromeda

La cobertura es automática siempre que haya un parapeto delante, algo que quizá no guste a todos, pero lo importante es saber manejar nuestras armas y poderes. Al principio del juego podemos elegir qué poderes base tenemos más optimizados, si bien podemos invertir los puntos de experiencia ganados en mejorar cualquier habilidad que se nos ocurra, las cuales están separadas en bióticas, técnológicas y de combate. Tenéis todas las habilidades conocidas (la singularidad, el empujón, la descarga eléctrica, etc) si bien alcanzar el grado máximo de cada habilidad requiere subir de nivel varias veces. Desde el menú de mejora asignáis qué 3 habilidades podréis usar en combate (se pueden cambiar más adelante), las cuales se usan con un gatillo, con otro o con los 2 a la vez.

Nuestros compañeros tienen muchas menos habilidades disponibles y el grado máximo de cada una solo se puede desbloquear si superamos sus respectivas misiones de lealtad, pero hemos de reconocer que nos han parecido bastante efectivos en combate. Da gusto ver a Cora lanzando puñetazos bióticos o a la turiana Vetra disparando como una posesa. Apenas hemos tenido que revivirlos un par de veces en todo el juego.

Por cierto, los escudos se recuperan automáticamente cuando estamos a cubierto, pero para reponer salud hay que encontrar ciertos contenedores que nos dan un número limitado de "recuperaciones". Suele haber suficientes en cada zona de combate, así que si mantenéis la cabeza fría y examináis bien cada entorno podréis salir airosos de la mayoría de los duelos.

Por lo general, los combates tienen un aire más a lo "shoot 'em up" que lo que cabría esperar de un RPG de acción más clásico, si bien hemos de reconocer que funciona. De nuevo, habrá puristas que echen en falta un desarrollo algo menos explosivo, por así decirlo, pero desde luego resulta fluido.

En cuanto a los enemigos, hemos cambiado los geth y compañía de la Vía Lactea por robots de la misteriosa civilización relicta, soldados Kett y algún que otro rebelde de las civilizaciones conocidas. Hay toda clase de unidades, ya sea francotiradores, soldados blindados o meros soldados de asalto, pero también encontramos gigantescos robots o mechas que pondrán a prueba vuestra paciencia. A todo esto hay que añadir una gran novedad: los animales salvajes, que pueden ser escaneados y/o vencidos. La sensación al verlos campando por el planeta es de verdadero flipe: ¡por fin vemos entornos que exudan vida! Es cierto que, cuando llevamos unas 20 horas de juego, nos damos cuenta que casi todos los planetas tienen los mismos bichos con diferentes colores, pero en general hay una mayor sensación de "naturalidad" en el entorno.

Respecto a las armas, encontramos todas las viejas conocidas de los juegos anteriores, a las que se añaden nuevos modelos propios de esta galaxia. Por lo general, las armas originales son más equilibradas, mientras que las nuevas son más extremas (muy pocos disparos pero muy contundentes, por ejemplo), así que cada jugador podrá encontrar su configuración ideal. Al principio solo podemos llevar 2 armas a la vez, pero a base de mejorar al personaje podemos aumentar su capacidad de carga hasta las 5 armas. Tened en cuenta que, cuantas más armas llevéis y más pesen, mayor será el tiempo de regeneración de vuestros poderes...

Diseña tus juguetes

Por cierto, tanto las armas como las armaduras (podemos seleccionar qué casco, pechera, pernera y brazales llevamos individualmente) se pueden comprar en tiendas, pero también podemos fabricarlos. El proceso es este:

  • Primero, hay que investigar mucho los planetas que visitemos a base de usar nuestro escáner portátil. Los objetos y animales raros nos darán puntos de investigación.
  • Además, hay que conseguir materiales (escamas, minerales, etc) a base de comprarlos o encontrarlos en nuestras aventuras.
  • Con todo ello, vamos a la Tempest y podemos seleccionar la opción de investigación o de desarrollo.
  • En la primera, gastamos los puntos de investigación en planos de las armas, armaduras o mejoras que queramos.
  • Con los planos desbloqueados, en desarrollo gastamos los materiales necesarios para crear el objeto en cuestión. Ojo, algunos objetos como el Elemento Cero son ultrarraros y no los encontraréis así como así, por lo que hemos de asegurarnos de que vamos a poder crear algo antes de invertir puntos de investigación en su plano.

Esta vertiente "bricomaniaca" de nuestro inventario aporta muchísima variedad, pero nos ha parecido algo farragoso bucear por los menús para crear cada objeto. Hay que tener en cuenta muchas variables.

Otro aspecto que os va a robar muchas horas, como era de esperar, es la relación con vuestros compañeros de viaje. Los primeros compases de Mass Effect Andromeda pueden ser algo decepcionantes en ese sentido, ya que Cora y Liam, nuestros dos compis iniciales, parecen un poco sosainas, tanto en su aspecto como en su comportamiento. Sin embargo, a medida que vamos avanzando en la trama tanto ellos como el resto de miembros del pelotón van ganando enteros.

Mass Effect Andromeda
El misterio de los Relictos es clave en la trama

Es verdad que hay cierta sensación de déjà vu con algunos: de nuevo un krogan gruñón pero con fondo noble y un salariano excesivamente analítico (este último no pelea en las misiones, sino que se encarga del control de la nave; vamos, que sustituye al entrañable Joker). Aún así, con el paso de las horas, las misiones y los diálogos descubrimos personajes enormemente interesantes, con motivaciones y trasfondos tan interesantes como los de los mejores personajes de Mass Effect. Mención especial para la "asari aventurera" Peebee, que mola de principio a fin con su picaresca y desparpajo.

Y claro que sí, pillines, también se puede ligar (no creáis que a Ryder le cuesta lanzar la caña, no) e incluso llegar al sexo en Mass Effect Andromeda. Podemos tener relaciones gay o hetero, pero algunos personajes solo buscan relaciones hetero. En cualquier caso, hay que avanzar mucho en la trama para alcanzar esos puntos y solo es posible tener un idilio "total" con un solo personaje en cada partida.

Por cierto, el propio (la propia) Ryder es uno de los mejores elementos del juego. Mientras que Shepard era un espectro, una élite de la N7 con aplomo y práctica en el campo de batalla, el nuevo héroe es un tipo inseguro, que intenta entender el legado de su padre y al que ha caído el marrón de ser Pionero sin comerlo ni beberlo. Es súper interesante ver cómo intenta dar discursos a su tripulación pero nadie parece hacerle demasiado caso ni confiar demasiado en él, salvo por la obligación de respetar su puesto. La evolución de tipo "del montón" que se escuda en el sarcasmo a algo más épico demuestra que Mass Effect Andromeda es mucho más que su superficie.

Seguramente, os estaréis preguntando por las razas nuevas. Lamentamos comunicaros que vamos a encontrar pocas categorías nuevas, ya que el juego solo presenta a los Kett como los grandes villanos y a los angara como nuevos aliados. Uno de ellos, Jaal, es el último miembro de nuestro pelotón. Nos ha decepcionado un poco que aunque molen, los nuevos diseños sean tan antropomórficos y parecidos a los ya conocidos y, sobre todo, que no se mostrara más variedad (¡estamos en una galaxia nueva, hombre!). Se nos intenta mostrar a los relictos como una civilización perdida y fascinante, pero... ¿No era eso mismo lo que pasaba con los proteanos? De hecho, hasta falten clásicos como los quarianos o los elcor, pero todo tiene su explicación argumental, al menos hasta cierto punto.

Y no, no esperéis mucha conexión con la trilogía original. Hay diarios de voz y algún que otro mensaje que sirven como "cameo" de ciertos personajes clásicos, pero hay que dejar claro que este es un nuevo comienzo, con nuevos personajes y amenazas. Dicho esto, no es necesario haber jugado los 3 Mass Effect anteriores para entenderlo (todos los puntos clave acerca de la Via Láctea, los proteanos o los segadores se explica suficientemente para quien no esté muy puesto), si bien los más expertos disfrutarán más de los pequeños detalles pensados para ellos.

El multijugador contraataca

Después de haber funcionado muy bien en la entrega anterior, regresa el multijugador online a Mass Effect Andromeda, con el mismo planteamiento que tuvimos entonces: se trata de sesiones de supervivencia en modo cooperativo, divididas en 10 rondas. La mayoría de las veces hemos de destruir a todos los malos para pasar a la siguiente ronda, pero otras veces nos toca permanecer en un sitio durante varios segundos o aguantar hasta que llegue una extracción. Hay tres dificultades, que son bronce, plata y oro. Para poder lanzaros a por las más altas vais a necesitar muuucha práctica y es mejor que siempre peleéis junto a 3 compis (el número máximo de jugadores es 4), porque si lo hacéis en solitario o en pareja os van a dar para el pelo.

Mass Effect Andromeda
El multijugador recupera la mecánica de Mass Effect 3

Es posible elegir entre todas las razas "buenas" del juego y dentro de cada una hay varias subcategorías (¿queréis un humano biótico o uno más especializado en los poderes tecnológicos?). Al principio solo tenemos humanos disponibles, pero a base de superar rondas obtenemos puntos que podemos invertir en paquetes de suministros. Estos nos dan al azar items o nuevos personajes y armas, algo que será tremendamente útil, puesto que al principio contamos con lo más básico. Los items sirven para darnos algo de ventaja en combate: en la parte inferior izquierda de la pantalla tenemos un inventario rápido que nos sirve para reponer munición o saludo, así como para desplegar un lanzacohetes de un solo uso o para resucitar si caemos. Todo esto, siempre que tengamos items para ello, claro (y hay un número limitado de usos en cada partida).

Los items más esenciales también se pueden adquirir directamente, sin tener que "jugárnoslo", con dinero ficticio del juego. Pero ojo, también existe la opción de gastar dinero real (los tan traídos y llevados micropagos) para adquirir suministros si no disponemos de puntos de experiencia suficientes. Hay que dejar claro que estos micropagos son absolutamente opcionales (como lo eran en Mass Effect 3) y que se puede hacer lo mismo por nuestros propios méritos... Pero la tentación está ahí, claro.

La gran polémica: el rendimiento técnico

Seguro que muchos de los que están leyendo esto han entrado por el morbo de comprobar hasta qué punto la polémica sobre Mass Effect Andromeda ha hundido al título. Tenemos que ser claros: las redes sociales son como la casa de Gran Hermano: lo magnifican todo. Es cierto que hay "caretos" que parecen creados en dos minutos y algunas animaciones raras (como comentaba con un amigo, el gran problema son los ojos, que siempre parecen demasiado artificiales), si bien la realidad es que, cuando estás inmerso en el juego, es lo último en lo que te fijas. Te choca en alguna ocasión, claro, pero cuando estás dialogando con centenares de personajes diferentes, esa sensación queda sepultada bajo la tonelada de misiones y retos que se te ponen por delante. Más aún: nos sorprende la poca "memoria histórica" de algunos, pues estos defectos han estado en todos los Mass Effect. ¡Qué demonios, no se nos ocurre ningún sandbox similar que no tenga estas irregularidades en mayor o menos medida!

Ahora bien, no podemos obviar que es un lastre, sobre todo si tenemos en cuenta que se contaba con el motor Frostbite dando caña. De hecho, no es el único problema: hemos encontrado varias ocasiones en las que las texturas no acababan de colocarse, otras en las que el popping era el rey de la fiesta e incluso algunos momentos en los que un minitiempo de carga paraba la acción durante medio segundo. ¡Y más de una vez nos hemos topado con personajes apoyados en el aire, mientras que la barandilla estaba a su espalda! Sin duda, son errores que no deberían estar ahí y que demuestran que al juego le habrían venido de fábula dos o tres meses más para pulir las cosas.

Todo ello, unido a cierta falta de originalidad (los planes de los Kett son de manual de villano galáctico) resta varios enteros a la nota final de Mass Effect Andromeda, pero para nosotros sigue siendo un título notable: ofrece entornos variados y atractivos, que realmente nos hacen sentir como colonos en mundos nuevos. Y frente a esas animaciones "chusteras" que efectivamente están ahí, nos encontramos otras para los personajes principales realmente atractivas (suponemos que a la hora de trolear no interesaba mostrarlas), además de escenas de vídeo ciertamente espectaculares, sobre todo en las batallas galácticas. Todo esto origina un universo nuevo y cargado de potencial (para los que se preguntan si habrá más entregas, esperad a la "escena post-créditos"), que sin duda es irregular y tiene varias flaquezas, pero que sabe recompensar al usuario que de verdad quiera experimentarlo. Es tal y como nos dice este krogan:

Mass Effect Andromeda

No se nos ocurre una manera mejor de definirlo.

Valoración

Se ha quedado un peldaño por debajo de la trilogía original, pero aún así la mejora en ciertos aspectos y presenta una aventura gigantesca, impactante por momentos y llena de historias interesantes por seguir. Si se hubiera pulido más a nivel técnico.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

Su enormidad. El carisma y trasfondo de ciertos personajes. Las mejoras en el combate y la exploración.

Lo peor

La "sopa de bugs" que incluye, además de algunas extrañas animaciones faciales. En general, le falta optimización.

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