Análisis

Análisis de Monster Hunter 3 Ultimate

Por Rafael Aznar
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Cuando tuvisteis noticia de las cacerías del Rey en Botswana, seguro que os sentisteis atraídos por el reclamo del mundo animal. Si vuestra condición social no os da para iros a acribillar elefantes a quemarropa al sur de África, tenéis la opción de Monster Hunter 3 Ultimate, también plagada de bestias salvajes que se aberronchan contra el rocaje vivo. Capcom vuelve a abrir las puertas de su vasto coto de caza a Occidente.

La criatura más salvaje que alumbró el vientre de Wii anda suelta de nuevo. Monster Hunter Tri supuso el debut de la famosa saga de caza en el seno de la familia Nintendo y, tres años después, su parque jurásico particular regresa a la acción, con una versión ampliada para 3DS y Wii U. La franquicia de Capcom es un auténtico fenómeno de masas en Japón y, poco a poco, se está ganando el corazón de los occidentales. Fueron las consolas de Sony, en especial PSP, quienes incubaron el huevo, pero, ya crecida, la criatura ha volado hasta el nido de la Gran N, que está apostando muy fuerte para que sea uno de sus principales caballos de batalla.

Las 3DS japonesas recibieron Monster Hunter 3 Ultimate en diciembre de 2011 y, un año más tarde, se hizo un “port” en alta definición para Wii U. Por culpa de la tardanza en salir del país del sol naciente, en Occidente hemos recibido ambas versiones al mismo tiempo, pero hay que tener en cuenta que, aunque el desarrollo de ambas es el mismo, la versión primigenia es la portátil.

Hoy, me voy de cacería

El protagonista del juego es un cazador recién llegado a la Aldea de Moga, donde le piden investigar una serie de extraños terremotos, causados, aparentemente, por el Lagiacrus, un bicharraco marino que ronda por la costa. Con una excelente mezcla de acción y rol, debemos participar en numerosas misiones para tratar de poner fin a tan monstruosa problemática.

El juego cuenta con un tutorial, para que los neonatos en el arte de la caza no se atolondren desde el primer minuto. Así, las primeras misiones son, fundamentalmente, de recolectar hierbas y minerales, o de derrotar a bichos menores. Sin embargo, las estrellas indiscutibles son las criaturas gigantescas que pueblan los diversos ecosistemas (isla, pantano, desierto, tundra, volcán o montaña). Cada entorno se divide en una decena de zonas, de modo que hay que buscar a los monstruos y marcarlos con bolas de pintura para tenerlos siempre localizados en el mapa.

Los combates pueden durar más de media hora, y en ellos pueden reunirse hasta tres jefazos juntos. Su inteligencia juega en nuestra contra, pues son duros de roer y, cuando están débiles, huyen a comer o a dormir para reponer fuerzas. Cada criatura tiene unas rutinas de ataque y comportamiento muy características, que debemos tener en cuenta. Por ejemplo, el Arzuros huirá hacia los panales de miel si está muy débil; la Rathian, hacia su nido; el Lagiacrus, hacia una caverna…

Monster Hunter 3 Ultimate incluye todo el contenido de la entrega de Wii y le añade numerosos monstruos rescatados de Monster Hunter Portable 3rd (entrega para PSP inédita en España) y otros nuevos, para conformar la aventura definitiva. Así, el juego incluye veintidós criaturas pequeñas y veintinueve jefazos. En primer lugar, vuelven los dieciocho de Tri: Gran Jaggi, Qurupeco, Ludroth Real, Barroth, Gobul, Lagiacrus, Rathian, Rathalos, Gran Baggi, Gigginox, Uragaan, Barioth, Diablos, Agnaktor, Ceadeus, Deviljho, Jhen Mohran y Alatreon. En segundo lugar, se han rescatado nueve de Portable 3rd: Arzuros, Wroggi, Lagombi, Nibelsharf, Duramboros, Volvidon, Zinogre, Nargacuga y Plesioth. Finalmente, los debutantes son Brachydios, un ser que vive en el volcán y que proyecta una sustancia explosiva, y Guran-Miraosu, que es el jefe final del multijugador. Por si fuera poco, muchos de esos monstruos cuentan con subespecies raras (Qurupeco carmesí, Rathian dorada, Ludroth purpúreo), que presentan un aspecto diferente y nuevos movimientos. En total, hay 21 subespecies, para sellar un total de 50 monstruos grandes.

La senda del cazador, como siempre y como nunca

El control, caracterizado por la lentitud de movimientos del cazador, es el de siempre. Es un auténtico gustazo liarse a tortas, tener que huir para poder afilar el arma o curarse, estar pendiente de si hace calor o frío para tomar el brebaje idóneo, alimentarse para aumentar el medidor de resistencia… El manejo ha mejorado sobremanera, gracias a la llamada “cámara objetivo”, que permite recolocar la perspectiva automáticamente, para tener a los monstruos grandes siempre en el punto de mira. Es algo así como el mítico “Z-Target” que promovió The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Gracias a esa opción, la dificultad inherente a la saga queda parcialmente mitigada. Aun así, hay que andarse con ojo y no atacar a tumba abierta, pues el personaje tarda unas décimas de segundo en reaccionar tras atacar y no puede correr si tiene el arma desenfundada. Si vamos a lo loco, los monstruos pueden embestirnos, envenenarnos, quemarnos, congelarnos, electrocutarnos…

Tanto en 3DS como en Wii U, la pantalla táctil permite gestionar el inventario, pero también rotar la cámara de forma libre, por medio de una cruceta táctil que queda a tiro del pulgar derecho, lo cual es un auténtico alivio, en comparación con el sistema ortopédico de las entregas de PSP, que tenían tanto el joystick como la cruceta en el costado izquierdo de la consola. La versión de 3DS es compatible con el Botón Deslizante Pro, pero, si no lo tenéis, es totalmente prescindible, pues la cruceta táctil responde muy bien. Ésta sólo resulta un tanto engorrosa en los combates en el agua, debido a que, al nadar, podemos movernos tanto en el plano horizontal como en el vertical. En ese sentido, la versión de Wii U tiene la ventaja de disponer de joystick derecho “de serie”. En cualquier caso, para 3DS, no merece la pena comprarse a propósito el citado Botón Deslizante Pro.

Las armas son un factor clave, ya que varían sustancialmente la jugabilidad. Hay doce armas disponibles: espada con escudo, gran espada, espada larga, hacha-espada, espadas dobles, martillo, gaita, lanza, lanza-pistola, arco, ballesta ligera y ballesta pesada. Ocho ya estaban presentes en Tri, pero cuatro son nuevas (las espadas dobles, la gaita, la lanza-pistola y el arco). Cada tipo de arma tiene sus pros y sus contras. Las espadas resultan muy útiles para amputar ciertas partes de los enemigos, como la cola; el martillo y la gaita son perfectos para dejar aturdidos a los monstruos; las lanzas son una opción intermedia que combina la capacidad de ataque y la posibilidad de defenderse con un escudo; y las armas de largo alcance, que admiten varios tipos de munición, son muy útiles en el multijugador.

Dura y dura, más que el conejo de Duracell

Monster Hunter 3 Ultimate es un juego vastísimo, merced a las cerca de 150 misiones y encargos que hay para un solo jugador. Se van desbloqueando poco a poco, a medida que progresamos, y, para tomar parte en ellas, debemos pagar una pequeña cuota. Por lo general, la duración máxima es de 50 minutos. Al principio, casi todas se pueden acabar en mucho menos, pero, cuando se reúnan hasta tres jefes, quizás nos falte tiempo. En cada misión, disponemos de tres vidas: si morimos, volvemos a aparecer hasta dos veces en el campamento base, aunque la recompensa se reduce.

Hay que destacar la existencia de tres grandes tipos de misiones. En primer lugar, están las de recolección, basadas en explorar los ecosistemas en busca de algún objeto concreto. Lo habitual son hierbas o minerales, pero también las hay más originales, como robar los huevos de un nido y cargarlos a peso hasta nuestro campamento base, sin poder atacar a los monstruos que nos encontremos por el camino. En segundo lugar, están los eventos de caza, donde el objetivo es dar matarile a un monstruo. En tercer lugar, están las más desafiantes de todas, las de captura, en las que debemos coger vivos a los monstruos, debilitándolos primero y poniéndoles luego un cepo. Son las más desafiantes porque una de las características de la saga es que no podemos saber con exactitud cuánta vitalidad les queda a los monstruos. Tenemos que fijarnos en si salivan en exceso, si cojean o si tienen el cuerpo muy deteriorado. Así, el reto de estas misiones es debilitar a los monstruos hasta que estén moribundos, pero sin llegar a finiquitarlos. Sólo en ese momento podremos capturarlos. Al que firma estas líneas le ha ocurrido, más de una vez, la desgracia de llevar 40 minutos de lucha con un monstruo y, sin querer, matarlo, con el consiguiente fracaso en la misión…

Llegar a derrotar al Ceadeus, que era el jefe final en Monster Hunter Tri, lleva unas treinta horas (sin contar las veces que moriréis), pero, tras eso, se desbloquean las llamadas misiones de alto rango, progresivamente más difíciles, que acercan la duración de la aventura hacia las 80-90 horas, tranquilamente. A eso, añadid las 160 misiones del multijugador y los quest gratuitos que podemos descargarnos… El resultado es una duración salvaje, felizmente impropia de la era de escamoteo y DLCs en la que vivimos.

Además, la forja de armas y armaduras eleva la rejugabilidad a la enésima potencia. A menudo, toca repetir misiones para obtener partes concretas de monstruos con las que forjar herramientas más poderosas. Por ejemplo, para mejorar nuestra espada, quizás necesitemos dos colas de Lagiacrus, y, para eso, tendremos que derrotar a este simpático ser y hacerlo con armas que tengan filo, para cortarle el apéndice de marras mientras aún esté vivo. También se hace necesario explorar en busca de minerales y otros elementos, así como asignar recursos a la granja y la pesquería que hay en la Aldea de Moga, para que nos provean de nuevos productos. Tanto las armas como las armaduras (divididas en protecciones para cabeza, pecho, cadera, brazos y piernas) dan pie a cientos de posibilidades de personalización. Del mismo modo, hay decenas de objetos diferentes que nos pueden servir de apoyo en las misiones.

El multijugador, la quintaesencia de la saga

Monster Hunter 3 Ultimate es un juego que se puede disfrutar en solitario, pero, si nos unimos a tres amigos, la diversión no conoce límites. Las posibilidades estratégicas y las opciones de triunfo son infinitamente mayores si se juega en compañía. Por ejemplo, una persona puede atacar a las fieras de cerca; otra, usar armas de largo alcance; una tercera, dedicarse a distraer la atención; y una cuarta, centrarse en poner trampas.

Dado que el desarrollo del juego es el mismo en ambas consolas, se pueden compartir partidas y disfrutar del juego cruzado en red local, utilizando una Wii U y tres 3DS. Ahora bien, hay un elemento esencial que diferencia al multijugador de una y otra plataforma. En el caso de 3DS, a priori, sólo se admite el juego en red local, con una tarjeta por cabeza. En cambio, en Wii U hay conectividad online, lo que supone ganar por goleada la comparativa. Además, gracias a la actualización que habrá en abril, el título será “multirregión”, por lo que podremos jugar con gente de Norteamérica, después de que Capcom haya reculado con el tema de la protección regional que inicialmente había impuesto a los servidores.

Se supone que en 3DS también podremos llegar a jugar online. Sin embargo, se necesitará un programa llamado Packet Relay Tool, que habrá que ejecutar desde una Wii U, para que ésta haga las veces de router. Por tanto, si tenéis la portátil pero no la consola de sobremesa, no os servirá de nada, lo cual es un sinsentido, pues, puestos a elegir, lo lógico es apostar por la entrega de Wii U. Es difícil ponderar el asunto, ya que 3DS no tiene online “autónomo” porque fue la primera versión en salir al mercado y entonces no se consideró su inclusión, pero es un hecho que, comparativamente, sale perdiendo. En Wii U, podemos compartir la cacería con quien sea y a la hora que sea; en 3DS, dependemos de estar en una misma sala con otras personas que tengan el juego.

El arte del “port”, por partida doble

Como se ha dicho, Monster Hunter 3 Ultimate es una adaptación de la entrega aparecida en Wii, aunque con suficientes novedades, en forma de monstruos y armas, como para considerarlo algo más. En materia técnica es donde más se nota el hecho de ser un “port”, ya que hay algunos altibajos. Los escenarios son enormes y los combates transcurren de manera muy fluida, con detalles como el deterioro progresivo de los monstruos a medida que les “acariciamos” el lomo, reflejado en forma de saliva o de pieles erosionadas. Ahora bien, se nota que el título es una traslación de Wii a la que se le han añadido la alta definición en Wii U y el efecto tridimensional, en 3DS, sin más.

El “clipping” es bastante frecuente, sobre todo cuando nos acercamos a monstruos muertos, a los que podemos atravesar sin pudor alguno y que no tardan mucho tiempo en “sublimarse”. Por lo general, es un detalle sin incidencia en la jugabilidad, pero nos ha llegado a pasar que, estando semisescondidos tras unas zarzas para evitar la embestida de un monstruo mientras afilábamos el arma, de repente el bicho las atravesara como si no estuvieran ahí, con el consiguiente atropello.

Debido a la menor potencia de la consola, la versión de 3DS tiene mayores tiempos de carga que la de Wii U, a lo que se añade el detalle de que el efecto 3D resulta un tanto molesto. De hecho, incluso teniéndolo desactivado, a veces la imagen se desenfoca ligeramente. Las cinemáticas, por su parte, ni siquiera incluyen la tridimensionalidad.

En el caso de la versión de Wii U, cuando llegue a las tiendas, aún no incluirá el modo Off TV, para poder apagar la televisión y jugar en la pantalla del Gamepad. Se podrá hacer a partir de abril, cuando Capcom ponga a disposición de los usuarios una actualización.

Mejores cacerías que en Botswana

Tras jugar a Monster Hunter 3 Ultimate, se comprende por qué el Rey se pirraba tanto por escaparse a Botswana a acribillar elefantes. Se trata del título más vasto que hay en 3DS y Wii U, a día de hoy. En términos absolutos, la versión de Wii U es mejor, porque luce más visualmente y, sobre todo, por su conectividad online. En términos relativos, lo es la de 3DS, ya que saca mayor partido de la capacidad técnica. Si se tienen las dos plataformas, os aconsejamos apostar por la versión de sobremesa, pues, aunque la portátil tiene multijugador local, el online es determinante para disfrutar del juego en todo su esplendor y sin cortapisas.

Los 50 monstruos que incluye, las cientos de armas, el multijugador, el desafío que representan sus cacerías y su infinita duración lo convierten en un título bestial. Las novedades respecto a la entrega de Wii lo hacen más que un mero “port” y demuestran por qué la saga es tan reconocida en Japón y por qué se atreve a salir de sus herméticas fronteras, en busca de nuevos ecosistemas.

Nota: La valoración de la versión de Wii U es de 93, mientras que la de 3DS es de 92.

Valoración

El parque jurásico de Capcom alcanza su cota más alta de vastedad, con una revisión de Monster Hunter Tri que añade más monstruos, más armas y más misiones. La diversión es casi infinita.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

La duración supera las cien horas, algo salvaje. El control ha mejorado con la “cámara objetivo".

Lo peor

Tiene taras gráficas, como el "clipping". Parte del contenido ya sonará a los que jugaron en Wii.

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