Análisis

Análisis de NBA 2K13 para Wii U

Por Rafael Aznar
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NBA 2K13, uno de los mejores simuladores deportivos de la historia, no ha querido perderse la inauguración del prometedor pabellón de Wii U. Kobe Bryant, LeBron James, Kevin Durant o Pau Gasol han llegado justo a tiempo para ser testigos del salto inicial con el que arranca el particular partido de Nintendo. La posesión ya está en nuestras manos, a la espera de que armemos el brazo con el Gamepad.

2K Sports tiene monopolizado el género de los simuladores de baloncesto desde hace años. NBA 2K13, que ya deslumbró hace dos meses en PS3, Xbox 360 y PC, viene a confirmar la tendencia de una saga que transmite casi la misma sensación que saltar a una cancha de la liga estadounidense, con el sueño de llevarse al dedo el anillo de campeón. La temporada 2012-13 empezó hace dos meses, y Wii U ha nacido justo a tiempo para venir con ese pan debajo del brazo. Parecía que el juego se iba a retrasar hasta febrero, pero, por suerte, al final se ha adelantado al 21 de diciembre, para formar parte del menú navideño.

El control es el mismo que en las entregas de PS3 y Xbox 360, lo que se traduce en infinidad de posibilidades para hacer mates, “dribblings”, tapones, bloqueos, “alley-oops”, robos, reversos y cualquier jugada que se nos ocurra. La pantalla del Gamepad tiene varias utilidades, que evitan tener que pausar la partida en pleno partido o entre canasta y canasta. Aprovechando el giroscopio, según tengamos el mando en horizontal o en vertical, varía lo que aparece en la pantalla.

En primer lugar, en la posición horizontal y gracias al control táctil, podemos cambiar las estrategias de ataque-defensa, pedir sustituciones y solicitar jugadas (aclarados, bloqueos, movimientos al poste, aperturas…). En el caso del modo Mi Carrera, donde sólo controlamos a nuestro jugador y no tenemos potestad para dar órdenes, lo que vemos son las estadísticas (puntos, asistencias, rebotes…), con gráficos como el porcentaje de tiro por zonas.

En segundo lugar, si ponemos el mando en vertical, aparece en la pantalla el Gatorade Biometric Scan, que ofrece una visión del partido “tipo rayos X”, en la que podemos consultar el nivel de energía de los jugadores o si tienen la mano “caliente” en ese momento. Normalmente, casi todos los jugadores aparecen en color naranja, pero, si vemos uno en rojo, conviene hacerle llegar la bola, porque es muy probable que la enchufe. Además, si pausamos la partida, podemos ver las características de cada jugador, como su altura, su peso, sus habilidades especiales o el nivel de hidratación en ese momento.

El aprovechamiento del nuevo mando es curioso y tiene su utilidad. Ahora bien, incide poco en la jugabilidad y, por lo general, se hace difícil estar pendiente de su pantalla a la vez que de la televisión, sobre todo cuando estamos en pleno partido y queremos marcar una determinada jugada. Quien lo prefiera, puede jugar con el mando clásico, aunque, en ese caso, lógicamente, se pierden las funcionalidades creadas a propósito para Wii U.

Temporada sin descanso

Como si de una temporada real se tratara, con sus giras y partidos en días sucesivos, la cantidad de modos de NBA 2K13 es ingente. Hay exhibiciones, pachangas callejeras, temporadas… Por encima de todos, brilla el modo Mi Carrera, donde hay que crearse un álter ego y llevarlo desde el Draft de novatos hasta el Salón de la Fama. Nuestra vida en la NBA empieza como invitados de piedra en el banquillo, pero, poco a poco, vamos ganándonos un nombre. En cada partido, obtenemos una puntuación (D, C, B, A) que depende de la anotación, la selección de tiros, las asistencias, las buenas defensas…

También destaca Mi Equipo, un modo online donde, a base de triunfos, hay que conseguir nuevos jugadores, pabellones, pizarras de estrategia o equipaciones, muy en la línea del modo Ultimate de la saga FIFA. Al principio, sólo contamos con jugadores del tres al cuarto, pero, con el tiempo, podemos adquirir otros mejores y crearnos un auténtico All-Star en nuestra propia franquicia.

“Where Amazing happens”

La licencia incluye las 30 franquicias actuales, otras 35 históricas y equipos especiales, como el Dream Team de 1992 (con Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird y compañía), el Team USA de los últimos Juegos Olímpicos (con Kobe Bryant, Kevin Durant o LeBron James) o un equipo de celebridades, con personajes como Justin Bieber.

La única pega es que, según parece, se han eliminado los concursos de triples y mates del All-Star, que eran un DLC de reserva en las otras versiones del juego. A cambio, los comentarios en castellano se incluyen “de serie”, sin códigos de descarga. En las otras versiones, había que conectar la consola a Internet e introducir un código de un único uso, pero eso no pasa en Wii U. Es una auténtica delicia oír a Sixto Miguel Serrano, Antoni Daimiel y Jorge Quiroga narrando los partidos, siempre en concordancia con lo que se ve en el parqué.

En cuanto a la banda sonora, es un lujo. Predominan los temas de hip hop, con artistas como Jay-Z (que ha ejercido de productor del juego) o Rihanna, pero también hay canciones más rockeras, de grupos punteros como U2 y Coldplay, que aportan dos temas tan enérgicos como Elevation y Viva la Vida, respectivamente.

El apartado gráfico, por su parte, raya casi al mismo nivel que en PS3 y Xbox 360, con unos jugadores que son clones de los reales. Además, las más de 30 habilidades especiales hacen que sus movimientos sobre el parqué sean iguales que los que protagonizan en la realidad. Sólo se ha perdido un pelín de nitidez, con algún ligero borde dentado, pero el conjunto sigue siendo muy sólido, a la altura de uno de los mejores juegos deportivos de siempre.

Valoración

El mejor baloncesto aterriza en Wii U desde el primer momento. Es el mismo juego que deslumbró hace dos meses en las otras consolas de sobremesa, con una simulación muy cuidada y modos de juego para toda la temporada.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

El control es genial. Los comentarios en español, que debutan en la saga y vienen “de serie”.

Lo peor

La incidencia del Gamepad en la jugabilidad es limitada, y buscar estrategias puede ser engorroso.

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