Análisis

Análisis de NBA 2K14 para PS4

Por Rafael Aznar
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NBA 2K14, la última entrega de la longeva saga baloncestística, será uno de los títulos que acompañen el lanzamiento de PS4 y Xbox One a lo largo de las próximas dos semanas. Hemos podido analizar ya la versión para la consola de Sony y la pizarra de Visual Concepts no ha decepcionado. El estudio californiano se convierte en uno de los grandes protagonistas de la fiesta de inauguración del pabellón que es la nueva generación. El “showtime” escala otro peldaño.

La saga NBA 2K se ha convertido en una de las más prolíficas y reconocidas de todos los tiempos dentro del género deportivo, gracias a la muñeca de los tiradores de Visual Concepts, un estudio que, desde los tiempos de Dreamcast, ha sabido construir una auténtica dinastía con mano de hierro. Canasta a canasta, año a año, el estudio californiano ha ido puliendo su maquinaria baloncestística, hasta el punto de borrar del parqué a EA Sports y su NBA Live, que se supone que regresa este año tras su prolongada lesión, pero a quien nadie ha visto ejercitarse aún…

2K Sports ha querido dar el salto al partido de la nueva generación desde el primer día, igual que muchas otras compañías, pero a su manera, haciendo las cosas con calidad y sin cometer pasos. Mientras otros se han dedicado a hacer refritos fáciles aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Visual Concepts ha llevado a cabo una agradecida división del trabajo: mientras un equipo se ocupaba de la versión para PS3, 360 y PC, otro se encargó de trazar la de PS4 y Xbox One. El resultado es un título considerablemente distinto, que no sólo aprovecha las bondades técnicas de la nueva generación, merced al uso de un nuevo motor gráfico, sino que también cuenta con modos de juego muy renovados. En relación con eso, quien tenga la versión “antigua” puede actualizar a la nueva pagando 14,99 euros.

El aparato locomotor más saltarín

Como siempre ha sido santo y seña de la franquicia, NBA 2K14 se caracteriza por ser un simulador tan completo como exigente. El control es, prácticamente, igual que en la anterior generación, lo que permite hacer decenas y decenas de técnicas: quiebros, reversos, botes de balón bajo las piernas, pases hacia atrás, bandejas, mates, “alley oops”, tapones, ganchos… Se han hecho pequeños reajustes, como el “timing” de los lanzamientos a canasta, que se siente ligeramente distinto y que va acompañado de un marcador que indica si hemos soltado la pelota en el instante preciso, antes o después. Del mismo modo, es fácil marcar las jugadas o hacer modificaciones del estilo de juego durante los tiempos muertos. A eso, se añade una IA muy consistente, que tiene cinco niveles y que ya en el segundo es dura de roer, a prueba de pollos sin cabeza.

Una de las grandes novedades del juego es el estreno del motor gráfico EcoMotion, que corre a 1080p y 60 fps, lo que es una garantía de fluidez para los partidos. El esqueleto jugable es muy similar a como era antes, pero la musculatura visual es totalmente nueva: sientes que estás jugando a un título nuevo y se hace difícil volver a la versión anterior. De hecho, esta versión solventa muchos de los fallos que contamos en el análisis de la de PS3, 360 y PC.

El modelado de las caras ha mejorado sobremanera. Los jugadores ya no sólo se parecen a sus homónimos reales, sino que tienen expresividad, en contraste con la gestualidad acartonada que tenían antes. Muchos de los detalles se observan, sobre todo, en las repeticiones, como ver a un jugador gritar mientras está ejecutando un mate. A eso, hay que añadir detalles como el sudor, los tatuajes o el vello facial. Eso sí, aún hay margen de mejora, sobre todo en la expresión de los ojos de los jugadores menos conocidos o en el grado de definición muscular de los jugadores más rocosos, como Dwight Howard.

Las nuevas animaciones, que ya no están predefinidas de antemano, sino que se generan sobre la marcha, contribuyen a que los movimientos de los jugadores sobre el parqué sean más naturales. Aunque de vez en cuando aún hay algún deslizamiento, se transmite la sensación de que, realmente, los jugadores están andando, corriendo o reculando. Del mismo modo, las caídas (y los intentos de levantarse cuanto antes o de equilibrarse), los choques y el contacto de las manos con el balón lucen mucho mejor. Esas animaciones inciden también en la jugabilidad, por ejemplo, para tirarse al suelo para salvar un balón o a la hora de que haya faltas en ataque, que, antes, nunca se producían. También está muy conseguida la ropa de los jugadores, que se agita en consonancia con sus andares. Todo eso no quita que haya cosas mejorables, que se observan, sobre todo, en las repeticiones, como balones que atraviesan dedos cuando se recibe un pase o fragmentos de tela que se superponen entre ellos.

Finalmente, el público está modelado en 3D. Aún hay algún que otro espectador clónico, pero el conjunto transmite la sensación de que hay gente de carne y hueso en las gradas. Los modelos ya no parecen trozos de cartón. Alrededor del partido, también hay mucha vidilla, en forma de suplentes (que se levantan y caminan hasta la mesa cuando se va a producir una sustitución), entrenadores, árbitros, fotógrafos, limpiadores… La iluminación del parqué también es muy notable y hay hasta quince cámaras para disputar los partidos.

Explotación numérica de la licencia

NBA 2K14 cuenta con la licencia oficial de las 30 franquicias actuales de la liga, así como de 34 equipos clásicos y de catorce equipos de la Euroliga. Lo malo de estos últimos es que sólo sirven para disputar amistosos con reglas FIBA, pero no existe un torneo como tal que los englobe. Hay que destacar que el juego cuenta con una característica llamada NBA Hoy, que permite actualizar todas las plantillas y el rendimiento de cada jugador según cómo lo estén haciendo en la realidad. Además, cada día, se publica un vídeo con las mejores jugadas de la noche anterior y se recogen numerosas estadísticas.

Hay que destacar que el juego incluye una base de datos enorme. Así, podemos consultar numerosos apartados: los campeones de la liga año a año, los datos de cada franquicia (registros históricos, dorsales retirados), las estadísticas de cada jugador temporada a temporada, los miembros del Salón de la Fama… A eso se le llama sacar partido, de verdad, a una licencia. Igual que reza el lema de la liga, a Visual Concepts le gusta este juego, y se deleita con él.

Viejos conocidos, anabolizados en el gimnasio

La base de modos de juego es muy similar a la vista en PS3, 360 y PC, pero varios de ellos se han renovado completamente, igual que todo el interfaz de los menús. Hay un completo tutorial y partidos rápidos, pero donde NBA 2K14 da lo mejor de sí es en los modos basados en disputar temporadas enteras: Mi Carrera y Mi GM, que son revisiones muy profundas de los que había en la anterior generación.

En Mi Carrera, hay que crearse un álter ego y labrarse un futuro en la liga. Se empieza eligiendo en qué posición queremos jugar y cuáles son nuestras condiciones anatómicas, para luego participar en un partido de exhibición y llamar la atención de cara al Draft de novatos. Tras pasar una serie de entrevistas, nos elige una franquicia y, a partir de ahí, empieza nuestra fulgurante carrera en la liga. Empezamos chupando banquillo y sin disputar ni un minuto, pero, pronto, un compañero se lesiona y nos llega la oportunidad de ir subiendo en el escalafón del equipo: promesa, suplente, sexto hombre, titular, jugador clave… A medida que disputamos partidos, obtenemos monedas que se pueden canjear por mejoras.

Todo eso suena muy familiar, ¿verdad? Sí, pero la gran novedad es que el modo cuenta con numerosas escenas de vídeo entre partido y partido, lo que se traduce en un formato de campaña muy interesante. Así, vivimos todo lo que rodea a un jugador de la NBA: la relación con su agente, los nervios durante la noche del Draft mientras el comisionado David Stern anuncia las elecciones de cada equipo, la rivalidad con otro novato, la firma del contrato, las novatadas de los veteranos del equipo, los vuelos para jugar como visitantes, las ruedas de prensa, las reuniones con el general manager de la franquicia… A menudo, podemos tomar ciertas decisiones que afectan a aspectos como la química del equipo, por ejemplo, poniendo mala cara o animando durante un tiempo muerto de un partido en el que estemos calentando banquillo.

No todo son elementos ambientales. También hay circunstancias que inciden, directamente, en el juego. Por ejemplo, si en un partido fallamos todos nuestros tiros libres, la estrella del equipo se preocupará por nosotros y nos invitará a hacer una sesión de tiro, en la que habrá que meter cincuenta tiros desde la línea de personal, sin poder fallar más de uno de manera consecutiva. En el siguiente partido, el entrenador nos lo recordará en forma de objetivo dinámico, de modo que, si acertamos los tiros de personal que tengamos, obtendremos monedas adicionales. En ese sentido, los objetivos dinámicos son mucho más lógicos que en el pasado: el míster ya no nos pide que hagamos un rebote, un punto, una asistencia y un robo durante un cuarto, sino que nos insta a que hagamos buenas selecciones de tiro, a que sequemos a un rival determinado o a que nos juguemos la última bola para ganar un encuentro.

Se mantienen las redes sociales, donde recibimos mensajes de aficionados, periodistas y otros jugadores, cuyo seguimiento debemos ganarnos a base de conseguir hitos. Por ejemplo, el mítico Steve Kerr nos empezará a seguir si demostramos ser duchos en el arte del triple. Asimismo, podemos consultar diversas noticias sobre actualidad, lesiones o traspasos.

Sin duda, Mi Carrera es el modo estrella. Hay incluso parques online, en los que podemos coincidir con hasta cien jugadores, para disputar pachangas u observar las que están disputando otros. El punto más negativo de este modo de juego son las voces: la de nuestro jugador y la de sus allegados, como el agente o el general manager, están en inglés, con el agravante de que, de cuando en cuando, no aparecen subtítulos. Del mismo modo, los jugadores “reales” con los que hablamos no articulan palabra. 2K Sports ha preferido no ponerles voces extrañas a los miembros de la liga, lo que desmejora un poco las escenas.

Clarividencia para gestionar una franquicia

El otro pilar básico del juego es el modo Mi GM, que es una evolución del otrora conocido como Asociación. En él, además de disputar partidos, hay que gestionar todo lo relativo al presupuesto de una franquicia. Hay un sistema de experiencia, que incluye 70 niveles de mejora, que se compran con las monedas obtenidas al final de cada encuentro. Gracias a ellas, mejoramos nuestra capacidad para gestionar múltiples apartados.

Por un lado, hay que encargarse de todo lo relativo a la plantilla, es decir, negociar los contratos y renovaciones con los jugadores, negociar traspasos con otros general managers (que, a su vez, nos abordan con diferentes ofertas de jugadores y rondas del Draft), fijar los roles que se le prometen a cada jugador… Para ello, hay que tener en cuenta elementos reales como el límite salarial o la posibilidad de pagar un impuesto de lujo. Por otro lado, hay que interactuar con otros miembros del “staff”, como el director económico, el entrenador, el asistente, el jefe de ojeadores o el preparador físico. Por ejemplo, al ojeador podemos pedirle que busque a futuras promesas, mientras que al entrenador podemos sugerirle rotaciones o pizarras. Inicialmente, casi todo está bloqueado, pero, al ir subiendo de nivel y adquiriendo mejoras, podemos ser más persuasivos en aspectos como el tira y afloja a la hora de establecer las remuneraciones salariales.

El propietario de la franquicia nos plantea una serie de objetivos, como llenar el pabellón o mantener la química del equipo. Para ello, hay que comprar instalaciones para el pabellón o fijar el precio de las entradas, el merchandising o las comidas que se ofertan en las gradas. A todo eso, hay que añadir también la posibilidad de ver datos como los jugadores de la semana o cómo marchan las votaciones del All-Star. Nada de esto estaba en la versión “antigua” del título. Quien no quiera complicarse, también tiene una versión capada de este modo, conocida, simplemente, como Temporada, que elimina todos los elementos de gestión.

Más cera para pulir el parqué

NBA 2K14 cuenta con algunos modos de juego más. Uno de ellos es Mi Equipo, que permite crearse un equipo propio a base de comprar sobres con los que obtener jugadores, equipaciones, pabellones, pizarras de entrenador… Sólo se puede jugar online y, aunque no hemos tenido acceso a él, es bastante similar al de PS3-360-PC. También está el modo NBA Blacktop, consistente en pachangas callejeras que pueden ser desde uno contra uno hasta cinco contra cinco, con una única canasta y la obligatoriedad de que el equipo defensor, si coge el rebote o roba el balón, tiene que salir de la bombilla para poder abordar el aro.

El All-Star está integrado dentro de los modos en que disputamos temporadas enteras, y es exactamente igual que en la anterior generación. Están el Rising Stars Challenge (en el que se enfrentan novatos y jugadores de segundo año), el partido de las estrellas y los concursos de triples y mates. El certamen de triplistas cuenta con un sistema de control que en el que sólo hay que pulsar el gatillo izquierdo para agarrar los balones y el botón de tiro para fijar una barra de potencia. Lo cierto es que resulta bastante tosco. En cuanto al certamen de matadores, hay que pulsar diversas combinaciones de botones que caen por una ristra vertical, al más puro estilo de Guitar Hero.

El modo LeBron James: Camino a la grandeza, que era la estrella de la versión de PS3, 360 y PC, se ha suprimido. Es una lástima. Incluirlo habría sido ya el súmmum, aunque su ausencia queda mitigada por los profundísimos Mi Carrera y Mi GM.

El sonido de la mejor liga del mundo

El apartado sonoro de NBA 2K14 raya a un nivel excelente. Destacan, sobre todo, los comentarios en español de Sixto Miguel Serrano, Antoni Daimiel y Jorge Quiroga, que cuentan con una sensación de diálogo muy fluida. Casi siempre aluden a lo que sucede sobre la cancha, pese a la aleatoriedad de un deporte así. Lo mejor es que los comentarios, por fin, están incluidos de serie en el disco, para que se pueda disfrutar de ellos aunque el Blu-ray se introduzca en dos consolas diferentes, ya que no hay necesidad de canjear un código digital. Si se desea, también se puede optar por poner los comentarios en inglés.

El sonido ambiente también está muy conseguido, a base de esas melodías de zafarrancho que tanto gustan en Estados Unidos, los recurrentes gritos en petición de “defensa”, los botes del balón o los chirridos de las zapatillas sobre el parqué. La única pega es la ausencia de doblaje al español en el modo Mi Carrera.

La banda sonora de esta versión para PS4, elegida personalmente por LeBron James, que es la imagen de la portada, es la misma que en las otras versiones. La música es un apartado que, a menudo, depende de filias y fobias personales, pero el repertorio de este juego es para quitarse el sombrero, con grupos y solistas como Coldplay, The Black Keys, Gorillaz, Daft Punk, Imagine Dragons, Phil Collins, Eminem o Rihanna. Esas melodías no sólo suenan en los menús, sino también durante algunos momentos de los partidos, y el sistema de 2K Ritmos permite censurar aquéllas que nos disgusten.

Hijo de la nueva generación

NBA 2K14 es, sin duda, uno de los juegos estrella de la primera hornada de PS4. Mejora con creces a la ya excelente entrega de la nueva generación y se convierte, seguramente, en el título deportivo más imponente de esta etapa inicial. Visual Concepts se ha tomado la molestia de no hacer una mera adaptación y meter un par de detallitos del tres al cuarto con los que justificarse, como sí han hecho otros. El juego luce una musculatura gráfica de gimnasio y los modos de juego se han trasladado a otro nivel, que encandilará a los amantes de la mejor liga de baloncesto del mundo. Seguro que la saga aún tiene margen de mejora, pero el nuevo pabellón le ha quedado brillante a 2K Sports.

Valoración

Un título de baloncesto de altos vuelos. Visual Concepts se ha tomado la molestia de rehacer el juego con gráficos y modos de juego nuevos, y se nota. El rey sigue siendo rey.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La apariencia visual, a 1080p y 60 fps. Los modos Mi Carrera y Mi GM, muy profundos.

Lo peor

No incluye el modo de LeBron James y las voces de Mi Carrera están en inglés. Algún detalle gráfico.

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