Análisis

Análisis de NFS Rivals para PS4 y Xbox One

Por Daniel Acal
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Need for Speed es una serie consolera y con solera que lleva poniéndonos al volante de los mejores bólidos desde 1994 en aquel fallido experimento que fue 3DO (un par de años después llegó a PlayStation y Saturn). Desde entonces, y con distintos enfoques, no ha faltado su cita ningún año (17 entregas lleva ya sobre sus neumáticos). Y por supuesto no iba a perderse el arranque de la nueva generación.

La carrera por la nueva generación ya ha empezado y en la parrilla de salida no podía faltar Need for Speed. Ya desde el primer día que las nuevas consolas PS4 y Xbox One se pusieron a la venta, el duelo estaba servido. Por desgracia, DriveClub tuvo algunos problemas para arrancar y se ha retrasado hasta principios del año que viene, con lo que en PS4 NFS Rivals gana la carrera casi antes de empezar. Por el contrario, en Xbox One la cosas están mucho más igualadas, con un más que notable Forza Motorsport 5 que también llega pisando a fondo.

Lo más destacable de este este Need for Speed Rivals es que por fin logra integrar el multijugador con el modo Carrera en solitario. Una idea que ya se intentó en algunos otros juegos de velocidad anteriores (tanto de EA con su Autolog como otros de la competencia), pero que aquí funciona de manera efectiva. Y es que en NFS Rivals podremos cruzarnos en la carretera con amigos que estarán haciendo sus propios desafíos, e incluso podremos tomar parte en ellos ayudándoles a escapar de la poli... o bien hacerles la puñeta, obstaculizando su camino de formas muy diversas como explicaremos a continuación. Es lo que en Ghost Games han llamado All Drive: la idea que en cada condado de Redview puedan coexistir hasta 6 jugadores y que haya una interacción entre ellos más allá de simples carreras. Que puedas estar haciendo los retos del modo Carrera y que en cualquier momento puedas saltar al multijugador sin transiciones de ningún tipo. 


En NFS Rivals dichos retos están claramente diferenciados en dos bandos: pilotos y policía. Los primeros sólo están preocupados de pisar a fondo, llegar los primeros a la meta y sentir ese “subidón” que (suponemos) debes sentir al pisar a fondo el acelerador y sentir en tus carnes la velocidad más extrema. Un placer sólo comparable a ver cómo tus rivales muerden el polvo en las carreras, además de comprobar que todos llevan coches más feos que el tuyo. Pero claro, estas conductas tan incívicas conllevarán una persecución policial, que irá creciendo en presión a medida que se líe más y más gorda. Habrá que despistarles pisando a fondo, aprovechando atajos o usando algunas de las argucias que comentaremos más adelante. 

En el otro bando está la policía, que querrán deternerles a toda costa. Y cuando decimos a toda costa, queremos decir a toda costa. Nietzsche decía que todo el que luche contra monstruos debe tener cuidado de no convertirse en uno de ellos. Pues esto pasa un poco con la policía de NFS Rivals: son casi tan peligrosos como los propios pilotos ilegales y para detenerles se emplearán los métodos que hagan falta, incluso bordeando los límites de la ley. Como dicen en el propio juego: "no se detiene a demonios con ángeles".

EN NFS Rivals nosotros viviremos ambos bandos, ya que el juego ofrece dos campañas paralelas, una por cada bando, que podemos alternar a nuestro antojo simplemente entrando en la guarida (si somos corredores) o en el puesto de mando (si somos agentes de la ley), Cada capítulo está divido en tres “misiones-tipo”, que a su vez cuentan con varios objetivos. Ganar una carrera, alcanzar una determinada velocidad, chocar X veces contra un coche patrulla o “rozarse” contra un rival son algunos de los objetivos de los pilotos. En el bando de los policías, arrestar pilotos, detenerles usando bandas de clavos o llegar a cierto punto del condado dentro del tiempo establecido (lo que en el juego llaman "intervenciones rápidas", que en la práctica no es más que una Contrarreloj).

Cada bando tiene también sus propias armas para imponer sus objetivo: turbos extra, ondas de choque, bandas de clavos, inhibidores, minas... Podremos equiparlos en nuestros coches gracias a los llamados Speed Point o SP. En Need for Speed Rivals ganaremos esos puntos SP no sólo avanzando en las misiones y cumpliendo los objetivos que nos marquen. Realizar acciones temerarias al volante como pilotar en dirección contraria, derrapar o rozarnos con los otros coches también nos darán SP. El bando tunero tendrá más facilidad para conseguirlos que la policía, aunque para compensarlo tendrán una dificultad añadida: hay que ir a depositarlos a la guarida porque como nos trinque la poli, perderemos todos los SP que llevemos encima en ese momento. Y eso no es lo que queremos...

Sobre todo por gracias a esos puntos SP, en NFS Rivals podremos comprar mejoras para nuestros coches. Además de las armas anteriormente mencionadas, podremos personalizar estéticamente nuestros bólidos (capas de pintura, llantas, pegatinas, vinilos, matrícula...). Y también hay tuning de rendiento, en forma de distintos paquetes de mejora: de aceleración, de robustez, etc. Pero todo muy sencillito, nada que ver con las opciones que en su momento presentaban los NFS Underground. Y cada bando cuenta con más de 20 cochazos reales, de marcas como Porsche o Lamborghini, y en el caso de la poli suelen tener tres variantes (la que más mola es la Incógnito). Se consiguen simplemente avanzando en los capítulos, o bien comprándolos con Speed Points

La verdad es que no hay tiempo de aburrirse en el condado de Redview. Sus 256 kilómetros cuadrados de mapeado abierto están repletos de cosas para hacer, desde las citadas misiones principales a eventos “aleatorios” o secundarios como duelos contra un piloto con el que nos crucemos o encontrar saltos (o si somos polis podemos elegir si perseguir o no a algún piloto al que pillemos “pisándole” más de la cuenta). Y si jugamos conectados, añadidle a todo esto la posibilidad de que nos crucemos con algún amigo y podamos intertactuar en su carrera. Diversión de principio a fin que se sustenta en un control de los coches 100% arcade asequible para todos.

En cuanto al apartado técnido, funciona de lujo. Los distintos “ambientes” de Redview (zonas costeras, parajes montañosos, desiertos, bosques...) están realizados con todo lujo de detalles, destacando efectos como la iluminación (hay ciclo día/noche), el polvillo al derrapar en el desierto, las olas estámpandose contra la carreteta en los escenarios costeros... Y la sensación de velocidad hace honor al título del juego. Quizá lo menos “next gen” sea el modelado de los coches, que sin ser mediocre, parece de PS3, sobre todo cuando las carrocerías se van destrozando con cada choque (podemos pasar por una estación de servicio para reparar los daños automáticamente).

Hablando de PS3, hay que decir que las versiones next gen de NFS Rivals son iguales en planteamiento, desarrollo y cantidad de opciones a las de PS3 y 360. También admiten el mismo número de jugadores Online (o sea seis). La única diferencia está en la parcela técnica, o más concretamente en detalles como el citado polvillo en las zonas desérticas o la iluminación. También cabe destacar que las versiones next gen de Need for Speed Rivals se ven a 1080p mientras que las de 360 y PS3 sólo alcanzan 720p. Y a modo de curiosidad chorra, como característica exclusiva de la versión de PS4, la barra luminosa del Dual Shock 4 se pondrá en azul si somos policías y cambiará a rojo cuando pasemos al bando de los pilotos. Es lo menos que podemos pedirte a la next gen, ¿verdad?

Rivals continúa la línea marcada por los NFS anteriores. No es un juego sorprendente, ya que ofrece ideas y mecánicas que ya estaban presentes en otros juegos de la serie como Hot Pursuit o Most Wanted, aunque lo cierto es que las mejora. Pero es un arcade de carreras que saciará la “necesidad de velocidad” de los que se hayan comprado PS4 o Xbox One el primer día. O de los que sigan tirando de PS3 y 360, consolas a las que todavía le queda mucho por decir. No lo olvidemos.


Valoración

Espectacular y divertido de principio a fin, NFS Rivals es una opción muy recomendable para estrenar nuestra consola de nueva generación. Es cierto que repite ideas y mecánicas ya planteadas en anteriores NFS, pero va un paso más allá.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

Es divertido y engancha desde el principio. Dos cualidades inestimables en un videojuego.

Lo peor

Pocos jugadores Online, coches que parecen de la actual generación... Tiene margen de mejora.

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