Análisis

Análisis de The night of the rabbit

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Siempre es de agradecer la irrupción en la escena de PC, de juegos con un planteamiento tan clásico y divertido como el que nos ocupa hoy.

Los creadores de Deponia, Daedalic Entertainment, atacan de nuevo con una aventura gráfica de las de toda la vida, llamada The Night of the Rabbit.


Y decimos de toda la vida, aunque sus desarrolladores son especialistas en estas lides en la actualidad, porque el género de la aventura gráfica tuvo sus grandes exponentes en la década de los ochenta y noventa, con títulos que ponían la nota de color a nuestros modestos monitores CGA, EGA o los increíbles VGA y SVGA, con sus voluminosos disquetes de cinco y cuarto.

De las delirantes aventuras de Larry a los memorables Police Quest, Maniac Mansion, Monkey Island o Day of the tentacle, que supusieron el cénit del género, a otros que destacaban más por sus gráficos realistas, con los que flipábamos en colores, nunca mejor dicho, como The Heart of China. Después de estas historietas del abuelo cebolleta, vamos a centrarnos en The night of the rabbit.

Jerry Avellana

Este es el nombre de nuestro protagonista, un joven intrépido y con unas ganas enormes de aprovechar los días de sol a sol. Y más cuando sabe que en un par de días volverá a las clases y ya no tendrá tanto tiempo para pasárselo en grande investigando el frondoso bosque junto al que vive.

Antes de esto, veremos al que será nuestro futuro maestro hacerse varias preguntas de lo más existenciales, como cual es el comienzo de esta historia, una búsqueda que deberá comenzar enseñandonos el oficio de mago.


Así que tras una primera fase de familiarización con los diferentes controles, como el inventario y la forma de seleccionar objetos, comenzaremos a resolver los enigmas que acechan en las cercanías de nuestra casa.

Nuestro protagonista, al salir de su casa y dar una vuelta por el bosque, comprueba, tras mezclar algunos de los objetos que encontraremos por los alrededores y mediante un gesto de creatividad, al flambear una zanahoria, cómo de esta aparecen multitud de objetos propios de un mago depositados en una elegante maleta.

Es en este momento, cuando ante nosotros aparece un conejo blanco elegantemente vestido, se trata del mismísimo Marqués de Hoto. A partir de aquí, Hoto será nuestro guía en el nuevo y alternativo mundo que se abre ante nosotros, un mundo llamado Bosquerratón, que como su nombre indica, es la morada de decenas de roedores parlantes.

De repente nuestro tamaño mengua hasta ser casi tan pequeños como estos ratones, compartiendo así su ciudad y conociendo uno a uno a sus entrañables personajes.  A partir de aquí, nuestra misión tratará de liberar a este mundo de roedores de la amenaza creciente que supone el malvado Zaroff, el imprescindible villano de cada aventura, que será el blanco de todos nuestros hechizos en el futuro.

Retorno a la infancia

The Night of the rabbit es una historia que nos traslada a los más primigenios instintos de nuestra infancia, a un mundo fantástico, digno de los mejores cuentos donde la vida transcurre tranquila para una comunidad de roedores felices, ignorantes de lo que se les viene encima por parte del villano de turno.

Este es un juego que se argumenta sobre los típicos roles del bien contra el mal, de los eternos mundos alternativos que se esconden en el interior de frondosos bosques, donde precisamente la imaginación de nuestro personaje echa a volar sin límites, en un entorno bucólico que te hace volver a sentirte como un niño desde el principio.

Moverse por Bosquerratón es volver a los cuentos de nuestra infancia, sus espectaculares ilustraciones podrian estar impresas perfectamente sobre una lujosa edición, encuadernada en piel y con sus títulos repletos de pan de oro. Este juego destila mucha clase, y sobre todo transmite un trabajo bien hecho, con algunos apartados mejorables.

Una aventura tradicional

Sin duda, es lo mejor de The night of the rabbit, que es una aventura gráfica clásica, sin más pretensiones que hacernos pasar un buen rato con unos estándares de diversión que ya se utilizaban hace más de 20 años, y que hoy siguen plenamente vigentes para contar historias divertidas, que a la vez nos meten de lleno en sus tramas.

El control de nuestro personaje se realiza tal y como lo hacíamos en cualquier aventura de Sierra o Lucasfilm. El movimiento del puntero sobre distintas zonas del escenario nos desvelará los diferentes objetos que nuestro personaje puede alcanzar, examinar, recoger o empujar. Los controles son extremadamente simples.

Con el botón izquierdo del ratón podremos seleccionar objetos y recogerlos, girando la rueda del ratón veremos el inventario, dentro del cual, como toda buena aventura, podremos fusionar unos objetos con otros para crear otros nuevos que sirvan para nuestros cometidos. Al apretar la rueda del ratón activaremos otras funciones especiales.

Porque a lo largo del juego, nuestra creciente sabiduría mágica nos otorgará nuevos poderes, que podremos activar pulsando la rueda del ratón, como por ejemplo, mirar a través de una moneda perforada en el centro, que nos desvelará con qué objetos especiales podremos interactuar, y que normalmente están fuera de la visión de los ratones.

Estos atributos mágicos nos sacarán más de una vez de situaciones extremadamente desesperantes, cuando no sepamos por dónde tirar.

Puzles y enigmas… a veces confusos

EL desarrollo de The night of the rabbit es algo lento, aunque va cogiendo velocidad según evoluciona la historia, pero en un principio se hacen algo tediosas ciertas conversaciones con los distintos personajes, en las que hay que memorizar demasiada información, algo que nos llevará a repasarlas una y otra vez.

A esto se une que la resolución de algunos puzles y enigmas son, más que difíciles e ilógicas en algunas ocasiones, para dar con ellas a la primera. Vale, sabemos que se trata de eso, que nos plantee problemas, desafíos mentales, pero cuando estos desafíos caen en situaciones que se resuelven por cauces ilógicos, es cuando puede empezar a desesperar, si no tenemos un walktrough del juego a mano.

Esto muchas veces nos lleva a clicar en lugares del escenario de forma compulsiva, realizar todo tipo de combinaciones de objetos sin sentido hasta que… ¡¡tachan!! Funciona… más como consecuencia del azar de nuestros locos movimientos que por la lógica resolución de un problema. Pero hay que recalcar que esto no siempre es así, sólo en determinadas situaciones.

Pero salvo estos puntos en los que dependiendo de nuestra destreza mental, podremos quedarnos más o menos atascados, es verdad que The night of the rabbit transcurre como podríamos esperar, como una aventura gráfica tradicional, que cumple su cometido de entretener y meternos en la trama, aunque sea de manera muy gradual.

Por ello hay que tener paciencia y tomarnos los primeros compases del juego como un aula de formación de cara al desarrollo más vivo de los siguientes escenarios que visitemos. Unos escenarios por los que nos podremos mover a través de portales en forma de árboles mágicos y misteriosos.

En nuestro camino por este mundo fantástico, además de ir resolviendo los problemas de los habitantes de Bosquerratón, podremos realizar otro tipo de misiones que nos reportarán bonus si las realizamos con éxito. Es una forma de salirse del camino marcado para nutrir a nuestro personaje y el desarrollo de la historia de un valor adicional.

Por ejemplo, en todas y cada una de las “pantallas” que vayamos visitando (esto me ha quedado muy ochentero) podremos buscar y recolectar, escondidas y camufladas entre objetos, maleza, casas o personajes, una serie de gotas que ayudarán a obtener esos bonus de los que os hablaba anteriormente.

Una historia con altibajos

Cuando hablo de altibajos, es que cuesta mucho arrancarse, además los diálogos no tienen esa chispa que caracteriza a muchas de estas aventuras gráficas, el humor de nuestro protagonista no es muy ácido, todo lo contrario, bastante clásico y conservador, aunque hay que reconocer que no desentona con el carácter general del relato.

En cuanto a nuestro protagonista, no tiene el carisma que se le espera, al igual que el Marqués Hoto. Ambos personajes, que deberían ser el sello de identidad de este juego, no transmiten lo suficiente como para conectar con ellos, siempre en comparación con otras aventuras, ya no sólo clásicas, sino de la propia Daedalic.

Todo ello en sí no es una crítica, y más viendo cómo se enfoca esta aventura, ya que su lenguaje e historia, está más dirigida a un ambiente familiar, en lugar de a un público adolescente o más adulto. Por ello se pueden entender unos personajes comedidos en su lenguaje y actos. Aun así, me reafirmo en que a los protagonistas les falta cierto carisma.

Apartado técnico sobresaliente

En este apartado, The Night of the rabbit saca un sobresaliente. A pesar de ser una aventura gráfica en 2D, clásica se mire por donde se mire, su factura gráfica y técnica en general es casi perfecta. Sus ilustraciones son sencillamente espectaculares, y tienen una resolución enorme. Jugando a 1920 pixels no observamos ningún tipo de pixelado en los dibujos o animaciones.

El aspecto que tienen los escenarios es sencillamente delicioso, como decía antes, dignos de la mejor edición impresa de un libro de aventuras. En cuanto al sonido, la música y voces están muy logradas, aunque eso sí, no están dobladas al español, ya que sólo los textos han sido localizados a nuestro idioma.

El manejo del juego, la interfaz en general y los controles son excelentes. Se saca mucho partido del ratón y su rueda, no teniendo prácticamente que utilizar el teclado en ningún momento. Incluso no nos hará falta esperar a ver cómo nuestro personaje cruza toda una estancia para seguir la dirección que le ordenemos, ya que al hacer doble clic, saltaremos directamente a la siguiente pantalla, lo que hace estas transiciones muy ágiles.

Conclusión

The night of the rabbit es una aventura imprescindible para todos los amantes del género, ya que nos ofrece la oportunidad de rememorar un tipo de juegos que ya no goza de la buena salud que tuvo en su época dorada, pero que gracias a estudios como Daedalic podemos disfrutar con la calidad que se le puede exigir a un juego actual.

Con una factura técnica impecable, una duración en condiciones, y algunos detalles novedosos, podemos recomendarlo sin ninguna duda. Ahora bien, hay que dejar claro que el enfoque de esta aventura es bastante familiar, lo que unido a la poca carisma de sus personajes y algunos diálogos demasiado largos y con poco sentido, hace que este The night of the rabbit nos deje con una sensación descafeinada tirando a agridulce.

Valoración

Aventura imprescindible para los incondicionales del género, tiene un enfoque bastante familiar que no convencerá a todos

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Factura técnica casi perfecta, interfaz efectiva y bien diseñada

Lo peor

Enigmas con soluciones extrañas, no está doblado al español

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