Análisis

Análisis de Ninja Gaiden Sigma 2 Plus

Por Rafael Aznar
-

El espadachín más sanguinario saca a pasear la Espada del Dragón, de nuevo, para rebanar a cuantos demonios se pongan a su alcance. Ninja Gaiden Sigma 2 Plus descarga su furia en PS Vita, con un “port” del título que ya destacó en PS3 y Xbox 360. ¿Cómo habrá envejecido el maestro Ryu Hayabusa?

Ryu Hayabusa ha vuelto a amolar su Espada del Dragón para ponerla al servicio de PS Vita. En 2012, ya acompañó el lanzamiento de la portátil de Sony; un año después, vuelve a pasearse por su pantalla panorámica con Ninja Gaiden Sigma 2 Plus. La saga de acción que concibió el estrambótico Tomonobu Itagaki es una de las más aclamadas de la historia… y también una de las más revisionadas, pues el Team Ninja y Tecmo Koei han hecho multitud de “ports” y ampliaciones de cada una de sus entregas.

La propia PS Vita y Wii U han sido las últimas en sumarse a esa moda, que ya desfiló por PS3 e incluso por la primera Xbox. Ninja Gaiden 2 vio la luz en Xbox 360 en 2008 y, en 2009, se adaptó a PS3, con una edición ampliada, que es la que ahora llega a PS Vita. Además de maestro espadachín, Hayabusa también parece ser experto en el arte de protagonizar “ports de ports”, igual que la portátil de Sony, especialista en recibir multitud de adaptaciones desde PS3.

En esta segunda entrega, que sale a la venta el 1 de marzo, Ryu debe enfrentarse al clan Araña Negra y a los Demonios Máximos, quienes anhelan resucitar al Archidemonio, una poderosa criatura a la que el clan Hayabusa confinó en las profundidades del Monte Fuji. Sonia, una misteriosa agente de la CIA, pone al protagonista sobre la pista, lo que le lleva a recorrer medio mundo.

La persecución de ninjas y demonios conduce al protagonista por escenarios tan variopintos como Tokio, Nueva York o Venecia. Por suerte, no está solo en la misión, sino que le ayudan, esporádicamente, Rachel, Momiji y Ayane, tres féminas a las que controlamos en varios capítulos de la aventura. El argumento, harto intrascendente, no da mucho de sí: es una mera excusa para guiar la escabechina que es la aventura.

Un “hack and slash” con pedigrí

Ninja Gaiden Sigma 2 Plus es una adaptación de uno de los “hack and slash” más notables de la actual generación, en el que nuestro cometido consiste en rebanar y cercenar a las decenas de enemigos que nos salen al paso. Es un “port” en toda regla, es decir, si ya jugasteis en su día en PS3 o Xbox 360, no cambia casi nada; si no, es la oportunidad idónea para disfrutarlo.

La aventura consta de 17 capítulos, lo que supone una duración de unas trece horas. Controlamos casi siempre al enmascarado Ryu Hayabusa, pero hay tres capítulos que están protagonizados por Momiji, Rachel y Ayane. El juego es una sucesión de combates puros y duros, con dos botones de ataque, uno para lanzar proyectiles, otro para saltar y un último para bloquear y esquivar. Lo malo es que se ha perdido el ligero componente de exploración que había en el primer Ninja Gaiden Sigma Plus: las zonas de plataformas son bastante escasas y el desarrollo es muy lineal.

La endiablada dificultad es inherente a la saga, y esta entrega para PS Vita mantiene los cánones, para hacernos jurar en arameo cuando empiezan a llover las tortas y, sin comerlo ni beberlo, nos vemos con pasaje para el otro barrio. Así pues, es fundamental esquivar y bloquear a discreción. Hay cuatro niveles de dificultad, a los que se añade uno extra, una vez que terminamos la aventura.

Para los menos duchos con las armas cortantes, se ha incluido el modo de dificultad “Héroe”, que ya estaba presente en la primera entrega de PS Vita. Gracias a él, cuando nos queda poca vida, se activa un turbo que permite esquivar automáticamente los ataques, de modo que resulta casi imposible morir. En realidad, así, el juego se convierte en un paseo militar demasiado fácil, en contraste con el infierno que son los otros niveles de dificultad, pues incluso los jefes finales caen de un par de golpes. No obstante, de esta manera, el juego resulta accesible para cualquiera que desee jugar.

El secreto está en el filo

Las afiladas armas son parte indisoluble de la fórmula de la franquicia. En esta ocasión, Ryu dispone de hasta nueve armas para el combate cuerpo a cuerpo, que obtenemos a medida que progresamos en la aventura. Además de la sempiterna Espada del Dragón, contamos con cuchillas, guadañas, nunchakos, garras o báculos. El control varía ligeramente entre unas herramientas y otras, con el añadido de que podemos mejorarlas en la tienda de Muramasa para hacerlas aún más letales. Además, el protagonista cuenta con shurikens, un arco y un cañón de mano como armas a distancia, y con cuatro magias ninpo que se activan con energía ki (llama del infierno, fénix en llamas, cuchillas giratorias y vacío penetrante).

Las tres chicas a las que manejamos de vez en cuando tienen su particular estilo. Rachel, a la que ya controlamos en la primera entrega, usa un martillo y una metralleta. Por su parte, Momiji emplea una pértiga y puede encadenar saltos dobles. Finalmente, Ayane es muy rápida, gracias al uso combinado de espadas cortas y dardos explosivos. La inclusión de estas señoritas como personajes controlables se agradece, aunque la experiencia es demasiado fugaz, ya que cada una sólo protagoniza un breve capítulo.

De las funcionalidades de Vita, sólo se aprovecha la pantalla táctil. Ésta permite dirigir los proyectiles de las armas secundarias con gran facilidad: basta con pulsar sobre el enemigo, sin necesidad de apuntar. Respecto a la primera entrega, se ha perdido el uso del giroscopio y del panel táctil trasero, que, ciertamente, no aportaban demasiado, por lo engorrosos que podían resultar.

En conjunto, el control responde muy bien, aunque, a día de hoy, quizás pueda resultar un poco tosco, si se compara con el de otros “hack and slash” modernos, como Bayonetta, DmC o Metal Gear Rising Revengeance. Hay que recordar que el juego tiene un lustro a sus espaldas, y los años no pasan en balde. A eso, hay que añadir algunos problemas de la cámara semiautomática, que, aunque se puede rotar con el joystick derecho, nos deja vendidos en alguna ocasión.

Póngame cuarto y mitad de lomo fileteado

El componente violento de Ninja Gaiden Sigma 2 Plus es de los más sangrientos que se hayan visto nunca en un juego, no apto para menores ni para quienes tengan fobia a bañarse en plaquetas. Desde el primer minuto, la aventura es una escabechina de dimensiones descomunales, en la que no se escatima en decapitaciones, miembros amputados o salpicones de vísceras. No es raro ver tórax cortados saltando por los aires o enemigos que se arrastran por el suelo con muñones en las rodillas. En este sentido, el juego es aún más salvaje que el primer Sigma Plus, que se reducía a meros manchurrones de sangre, sin tanta casquería. Si algún día Ryu Hayabusa se queda sin empleo como ninja, le lloverán las ofertas como carnicero de barrio.

Hay que destacar que el juego nos enfrenta a una veintena de jefes finales. Contra varios de ellos, hay que luchar incluso más de una vez, por lo que el número de enfrentamientos ronda los treinta. Muchos son demonios bastante clónicos en sus pautas de ataque, pero también hay otros muy originales, como la versión vivificada de la Estatua de la Libertad, que abandona su pedestal de Ellis Island para convertirse en matarife de tres al cuarto.

El título incluye un par de novedades respecto a la entrega de PlayStation 3, en forma de modos de juego. Por un lado, contamos con Carrera Ninja, que es un modo contrarreloj en el que debemos superar un escenario en el menor tiempo posible, atravesando cinco checkpoints y aniquilando a todos los enemigos que nos salgan al paso, para, así, ganar segundos adicionales. En total, hay cinco escenarios y podemos escoger a cualquiera de los cuatro personajes, con el traje, el arma y la magia ninpo que deseemos.

Por otro lado, nos encontramos con las Misiones en Equipo, que son 35 eventos consistentes en aniquilar enemigos y jefes finales bajo diversas circunstancias. Hay que elegir a un compañero para que lo maneje la IA y nos ayude. Ya puestos a introducir este modo, no se entiende que no se haya incluido la opción de jugar en cooperativo con un amigo en red local u online.

Heredero de sangre

El apartado técnico de Ninja Gaiden Sigma 2 Plus es notable. El componente gore está muy conseguido y también brillan las cinemáticas, cuyo aspecto luce muy realista. El transcurso de los combates es fluido, por lo general, aunque el motor gráfico sufre en algunos momentos: hay pequeñas ralentizaciones cuando se juntan muchos enemigos en pantalla y, al usar ataques recargados, se pierde nitidez y saltan a la vista algunos bordes dentados.

Estéticamente, llama la atención la belleza de algunos parajes, como el puente de Brooklyn de Nueva York o los canales de Venecia, sobre cuyas aguas Ryu puede caminar, como si de Jesucristo se tratara. No se puede decir lo mismo de los enemigos, que no son particularmente variados. En cuanto al sonido, las voces están en inglés, con algunos fallos de sincronización labial, y la música pasa inadvertida.

Haciendo balance del análisis, Ninja Gaiden Sigma 2 Plus se muestra como una notable adaptación de uno de los “hack and slash” más destacados de los últimos años. Su festival de violencia y combos luce muy bien en la pantalla de PS Vita, y el desarrollo es largo y desafiante. Ahora bien, el conjunto no atesora tanta calidad como el primer Ninja Gaiden Sigma Plus y no hay que olvidar que se trata de un “port” de un título con varios años a sus espaldas, sin apenas novedades y que ya no llama tanto la atención como cuando nació.

Valoración

Ryu Hayabusa vuelve a PS Vita con una notable adaptación del “hack and slash” que ya deslumbró en PS3 y Xbox 360. Su frenético y desafiante desarrollo luce muy bien, pero no deja de ser un “port” sin apenas novedades.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Lo bestias que son las escabechinas. Es largo y desafiante, y también hay modo fácil.

Lo peor

No hay novedades en la historia. Alguna ralentización. Tiene menos carisma que la primera entrega.

Lecturas recomendadas