Análisis

Análisis de OlliOlli

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

OlliOlli es el primer juego de Roll7, un pequeño estudio independiente de origen británico, un arcade de skate para PS Vita que, de foma pixelada y 2D, resume bastante bien la naturaleza de este deporte urbano…

Los juegos de skate vivieron su época dorada a finales de los 90, con la llegada de Tony Hawk y sus míticos escenarios con 5 desafíos (conseguir un récord de puntuación, reunir las letras de la palabra SKATE…). Con él, muchos jugadores aprendimos las bases de este deporte, su lenguaje (grind, kickflips…), que fue evolucionando en posteriores entregas, alcanzando en muchos casos unas elevadas cifras de ventas y, por supuesto, elevadas cotas de diversión.

De hecho, al comienzo de esta generación, Electronic Arts intentó ofrecer una alternativa con Skate, del que culminaron 3 grandes entregas y que se diferenciaba del juego de Activision en múltiples aspectos, pero principalmente por ofrecer un sistema de control que cambiaba la forma de realizar las piruetas. Allí donde el juego de Activision nos obligaba a realizar combinaciones de botones y direcciones, el juego de EA nos invitaba a utilizar uno de los sticks para ejecutar los ollies y buena parte de las piruetas.

Skate pixelado que homenajea a los "clásicos"

A su manera, OlliOlli intenta reunir ambos estilos de juego con su propia personalidad, pixelada y muy colorista. Aquí nos esperan 50 escenarios 2D con scroll lateral, con un principio y un final, con 5 ambientaciones distintas, pero todos ellos con 5 desafíos diferentes, que van desde superar un mínimo de puntuación, recoger ítems, hacer un truco específico, superar un combo compuesto por X piruetas… y cosas por el estilo. Por su parte, el control bebe del Skate de EA, al depositar en el stick izquierdo la ejecución de todas las piruetas.

La gracia es que nosotros no controlamos el movimiento del skater, que avanza siempre de izquierda a derecha de forma automática. Solo podemos incidir en su velocidad, alcanzando la máxima posible tras pulsar dos veces el botón X. Y, mientras, con el stick izquierdo realizamos kickflips, ollies, shove its, grinds y demás… Muchos de estos trucos se ejecutan presionando una dirección en el stick, o realizando movimientos como en los juegos de lucha (“medias lunas” y similares).

Parece sencillo, ¿verdad? Pues no lo es, por varias razones. La primera es que el espíritu arcade del juego introduce algunos aspectos de habilidad, como pulsar el boton X justo al tocar el suelo para que el aterrizaje sea bueno y así puntuar mejor. Algo parecido ocurre con los “grinds”, que pueden dejarnos más puntos si presionamos el stick izquierdo abajo justo cuando vamos a tocar la barra o saliente al grindar. Añade que con L y R realizamos los giros y, ¿a que la cosa ya no es tan simple como parecía?

Skate 2D... ¿como el de verdad?

De hecho, lo mejor que ofrece OlliOlli es eso, que en cierto modo se parece al skate de verdad, a su vertiente más callejera, porque poco a poco notaremos que vamos mejorando como jugador, cuantas más veces lo intentemos y repitamos para corregir nuestros errores. Al principio cuesta realizar un combo largo, aterrizar bien para alcanzar la mayor puntuación posible y, al mismo tiempo, conseguir cumplir algunos desafíos del nivel… Pero tras unos cuantos intentos, sale lo que queremos hacer. Y es fácil acabar picándose para alcanzar la mayor puntuación.

Su modo Carrera, como hemos dicho, ofrece 50 niveles, aunque la mitad están bloqueados. De inicio, tenemos acceso a 25 niveles amateur y si conseguimos los 5 desafíos, accedemos a la versión “pro” de ese mismo nivel, que es más difícil y exigente. Aparte de este modo, hay dos variantes de juego más. La primera es “Grind Diario”, en el que debemos conseguir la puntuación más alta posible en un escenario que se renueva cada 24 horas, aunque hay un pequeño matiz: podemos practicar ese escenario todas las veces que queramos, pero solo tendremos un intento para puntuar y subir nuestra puntuación online.

El otro modo se llama “Spot” también tiene componente online y nos reta a conseguir la mayor puntuación/combo posible en una zona concreta de los esenarios normales. Son zonas breves, de unos 10 segundos de duración, que dan vidilla al juego y que nos permiten picarnos a lo bestia. No son ni muchos modos de juego, ni muchas opciones… pero sufientes para picarnos durante una temporadita.

Pequeños y pixelados fallos

Pese a estos modos, OllieOllie dista de ser un juego perfecto. Para empezar, se echan en falta unos cuantos trucos, como los grab tricks (que son más propios del skate vertical en rampas y similares) y los manuals, que hubieran sido también un buen añadido para alargar los combos. La dificultad es progresiva, pero los 25 primeros niveles, los podrás superar sin excesivas complicaciones. Otra cosa es desbloquear los 25 restantes, que requieren completar todos los desafíos de cada nivel para acceder a una versión “pro” con unos desafíos algo más exigentes.

Pero su verdadero problema, al igual que en los Skate de EA, radica en el control de las piruetas con el stick izquierdo, que no es todo lo preciso que cabría esperar. Si realizamos un “hadoken” para realizar un movimiento específico, no es raro acabar con nuestro personaje estampado contra el suelo por no saltar a tiempo y sortear las escaleras/obstáculo de turno. Además, la mecánica se acaba volviendo repetitiva, al no tener control sobre el skater ni poder “explorar” los niveles o repetir las zonas que nos gusten. Pero, aún así, tiene “algo”, y puede llegar a picar lo suyo…

El remate lo pone un acertado look pixelado, que recuerda tanto a Sword & Sorcery (de Superbrothers) como a Canabalt (pero “con mucho más colorido”), donde destaca tanto la recreación de skater y los variados fondos de los escenarios (una urbe, un desguace…). Son sencillitos, pero cumplen su papel. Por su parte, la música se aleja un poco de otros juegos de skate: no hay temas licenciados ni recurre a géneros habituales como el punk o hip hop… aunque hay algunas composiciones muy pegadizas, mientras que los efectos cumplen su papel sin demasiados alardes. Eso sí, el juego llega traducido, aunque con algunos errores y partes que se han quedado en otro idioma (como Libro Di Trucco).

Todo esto hace que OlliOlli sea un título entretenido, con un ajustado precio (9,99 euros) y que puede llegar a picarte mucho, sobre todo si te llama mínimente el skate o el estilo de juego de los viejos arcades, al menos su componente repetitivo de sus mecánicas y el hecho de picarte con las puntuaciones. Si no es el caso, puede cansarte pronto…

Valoración

Un simple y divertido juego de skate, que tiene en su estilo de juego arcade una de sus principales bazas para enganchar, aunque puede resultar algo repetitivo y limitado tras algunas horas de juego.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

La estética pixelada, el tono de arcade y que notarás progresión según juegas...

Lo peor

El impreciso control de las piruetas con el stick izquierdo. Es simple y repetitivo.

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