Análisis

Análisis de PayDay 2 Crimewave Edition

Por Rafael Aznar
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Versión comentada: PS4

Tras dar muchos golpes, os traemos el análisis de PayDay 2 Crimewave Edition, la remasterización para PS4 y Xbox One de un juego que vio la luz en PS3, 360 y PC hace ya casi dos años. Se han incluido todos los DLC que se lanzaron en su día y se han hecho algunas mejoras técnicas, pero ya se sabe que la mona, aunque se vista de seda…

PayDay 2 Crimewave Edition ha llegado para reventar los cerrojos de PS4 y Xbox One, y os traemos el análisis de los métodos de actuación de sus delincuentes, una serie de payasos atracadores que tienen la careta más dura que el cemento. Cuando se anunciaron las nuevas consolas de Sony y Microsoft, pocos preveíamos lo que iba a traer consigo la falta de retrocompatibilidad con las antiguas plataformas: la sombra y la llama, que diría Saruman. A lo largo del último año y medio, nos hemos hartado a ver remasterizaciones de juegos recientes, y las que quedan por llegar, con dos justificaciones principales: recopilar las diversas entregas de una saga (Halo: La colección del Jefe Maestro, Borderlands: Una colección muy guapa, Uncharted: The Nathan Drake Collection) u ofrecer un título con sus DLC y pequeñas mejoras técnicas (The Last of Us Remasterizado, Saints Row IV Re-elected, Sleeping Dogs: Definitive Edition, God of War 3 Remasterizado). La churrería no cesa.

Dentro de lo malo, casi todas las conversiones han sido de juegos que, en su día, tuvieron una gran acogida. Sin embargo, con el juego que nos ocupa, entramos en un terreno más sorprendente e indómito: el de adaptar títulos que, en su día, no pasaron de correctos. Es el caso de este shooter, que causó sensaciones encontradas entre quienes lo jugaron cuando vio la luz en agosto de 2013 para PS3, 360 y PC, con críticas de lo más dispares. Soy consciente de que el juego tiene su legión de seguidores, pero a mí no me convenció demasiado, igual que a otros, y no cambio ni una coma del análisis que publiqué en su momento. Que un juego tenga multijugador cooperativo no lo convierte inmediatamente en un buen juego si resulta que tiene muchas taras técnicas y jugables. En ese sentido, el texto que sigue se va a centrar, sobre todo, en las particularidades de esta nueva versión.

La característica más destacada de PayDay 2 Crimewave Edition es que, como no podía ser menos, incluye de serie todos los DLC que el original fue recibiendo en su día, que fueron bastantes: nuevas misiones, packs de armas, cuatro personajes adicionales, un nuevo árbol de habilidades, diseños adicionales, la posibilidad de escuchar la banda sonora desde el menú… Lo malo es que el trabajo de remasterización acaba ahí, prácticamente, porque el estudio Overkill Software no ha solucionado algunas cosas que no funcionaban en su día.

Los payasos que amaban el dinero

Como en el original, no hay un modo Historia al uso, sino una serie de encargos sueltos que podemos cumplir en el orden que deseemos, algo que se ha hecho para favorecer el cooperativo online, sin necesidad de que los jugadores tengan que estar, obligatoriamente, en un determinado punto de la historia o con cierto nivel de experiencia. Al añadirse las misiones que llegaron vía DLC, el número total de eventos ronda la treintena, aunque la pantalla para seleccionarlas es un poco engorrosa, pues consiste en un mapa de la ciudad de Washington DC en el que los encargos aparecen y desaparecen aleatoriamente cada pocos segundos. Cada golpe tiene cierto trasfondo argumental, pues hay diversas personas que nos hacen las peticiones, pero no es nada del otro mundo. A grandes rasgos, los protagonistas son ocho atracadores con diversas motivaciones que cometen robos para pegarse la vida padre, siempre apegados a sus máscaras de payaso, para que nadie los reconozca.

Como shooter de atracadores, PayDay 2 tiene ideas muy interesantes, aunque no siempre están bien ejecutadas. Hay detalles como la posibilidad de tomar rehenes (que luego se pueden intercambiar si uno de nuestros compañeros es arrestado), el uso de sistemas de cámaras para plantear estrategias, el hecho de que cargar con dinero nos impida correr, la presencia de varios árboles de habilidad con habilidades muy diferenciadas (proveer botiquines, colocar C4, dar munición)… A eso, hay que añadir que las misiones son bastante variadas y nos llevan a lugares que no tienen nada que ver entre sí (una joyería, un banco, un centro comercial, un club nocturno, un muelle, un túnel, un bosque). Es en las misiones largas, que pueden durar más de media hora, donde más se disfruta, gracias a la variedad de situaciones. Por ejemplo, una de las misiones más destacadas consiste en robar un diamante de un museo arqueológico, para lo cual hay que explorar en busca del camino adecuado o pasar con precaución sobre unas baldosas que pueden liberar un gas tóxico. En muchas misiones, es posible actuar con sigilo, aunque lo normal es que nos descubran y la cosa acabe a tiros.

Uno de los problemas del juego es que, en su intento de ser ‘realista’, plantea algunas mecánicas que son la perfecta definición de lo que es el tedio. En muchos momentos, toca usar un taladro para reventar puertas de seguridad, algo que puede tardar hasta cinco minutos (salvo que alguien use C4), con potenciales interrupciones porque se quede atascado o porque un enemigo llegue hasta él y lo apague. Del mismo modo, para forzar cerraduras o coger fajos de billetes, hay que mantener un botón apretado durante varios segundos, lo cual se convierte en un fastidio cuando, por ejemplo, estamos en la cámara de un banco con decenas de compartimentos y de fajos aguardándonos... Será muy realista, pero, desde luego, no es nada divertido.

Otro problema del juego es la IA de los enemigos, que ya era mala en el original y que se mantiene casi igual en esta conversión, lo que demuestra lo cómodo que ha sido el trabajo de remasterización. No es raro ver que las fuerzas de seguridad circulen en manada, como si fueran camino del matadero, o que, a veces, se queden paralizadas ante nosotros durante unos segundos, sin disparar. Esto no significa que el juego sea fácil, pues la IA también sabe actuar con coherencia, pero no está bien resuelta, indudablemente, y lo grave es que llueve sobre mojado.

Es posible jugar en solitario, en cuyo caso nuestros compañeros pasan a ser manejados por la IA, igual de errática que la de los enemigos, pero es evidente que, para disfrutar de Crimewave Edition, es necesario juntarse con otras tres personas para jugar en cooperativo. En ese sentido, sólo es posible hacerlo online, pues no hay opción de pantalla dividida. Como decíamos al principio del texto, el hecho de que un título disponga de multijugador cooperativo no lo convierte necesariamente en bueno, pero está claro que siempre es un plus. Los servidores funcionan bastante bien, igual que el sistema para encontrar partidas, pues es posible unirse a una partida en cualquier momento, aunque ya esté iniciada.

Remasterizando a medias

El apartado técnico de PayDay 2 ya era discreto en sus plataformas originales, por lo que Overkill Software partía con un hándicap evidente para hacer esta remasterización. Se ha aumentado la resolución, se ha eliminado el problema del ‘tearing’ y, aunque sigue habiendo algún que otro tirón, la tasa de imágenes es más estable. Sin embargo, no se observa un gran cambio en el grado de detalle general y es más que evidente que el esqueleto es el mismo que hace dos años y medio. Basta con ver el sangrante ‘clipping’, que nos permite traspasar a nuestros compañeros sin ningún pudor, o la presencia de muros invisibles para delimitar los escenarios exteriores. Hay buenos detalles, como los salpicones de sangre, pero algunos modelados y texturas no son propios de la nueva generación.

En el apartado sonoro, nos encontramos con más de lo mismo. Las voces están en inglés, con subtítulos en castellano, pero el mayor punto negro está en la música, que, en ocasiones, se convierte en un festival de ruidos machacones capaz de desesperar a cualquiera.

Hay otro par de elementos negativos que llaman la atención. El primero es el hecho de que no haya opción de ‘cross-save’ para trasladar las partidas que se pudieran tener ya en PS3 o Xbox 360. En segundo lugar, el precio de salida del juego es de 50,99 euros, en contraste con los 39,95 euros que costó el original en su día. Entramos en una nueva y desconocida dimensión en la que las remasterizaciones no sólo no salen a precio reducido, sino que lo hacen a un precio mayor que la versión original.

No habrá paz para los malvados

PayDay 2 Crimewave Edition cuenta con muchas ideas interesantes, pero no siempre las ejecuta bien y, como shooter, no está entre lo más granado del género (sin ir más lejos, en PS4 y Xbox One, con la misma temática, están Battlefield Hardline y GTA V, que están a años luz). Su cooperativo online resulta divertido, pero las taras técnicas siguen impertérritas, casi dos años después de la salida del original, algo llamativo en una remasterización.

Valoración

Es una remasterización de un título que ya era discreto y sobre el que apenas se han hecho arreglos, más allá de incluir los DLC. Hay buenas ideas, pero también ciertos problemas.

Hobby

66

Aceptable

Lo mejor

El cooperativo. Las misiones largas y sus mecánicas. Los árboles de habilidad.

Lo peor

La IA es terrible. Las ‘esperas’ al usar taladros o coger billetes. La música. El precio de salida.

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