Análisis

Análisis de A Pixel Story para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Os traemos el análisis de A Pixel Story, un divertido homenaje a la historia de los videojuegos en clave de plataformas y puzles.

La escena indie es sin ningún lugar a dudas el mercado que videojuegos que más ha crecido en los últimos años. Quizás arrastrado por su creciente popularidad en dispositivos móviles. Esta fiebre del juego con gráficos de hace dos o tres décadas también ha saltado sobre todo a las tiendas digitales de las principales consolas de sobremesa, portátiles y las decenas de store dedicadas al juego indie disponibles para PC.

El juego que nos ocupa hoy es A Pixel Story, un título que ya posee un amplio  bagaje a sus espaldas antes de su lanzamiento en Steam. En el año 2012 ya tuvo una interesante acogida recibiendo un BAFTA por su gran potencial de crecimiento. Parece que el jurado no erró en el fallo, ya que tres años después los chicos de Lamplight Studios han lanzado la versión definitiva en Steam.

A Pixel Story hay que analizarlo con la exigencia que se le pude pedir a un título indie, donde las mecánicas de juego novedosas es precisamente una de sus características más importantes. Muchas veces cuando uno se pone delante de un juego pequeño, de estas características, debe saber aislar muy bien ciertos factores y aspectos del  juego que en otro tipo de títulos si cobrarían gran importancia. El aspecto gráfico de A Pixel Story es tan sencillo como las diferentes generaciones de juegos a las que representa.

Vamos a pasar a contaros qué nos ha ofrecido este divertido plataformas, que es en sí mismo un homenaje a la historia de los videojuegos.

Todo comenzó con Pong

Desde la misma pantalla de menú, con la recreación de una partida de este mítico arcade, ya podemos dilucidar el tremendo aspecto retro que impregna A Pixel Story. La historia que vertebra todo el juego es típica y sencilla, muy rollo a los plataformas de los ochenta y noventa. Provenimos del juego Pong, de hecho somos un píxel perteneciente a este título y despertamos fuera del juego. Un pequeño Robot llamado “Search” se encargará de guiarnos por toda la historia, comenzando por un sencillo tutorial, que nos explica las básicas mecánicas de juego que debemos dominar para poder avanzar en A Pixel Story.

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Este Robot nos cuenta que somos los elegidos para subsanar un  error en el sistema. Un virus parece haberse colado en el juego, y como consecuencia de ello el mundo que nos rodea se está convirtiendo en un lugar poco habitable. A partir de aquí, puzles y plataformas formarán parte por igual del tortuoso camino de nuestro protagonista hacia un mundo mejor. Desde que terminamos el corto tutorial, nos metemos en harina con una mecánica de juego tan vieja como la propia historia videojuegos, las plataformas. Hemos jugado con el mando de Xbox 360 y desde el primer momento el control del juego ha sido excepcionalmente sencillo. A Pixel Story es un juego de plataformas de scroll lateral que recoge prestadas diferentes mecánicas de juego de los títulos más destacados de la historia. 

Una gorra roja, como la de Mario 

No podemos dar por terminado el tutorial hasta que el pequeño robot Search nos entrega una bonita gorra roja, muy parecida a la del legendario Súper Mario de Nintendo, el auténtico rey midas de los juegos de plataformas de todos los tiempos. Cuando recibimos esta gorra, ya podemos considerarnos preparados para, además de superar los niveles de plataformas, poder resolver los diferentes puzles que nos encontraremos por el camino. A Pixel Story tienes una serie de factores clave que hacen de él un crisol de géneros clásicos de la historia de los videojuegos.

Por un lado tiene el desarrollo típico de cualquier juego de plataformas, saltando de una a otra mientras recogemos monedas al más puro estilo Mario y esquivando proyectiles y trampas enemigas. Pero además de esto, cuando Search nos entrega la gorra, todo cambia por completo. Cuando portamos esta gorra, obtenemos el poder de tele transportarnos al lugar donde se encuentra esta. Por ejemplo, tenemos ante nosotros una puerta que sólo se abre accionando un mecanismo que a su vez abre una segunda puerta a escasos metros. Si se abre la segunda se cierra la primera y viceversa, así que cómo podemos llegar a la segunda puerta, si cuando activemos el mecanismo, la primera se cerrará en nuestras narices. Pues muy sencillo, nuestro protagonista puede dejar caer la gorra donde quiera, por lo que sólo debemos dejarla caer junto a la segunda puerta que ahora está cerrada. Ahora, volvemos al mecanismo, lo activamos, se cierra la primera puerta y se abre la segunda. En principio la primera puerta nos corta el paso hasta la segunda, pero nos basta con tele transportarnos hasta donde se encuentra la gorra, junto a la segunda puerta, para poder seguir nuestro camino.

Al principio es un poco lioso, pero rápido nos hacemos con la mecánica de juego y los puzles se van sucediendo de forma dinámica y sobre todo muy divertida con la gorra de allá para acá. A Pixel Story es un juego de plataformas homenaje de otros muchos, por ello en el camino os encontraréis elementos familiares. Tiene aquellos muelles tan característicos de Sonic, que nos lanzaban de un lado a otro de la pantalla a gran velocidad. Las zonas secretas repletas de monedas tan típicas del género, pasadizos, cuevas, todo con un aire familiar que os dará la sensación de haber pasado ya por ello con anterioridad.

Mientras jugamos A Pixel Story podemos consultar un mapa que nos va informando de los puntos calientes del mapeado. Aquí el desarrollo no es del todo lineal, ya que en el camino nos encontraremos con determinadas Quest que nos darán gemas muy valiosas. En el camino encontraremos zonas cerradas a las que solo se puede acceder con una llave. Podemos pasar de estas zonas y seguir directamente al objetivo marcado, pero sin completar las numerosas misiones secundarias disponibles. Estas misiones pueden darnos en algunas ocasiones objetos valiosos para poder progresar en la historia, mientras que otros sólo sirven para aumentar el porcentaje de nivel completado.

Por ejemplo, un granjero de aspecto muy gracioso nos pide que le busquemos una manzana para hacer zumo a sus amigos. El siguiente paso es conseguirle esta manzana, para lo que antes hay que resolver un nivel puzle que nos llevará directamente hasta la fruta. Una vez conseguida esta Quest, podremos seguir adelante en la historia y consultar el mapa en busca de los lugares calientes de este. De esta forma el desarrollo de A Pixel Story no es lineal, porque aunque el desarrollo es lateral, encontraremos niveles y quest especiales en las zonas superiores e inferiores del mapa. También podemos consultar un inventario donde alojaremos los objetos que recolectemos durante la partida y que tendrán su utilidad en el debido momento.

Uno de los aspectos más interesantes y que suponen un auténtico rasgo personal, son las diferentes etapas de la historia de los videojuegos que visitaremos. No vamos a decirlas aquí porque no queremos hacer ningún spoiler, pero sí podemos contaros que a medida que avancemos en el juego, los gráficos pasarán de un aspecto pixelado de los años ochenta, a otros cinco niveles de detalle gráfico cada vez mayor, en busca de aquello que está afectando al sistema. 

Apartado técnico 

A Pixel Story es un juego indie, con gráficos retro, por lo que en este aspecto sólo vamos a valorarlo en su justa medida. Como juego de plataformas tiene un diseño muy atractivo, con diferentes fases del juego bien diferenciadas, y cada una de ellas con un nivel de detalle mayor que el anterior. Aquí lo que hay que valorar es la fidelidad con que se recrean las diferentes épocas de la historia de los videojuegos, y en este aspecto, A Pixel Story cumple con creces.

En cuanto al sonido, más de lo mismo, cada una de las épocas recreadas se adorna de melodías agradables y pegadizas, dignas de una tarjeta de sonido Adlib o Soundblaster de la época.  El control es perfecto y responden perfectamente de forma instantánea, haciéndonos a su manejo rápidamente y sin complicaciones.

No está traducido al castellano, pero sus desarrolladores han tenido la deferencia de traducir su página de Steam a nuestro idioma para explicarnos que si hay demanda suficiente, A Pixel Story se traducirá al español en el futuro. Una forma un tanto ambigua de esquivar este espinoso tema, que por otro lado, no afecta prácticamente nada al desarrollo del juego. 

Conclusión 

A Pixel Story nos ha sorprendido mucho y positivamente, vale, es un juego indie y no un triple A, pero es un título que invita a ser descubierto poco a poco y en pequeñas dosis. Su desarrollo no lineal, con decenas de misiones y objetivos secundarios nos engancha una vez tras otra para intentar resolver los puzles de manera satisfactoria. Es un auténtico vicio intentar resolver estos puzles basados en plataformas y accionamiento de mecanismos. La historia es sencilla y no ofrece nada nuevo, por lo que cobran especial protagonismo la acción, saltar plataformas, jugar con nuestra gorra para tele transportarnos y resolver los puzles de forma compulsiva. Es magistral el desarrollo de las diferentes épocas de los videojuegos que visitamos, el auténtico objetivo que nos invitar a seguir más y más lejos.

Como juego indie, A Pixel Story es un título casi de sobresaliente, lo dejamos en un notable alto. Divierte desde el principio, es adictivo y nos recuerda que jugar a un videojuego puede ser una experiencia simple y primitiva, como en los orígenes de la industria. Esta sencillez, unida a los diferentes elementos de tantos otros plataformas que hemos jugado antes y que se mezclan de forma magistral en A Pixel Story. Esto le convierte a este título de Lamplight Studios en imprescindible para los amantes de los buenos juegos de plataformas, se trata de uno de los mejores título de este género de los últimos años, una pequeña joya.

Valoración

Magistral plataformas que revisa la historia de los videojuegos a través de divertidos niveles e ingeniosos puzles, es pura y sencilla diversión

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Las diferentes épocas y gráficos de los videojuegos que visitamos, manejo sencillo, muy divertido

Lo peor

No está traducido al español, la historia es prescindible, música algo repetitiva

Lecturas recomendadas