Análisis

Análisis de Plants vs. Zombies 2 para iOS

Por David Alonso Hernández
-

Tras muchos meses de espera, la App Store recibe Plants vs. Zombies 2, la continuación de uno de los títulos más queridos por los usuarios de iPhone, iPad e iPod Touch. ¿Listos para disfrutar de nuevo de las batallas de plantas contra zombis?

En mayo de 2009 PopCap Games estrenaba Plants vs. Zombies, un original juego de estrategia con mecánica 'tower defense' en el que el objetivo era sitúar plantas para frenar a las hordas de zombis que intentaban atravesar nuestro jardín para hacerse con su tación diaria de cerebro, todo ello acompañado de los consejos de Dave, el excéntrico vecino de la casa de al lado.

Esta divertida y adictiva propuesta, que prescindía de la estrategia más exigente en favor de unas partidas muy rápidas y dinámicas, unida a la alocada y graciosísima ambientación, con detalles como un zombi a lo Michael Jackson incluidos, hicieron de Plants vs. Zombies un auténtico pelotazo, lo que se tradujo en numerosas adaptaciones del juego a consolas como Xbox 360, PS3, Wii U, PS Vita, NDS y a plataformas móviles con Sistema Operativo Bada, Windows Phone y, por supuesto, las más exitosas: Android e iOS.

Ahora, más de 4 años después de su lanzamiento original, PopCap aprovecha el intenso sol veraniego para que sus intrépidas plantas vuelvan a echar raíces con más fuerza que nunca, siendo los dispositivos iOS el primer campo de cultivo (más adelante llegará a otras plataformas) en el que disfrutar de las nuevas contiendas de Plants vs. Zombis 2 It´s About Time. Chicos, chicas; preparad vuestra pala de plantar porque... ¡The zombies are coooming!

Zombis ancestrales

Al contrario que en el primer juego, donde la historia era poco más que anecdótica, Plants vs. Zombies 2 cuenta con un sencillo argumento que sirve para meternos de lleno en faena y, sobre todo, para justificar una de las principales novedades de esta entrega, las 3 épocas del pasado en las que se desarrolla el juego: el Antiguo Egipto, la era de los piratas y el salvaje Oeste.

Por suerte, el espíritu desenfadado del original sigue presente en esta secuela, y esta historia de viajes en el tiempo no destaca precisamente por su profundidad. Vamos, que en los primeros compases del juego nos enteramos de que Dave, que tiene una máquina del tiempo como 'extra' en su autocaravana parlante, se equivoca al intentar retroceder hasta 2009 para volver a degustar un delicioso taco y acaba -sin saber muy bien por qué- en algún momento de la época de los faraones egipcios. Fácil, rápido y efectivo.

Lejos de amilanarse por este "pequeño" desfase temporal, Dave decide aprovechar su estancia en tan apasionante momento histórico para hacer lo que mejor se le da: aconsejarnos a la hora de distribuir las plantas en las casillas de los arenosos escenarios para acabar con las hordas de zombis que intentan llegar hasta nuestro templo.

Durante los primeros minutos de juego descubrimos que la mecánica permanece casi intacta respecto a Plants vs. Zombies, por lo que -de nuevo- nos toca acumular soles para sitúar las plantas que ya conocíamos, como los girasoles, que aportan energía extra, los lanzaguisantes, que disparan sin cesar, o la nuez, que bloquea el paso a las momias zombis que avanzan incesantemente hacía los cortacésped, que protegen, como último recurso, la entrada hasta nuestro hogar.

Sin embargo, y aunque el continuismo en el desarrollo es más que evidente, pronto nos percatamos de que las egipcias localizaciones no son las únicas novedades de Plants vs. Zombies 2, y enseguida descubrimos que, además de la necesaria momificación de los no muertos clásicos, como los más débiles, que van a pecho (inerte) descubierto, o los más 'preparados' y duros de derrotar, que utlizan conos cubos como armadura, también nos atacan nuevos tipos de zombis, como el Zombi Ra, que nos roba los soles con su báculo, el zombi faraón, cuyo sarcófago le otorga una tremenda protección, o el zombi explorador, capaz de quemar a cualquiera de nuestras plantas con su antorcha en pocos segundos.

Este incremento en las clases de zombis, así como de sus habilidades, hacen que las partidas ganen en profundidad respecto al primer juego, y que las 3 épocas en las que se desarrolla el juego sean muy distintas entre sí, ya que cada era introduce diferentes tipos de come-cerebros y distintos obstáculos en los escenarios, haciendo que siempre tengamos que replantear nuestra estrategia en cada ocasión y elegir cuidadosamente nuestras plantas, algo que ahora ofrece más posibilidades que nunca gracias a que su número también ha crecido respecto a la primera entrega.

Potenciando nuestro invernadero

Para equilibrar la lucha contra los nuevos y más habilidosos zombis, PopCap Games ha introducido un buen número de nuevas plantas, que vamos descubriendo según avanzamos, y que se unen a las que ya dominábamos en el primer juego.

Así, en Plants vs. Zombies 2 tenemos a nuestra disposición más opciones de ataque y defensa que nunca, lo que hace que las posibilidades estratégicas se disparen, y podamos -por ejemplo- aprovechar los combos de golpes de la planta bumerán o poner aún más morados a los zombis con los fuertes puñetazos que se marca la planta Bonk Choi.

Como siempre, cada una de las plantas tiene un coste de soles, daño, alcance y velocidad de recarga muy distinto, por lo que resulta fundamental experimentar a fondo con todas para saber en qué ocasiones plantar cada una, o en qué lugar del escenario hacerlo.

Y hablando de experimentar. Otra de las grandes novedades de Plants vs. Zombies 2 viene de la mano (o del pétalo) de los nutrientes, unos potenciadores que sueltan algunos zombis al caer y que podemos acumular, hasta un máximo de 3, para combinarlos cuando queramos con cualquiera de las plantas de nuestro jardín y desencadenar, así, un movimiento especial.

El efecto de estos nutrientes es muy diferente en cada planta: si alimentamos a una lanzaguisantes, ésta dispara una rápida ráfaga de proyectiles, si lo usamos en una nuez conseguimos que se blinde y aumente su resistencia, si nutrimos a un girasol hacemos que lance soles a "cascoporro" durante unos segundos...etc.

Elegir en qué momento y a que planta aportar un nutriente en cada momento es vital, sobre todo en fases avanzadas, y su correcto uso puede cambiar el desarrollo de una partida en pocos segundos, lo que aporta un punto extra de estrategia al asunto, aún más teniendo en cuenta que los nutrientes no son precisamente abundantes.

De todos modos, en Plants vs. Zombies 2 no siempre nuestras plantas y los preciados nutrientes resultan suficientes para frenar a los zombis, y -por suerte- los chicos de PopCap han introducido otra poderosa arma con la que darles caña cuando todo lo demás falla: los superpoderes.

Cuando vemos que la cosa se nos está yendo de las manos y que frenar a los no muertos resulta tarea casi imposible, el juego nos da la posibilidad de utilizar uno de los 3 poderes disponibles: Pellizco Poderoso, Tiro Poderoso y Chispazo Poderoso. Os ha quedado claro que van sobrados de poder ¿no?

Cada una de estas habilidades nos proporciona unos segundos en los que podemos limpiar la pantalla de zombis por medio de gestos en pantalla, ya sea 'pellizcándolos' para derribarlos, deslizando el dedo para lanzarlos fuera de la pantalla o tocándolos para electrocutarlos.

Aunque su efectividad es brutal, la parte negativa de estos superpoderes la encontramos en su coste, ya que cada vez que activamos cualquiera de ellos debemos desembolsar una determinada cantidad de monedas, precioso metal que podemos obtener simplemente jugando o, de manera mucho más rápida, rascándonos el bolsillo en la tienda virtual. Sí amigos, aquí en el Egipto de los faraones y en el salvaje Oeste también admiten VISA.

Zombis 'free-to-bite'

Y es que además de los nuevos tipos de zombis y plantas, la histórica ambientación o los novedosos superpoderes y nutrientes, el último (y puede que uno de los más importantes) cambio de Plants vs. Zombis 2 es su abrazo al modelo de negocio 'free-to-play', o lo que es lo mismo, la gratuitidad de la descarga del juego completo a cambio de tentadoras compras 'in-app' de diferentes elementos.

Esta forma de distribución se deja notar -por ejemplo- en que para progresar a través de los diferentes niveles del juego, entre los que ahora nos desplazamos de forma no lineal por medio de un tablero, son necesarias estrellas y llaves, elementos que pueden ser obtenidos jugando o, cómo no, pasando por caja.

Algo parecido ocurre con las plantas: la mayoría de nuestras incansables compañeras pueden ser conseguidas de manera gratuita en diferentes puntos de la partida, pero el juego nos da la posibilidad de ahorrarnos trabajo o de acceder a algunas de las más potentes desde el principio a través de su sistema de micropagos.

Con unos precios que van desde los 2,69€ que cuesta desbloquear una planta en concreto hasta los escalofriantes 89,99€ que nos solicitan a cambio del paquete de monedas más rebosante, la verdad es que hay que reconocer que Electronic Arts y PopCap se han portado bastante bien en este aspecto y han conseguido un buen equilibrio 'freemium'. Vamos, que -si nos empeñamos y nos van los retos- seremos capaces de terminar el juego sin gastar un sólo céntimo, aunque nos tocará repetir niveles a menudo y pasar algún que otro apuro debido a la elevada dificultad de ciertas fases. Pero poder, se puede.

Como es lógico, muchos no estaran a favor de este cambio en la distribución de la secuela de Plants vs. Zombies, y quizá nosotros también hubiéramos preferido pagar una cantidad fija y tener todo 'desbloqueado', pero sería injusto no admitir que -en casos como el que nos ocupa- el tan tráido y llevado 'free-to-play' sí que ofrece ciertas ventajas para el usuario. Sobre todo porque aquí las compras 'in-app' se tornan como recursos opcionales y que nos facilitan la vida, pero en ningún caso se sienten como una imposición o resultan realmente determinantes a la hora de avanzar de una forma más o menos fluida en el juego.

En definitiva: PopCap ha decidido no arriesgar demasiado en la continuación de Plants vs. Zombies y, en lugar de cambiar por completo la mecánica del original, ha optado por potenciar al máximo los diferentes aspectos que ya conocíamos, incluir nuevos elementos, como los superpoderes o los nutrientes, ampliar el número de plantas y zombis, mejorar ligeramente el apartado técnico e incluir algunas sopresas, en forma -por ejemplo- de fases de bonus cuyo desarrollo preferimos no desvelaros.

El resultado, sin ofrecer nada especialmente rompedor, es un 'más y mejor' en toda regla, pero que consigue engancharnos sin remedio desde la primera partida, y cuyo extenso contenido nos garantiza horas y horas de diversión. Vale que este -quizá excesivo- continuismo echa por tierra gran parte de su originalidad y del factor sorpresa, pero -al menos de momento- las batallas de las Plantas contra Zombis siguen siendo una de las experiencias más divertidas que podemos encontrar en todo el catálogo de iOS.

 

Valoración

Plants vs. Zombies 2 añade a la mecánica original nuevas plantas, zombis y otros elementos, por lo que su experiencia se mantiene casi intacta. Aún así, y a pesar de la elevada dificultad y de su lado 'freemium', es un título divertidísimo.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Los nuevos tipos zombis y plantas, así como su potenciación a base de nutrientes y superpoderes.

Lo peor

Es demasiado continuista, gráfica y jugablemente. La dificultad es alta en favor de los micropagos.

Lecturas recomendadas