Análisis

Análisis de Pokémon Mundo Misterioso

Por Rubén Guzmán
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Si una mañana te miras al espejo y ves que eres un Pokémon, no te asustes y dispone a explorar mazmorras llenas de tesoros... ¡y en 3D!

Los fans de pokémon están esperando lo suyo para ver una aventura interesante de sus personajes en 3DS (no contamos Super Pokémon Rumble, más un beat’em up que otra cosa). Y, aunque es seguro que, a finales de año, Pokémon X & Y va a ser todo un acontecimiento, la duda era si este Mundo Misterioso tendría la calidad suficiente para reclamar el título de primer Pokémon imprescindible para la portátil 3D. Y la respuesta es… sí y no. Todo depende de lo pokéfan que sea tu corazón

¿Qué es Pokémon? Pokémon eres tú.

La cosa empieza cuando tú (sí, tú, querido lector) caes al mundo de los Pokémon atraído por una voz que te pide ayuda para salvarlo. Y te conviertes en un pokémon, a elegir entre cinco: Pikachu, Axew, Tepic, Oshawott o Snivy. Inmediatamente, conocerás al que será tu compañero durante toda la aventura, y también elegirás su especie entre esas cinco (la que tú hayas cogido ya no vale). El encuentro con este tipo es una sobredosis de optimismo que te pilla desprevenido: duerme a la intemperie y no tiene más que su entusiasmo, pero el pájaro quiere irse de aventuras (a explorar los Territorios Misteriosos, es decir, las mazmorras del juego) y de paso construir un Paraíso Pokémon con lo que vaya rapiñando. Y tú te unes a él, claro. Además de preguntarte qué demonios desayuna.

Pokémon y mazmorras

El corazón del juego es la exploración de las mazmorras… que no está mal. Al principio puede parecerte un poco repetitivo, pero según te vas enfrentando a Pokémon más poderosos, la cosa va molando más. Los combates se desarrollan por turnos y en escenarios divididos en casillas, de manera que las dos decisiones tácticas principales son qué ataques usar y dónde colocarse, porque cada ataque tiene su alcance). Tus aliados, de número variable, atacan en su turno controlados por la CPU, y tú antes has podido indicar qué ataques NO quieres que empleen. Además, eliges qué cuatro ataques  puede ejecutar cada uno de tus pokémon de entre todos los que vayan aprendiendo, así como elegir a los que Pokémon que quieras para explorar la siguiente mazmorra de entre todos los que vas reclutando. Es un abanico de opciones interesante… que no vas a tener que exprimir. Los combates son bastante asequibles, salvo algún pico de difícultad sorprendente y no muy bien medido. No son gran reto pero entretienen.

Además de combatir, exploramos las mazmorras, claro. El juego tiene 50 (un buen número), y su mapeado se genera aleatoriamente cuando entramos. Eso sí, no te creas que hay muchos alicientes para volver a entrar una vez acabas una. Hay objetos que recoger y algunas puertas que solo podemos abrir si  hemos encontrado una llave, pero en general la exploración es  plana y carente de sorpresas, quedando la diversión para los combates.

El Paraíso de los Pokémon

Fuera de las mazmorras, en Portales al Infinito hay cosas interesantes que hacer. Está la típica ciudad, Villa Reposo, donde comprar objetos y disfrutar de establecimientos diversos, que te sirven, por ejemplo, para abrir los cofres o cambiar por pasta los lingotes de oro que encuentres. Y en ella vivirás animadas charlas con otros Pokémon, claro.

Pero lo que más enriquece el desarrollo es la creación del Paraíso Pokémon. Es otra especie de villa en la que las construcciones ser irán edificando a medida que consigamos los recursos necesarios. Y algunas ofrecen entretenidos minijuegos.

Ironía para todas las edades

Alternando los momentos de exploración mazmorresca con los momentos en Villa Reposo y el Paraíso Pokémon, el desarrollo se hace bastante entretenido. Y la verdad es que el argumento ayuda. Portales al Infinito es de una candidez muy estudiada y no exenta de sentido del humor. Cuando un Scraggy pronuncia frases como “a mi a chungo no me gana nadie”, es imposible no esbozar una sonrisa. El argumento, lleno de “buenismo” y Pokémon desencantados de la vida que aprende a confiar de nuevo en la la amistad, es muy blanco y pensado para que puedan jugarlo los niños, pero los más mayorcitos disfrutaremos de sanas dosis de ironía y humor.

Además, en un juego como este Nintendo no podía dejar pasar la oportunidad de exprimir las opciones especiales de 3DS. StreetPass nos sirve para que, si morimos en una mazmorra, podamos dejar el juego en pausa para que, al cruzarnos con otro jugador, este “resucite” a nuestro equipo. La Realidad Aumentada nos sirve para disfrutar de nuevas mazmorras generadas aleatoriamente: bastará con enfocar con la cámara de la consola un objeto redondo para que se habrá un Magnoportal al nuevo laberinto. Y, lo que es más importante, el juego permite multijugador local para cuatro jugadores, y los progresos y recompensas que consigamos nos servirán para la aventura.

Y esto nos lleva a la reflexión final: este es el primer Pokémon imprescindible de 3DS… si eres un fan de la saga. Ya, qué fácil es decirlo, pero es que es verdad. A lo largo del juego aparecen más de 100 pokémon, muchos de ellos de quinta generación, y su representación en 3D es realmente chula. Así que estamos ante un RPG entretenido y con un sistema de combate decente, pero que no ofrece la variedad de situaciones y posibilidades necesarias para destacar en el género. Del montón, vamos, a no ser que realmente te gusten los monstruos de bolsillo de Game Freaks. Porque, si es así, vas a encontrarte con una vistosa recreación de su mundo, sentido del humor y muchos de los personajes que amas. Ideal hasta que llegue Pokémon X y Pokémon Y.

Valoración

¿La aventura Pokémon que estabas esperando? No, para eso tendrás que esperar a Pokémon X & Y, pero al menos si es un correcto RPG por turnos con una buena ambientación.

Hobby

76

Bueno

Lo mejor

Pokémon, sentido del humor y un decente sistema de combate.

Lo peor

El diseño de las mazmorras, plano y sosete

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