Análisis

Análisis de Project X Zone

Por Rubén Guzmán
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Héroes de Namco Bandai, SEGA y Capcom se unen para salvar el multiverso en un juego de estrategia por turnos para 3DS. Pero cuidado, que tanto héroe junto repartiendo estopa casi no cabe en la pantalla 3D.

Robocop contra Terminator, Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos, Marvel Vs. Capcom… Nos encantan los crossovers. Ver a nuestros héroes favoritos interactuar y (casi siempre) pegarse entre ellos lleva siendo reclamo para fans desde los tiempos en los que los hombres primitivos pintaban en las paredes de las cavernas. Y, últimamente, los crossover son cada vez más frecuentes y alcanzan dimensiones desproporcionadas. Por ejemplo, imagínate uno entre tres compañías de videojuegos con más de 60 héroes jugables y la aparición también de los villanos de sus aventuras. Pues justo eso es Project X Zone, la colaboración de SEGA, Namco Bandai y Capcom para realizar un juego de estrategia por turnos que llega a 3DS en el momento más apropiado: cuando Fire Emblem Awakening ha resucitado el género. Y… eso sí, con texto en inglés y voces en japonés.

60 héroes para salvar el Multiverso

Project X Zone es obra de Monolith Soft, los responsables del que es, para muchos, el mejor juego de rol japonés de los últimos años: Xenoblade Chronicles. Mientras desarrollan “X” (nombre aún provisional) para Wii U, se han marcado este juego, una secuela de un título de PS2 que nunca salió de Japón y que también era ofrecía estrategia por turnos: Namco X Capcom. Y ahora que mezclas tres compañías, ¿cómo metes a personajes de universos tan distintos en un mismo juego? Pues sin pensártelo. El juego no se anda con chiquitas. A los pocos minutos Akira y Pai (Virtua Fighter), Ryu y Ken (Street Fighter) y Jin y Xiaoyu (Tekken) ya se han cruzado, lanzado unas cuantas pullas e incluso han peleado codo con codo. Y no hay necesidad de argumento profundo: alguien ha robado una piedra que abre portales dimensionales y un ejército de villanos está atacando todos los mundos. Así que los héroes de cada dimensión (y dos que debutan en el juego, el detective Kogoro y la monje guerrera Mii) se unen para afrontar la amenaza.

El elenco de héroes es enorme. Tanto que, en lugar de gastar miles de líneas en enumerarlos, puedes leerlos todos solo pinchando aquí. Como ves, Capcom aporta héroes famosísimos, mientras que SEGA y, sobre todo, Namco Bandai, se centran en personajes más populares en Japón que en occidente. La trama se desarrolla en 40 capítulos, cada uno de ellos una batalla por turnos, antes de la cual vemos a nuestros héroes hablar entre ellos. Mola que algunos se reconocen por su fama (por ejemplo, los protas de las sagas de lucha), pero no esperes una gran interacción entre personajes. Se ha perdido una oportunidad en este aspecto, pero claro, cuando mezclas miles de personajes por minuto, es difícil desarrollar relaciones entre ellos.

Menos pegar y más pensar

Una vez empieza la batalla, la acción pasa a un escenario-tablero en el que tanto nuestras unidades como las de nuestros enemigos atacan por turnos en función de su valor Velocidad. Hay algún ingrediente rolero, como el aumento de nivel de los personajes o el uso de items en las batallas, pero en general la estrategia es la total protagonista. Antes de cada pelea, se nos asignan una serie de “pair units” (parejas de personajes que luchan juntos y se desplazan como una sola unidad sobre el tablero) y varios personajes de apoyo, que nosotros asignamos a la pareja que queramos. Desplazamos por turnos a nuestras unidades tomando dos tipos de decisiones fundamentales: dónde las colocamos (dos unidades en casillas contiguas pueden apoyarse en combate) y cómo usamos los XP. Estos puntos se ganan al golpear a los rivales y pueden usarse para defenderse (llegando a parar incluso todo el daño de un ataque rival), o para ejecutar los ataques más demoledores del juego: el especial de cada pareja. De hecho, a medida que avanzas en los combates y los enemigos son más poderosos, el uso de este especial es cada vez más importante, porque casi siempre te permitirá acabar con un enemigo en un solo turno. ¿Prefieres eso y evitarte su daño en el siguiente turno, o guardar puntos para defenderte de otros ataques?

¡Qué bonito es sacudir a los malos!

Hablando de ataques, las peleas son maravillosas. Parecen en tiempo real, pero no lo son: en nuestro turno, utilizamos sencillas combinaciones de cruceta y botones para realizar hasta tres ataques. Pero no hace falta habilidad: el malo se los come sí o sí, y el resultado no difiere de cómo sería seleccionando los golpes en un menú. Bueno, un poco sí: al mismo tiempo que ejecutamos los golpes normales, podemos invocar a la unidad de apoyo o a una unidad contigua en el tablero, y maximizar el daño si los ataques coinciden. No es que haga falta ningún “timing” especial, pero sí que transmite sensación de dinamismo al jugador. Y, sobre todo, las peleas son todo un espectáculo de belleza y sprites dibujados con clase. Los diversos ataques especiales se presentan con movimientos de cámara e ilustraciones de los héroes irrumpiendo en la pantalla. El ataque doble de cada pareja es tan potente y espectacular que no cabe en un sola pantalla: vemos dibujos de los personajes en las dos, rotaciones de sprites, rápidos movimientos de cámara... Y hay que añadir que, durante estas peleas, oímos melodías de los juegos originales de los protagonistas.

La conclusión (lo único que lees)

Y esto es todo. Queremos decir: el juego no ofrece variación alguna en su desarrollo. Cada capítulo es una batalla, y no hay ni exploración, ni la posibilidad de dirigir la evolución de nuestros personajes, ni gestión de inventario. Y la historia es completamente lineal. Esta falta de variedad acaba pasando factura, aunque afortunadamente, a medida que avanza el juego, las batallas se hacen más difíciles y retadoras (y largas... muy largas). Hay que pensar cómo moverse, atacar y defender a tus unidades. Es estrategia pura, y tiene que gustarte el género que te enganche. Bueno, y además... saber inglés. Una lástima, porque así es muy difícil ir creando nuevos fans del género.

Valoración

Más de 60 héroes conocidos en un juego en el que el 100% del desarrollo es estrategia de tablero. Menos mal que las posibilidades de las batallas y la espectacularidad con la que se muestran los combates compensa la nula variedad.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Los combates son bonitos de ver y las dificultad creciente de las batallas engancha.

Lo peor

No hay casi componente rolero, lo fía todo a la estrategia. Y vaya... llega en inglés.

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