Análisis

Análisis de PS All-Stars Battle Royale

Por Daniel Quesada
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Por el universo PlayStation han pasado el Látigo de Némesis, la Omniherramienta o la Espada Celestial, pero nunca habíamos podido comprobar cuál era la más poderosa... o qué personaje tiene más mala uva. Bienvenidos a un juego en el que Parappa the Rapper puede dar sopas con honda a Kratos.

Super Smash Bros es una de esas franquicias "sagradas" para los que conocen bien el universo Nintendo. No sólo reúne a todas sus estrellas, sino que además ofrece un planteamiento de juego alocado en su superficie, pero complejo en su interior. Cuando Sony anunció su "versión" de este juego, las comparaciones fueron inmediatas. Hasta el propio grupo de desarrollo, SuperBot, ha terminado reconociendo lo que es evidente: este PlayStation All-Stars Battle Royale es su propia versión de esa franquicia.

El sistema de juego es muy parecido al de esa saga: se organizan combates de hasta cuatro luchadores simultáneos, en los que debemos golpear a los rivales para aumentar la posibilidad de que éstos sean eliminados. En los Smash Bros, se los eliminaba sacándolos del escenario. Aquí, hay que conseguir golpearlos con ataques especiales. Cuando eso sucede, el rival desaparece durante unos segundos. Por lo general, gana el contendiente que más veces elimine a los demás en un combate, sea contrarreloj o por número de impactos. Podemos coger armas que nos ayudan a robar energía a los enemigos o los lanzan despedidos. Éstas se inspiran en sagas propias de Sony, como las abejas de Ratchet and Clank o el misil congelador de Twisted Metal. Os hemos preprarado un vídeo con dos combates completos, para que os hagáis una mejor idea de la mecánica. ¿Que si somos unos soles? Bueno, un poco sí.

Como se ve en el vídeo, cada luchador tiene una barra de energía con tres niveles. Si llega al nivel uno, puede lanzar un ataque especial con bastantes posibilidades de error. Con nivel dos, las posibilidades de acertar aumentan. En nivel tres, es casi imposible fallar y, de hecho, lo más propable es que consigáis varias eliminaciones enemigas. Pero claro, la trampa está en que se tarda muuuucho en alcanzar el nivel tres.

Todo el poder en tus manos

Uno de los principales reclamos de este Battle Royale reside, cómo no, en el plantel de luchadores. La idea era mezclar a los personajes más icónicos del universo PlayStation (todos desbloqueados desde el principio). Así, contamos con Kratos, Jak, Ratchet, Princesa Gorda (del descargable Fat Princess)... Además, hay cuatro "invitados especiales" que provienen de franquicias multiplataforma: Big Daddy (Bioshock), la nueva versión de Dante (Devil May Cry), Raiden (Metal Gear Rising) y Heihachi Mishima (Tekken). En total contamos con... 20 luchadores.

¿Es cosa nuestra o esta cifra resulta baja para los tiempos que corren? Sobre todo, en un juego de este tipo, en el que vemos a varios contendientes a la vez. Para que os hagáis una idea, Super Smash Bros Brawl de Wii tenía 38 luchadores. Eso, por no hablar de los 55 de Street Fighter x Tekken para Vita...

En fin, la cifra es suficiente, pero palidece en comparación con las de sus rivales. Esto resulta especialmente molesto cuando descubrimos que Sony tiene pensado lanzar personajes descargables. Los dos primeros, Kat y Emmett, serán gratuitos durante dos semanas, pero luego serán de pago, aunque aún no se sabe a qué precio. Si el juego costara, digamos, 30 euros, sería razonable ese sistema de "juego base+descargas", pero resulta que este Battle Royale vale 60 euros en PS3 y 40 en Vita...

Algo parecido sucede con los escenarios. El juego incluye 12, inspirados en franquicias como LittleBigPlanet o Killzone. Son bastantes, pero no es una cifra sobresaliente. Sin embargo, Sony ha dicho que también lanzará más mapas descargables... ¿Y qué tal son estos mapas? Lo más llamativo de ellos es que, a mitad de combate, otra franquicia invade el escenario. Por ejemplo, hay uno inspirado en LocoRoco que, de repente, se fragmenta y ve cómo un Metal Gear Ray ataca desde el fondo. En general, estos "popurrís" son espectaculares y suelen afectar a las partidas (con rayos que caen del cielo, plataformas que se mueven, etc.), aunque es verdad que apenas hay aleatoreidad. Todos estos eventos se desarrollan igual, lo que hace que los combates se vuelvan menos variados de lo que podían haber sido.

Pero no nos malinterpretéis, los fondos son simpáticos y divertidos en ocasiones. El principal problema de Battle Royale está, en nuestra opinión, en el catálogo de modos de juego, que es suficiente pero justito. Si queremos jugar en solitario, tenemos un modo Arcade, Vesus contra IA, Entrenamiento y Tutorial. Siendo sinceros, el entrenamiento y el tutorial se usan 5 minutos y ya está, a no ser que queramos ser unos megacracks al jugar online. El modo Arcade nos ofrece ocho combates: 6 de dificultad ascendente (primero luchamos contra un rival, después contra dos y en todos los posteriores contra tres), luego uno contra un rival especial con escena introductoria de por medio y un último duelo contra el Jefe Final: Polygon Man.

Este personaje es una cabeza poligonal que se usó en las primeras campañas publicitarias de PlayStation (en España nos sonará más aquella mítica Sociedad Anti PlayStation). En ese combate no peleamos contra él, sino... ¡oh, sorpresa! Contra los otros personajes vistos antes, pero con un tono morado. Es un poco más difícil porque se activan eventos aleatorios en el fondo del mapa, pero desde luego no es particularmente duro ni emocionante. Tras ganar, vemos un vídeo a base de imágenes estáticas y voces en off, en el que nuestro protagonista suelta alguna conclusión.

También podemos superar pequeños retos (como eliminar a dos rivales de un golpe, por ejemplo), pero la gran mayoría de ellos se repiten con todos los luchadores. Además, el 90% de ellos son facilísimos de superar, por lo que el interés cae pronto.

A base de jugar "subimos de nivel", lo que sirve para desbloquear pequeños extras, como poses de victoria o un traje nuevo, pero nos queda la sensación de que no se nos motiva para seguir jugando. No hay extras o misterios interesantes, ni retos lo bastante duros. Incluso en dificultad All-Star, la más alta, no es muy complicado vencer.

No hay nada como el calor humano

Está claro, Battle Royale se ha diseñado para jugar en grupo. Hasta cuatro personas pueden batirse el cobre simultáneamente, ya sea en una misma PS3, mediante cross-play o a través de Internet. Si es por Internet, podemos pelear con un colega, con un rival aleatorio o con uno de nivel similar al nuestro, en duelos individuales o en torneos. Los combates pueden ser en plan "todos contra todos" o por equipos.

Como ya hemos comentado, existe la opción del juego por cross-play: unos usuarios juegan en Vita y otros en PS3, con la combinación que se quiera. De hecho, si compramos la versión PS3 del juego se incluye un código para descargarlo también en Vita, una inteligente maniobra que se ha bautizado como crossbuy. Otra cosa es que haya mucha gente con PS3 y Vita que vaya a adquirir el juego, pero la opción está ahí y se agradece.

En cuanto al apartado técnico, los gráficos son solventes. Mueven con mucha fluidez a unos luchadores modelados correctamente. Los escenarios, como hemos comentado, muestran algunos momentos espectaculares, si bien la profusión de explosiones, luces y objetos en movimiento hacen que a veces no sepamos ni donde estamos. Parece un problema endémico de este tipo de juegos...

El apartado sonoro de Battle Royale también es irregular. Por un lado, se incluyen en castellano todas las voces conocidas de los juegos (desde la chirriante voz de Daxter hasta las arengas del presentador de Buzz), si bien las de ciertos personajes, como la de Dante o Parappa, están en inglés. Entendemos que es porque nunca antes han hablado en castellano... En cualquier caso, todas las voces son de calidad, si bien se repiten más que el ajo. Algo más de líneas de diálogo por personaje no habrían venido mal...

La música mezcla temas clásicos de los juegos PlayStation. Así, luchar con el tema principal de Uncharted o Killzone de fondo motiva un montón. De nuevo, nos encontramos con el escollo de la escasa variedad de temas, pero desde luego están bien orquestados.

¿De sobremesa o portátil?

¿Ambas versiones, la de PS3 y la de Vita, son iguales? Sí, al 95 por ciento. El plantel de personajes, escenarios y modos es idéntico. Con los gráficos pasa igual, aunque la versión de Vita tiene un pelín menos de detalle en los efectos especiales (se nota en el fuego de la cabeza de Sweet Tooth, por ejemplo). El control también es ligeramente más incómodo en Vita, pues requiere tocar la pantalla táctil para coger armas a la vez que seguimos usando los controles clásicos para colocar al personaje.

En definitiva, es en el multijugador donde se saca partido a este título, si bien parece casi imprescindible "ceder" a la compra de nuevo contenido si queremos que el título mantenga el interés durante algo más de un par de fiestas caseras. El juego es disfrutable, se controla bien y es la única forma de enfrentar a Raiden contra un Big Daddy, pero da la sensación de que podía haber ofrecido más "sustancia" en la experiencia de juego y sobre todo más contenido... gratis, queremos decir.

Valoración

Es un buen título, pero no basta con aportar una mecánica desenfadada. Necesitaría más personajes, escenarios y modos de juego para sobresalir.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

La mezcla de sagas y ver a tantos personajes reconocibles "currándose". Se agradece el crossplay.

Lo peor

A veces los combates son confusos. Parece estar incompleto en su catálogo. Luego habrá DLCs...

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