Análisis

Análisis de Rain

Por Mercedes López
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Por temática, PlayStation 3 ha dejado algunos de los mejores juegos descargables de esta generación, como Journey. ¿Estará Rain, la nueva y atractiva producción del Japan Studio dentro de este selecto grupo de juegos?

EDITADO 08/07/2015: Rain es uno de los juegos de PS Plus de julio. Recuperamos su análisis para que os sea más fácil recordar lo que da de sí el título de Japan Studio.

El Japan Studio de Sony ha dado a luz alguna de las propuestas más únicas del catálogo de PlayStation, desde el original Ape Escape a Patapon a los más recientes Puppeteer o el aún inédito The Last Guardian. Un estudio que, además, ha servido de refuerzo al programa PlayStation C.A.M.P. gracias al cual, los entusiastas nipones de los videojuegos han podido exponer sus ideas originales para crear uno. De este programa han nacido Trash Panic, el original “tetris” centrado en destruir basura, y el reciente Tokyo Jungle, locura animal de supervivencia en un Tokyo postnuclear.

No es menos cierto que en los últimos meses también hemos visto desarrollos independientes que han intentado ir más allá en la forma de narrar, como Journey o The Unfinished Swan, dos títulos que han rozado la poesía y que, con sus mensajes, han querido tocar el alma de los jugadores. Rain también bebe de este aspecto, dando forma a un título singular, de esos que tienen el ADN PlayStation y que solo encontrarás en una plataforma de Sony

Plataformas, invisibilidad y unas gotas de lluvia

Rain apuesta por un esquema más “tipico” que de los dos títulos anteriormente citados y, a grandes rasgos, se puede definir como una aventura repleta de plataformeo y puzzles. El arranque es muy simple y, como si de un cuento infantil se tratara, nos mete en el pellejo de joven que, durante una noche lluviosa, ve pasar bajo su ventana a una misteriosa joven, prácticamente invisible, cuya silueta se muestra vágamente gracias a la lluvia. Esta joven huye despavorida, perseguida por un monstruo también prácticamente invisible… por lo que el joven decide salir tras ellos.

Pero, tras cruzar un misterioso portal, el joven también se convierte en invisible y es donde comienza la verdadera aventura. 8 capítulos en los que deberemos alcanzar a la chica, salvarla de los monstruos y recuperar nuestra visibilidad. Un planteamiento que, a primeras, puede recordar a otra obra maestra de los estudios japoneses de Sony, ICO, pero que en la práctica, tienen más bien poco que ver. Sí, en ambos títulos los dos personajes cooperan, hay plataformas… pero el poso que queda al final es muy distinto.

Como hemos dicho, las plataformas son el eje central del juego, pero no el único. Aquí hay un elemento que diferencia al juego de experiencias similares y es la lluvia que da nombre al juego. Y es que en Rain, la lluvia es la que nos vuelve visibles y, su ausencia (si nos ponemos bajo un toldo o en un túnel), completamente invisibles y solo veremos las pisadas de los jóvenes. Debemos aprender a utilizar estas dos variables para evitar monstruos y atraerlos hacia otro lugar, de modo que la chica pueda huir o ayudarnos en nuestro siguiente paso.

También existe una tercera posibilidad, que es literalmente embarrarnos, lo que nos permitirá dejar huellas y atraer a los monstruos (podemos zambullirnos en charcos o “piscinas” improvisadas para quitarnos el barro). Y ojo, el sigilo también cuenta ya que si, por ejemplo, somos totalmente invisibles pero golpeamos botellas, mesas o lo que sea, los monstruos acudirán a buscarnos… También hay otros elementos orientados al sigilo, como taquillas donde escondernos, que remiten directamente a Metal Gear Solid.

Todo ello mientras saltamos, trepamos e interactuamos con el entorno y nuestra acompañante. Y he aquí una de las claves de Rain: su extrema sencillez. Todo se realiza con 3 botones, como Cuadrado para correr, X para saltar y Círculo para interactuar (abrir puertas, coger ítems… etc.). De hecho, Rain ha sido diseñado teniendo en cuenta a gente que jamás ha tenido contacto con un juego, por lo que si nos quedamos atrapados en alguna de sus situaciones, bastará con pulsar Select para que una pista aparezca en pantalla. Sobra decir que para el análisis no lo usado ni una vez…

Es más, los propios puzzles tampoco son excesivamente complejos y nos invitan a buscar llaves y llevarlas hasta una determinada cerradura, utilizar un muñeco para distraer a los monstruos (debemos ser invisibles y moverlo, por ejemplo, tras una valla) o ir abriéndole paso a nuestra compañera mientras es perseguida por una especie de “Némesis” de Resident Evil 3 que nos acompañará hasta el final del juego. Son simples y no suponen ningún reto, por regla general.

No hay nada de acción (no podemos coger un palo y liarnos a golpes con los monstruos), por lo que todo se reduce a avanzar por el único camino posible que hay en todo momento, saltar y trepar cuando aparezcan obstáculos en nuestro camino y ayudar a nuestra compañera. Un desarrollo facilón que, además, se ve afectado por otro problema aún más grave: su duración. Entre 2-3 horas podrás completar los 8 capítulos sin excesivos problemas (cada capítulo deja una duración media de 20-30 minutos).

En su descargo diremos que, al completar la aventura una primera vez, se desbloquea una tarea secundaria: localizar 3 recuerdos (con forma de esfera) que hay en cada capítulo. Una “burda” excusa para rejugarlo, pero que al menos prolonga su duración (no como el reciente Brothers, que eran 3-4 horas y “san se acabó”) hasta las 5-6 horas. Ese es el principal problema de Rain, un juego que cuesta 12,99 pero cuya duración no compensa el precio.

Y, al final, tampoco resulta un juego excepcionalmente divertido: de hecho, el desarrollo peca de tedioso y algo repetitivo, algo que se agrava por la ausencia de momentos espectaculares, tensos o dramáticos, de esos que vayamos a recordar toda la vida. Es una historia bonita, sí, y es quizá eso lo que te invitará a terminar el juego más que su capacidad para enganchar y divertir. Eso sí, sus mecánicas de visibilidad/invisibilidad son únicas, y al principio llaman la atención… aunque al final se vuelve todo muy mecánico.

En la otra mano está su apartado técnico y artístico, que es casi lo mejor del juego. El agua y su recreación son los verdaderos protagonistas de Rain, junto con las mecánicas de visibilidad e invisibilidad. La ciudad donde transcurre el juego es gris, oscura y transmite muy bien la sensación de “desesperación”, con variados entornos que visitamos desde un circo a una iglesia o una fábrica abandonada. Por su parte, las escasas escenas de vídeo son como una acuarela, con animaciones muy reducidas, que transmiten bien el mensaje y ambientación de Rain.

Pero donde Rain destaca por encima de otras producciones es en su banda sonora, a cargo de Yugo Kanno. Melodías tranquilas que relajan y van con la ambientación y espíritu del juego (menos cuando nos persiguen los monstruos, claro). Un apartado técnico que contrasta con una jugabilidad algo insulsa, que puede no terminarte de convencer y que tiene en su brevísima duración, su desarrollo excesivamente guiado y fácil, sus peores un enenigos. Una experiencia única y atípica en muchos sentidos, de esas que solo Sony sabe producir, pero que no termina de explotar todo su potencial.

Valoración

Una aventura interesante, con buenas ideas, pero que peca de ser excesivamente corta, con un ritmo irregular y, sobre todo, que no supone ningún reto para un jugador medio. Recomendable si te van los juegos "especiales".

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

La recreación del agua, la mecánica de la invisibilidad, la historia y sobre todo, la BSO.

Lo peor

Es corto, con momentos irregulares, y demasiado sencilllo

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