Análisis

Análisis de Rambo The Videogame

Por David Martínez
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Versión comentada: PS3

En la película Acorralado, el coronel Trautman nos explica que Rambo es una máquina de matar. El mejor. Sin embargo, toda su experiencia como Boina Verde en Vietnam no le ha servido para "salvar" su regreso a los videojuegos. Un "infierno" lleno de ideas que podían haber funcionado, pero que se estrellan por culpa de un apartado técnico flojo, un control forzado y un desarrollo repetitivo. 

Para sobrevivir a la guerra, debes convertirte en guerra. Esa frase, que aparece en Rambo, es lo mismo que han debido pensar los desarrolladores de Reef Entertainment cuando se hicieron con la licencia de las tres primeras películas de la saga. Parecía hasta lógico desarrollar un juego de pistola "a la vieja usanza" que siguiera los pasos de clásicos como Operation Wolf u Operation Thunderbolt metidos en la piel del soldado más legendario de los años 80. Sin embargo, el resultado no ha sido lo que esperábamos (y vaya por delante que tampoco opinamos que sea el peor juego de todos los tiempos, como ha sido calificado en otras partes). Rambo The videogame es un juego sin un rumbo claro, con buenas ideas que no han terminado de plasmarse en la pantalla, y una pobreza técnica que es capaz de arruinar cualquier momento.  Es uno de esos lanzamientos tan malos, que tienen encanto. Podéis comprobarlo en nuestro Gameplay comentado.

Todos están muertos, señor

Así, sin más, el juego comienza en el funeral de Rambo. Por cierto, que en su lápida se puede leer "Que Dios le perdone" como si fuera una premonición de lo que nos espera. A modo de "flashback", revivimos diferentes momentos de su carrera: una primera operación en Vietnam, el incidente de  Hope, en Washington (lo que vimos en la primera película) el regreso a Nam y Afganistán. Y todos estos niveles se dividen en dos mecánicas. Por un lado están las fases de disparo, en que Johnny se mueve de forma automática y nosotros sólo manejamos un cursor (con el stick o con PS Move). Este desarrollo sobre raíles es muy básico, y por momentos, hasta entretenido. Para no limitarnos a disparar "sin más" hay un sistema de recarga inspirado en Gears of War  -si cambiamos el cargador en el momento adecuado conseguimos el doble de munición, pero si se nos pasa el momento, el arma se encasquilla- y coberturas como en Time Crisis

Según el lugar en que disparamos a nuestros enemigos -que se repiten sin cesar- obtenemos mayor puntuación, y vamos rellenando una barra de furia, con la que recuperar nuestra energía (porque no hay botiquines). De vez en cuando, también nos vemos las caras con enemigos finales y tenemos que superar mecánicas tipo QTE para abastecer a nuestros aliados de munición o realizar movimientos especiales. Para darle mayor profundidad a este desarrollo también hay partes en que vamos montados en un helicóptero y otras de sigilo -en que utilizamos el arco de poleas- con enemigos que muestran su nivel de alerta. Parece prometedor, ¿verdad? Pues no lo es tanto.

El sistema de detección de impactos falla, el comportamiento de los enemigos es errático (algunos se quedan congelados, mientras que otros tienen una puntería infalible) y la cámara es mareante. Encima, el sistema de puntería semiautomático -que viene configurado por defecto- hace extraños. Pero lo más bochornoso son los fallos gráficos: esas caras inexpresivas que se repiten hasta la saciedad (por cierto, que vietnamitas, norteamericanos y afganos tienen los mismos rasgos) las animaciones artificiales (en algunos casos, con articulaciones imposibles) y ese modelo de Rambo, cuya cabeza es tan grande que parede "super deformed".

La guerra es un infierno

El segundo tipo de niveles son larguísimas QTE en las que "nos infiltramos" armados con el cuchillo de supervivencia. Si nos precipitamos al pulsar los botones, eliminamos a los enemigos, en lugar de aturdirlos (lo cual no es demasiado fiel al personaje). Dejando a un lado que resultan muy sencillas, sí que cumplen su función narrativa, pese a que sufren los mismos problemas técnicos de los que ya hemos hablado. Da la impresión de que representan un intento por añadir variedad y profundidad a un desarrollo demasiado simple. No es la única propuesta: también desbloqueamos nuevas armas y mejoramos nuestras habilidades con los puntos obtenidos en cada misión. Incluso tenemos niveles especiales, como desafíos del coronel Trautman, para multiplicar la duración del juego. 

En cuanto a la ambientación, Rambo The videogame vuelve a dejarnos con la miel en los labios. Sí es verdad que tiene las voces originales, y que algunos escenarios son iguales que en las películas (sobre todo el nivel de Acorralado) pero estos detalles -junto a la banda sonora original- pierden su fuerza por culpa de una malísima compresión de vídeo, y los modelos "de cera" de los que ya hemos hablado más arriba. Tiene lo suficiente para evocar buenos recuerdos en los fans, pero del mismo modo, hace que nos sintamos un poco "traicionados" porque esta franquicia podía haber dado mucho más de sí.

Con todo, es verdad que se puede disfrutar con Rambo The videogame. Si no nos lo tomamos demasiado en serio, y conseguimos un segundo mando PS Move para jugar con un amigo, la verdad es que se pueden pasar unas horas divertidas. Como las recreativas de disparo de las que ha evolucionado, no está pensado para largas partidas, sino para "matar" el aburrimiento un par de tardes. En esto ha quedado convertido nuestro héroe de juventud.

Valoración

Un juego "de pistola" anticuado, tipo Time Crisis, con una realización tan pobre que resulta más gracioso que emocionante. La fidelidad a las películas no compensa tal cantidad de fallos visuales y en el control. Es compatible con PS Move.

Hobby

35

Malo

Lo mejor

La banda sonora de la película, las voces originales en inglés y algún guiño "ochentero".

Lo peor

Apartado técnico, control, desarrollo... Todos están muertos, señor.

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