Análisis

Análisis de Rayman Jungle Run

Por Carlos Hergueta
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UbiSoft lleva con mucho acierto su popular mascota a dispositivos móviles, con un plataformas en el que Rayman no para de correr, sin renunciar al estilo que vimos en Origins y sin perder un ápice de diversión.

Con una mezcla de esperanza y recelo, en la redacción nos descargamos esta adaptación de la nueva etapa estética y jugable de Rayman que inició Origins para dispositivos móviles. Esperanza porque el título para consolas es uno de los mejores plataformas en años. Recelo porque este género no ha sido el mejor trasladado a las pantallas táctiles y porque los endless run en muchas ocasiones son juegos que dan muy poco de sí.


El género de los endless run -auto run-, unos arcades que tienen mucho de plataformas (unas veces más, otras menos), es muy prolífico en los dispositivos móviles. Algunos vician bastante, como Jetpack Joyride. Sin embargo, sólo suelen consistir en saltar y golpear puntualmente de forma muy sencilla mientras el personaje corre sin parar, sin fin, sin inspiración en los niveles (con un escenario muy pobre en diseño que se va generando de forma aleatoria) y sin otro objetivo que superar una puntuación, lo que pronto puede hacer que caigamos en el aburrimiento.

Cuando hemos superado cierta puntuación espectacular, resulta tedioso empezar y nunca llegar a superarla... Lo que invita a abandonar el juego. También ocurre que para potenciar la diversión, los endless run apuestan por las microtransacciones, para conseguir powerups y facilitar el avance, entre otras cosas. Por ejemplo, el reciente Pitfall es un endless run y su recorrido se divide en sectores con check points.

Lo que ocurre es que cada vez que empezamos desde un checkpoint (previamente alcanzado en otra partida), gastamos una moneda. Una vez agotadas las escasas de las que disponemos, debemos pagar. Esto, después de haber comprado el juego (0,79€, pero pagado al fin y al cabo), no se encaja bien. Dicho esto, veámos qué ofrece Rayman.

Más plataformas que Endless Run

UbiSoft ha abrazado ese "correr sin parar", pero ha decidido huir de estas odiosas fórmulas para su adaptación de Rayman, que es más un señor plataformas que tiene mucho de endless run y no al revés. Para empezar, está divido en "mundos" compuestos por niveles, con un principio y un final, repletos de objetos (no ilimitados, sino un número concreto) que recolectar. Es decir, como debe de ser un plataformas. Y porque, a priori, la experiencia resulta muy satisfactoria sin gastar más de los 2,39 euros que cuesta.


En Jungle Run, Rayman corre; corre que se las pela; corre sin parar hacia la derecha casi siempre (en ocasiones también hacia la izquierda), por las paredes y boca abajo. Y salta; también muchísimo. Pero esto segundo no lo hace solo; somos nosotros los que debemos pulsar en cualquier punto de la pantalla para que lo haga. El objetivo es bien sencillo: llegar a la meta. Como decíamos, también tenemos que recoger objetos (lumens, en este caso), pero profundizaremos en este tema más adelante.


Además de correr y saltar, Rayman cuenta con su otras dos habilidades más clásicas: planear (pulsando en cualquier parte de la pantalla durante un salto) y golpear (cuando se activa esta opción, aparece un botón virtual). Y otra más moderna, como decíamos más arriba, como es correr por paredes y techos. Estas habilidades han servido para dividir los mundos en cuatro: correr, volar, correr por la pared y lanzar el puño. A medida que desbloqueamos uno, ganamos una habilidad que podemos usar en ese mundo y en los posteriores, pero no en los anteriores. De esta forma, el título va ganando en diversión y complejidad con una buena curva.

Pon a prueba tus reflejos

El diseño de los niveles (que de principio a fin duran aproximadamente un minuto) es una auténtica maravilla que pone a prueba nuestros reflejos. Cada plataforma, pared, saltador y cuerda están puestos para que tengamos que calcular el salto al milímetro. Al principio es sencillo y luego se va complicando, aunque nunca hasta un nivel enfermizo. Al menos para llegar a la meta. Lo que resulta más difícil es conseguir recoger todos los lumens de cada nivel. Hay 100, que es lo que nos concede la puntuación perfecta de cada nivel y nos concede una joya, que es usada por un personaje del universo Rayman, la muerte, como diente.

Si conseguimos cinco niveles perfectos en cada mundo, algo cada vez más complicado que de requiere volver a jugar varias veces cada fase, la Parca desbloquea un nivel extra. Estos niveles no tienen objetos que coleccionar y sólo miden lo que tardamos en superarlos (algo, por cierto, que también ocurre en el resto de fases). No obstante, aquí la dificultad asciende muchos enteros y nos obligan a jugarlos muchas veces antes de superarlos, pues prácticamente tenemos que aprender de memoria donde está cada objeto.


Merece la pena alabar también la incorporación de un botón de reinicio de nivel en la propia pantalla de juego, sin necesidad de pausar. Cuando estamos recolectando para llegar al 100% de un nivel, teniendo en cuenta que Rayman avanza solo sin parar y que dejar un solo lumen (algo bastante sencillo) arruinará todo el trabajo, esto facilita mucho la tarea.

Gráficos a la altura

Todo esto lo disfrutamos con la estética que conocemos de Rayman Origins, lo que nos lleva a hablar del aspecto visual. En cuanto a los gráficos, lo primero que piensa uno al empezar a correr es: "¡pero si son iguales que los de consola!". Realmente luego nos damos cuenta de que no es tanto así, pues se han perdido planos de scroll y detalles en el escenario, así como ciertos efectos que embellecían el juego para consola hasta cotas muy elevadas. Sin embargo, en esencia es muy similar.  

Rayman tiene las mismas animaciones, la estética es la misma, hay tentáculos y enredaderas que se mueven y todo va rápido y fluido. En las retina display se ve muy bien, aunque no alcanza la definición máxima que soportan iPhone 4/4S y el nuevo iPad. No canta, pero se puede pedir más. Por pedir, que no quede.


Por otro lado, comentar que debido a la ligera diferencia de formato entre las pantallas del iPad y del iPhone, el teléfono abarca más visión de los niveles a lo ancho. Sin embargo, debido al nivel de detalle de los gráficos 2D y las fluidas animaciones del personaje, en el tablet Rayman Jungle Run resulta bastante más espectacular y se disfruta más. Aquí os dejamos una pantalla en iPad (superior) y iPhone (inferior) en el mismo punto de un mismo nivel, para que podáis comparar.


Por su parte, los simpáticos efectos sonoros también han sido directamente importados de Rayman Origins, al igual que las divertidas partituras. En este sentido, las melodías no están asociadas a los niveles, sino que van sonando de forma aleatoria (entre niveles y también cuando reiniciamos uno). Aunque derrochan simpatía y calidad, lo cierto es que resultan escasas en número y pueden llegar a hacerse repetitivas. Por fortuna, el juego aprovecha perfectamente la multitarea y podemos escuchar música desde iTunes o Spotify mientras jugamos, sin problemas.


Rayman Jugle Run se compone de 40 niveles (36 más los cuatro de la Muerte), lo que hace que sea algo corto. Sin embargo, a pesar de que superar desde el inicio a la meta los niveles iniciales nos puede llevar aproximadamente una hora, nadie le dedicará únicamente ese tiempo. La cosa se multiplica, como mínimo, por cuatro o cinco siempre manteniendo la diversión en todo lo alto. A modo de ejemplo, para esta review me propuse jugar del tirón todo el juego, sin buscar el 100% en ningún nivel, en primera instancia. Fue imposible.

De repente me sorprendía a mí mismo repitiendo una y otra vez muchos niveles para conseguir los 100 dichosos lumens, con esa frustración seguida de satisfacción que tanto nos gusta lo jugones. Y ahora en esas sigo, varias horas después, aún muy enganchado a ver sí consigo el 100% de todo el juego.


Por último, no quiero dejar de comentar un par de detalles muy de agradecer, que no todos los juegos para móviles tienen en cuenta. El primero es que hay tres perfiles de jugador para iniciar partida, lo que permite que más de una persona aborde Rayman Jungle Run sin necesidad de recoger los objetos o desbloquear los niveles que querría otro para sí. El otro aspecto es que UbiSoft ha aprovechado iCloud para sincronizar partidas guardadas entre dispositivos.

Esto quiere decir que podemos iniciar una partida en iPhone y continuar más tarde en iPad, con todos los niveles y logros que hayamos superado. Consideramos que esta opción es imprescindible en juegos para un ecosistema móvil y esperamos que todos los desarrolladores la incorporen sin excepción.

Una apuesta segura

Resumiendo, estamos ante uno de los mejores juegos que hay para dispositivos móviles, que trata como es debido el género de los plataformas y a la mascota de UbiSoft, adaptándose a las mil maravillas a las pantallas táctiles. Tiene todo lo que se le puede pedir: buenos gráficos y control, mucha diversión y ese factor coleccionista que nos obliga a rejugar una y otra vez los niveles para conseguir ese objeto que se nos resiste. El mejor endless run -o auto run-.


Rayman Jungle Run ya está disponible en la App Store y llegará a Google Play el 27 de septiembre, pues UbiSoft necesitaba más tiempo, ha dicho en su Twitter, para optimizar la versión para Android. Este desfase se produce en ocasiones debido a la gran cantidad de dispositivos diferentes, en hardware y software, que hay con el sistema operativo de Google. La compañía gala también ha confirmado que tendrá el mismo precio en todas las plataformas.

Valoración

Genial adaptación de Rayman a móviles y tabletas, que respeta su actual estilo y lo mezcla con los endless run tan habituales en estas plataformas.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Gráficos, diversión... Todo es sobresaliente. Se agradece la sincronización entre dispositivos.

Lo peor

Se echan en falta algunos niveles más. También se agradecería mayor variedad musical.

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