Análisis

Análisis de Rayman Legends

Por Laura Gómez
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Rayman cumple 18 años y trae consigo el juego más completo que Ancel ha ideado hasta la fecha. En 2011, Rayman Origins devolvió a la vida a una saga enmudecida, solo recordada por los Rabbids, retomando el carisma y la personalidad que respiraban los primeros títulos. En este caso, la mascota de Ubisoft merece estar a la altura de los mejores juegos de sus compañeros de plataformas, los fontaneros italianos. 

Se ha hecho de rogar, pero ha merecido la pena: Rayman Legends es uno de los mejores plataformas 2D del año y una forma estupenda de regresar a este género que parece dominar Super Mario casi en exclusiva. Donkey Kong demostró que se podía combatir al fontanero y Rayman lo ha dejado aún más claro. Esta nueva aventura de las gentes de Ubisoft Montpellier recuerda a Rayman Origins, pero sabe diferenciarse en muchos aspectos. Tiene una apartado gráfico que deja con la boca abierta y divierte desde el primer minuto a la décima hora.

Puede que muchos lo miren de reojo por las similitudes con Origins, y no les faltará algo de razón porque Legends es toda una evolución de los aspectos en los que destacaba el primero. El motor del juego sigue siendo el mismo, el UbiArt Framework, que permite que el juego parezca una serie animada llena de color, con enemigos graciosísimos y preparado para sacar una sonrisa hasta en la tontería más pequeña; pero es más importante cómo se adapta esto a la nueva velocidad de los saltos y de la acción.

Podio plataformero

Lo más normal en Rayman Legends es ir corriendo sin parar, saltando o esquivando obstáculos, golpeando alguno de los enemigos, apurando las distancias de salto y haciendo lo que suele hacerse en los plataformas más clásicos, porque es lo que este juego es: un plataformas como lo de antes, pero muy, muy bien hecho. Con algo de maña, es posible ir de principio a fin sin parar apenas, pero es más habitual caer una y otra vez sobre pinchos.

No es que el juego sea complicado, porque la curva de dificultad no es para nada abrupta, tampoco hay vidas pero sí checkpoints a menudo y los enemigos se tumban de un par de golpes; pero ajustarse al ritmo lleva un poquito de tiempo y en determinadas pantallas puede ser todo un reto. Cuando te persiguen monstruos acuáticos o se derrumba la pantalla a toda velocidad el juego demuestra lo diferente que es con respecto al antecesor, y también lo increíblemente adictivo que es.

Este ritmo frenético se ha traducido en un tipo muy especial de pantalla: los niveles musicales. Con versiones tremendas de temas míticos como Eye of the Tiger o Woo Hoo (acertadamente renombrada como Gloo Gloo), son un espectáculo, más difíciles de lo que se aprecia en los trailers y se dan siempre después de los jefes finales, por lo que casi sirven como bonus de final de mundo. Y hablando de jefes finales: son tan grandes como cómicos y divertidos de tumbar. Desde luego, nos vendrán bien las manos amigas, y es que el multijugador de Legends es la joya de la corona. En solitario el apartado jugable pierde algo de gracia, ya que la versión de Wii U explota al máximo las características del gamepad y el concepto de moda (juego asimétrico), aunque las andanzas siguen siendo muy entretenidas. Si un título de Wii U aprovecha las posibilidades de la pantalla táctil, es este.

Arte en movimiento

La recolección de lums sigue siendo tremendamente importante para desbloquear personajes jugables y nuevos niveles. Legends está formado por seis universos principales que se dividen en submundos de una temática concreta, aunque varían continuamente sus formas y colores. Tenemos mundos acuáticos (los más llamativos), celestiales, de ultratumba, de fiestas mexicanas… De vez en cuando nos encontraremos con guiños al sigilo del bueno de Sam Fisher, aunque es Vita la que se queda con unos trajes exclusivos homenajeando a Splinter Cell. En el caso de Wii U, los disfraces de Mario y Luigi que incluye Ubisoft son un acierto. Al fin y al cabo, Rayman se ha puesto a la altura de los fontaneros con esta última creación, pero la lucha no tiene porqué ser encarnizada: podemos convivir entre lums, champiñones y amor.

Lo mejor del diseño de niveles de Rayman Legends es el gusto cromático que se respira: dentro de cada nivel puede haber incluso cinco cambios estéticos que traen consigo distintas mecánicas. Si el menú principal nos presenta una galería de cuadros, está claro que cada universo es una obra de arte que apreciar detenidamente, como si hubiéramos pagado la entrada a uno de los mejores museos del mundo.

El nivel de rejugabilidad de la campaña es muy alto, ya que el juego cuenta con un sistema competitivo muy bien estudiado que nos hace reiniciar los niveles de forma voluntaria y sin que se nos mueva un pelo. Bastante exigente, pero sin llegar a ser frustrante, Legends quiere sacar lo mejor de nosotros; habilidad, precisión, maña y paciencia en un ejercicio genial de ensayo y error.

Los 40 niveles reutilizados de Origins nos ofrecen un extra en el tiempo de juego, en las ganas de probar sus desafíos con el gamepad de Wii U y en la variedad de opciones que se nos presentan para no parar de jugar. Por otro lado están los desafíos diarios online para competir con jugadores de todo el mundo y un minijuegos llamado Kung Foot en el que, con hasta cuatro jugadores, podemos echar partidos de fútbol muy especiales... No va a haber manera de que saques a tus amigos de tu casa, lo sentimos.

El juego se diseñó inicialmente para Wii U y eso se nota. Liberar a Murfy en la pantalla del pad no tiene precio y hay que agradecer la manipulación de plataformas a través de la pantalla o el uso de la tecnología giroscópica para rotar mecanismos. Hablando claro: Rayman Legends es bastante más divertido en Wii U, pero un juego necesario en cualquier plataforma. Mantiene su humor discreto (de sonrisas leves pero efectivas), su música mágica y enérgica a cargo de Christophe Héral, su diseño colorido e impecable y, en definitiva, la personalidad que nos captó allá por 1995. El título más completo de la saga brilla tanto como sus lums.

Valoración

El estudio galo ha elevado las posibilidades de Rayman Legends a su máxima potencia. Es precioso, corre de miedo, tiene una gran variedad de escenarios y su multijugador es divertido hasta llorar.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Su apartado visual es lo mejor de Wii U. Los niveles musicales. El multijugador.

Lo peor

La falta de algún otro modo online. En solitario se disfruta algo menos.

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