Recore
Análisis

Análisis de ReCore, la nueva aventura para PC y Xbox One

Por Daniel Quesada
-

Versión comentada: Xbox One

Uno de los juegos más esperados para Xbox One y PC es Recore, una aventura en la que hemos de sobrevivir en el hostil Edén Lejano con la ayuda más insólita: ¡los versátiles núclebots!

Mucha curiosidad teníamos al enfrentarnos a este análisis de ReCore. No tanto porque en consolas se trate de un juego exclusivo sino porque detrás está Comcept, la compañía de Keiji Inafune. Tras el traspiés de Mighty Nº 9, la redención podría llegar con este título, que llegó por sorpresa hace un par de E3 y parece ofrecer un carisma propio en materia visual y de jugabilidad.

En ReCore controlamos a Joule, una exploradora encargada de comprobar el estado de Edén Lejano. Este es un planeta que debería haber sido terraformado para que la humanidad se instalara, después de que una plaga haya asolado la tierra. Pero algo ha fallado: Joule ha despertado antes de tiempo y el planeta sigue siendo un yermo. Investigar lo sucedido es solo parte del viaje. Así arranca un sandbox (nunca mejor dicho, lo de "sand") en el que hemos de explorar las diferentes regiones del planeta buscando núcleos prismáticos, una especie de "llaves" que dan acceso a nuevas zonas. Son algo así como las estrellas de Super Mario 64: cuantos más consigamos, más zonas podremos abrir. No es una tarea a descuidar: vais a necesitar muuuuchos de estos núcleos para acceder a los recintos finales.

¿Y dónde se encuentran? Algunos están escondidos en puntos del mapeado, otros se obtienen eliminando a los enemigos más duros y otros son la recompensa por superar mazmorras (extrañamente llamadas aquí calabozos). Estas pueden basarse en combates, exploración o una mezcla de todo ello. Ya estemos en mazmorras o en el mapa general, tenemos que superar zonas que mezclan el puzzle con el plataformeo. Por suerte, Joule es una chica ágil, que puede ejecutar un doble salto y un breve impulso hacia delante. Pero eso solo le servirá para las zonas más sencillas. Pronto tendrá que recurrir a sus aliados: los núclebots.

Una amistad nuclear

Los núclebots son compañeros robot controlados por la IA que nos ayudan a superar determinados obstáculos. Comenzamos la aventura con Mack, un perro capaz de encontrar objetos ocultos en el suelo. Más adelante daremos con Seth, una araña que se puede enganchar a determinadas superficies (y arrastrarnos junto a ella), aunque estén totalmente verticales o boca abajo. Por último, tenemos a Duncan, un gorila que puede romper ciertas barreras de piedra. Al avanzar, encontraremos nuevos cuerpos para los núclebots, que sustituirán su habilidad por defecto por otra nueva. El quid está en que solo podemos llevar con nosotros 2 núclebots y, además, solo puede actuar uno a la vez. En cuanto actúe, podemos sustituirlo por el otro y ejecutar su acción.

Recore
Los núclebots tienen habilidades llamativas. ¡Trepa, Seth!

Así pues, ¿qué dos núclebots llevamos con nosotros en cada tramo? Esta decisión es más crucial de lo que parece, porque puede que lleguemos a una zona de enrevesado plataformeo para descubrir, a mitad de "faena", que nos falta el núclebot adecuado para superar un tramo. Y solo podemos pedir que nos acompañe desde los puntos de acceso rápido o desde nuestra base... Pero claro, no es posible ir automáticamente a los puntos de viaje rápido, sino que solo podemos viajar de un punto de viaje rápido "al vuelo" desde otro punto de viaje rápido. El único lugar al que nos podemos transportar instantáneamente estemos donde estemos es nuestra base.

Así, si seguimos con el ejemplo, lo más rápido sería "teleportarse" a la base, cambiar de núclebots y, desde ahí, hacer un viaje rápido al punto más cercano a donde estábamos. Desde cierta perspectiva, esta dinámica se puede ver como un incentivo para explorarlo todo a fondo y entender mejor a nuestros robots... Pero hay un problema de peso: los tiempos de carga. Tal y como se venía comentando días atrás, hay secciones que pueden exigir unos tiempos de carga altísimos: hemos cronometrado zonas en las que se supera el minuto y medio. No pasa en todos lados y los tiempos no siempre son tan largos, pero se da las suficientes veces como para frustrarnos cuando nos topamos con un ejemplo como el que os hemos contado.

Escoger con tino los núclebots que nos acompañan es crucial para avanzar rápido en el juego

No todo es exploración en ReCore. De hecho, los combates son muy comunes y tienen su miga: para empezar, los enemigos tienen nivel, al estilo Borderlands, por lo que hemos de preocuparnos de subir de nivel (a base de puntos de experiencia) a nuestros núclebots y al arma de Joule para estar a la altura. Además, el núcleo de los robots enemigos es de un color determinado. Nosotros solo tenemos un arma, pero podemos cambiar el color del disparo en cualquier momento. Esto es importante, ya que los disparos rojos hacen más daño a los enemigos de núcleo rojo, por ejemplo. Además del disparo normal (tenemos munición infinita, pero hay que dejar un tiempo de recarga), también disponemos de un disparo cargado que hace más daño... ¡Y de la ayuda de nuestros núclebots, por supuesto!

Cada uno tiene su propio ataque especial, que también requiere un tiempo de recarga, pero que pueden ejecutar con bastante asiduidad cuando nosotros se lo indiquemos. Duncan genera enormes ondas de impacto, Seth dispara misiles y Mack puede lanzar un láser en línea recta. La combinación de los ataques de núclebots, nuestras fintas y los cambio de color del disparo dan pie a unas refriegas con mucha personalidad, que nos obligan a poner los cinco sentidos en todo momento. Por ejemplo, algunos enemigos pueden cambiar de color en plena lucha... Como suele ser habitual en juegos de este tipo, tampoco faltan los enormes y duros jefes finales.

Recore
Escoger el color de los ataques es crucial

La puntería es semiatomática y se "imanta" al rival más cercano al que orientemos la cámara. Esto a veces entorpece más que ayuda, porque puede que queramos disparar a uno concreto y sin querer la retícula pasa a otro enemigo. En cualquier caso, las luchas son fluidas y espectaculares y constituyen buena parte del atractivo del juego. La guinda a estos momentos la pone el gancho de Joule. Con él y cuando así se indique en pantalla, podemos enganchar el núcleo de un rival y tirar de él para arrancárselo, lo que lo destruirá. En esos momentos hay que superar una especie de minijuego de tira y afloja en el que, si usamos demasiada fuerza, se puede romper la cuerda. La extracción de núcleos es crucial para, cuando vayamos a nuestra base, aumentar las estadísticas de ataque, resistencia y energía de nuestros núclebots. Además, podemos encontrar piezas y planos con los que cambiar el aspecto de nuestros robots y darles nuevas habilidades pasivas: más capacidad para encontrar objetos, resistencia extra...

Explora como en los clásicos

Todos estos ingredientes (exploración, saltos y lucha) dan pie a una aventura realmente completa, que tiene un aire de vieja escuela muy satisfactorio. Volver a entornos para descubrir caminos diferentes con nuevas habilidades, sacar todo el partido a nuestros sidekicks, escalar hasta los puntos más altos del mapa... Recuerda a clásicos como Jak and Daxter (de hecho, Joule salta igualito que Jak), por momentos a Zelda o Crackdown... Y sí, también a Metroid Prime. No es de extrañar, ya que en la gestación del juego han trabajado viejos componentes de Retro Studios. Por tanto, no tengáis prisa, explorad con calma y sacad todo el partido a cada escenario. No solo disfrutaréis más el juego, sino que también os hará falta en los últimos tramos de la aventura, donde la dificultad se dispara.

ReCore
Las mazmorras esconden trapas láser, tóxicas... ¡Afila los sentidos!

Dicho todo esto, es una pena que la experiencia se vea algo emborronada por decisiones de diseño que nos parecen extrañísimas estando detrás del juego quien está. Por un lado, tenemos los ya mencionados problemas con los puntos de viaje rápido y la elección de compañero. Pero por otro, un juego como este, con tanto salto complejo y tanta exploración, pide a gritos un minimapa... Pero no lo tiene. Podemos pausar la partida y ver el mapa general, si bien eso entorpece la acción. Además, las indicaciones sobre nuestro próximo objetivo (marcadas en verde en el HUD y en el mapa de pausa), a veces son erróneas, mientras que en otras ocasiones no tenemos ninguna y nos quedamos un poco perdidos sobre nuestro siguiente paso.

A todo esto hay que añadir algún problema gráfico: el frame rate se queda en los 30 frames la mayoría del tiempo, pero también es normal encontrarse bajones bruscos y "popping" de objetos y texturas. Y hombre, el escenario es amplio, pero tampoco es que el nivel de detalle estruje los circuitos de Xbox One (por ahora no hemos podido probarlo en PC)... Al conjunto hay que añadir un matiz que puede ser problemático para algún jugador: las voces están en inglés. A pesar de todo, se pueden activar subtítulos en castellano y todos los menús están en nuestro idioma. Hay algún error de traducción (llamar calabozo a las mazmorras o el mensaje "ármate" en vez de "subida de nivel"), pero en general nos podemos desenvolver sin problema.

ReCore
Las escenas de vídeo se mueven en tiempo real. Tienen subtítulos en castellano.

Ahora bien, los problemas de rendimiento no ocultan el interesantísimo trabajo de diseño artístico: robots gigantes semienterrados en las dunas, gigantescas estructuras mineras, surrealistas montañas... Y, por supuesto, los núclebots, realmente adorables, divertidos y expresivos, a pesar de no tener rostro. Todo esto da a ReCore una ambientación especial, con personalidad propia... A pesar de que muchos comparen a Joule con Rey de Star Wars Episodio VII.

¡Ah! Por si os lo preguntabais: Sí, es algo más corto que otras aventuras, pero se queda más cerca de las 12 horas que de las 8 que se dijeron en un principio. Y, después, os quedarán bastantes mazmorras por explorar y secretos por descubrir. En definitiva, ReCore es un juego amplio, atractivo y con carisma propio, que se ve lastrado por su rendimiento técnico y por algunas decisiones de diseño cuestionables. Da la sensación de que la habría venido bien algo más de tiempo de desarrollo y "pulimento". Pero bueno, a pesar de todo, ¿quién puede decir que no a la llamada de la aventura?

Valoración

Una aventura con sabor de vieja escuela, que atesora muchas ideas interesantes y momentos de brillantez, pero que arrastra varios problemas de rendimiento y alguna decisión de diseño cuestionable. A pesar de ello, es muy disfrutable.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

Los núclebots son encantadores, prácticos y roban todo el protagonismo a Joule. El diseño visual y sonoro es muy artístico.

Lo peor

Enormes tiempos de carga y bajones en el frame rate. A veces, el desarrollo se entorpece por las irregulares ayudas.

Lecturas recomendadas