Análisis

Análisis del remake de Flashback

Por Daniel Quesada
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Veinte años después de triunfar en prácticamente todos los formatos, Flashback regresa en forma de remake HD. ¿Habrá envejecido bien el amigo Conrad B. Hart?

Hoy día, los carrozas del joystick somos legión y nos encanta soltar expresiones del tipo "¡qué mítico aquel videojuego!", "¡la de tardes que me pasé jugándolo en una tele en blanco y negro!". Las desarrolladoras lo saben y por eso lanzan nuevas versiones de títulos que marcaron una infancia en la que nos encanta refugiarnos para olvidar la hipoteca y la alopecia. Hace poco comentamos el regreso de DuckTales y esta vez nos toca hablar de Flashback, aquella aventura que nos dejó asombrados en 1993 por su realismo visual y su narrativa.

En él se nos contaba la historia de Conrad B. Hart, un héroe que había perdido la memoria y se despertaba en mitad de la jungla de Titán. Allí, comenzaría a deshacer la madeja de un complot que amenazaba a toda la humanidad. La historia, plagada de referencias a películas como Blade Runner, Perseguido o Desafío Total, era inusualmente adulta para lo que nos tenían acostumbrados los juegos de la época (sobre todo, en consola) y se combinaba a la perfección con virguerías gráficas como intros a base de gráficos poligonales o animaciones por rotoscopia.

Recuerdos alterados

La nueva versión de Flashback llega para celebrar el 20 aniversario del lanzamiento original. Por ahora, sólo se estrena en Xbox Live (a un precio de 800 Microsoft Points) pero pronto aterrizará en PS3 y PC. Además de este remake, en la descarga se incluye el juego original, lo que supone todo un detallazo para los nostálgicos. Eso sí, ese Flashback de 1993 sólo se puede jugar con un marco de recreativa (no hay opción de agrandar la pantalla o de añadir filtros gráficos) y su apartado sonoro no incluye la música. Será por algún problema de copyright, suponemos... Por cierto, ya habíamos olvidado lo difícil que es el condenado juego.

Veamos el remake en sí: a grandes rasgos, la historia se ha mantenido casi intacta. Los malos siguen siendo los mismos, las motivaciones y los recuerdos borrados de Conrad resultan prácticamente idénticos... Ahora bien, se han añadido líneas de diálogo durante las escenas de corte e incluso durante los momentos de exploración y acción. A diferencia del original, aquí hay voces digitalizadas para todos los personajes, enemigos incluídos. Conrad habla en español, aunque aquí nos toca hacer un par de comentarios: en primer lugar, se da el típico caso de "actor que no conoce el contexto de lo que dobla", lo que provoca que a veces se oigan exclamaciones con una entonación que no viene al caso.

Por otro lado, en esta nueva versión se ha querido dotar de más carisma al protagonista, el cual sigue siendo un héroe, pero ahora tiene un matiz más aventurero y burlón, a lo Nathan Drake: suelta chascarrillos de vez en cuando del tipo "ups, perdón, estaba buscando el aseo de caballeros", se queja cuando lo golpean... La verdad es que así se vuelve más carcano, pero habrá quien considere que se ha trastocado demasiado la personalidad misteriosa y callada del Conrad original.

Por supuesto, el apartado gráfico de Flashback ha experimentado un importante lavado de cara. Aunque el desarrollo sigue siendo 2D, todos los gráficos son poligonales y tanto los personajes como los escenarios tienen un aire más moderno y detallado, sin traicionar lo que mostraba el título original. No es que sean gráficos a la última, pero se agradecen los efectos de luz, personajes "de relleno" en movimiento y demás añadidos que pueblan los mapeados. En concreto, el escenario de la Tierra no tiene reparos en fijarse en la estética de Blade Runner.

Las animaciones, buque insginia del juego, son aquí fluidas y detalladas, si bien es cierto que ciertos efectos propios del motor Havok a veces juegan en contra: piernas que se descolocan, personajes que caen muertos de manera extraña... No es nada grave, pero da la sensación de que los gráficos no están tan bien rematados como los del original.

Recuperando el control

El áspero sistema de control del juego clásico también se ha modificado para resultar más afín a los tiempos actuales. Ahora, podemos disparar mientras nos movemos, apuntar donde queramos o seleccionar los objetos del inventario de una forma más rápida. A base de eliminar enemigos o superar las nuevas misiones secundarias subimos de nivel, con lo que recibimos puntos que podemos invertir en nuestra resistencia, puntería o tecnología.

Además, una caída desde cierta altura o algunas trampas eléctricas ya no nos ocasionan una muerte directa, sino una pérdida más o menos alta de energía. Es fácil recolectar orbes que recuperan salud y los puntos para salvar la partida se han sustituido por checkpoints, por lo que la experiencia de juego es más cómoda. Ahora bien, el título es medianamente complicado en sus últimos compases (os durará unas 4 horas en total), sin llegar nunca a ser desesperante. Por cierto, también se ha añadido la posibilidad de atacar por la espalda o desde un saliente a los enemigos, lo cual se supone que es efectivo pero acaba siendo bastante engorroso y errático. Es mejor ir a tiro limpio y ya está.

En cuanto a la dinámica de los niveles, se ha mantenido el equilibrio entre exploración y plataformas del Flashback original, si bien hay un poquito más de acción. A pesar de eso, seguimos encontrando varios puzles basados en lanzar objetos o en moverse en el momento justo. Por supuesto, todos los momentos icónicos del juego de 1993 siguen ahí: la búsqueda de trabajo, el juego de supervivencia Death Tower... Ahora bien, el diseño de niveles es ligeramente diferente y se han añadido nuevos incentivos, como algunos minijuegos de destreza o un cortísimo tramo en el que volamos con una moto y hemos de esquivar obstáculos.

Se nota que Paul Cuisset y otros muchos veteranos de la extinta Delphine Software (ahora VectorCell) han querido adaptar con mesura el juego a los nuevos estándares. A pesar de ello, el tiempo no pasa en balde y lo que en los 90 era una aventura fabulosa, en la actualidad se queda en un juego correcto, con algún momento destacable (la desactivación contra reloj del núcleo sigue siendo muy tensa), pero que no tiene la ambición ni la profundidad como para estar entre los más grandes. A fin de cuentas, una aventura de apenas 4 horas no tiene tiempo de mostrar una trama muy profunda... Con todo, la relación contenido-precio es muy correcta y... Qué demonios, los viejunos del sector perdonarán todos los defectos y disfrutarán reencontrándose con Conrad, ya sea en versión poligonal o en la pixelada que viene de regalo.

Valoración

Los que jugaron el original 20 años atrás disfrutarán de un juego que sabe respetar lo que le hizo grande a la vez que le da un aire nuevo. Hoy en día hay aventuras más elaboradas, pero es un muy digno entretenimiento.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Que incluya el original. Las modificaciones en el control.

Lo peor

Los fallos técnicos que salpican la aventura. Ciertos retoques en la historia están de más.

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