Resident Evil 4 ppal
Análisis

Análisis de Resident Evil 4, la nueva versión para PS4 y One

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PS4

Resident Evil 4 nos demostró que irse de vacaciones al pueblo puede ser un pasatiempo más mortífero de lo esperado. La obra maestra de Shinji Mikami para GameCube ha tenido numerosas versiones a lo largo de los años. Ahora, podéis descargar una versión en 1080p y 60 fps para PS4 y One que mantiene vivo el espíritu de lord Saddler.

Parece mentira, pero ya han pasado 11 años desde que el juego que nos ocupa, Resident Evil 4, nos dejara boquiabiertos en GameCube. En su momento, supuso una revolución en la franquicia, al dar más protagonismo a la acción y pasar de la trama de Umbrella a otra oleada de villanos. ¿Quién estaba detrás de los Ganados, unos aldeanos psicópatas que poblaban una aldea perdida de Europa? ¿Qué, España? No, no, que va, es una aldea de Europa y punto. Lo del flamenco y los letreros en español es casualidad.

La cuestión es que, ahora, los usuarios de PS4 y Xbox One van a poder disfrutar de la versión "re-mejorada" (recordemos que ya hubo una en PS3 y 360), lanzada en PC hace cosa de un añito bajo el nombre de Resident Evil HD Ultimate Edition. Las mejoras: gráficos en 1080p y 60 frames por segundo y texturas más detalladas, pero mientras que en la versión de ordenadores sí se podía seleccionar la calidad de las mismas (incluso podíamos usar las originales), aquí esa alternativa no existe, del mismo modo que está ausente el antialiasing. ¿El resultado? Aquí podéis ver el comienzo de Resident Evil 4 en su versión PS4.

En definitiva, el nivel gráfico está bastante por encima de lo que mostraba GameCube en su momento, pero a la vez se siente muy viejo para los estándares de hoy: popping ocasional, algunas texturas que parpadean, muchos objetos bidimensionales, un nivel de polígonos bajo para cada personaje... Lo que era pasmoso en 2005 hoy causa algo de estupor. Ojo, hablamos del "poderío" técnico, pero a nivel artístico sigue molando. Esos pueblerinos con los ojos inyectados en sangre, la arquitectura de la iglesia de Saddler o las diferentes monstruosidades a las que se enfrenta Leon continúan emocionando al friki que llevamos dentro.

Resident Evil 4
¡Dispara a la cabeza!

En el apartado de facetas que no han envejecido bien hemos de añadir el control. De nuevo, hace una década su apuesta fue relativamente rompedora respecto a los Resident Evil originales, pero en 2016 nos resulta molesto que el protagonista no pueda caminar a la vez que dispara o, peor, que no pueda girar sobre sí mismo del tirón. Al girar el stick para apuntar, solo viramos ligeramente y además lo hacemos con una brusquedad que no se puede ajustar en las opciones. Por culpa de esto, a veces nuestro personaje se queda vendido frente a los enemigos, que pueden estar delante de nosotros y no van a esperar a que nos deeemos la vueeeelta por compleeeeto. En definitiva, la mayoría del daño que recibiréis en el juego será porque vuestro personaje no sabe reaccionar con la suficiente soltura.

Hay problemas de diseño que no parecían tan evidentes en 2005, pero aún así su desarrollo sigue sabiendo atrapar

También se hace algo aparatoso el uso de armas: para cambiar de una a otra, hemos de acceder a nuestro maletín (pausando, de camino, el juego) y seleccionar la que prefiramos, tarea que claramente entorpece el ritmo. Además, dicho maletín tiene un número limitado de casillas, que hemos de ocupar con las armas justas en una especie de "hundir la flota" (la pistola ocupa dos de alto por dos de ancho, pero la escopeta ocupa más del doble, por ejemplo). En cierto modo, la gestión de ese inventario es una suerte de minijuego y da pie a que seamos mucho más conservadores con la munición. Hay "momentos Rambo", pero con una mesura inexistente en entregas posteriores. El caso más extremo es el lanzacohetes: cuesta 30.000 pesetas (sí, pesetas), ocupa un tercio del maletín y solo tiene un disparo. ¿Hasta cuándo lo vas a reservar?

Todas estas particularidades de diseño chocan bastante al principio, pero la verdad es que la propia dinámica del juego vuelve a funcionar, gracias a un estupendo equilibrio entre los momentos de disparos (son los más comunes), los puzzles que han caracterizado a la saga y las tareas secundarias, como disparar a los medallones o participar en una galería de tiro. Por cierto, esta versión incluye el modo extra que en su momento se creó para PS2, Separate Ways (en el que Ada Wong es la protagonista). Tanto ese, como Assignment Ada y los Mercenarios se desbloquean al completar el juego. Nuestra conciencia malvada se pregunta si esos contenidos no habrían sido un DLC de pago de haber salido hoy este título como un juego nuevo. Por suerte, estamos ante un Resident que aún conservaba las virtudes de la vieja escuela...

Resident Evil 4
Los QTEs son sencillos, pero llegan cuando menos lo esperas

Siguiendo con la aventura principal, hay que destacar que el movimiento es libre por el mapeado, pero en realidad el avance es bastante lineal, a no ser que quieras rebuscar en pos de todos los coleccionables. En cualquier caso, el ritmo nunca decae, merced a un goteo constante de nuevos personajes, giros de guión y, en definitiva, una sensación de que cuantos más retos resolvemos, más nos metemos en la boca del lobo. Así, nunca sentimos verdadero terror, pero sí una tensión y curiosidad contínuos que hacen de esta una aventura con lo mejor de la vieja y la nueva (ya no tan nueva) forma de diseñar videojuegos. Este equilibrio tan delicado entre adrenalina e investigación no quedó tan redondo en el posterior Resident Evil 5 y, definitivamente, descarriló en Resident Evil 6, por lo que hay quien considera (un servidor se incluye) que, por ahora, la fórmula de Resident Evil 4 aún no ha sido igualada por ningún capítulo de la saga. Ya veremos por dónde tira definitivamente Resident Evil 7...

La escapada rural de Leon

Si no probasteis el título en su momento, el protagonista absoluto es Leon Kennedy, que ha dejado de ser el poli novato de Resident Evil 2 y ha de encontrar a la hija secuestrada del presidente de EEUU. En su camino no solo tendrá que acabar con los infectados "normales", sino que nos toparemos con monstruos gigantes, temibles criaturas acuáticas o soldados habilidosos que nos obligarán a superar frenéticos quick time events.

Resident Evil 4
Hay algunos "jefes finales" que requieren una mecánica especial. ¡Qué viene Del Lago!

Ese es uno de los mayores encantos del título: la cantidad de pequeños detallitos y cambios de "tempo" que esconde: los encuentros con el icónico buhonero, los retos contra los locos con sierra mecánica, los objetos con utilidades especiales como los huevos de gallina... Y, a partir del segundo tercio del juego, la cosa se pone más intresante gracias a nuestra labor de escolta de Ashley. Con ello, la dinámica cambia por completo y hemos de velar más por ella que por nosotros. De nuevo, este esquema no acabó de entenderse en las entregas posteriores, que hicieron un uso abusivo y algo más torpe de la "jugabilidad en pareja".

No podemos dejar de mencionar que se nota la mano de Shinji Mikami en la creación de Resident Evil 4 (después de esta entrega se desvinculó de Capcom y no participó ni en RE 5 ni RE 6) y resulta curioso ver cómo este título influyó en el posterior The Evil Within, el cual claramente recupera muchos elementos vistos aquí por primera vez.

Resident Evil 4
Los Ganados dan tanto miedo con sus armas como hablando español.

¿En definitiva, tiene sentido jugar a Resident Evil 4 para PS4 y Xbox One? Os decimos que sí, tanto si nunca lo cataste como si hace ya algunos años desde que escuchaste "detrás de ti, imbésil" por última vez. En ese último caso, te sorprenderá redescubrir lo carismático que resulta aún hoy un juego que tiene una década años a sus espaldas. La conversión, desde luego, no es que haya supuesto un trabajazo para Capcom (¿tanto costaba meter diferentes opciones gráficas y pulir errores de rendimiento con los que estas consolas podrían sin problema?) y hay diferentes matices en el control y el desarrollo que dan una sensación torpe, pero... Qué demonios, sigue siendo una aventura de las que saben atraparte. Así pues, id con la mente algo abierta para entender los años que lo lastran y, citando a los Ganados: "cohedlo, cohedlo, cohedlo".

Valoración

No hay duda de que 11 años desde el juego original pasan factura en lo técnico y jugable... Pero por desarrollo, ritmo y guión sigue siendo un juego muy disfrutable hoy día.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Su atmósfera y el equilibrio entre acción, puzzles y minijuegos podrían dar una lección a más de un juego actual.

Lo peor

El control es algo "arcaico" para los estándares actuales. La mejora gráfica se conforma con disimular levemente la "edad" del juego.

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