Análisis

Análisis de Risen 3: Titan Lords en PS3 y 360

Por Borja Abadie
-

Versión comentada: PS3

Piranha Bytes y Deep Silver nos prometen una vuelta a los orígenes con Risen 3: Titan Lords para PS3, 360 y PC. Un título que viene a recuperar la esencia del primer Risen y de la serie Gothic pero... ¿lo consigue?

Piranha Bytes trata de volver a los orígenes de su serie con Risen 3: Titan Lords. Es un deseo muy respetable y, muchas veces, recuperar la esencia de algo que puedes haber ido perdiendo por el camino puede ser exactamente lo que necesitas para triunfar. Risen fue un juego respetado en PC y su continuación Risen 2, sin embargo, se llevó malas críticas. Por eso, el estudio alemán quiere volver al tono oscuro y más medieval de sus inicios.

Vaya por delante que un servidor no solo cree que Risen 2: Dark Waters no era tan mal juego sino que, aunque repleto de defectos, la continuación piratesca me pareció más fresca y única que la sobreexplotada ambientación fantástico-medieval. No debo ser el único que lo piensa y, pese a que los teutones nos han estado "vendiendo" que el juego sería como Gothic o el primer Risen, la realidad es muy distinta.

No se vaya todavía señor pirata

Nada más empezar a jugar nos damos cuenta de que la ambientación pirata no se ha descartado. Es más, nuestro nuevo héroe es hijo de uno de los más famosos piratas que han surcado los mares, Barba de Acero. Durante una de sus aventuras sufrirá las consecuencias del encuentro con un malvado ser que le roba el alma. De este modo, emprendemos un viaje que nos lleva a recorrer (barco pirata en ristre) decenas de localizaciones. Como no podía ser de otra manera nos encontraremos con viejos conocidos de la serie, empezando por nuestra propia hermana que no es otra que la mítica Patty a la que parece crecerle el busto en cada nueva entrega.

Muchos de estos escenarios directamente repiten de la anterior entrega, como la isla de Tacarigua, por ejemplo. Tanto es así que el mapeado es exacto al de Dark Waters. No es que solo visitemos las playas de paradisíacas islas como en Risen 2, ya que también hay hueco para escenarios mucho más oscuros y variados que en la pasada entrega.

Como es habitual en la serie hay varias facciones que luchan entre sí. Nosotros podemos unirnos a la que más os interese, teniendo en cuenta que dependiendo de la que escojamos accedemos a habilidades o misiones únicas. Tenemos a los Guardianes, que dominan la magia, los Cazadores de demonios y los Piratas Vudú (otra evidencia de la huella de Dark Waters en Risen 3). 

Pero hay mucho más aún: el uso del ron como elemento sanador, el estilo de los combates, los materiales que podemos recoger para crear y mejorar objetos, la mayoría de los enemigos a los que nos enfrentamos, etc... Casi todo, en definitiva, se parece mucho más a Risen 2 y sus piratas de lo que sus creadores nos han hecho creer.

Luchando por recuperar el alma

El sistema de combate sigue dejando mucho que desear, más por el control y la cámara que por la snumerosas opciones que nos dan. A nuestra disposición tenemos un buen número de armas distintas: martillos, espadas, trabucos, escopetas, dagas, hachas, etc...  A eso habría que sumarle las numerosas magias que vuelven a la serie. Gracias a esta mezcla los combates son incluso más abiertos que en la pasada entrega.

Lo mismo estamos utilizando el vudú para volver loco a un enemigo que le estamos lanzando un hechizo de fuego o resucitando a un enemigo para que luche a nuestro lado. En este sentido las posibilidades y la variedad son enormes. Además, podemos crear nuestras propias armas haciendo de herreros o incluso encantar piezas del equipo y accesorios para añadir nuevos efectos o habilidades a nuestro personaje.

El problema es, como decíamos, el control y la cámara. El tema de la cámara, que se empeña en ofrecer una perspectiva siempre "idónea" de cualquier cosa que no sea nuestra batalla, podríamos llegar a pasarlo por alto. Eso sí, el control es injustificable. Adolece de los mismos defectos del de Risen 2. El tempo y el ritmo en el que realizamos los atauqes y movimientos defensivos es esencial para la victoria pero los controles no responde como deberían. Hay cierto retraso entre nuestras pulsaciones y los movimientos de nuestro héroe, lo que arruina una experiencia llena de posibilidades.

Problemas en la bodega gráfica, capitán

Después del fiasco técnico de Risen 2 y habiendo pasado, como han pasado, dos años entre una y otra entrega lo lógico sería pensar que Risen 3: Titan Lords supone una mejora gráfica evidente respecto a Dark Waters. Pues nada más lejos. Parecen juegos totalmente coetáneos.

La colección de errores gráficos es brutal. Nos encontramos con un popping de campeonato que hace aparecer a los enemigos de la nada si vamos corriendo por los escenarios. La tasa de refresco petardea a lo bestia, las texturas y las animaciones están muy muy anticuadas y hasta nos encontramos con unos dientes de sierra del tamaño del Everest. Pero lo peor es que vemos fallos que denotan que el juego no está pulido como debería, como determinados objetos que muestran texturas ridículas después de haber sido estirados, como podéis ver en la siguiente imagen.

Buscando la chispa del éxito

Risen 3: Titan Lords se queda a medio camino entre varias de las virtudes de la entrega anterior: ambientación pirata, el sentido del humor o el vudú y el estilo del primer Risen, con muchos demonios y una ambientación más oscura y medieval. Al final se queda en tierra de nadie y no termina de ofrecer novedades realmente importantes.

La sensación es que sus creadores, Piranha Bytes, que saben hacer muchas cosas bien, siguen dando palos de ciego en busca de la chispa que les haga dar el salto necesario para estar entre los mejores. La cantidad de misiones, localizaciones, hechizos, armas y, en definitiva, posibilidades de juego sí que dan para asomarse al salón de la fama del rol pero el apartado técnico y los problemas de control arruinan la experiencia.

Lector de HobbyConsolas.com, tómese la presente nota como una opinión que trata de ser objetiva. Si usted, como yo, también es subjetivo, gusta de las mieles del rol y pasa las horas muertas delante de mundos abiertos que nos permiten explorar a nuestro aire, no lo dude y súbale unos cuantos puntos en su mente a Risen 3, porque tiene elementos para mercerlo pese a sus defectos. Eso sí, los defectos están ahí y, como tales, tenemos que valorarlos.   

Valoración

Se parece más a Risen 2 de lo que nos dijeron y está lleno de fallos gráficos pero la libertad y la cantidad de opciones pueden compensarlo.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

La libertad de exploración. La cantidad de opciones disponibles.

Lo peor

El apartado técnico tiene fallos imperdonables. El argumento pasa desapercibido.

Lecturas recomendadas