Análisis

Análisis de Ryse Son of Rome para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

A pesar de los insistentes rumores de los malos momentos por los que pasa Crytek, financieramente hablando, se ha unido la polémica de si llegaría alguna vez un Ryse 2, su posible cancelación y posterior anuncio por parte de Crytek del lanzamiento de la franquicia en los PC.

La llegada de Ryse Son of Rome a PC supone el fin de la exclusividad en Xbox One y quizás una deslealtad para con los chicos de Microsoft, aunque en el otro extremo muchos siguen viendo el port a PC como una leve señal de lealtad a los chicos de Redmond.


Sea como fuere, Ryse ya está aquí para nuestros PCs y hemos tenido ocasión de poder jugarlo. No esperábamos mucho más que la versión de Xbox One, pero al menos en lo gráfico, sí que nos ha sorprendido, y para bien, empecemos por el principio.

Marius, ese hombretón

El protagonista de nuestra aventura romana se llama Marius, es un hombre de esos de pelo en pecho, aunque no lo lleve descubierto, de armas tomar, nunca mejor dicho, y más si se le dan motivos para liarla parda con todo lo que se mueva a su alrededor.


La historia de Ryse Son of Rome comienza en la capital del imperio, Roma, obviamente, donde debemos repeler un ataque bárbaro que está a punto de acabar con la vida del emperador romano, en este punto comenzará el pequeño tutorial que nos explique los entresijos de las artes de combate.


Pero tras esta primera fase, nos toparemos con un flashback que nos llevará a los tiempos en que Marius acababa de enrolarse a las fuerzas romanas y visitaba a su familia. Unos desgraciados hechos en esta fase desencadenarán todo el odio, ira y furia que Marius podría llevar dentro de sí.


La historia intenta trasladarnos ese dolor y venganza de Marius, para que cada vez que nos topemos con un bárbaro, nos rebose espuma por la boca y hagamos los mejores combos que sepamos. Ryse Son of Rome es un juego con una trama bastante potente y que acompaña en todo momento a la espectacularidad del juego.

Una gran superproducción

Una de las primeras impresiones que nos trasmite Ryse Son of Rome, es la espectacularidad de su desarrollo. Estamos ante un producto de entretenimiento triple A, en cuanto a los medios de que se han dispuesto, y de los espectaculares pasajes que podemos admirar en forma de cinemáticas.


Todos estos pasajes poco tienen que envidiar a los planteamientos de las grandes superproducciones de Hollywood, ambientando de forma magistral el desarrollo de un juego que quizás sin esta espectacularidad podría pasar desapercibido. Pero no es así, ni mucho menos.


La campaña de Ryse Son of Rome se desarrolla en diferentes capítulos, que nos trasladarán por los distintos lugares del imperio, aunque siempre con un enemigo común en todos ellos, los abominables y repetitivos bárbaros. Lo de repetitivos es algo que salta a la vista a la media hora de juego.


Y es que no sabemos si como producto de un desarrollo endogámico de esta facción europea o por simple vagancia de los desarrolladores, todos ellos se parecen demasiado entre sí, tanto que apenas podremos ver cuatro o cinco diferentes durante todo el juego, pero eso lo analizaremos dentro unas líneas, antes vamos a ver cómo se juega a este Ryse Son of Rome.

Un Beat ´em up de nueva generación

Si, estáis leyendo bien, tras jugar unas cuantas horas con Ryse, sólo podemos reconocer que contiene todos los elementos de los Beat ´em up más clásicos, aunque por supuesto con la calidad gráfica de hoy en día y los imprescindibles toques de evolución de personaje y el modo multijugador.


El desarrollo de Ryse son of Rome es calcado al de los Beat ´em up de los ochenta y noventa, por supuesto no gráficamente, pero sí en su esencia de juego. Aquí no hay un mundo abierto por el que movernos libremente con Marius, sino que al igual que en los clásicos, nos enjaularán en una “pantalla”, y hasta que no acabemos con los enemigos no avanzaremos.


Al igual que en los clásicos, todo se reduce a repartir leches con los cuatro o cinco pollos que nos rodean, mientras hacemos todos los combos posibles y usamos todos los poderes a nuestro alcance para acabar con los enemigos en cadena.


Igual que en Golden Axe o Final Fight, nos encontraremos con un enemigo final tras haber acabado con los mismos enemigos una y otra vez dentro del mismo escenario, tras acabar con él, saltaremos a la siguiente fase, enclavada en otro lugar del imperio.


Entre unas leches y otras al bárbaro gordito y peludo, al skin, el punki y sus otros miles de clones, también deberemos realizar una serie de pruebas que no tienen el mayor interés, como por ejemplo, el lanzamiento de lanzas contra los enemigos, el acribillamiento de ellos con una lanzadora automática de flechas, que bien podría tratarse de una MG por su cadencia de disparo o dar pequeñas y poco trascendentes instrucciones a nuestros soldados.


Estas opciones fuera del combate cuerpo a cuerpo son más bien repetitivas y muchas veces estorban más que divierten, por lo que es uno de los aspectos menos atractivos del juego sin ninguna duda.

Repartiendo más que el cartero

A estas alturas no hay ninguna duda de que Ryse son of Rome es un auténtico arcade, donde el combate cuerpo a cuerpo es la verdadera esencia de este título y por supuesto lo que más mola cuando juegas con el, sus altas dosis de sangre y desmembramientos son sin duda uno de los grandes alicientes.


Pero, ¿cómo se lucha? Pues muy sencillo, y no, a ver si me explico, más allá de lo que os comentaba antes de que era como un Beat ´em up de los ochenta, las fases de combate tienen su miga.


A nuestra disposición tenemos varias funciones en el mando de Xbox 360 con el que hemos jugado. Los botones nos permiten hacer un espadazo estándar, mientras nos ayudamos del empujón para aturdir a nuestros enemigos. Tras unas cuantas leches y empujones, encima de nuestro enemigo aparecerá una calavera.


Aquí es cuando podemos hacer el “fatality” pulsando el gatillo derecho, entonces veremos en cámara súper lenta la muerte de nuestro enemigo, atravesándolo con nuestra espada o cortándole alguna parte de su cuerpo.


Pero mientras nos encontramos en esta cámara súper lenta, podemos elegir con la cruceta, cuál es la recompensa que queremos obtener con esta muerte. Dependiendo de hacia dónde movamos la cruceta, podremos recuperar vida, ganar energía para nuestro foco, que es una habilidad que permite aturdir a todos los enemigos momentáneamente o acumular puntos de experiencia. entre otras.


Esta última es importante, ya que nos permitirá mejorar el catálogo de muertes a nuestra disposición, de esta manera aumentará la variedad de las ejecuciones y también podremos aumentar el medidor de nuestra energía.


Todas estas acciones durante el combate son las que nos permitirán evolucionar a Marius en una dirección u otra, con un tipo u otro de habilidades a la hora de combatir. Hay un sinfín de ejecuciones que desbloquear y que al fin y al cabo son el toque de variedad para el desarrollo del modo campaña.


Cuanta más experiencia obtengamos, más letales y creativos a la hora de ejecutar seremos. Claro, esto es una forma abreviada de verlo, pero luego hay muchos condicionantes que aumentarán nuestra recompensa en cada ejecución.


Aquí no faltan los combos, y cuantas más muertes seguidas encadenemos, golpes consecutivos, y ataque en el momento preciso (cuando nuestros enemigos se ponen de color azul o verde), más rápido evolucionaremos a Marius.


También hay movimientos defensivos que nos ayudarán a evitar los golpes de los bárbaros. Podremos sacar a relucir nuestro escudo o cruzar nuestra espada para evitar sus golpes, así como maniobras de evasión rodando rápidamente por el suelo.


Ryse son of Rome gira en torno al combate cuerpo a cuerpo, nuestra excelencia en este apartado será la que configure las virtudes de nuestro protagonista en el futuro.

Interesante modo multijugador

Para hacer frente a la corta duración del modo campaña, aunque en esta edición de PC se han incluido de serie los DLC de Xbox One, existe el modo multijugador, que es básicamente cooperativo. Con un máximo de dos jugadores, podremos luchar en distintos modos de multijugador, estos son el Arena, que es un combate cooperativo en el Coliseo, tal y como hemos visto en el cine en multitud de veces.


En ronda a ronda podremos elegir el entorno del juego cooperativo, mientras se nos van ofreciendo distintas pruebas que superar de forma conjunta. El modo resistencia nos ofrece una muerte segura, pero en nuestras manos está retrasarla todo lo posible junto con nuestro compañero, tendremos que hacer buenas ejecuciones para que nuestra vida no disminuya rápidamente.


El modo solo, pues ya lo dice su nombre, nos lanzamos solitos a la arena del coliseo mientras hacemos frente a distintas oleadas de enemigos. Hay otros factores en el modo multijugador que influyen en nuestras puntuaciones y ataque especiales. El primero de ellos es la elección de nuestro dios, antes de empezar el combate.


Estos son Júpiter, que nos dará ganancia de Foco y tormenta temporal, Marte, con su bonificación de daño y la habilidad de fuegos de la guerra, Apolo con su recuperación de vida y el aturdimiento solar y finalmente con Diana, que nos aportará la obtención de puntos de experiencia extra y el golpe de huracán.


También podremos obtener nuevas indumentarias y armas para nuestro personaje a través de la experiencia que obtengamos y de los sobres que compremos. Todos estos elementos aportarán personalidad y poder destructivo a nuestro personaje.


El modo multijugador está bien, pero tampoco es para tirar cohetes, al final es tan repetitivo como lo es el modo campaña, aunque eso sí, con el pequeño aliciente de la compenetración con nuestro comapñero humano.

Técnicamente de sobresaliente, pero…

Sin duda Ryse es uno de los mejores juegos, gráficamente hablando, que hemos visto en un PC. El nivel de detalle de los personajes es extraordinario, con un detalle en sus vestimentas brutal y aún más alucinante cuando hablamos del detalle de su piel, sobre todo en sus caras. Una caras con una expresividad y naturalidad pocas veces vista.


La gama de efectos de luz, de sombras, de texturas de altísimas calidad, de elementos tan absurdos como el adoquinado del suelo que se muestran grandiosos a la luz del sol, lo charcos, cualquier chorrada a nuestro alrededor se disfruta si tenemos la tarjeta gráfica que nos permita moverlo.


En nuestro caso, con la Nvidia GTX 770 de 2GB que hemos usado, el juego se ha comportado de manera excelente, con altísimas tasas de frames constantes durante todo el juego, por mucho que haya demasiados elementos en pantalla. Lo único que podemos decir de este apartado, es que simplemente es espectacular.


Ahora bien, en el momento de esta prueba, algunos fallos han manchado este destacado aspecto de Ryse. Porque hemos visto a algunos personajes “congelados" a nuestro alrededor, mientras la acción seguía frenéticamente, así como otros, ya muertos, flotando en el aire tras haber saltado por los aires el suelo donde yacían.


Son fallos leves, pero que lastran el gran conjunto que supone el aspecto gráfico de este juego, que salvo por estos detalles, es impecable.


El aspecto sonoro está a la altura del gráfico, digno de una gran súper producción, con actores de doblaje profesionales que le dan una legitimidad y credibilidad a la historia notable. Por supuesto, está totalmente traducido y doblado al español.

Conclusión

Ryse son of Rome es de esos juegos que no dejan indiferente a nadie, tanto para lo bueno como para lo malo. Siempre habrá quienes digan que es un juego demasiado sencillo y repetitivo y otros que ensalzarán su diversión y entretenimiento. Nuestra opinión es muy clara respecto a este juego.


Ryse es un arcade puro y duro, donde los pocos elementos de la historia son simple decorado y trámite, donde lo realmente importante y divertido es el combate. Como os comentaba antes, su desarrollo es el de un Beat ´em up de los ochenta, pero con unos gráficos que quitan el hipo a cualquiera.


¿Eran divertidos aquellos juegos? Por supuesto, estaban concebidos para pasar un buen rato, aunque los enemigos siempre fueran los mismos y el enemigo final siempre tenía las mismas debilidades. Pero a pesar de todo ello, en su simpleza estaba la diversión, y eso es Ryse, un juego sencillo y divertido.


Siempre nos quedará la pregunta de si esta era la intención de Crytek desde el principio, hacer un arcade puro y duro con unos toques de evolución o si de lo contrario las prisas o las pocas ganas han hecho que simplemente se conviértela en un juego con poco trasfondo.


Ahora bien, ¿es suficiente que a estas alturas de siglo XXI nos ofrezcan un juego de estas características?, seguramente la trayectoria de Crytek nos diga que no, Pero cada juego es un mundo y a este Ryse hay que valorarle por lo que ofrece, que es mucha diversión, y de calidad.


Respecto de su adaptación a PC, hay luces y sombras, el apartado gráfico sin ninguna duda se ha mimado, obteniendo un resultado realmente espectacular, pero quizás echamos en falta alguna mejora más en la campaña y más variedad de enemigos, respecto de la versión de Xbox One, que no nos haga pensar que es un simple port.


Resumiendo, si buscáis un juego de repartir leches, con una historia de cine y unos medios gráficos y sonoros espectaculares, este es vuestro juego. Los que busquéis RPG o shooter, con una evolución minuciosa del personaje y cualquier cosa parecida a lo hecho por Crytek anteriormente, olvidaros de él.


Es como esas buenas pelis de palomitas, que no están hechas para competir en Sundance, pero con las que se te pasa el tiempo volando.

Valoración

Una auténica súper producción, divertido, repetitivo en algunos aspectos pero con una factura técnica espectacular y algo corto.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Entretiene, la calidad gráfica, los controles son excelentes, cinemáticas

Lo peor

Enemigos muy repetitivos, algunos fallos gráficos puntuales, campaña corta

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