Análisis

Análisis de Scribblenauts Unlimited

Por Laura Gómez
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Versión comentada: Wii U

A principios del año, un Scribblenauts llegaba por primera vez a PC, pero la versión de 3DS y Wii U se retrasaba durante casi diez meses. Cabría esperar una mejora aplicada a las plataformas portátiles, pero nos hemos encontrado con la misma versión que vimos en enero, con sus virtudes y defectos.  

La idea de 5th Cell para Scribblenauts sigue siendo de lo más ingeniosa: pensar en un objeto, escribirlo y darle vida dentro del juego en un par de segundos. En Scribblenauts Unlimited, nuestra hermana Lily está empezando a petrificarse y tenemos que salvarla consiguiendo todas las Starites posibles dentro del universo Unlimited. Desgraciadamente, y a pesar de que los niveles dejen atrás su naturaleza lineal, los 40 mundos que forman la nueva aventura de Maxwell sí tienen sus límites. En esta fórmula de juego en la que se pueden crear dragones o pizzas de la nada, existen demasiadas variables para cubrir un concepto tan ambicioso. A pesar de haber ampliado el diccionario de sustantivos y adjetivos, muchas de las ideas lógicas que nos rondan la cabeza para resolver un puzle no son reconocidas por el juego.

En su mecánica revolucionaria hay espacio para disfraces de perritos calientes, lanzallamas, grúas, tostadoras valientes, casas oxidadas y dinosaurios gigantes enamorados. Casi cualquier cosa es posible, y a menudo ganan la batalla las combinaciones de palabras absurdas y cómicas. Al humor de invocar a un banquero para encontrar una bolsa de dinero se le unen las disparatadas repercusiones que crea Unlimited: puede que la idea de hacer aparecer un reloj para despertar a Cthulhu parezca acertada, pero después se va a zampar a Maxwell por acercarse demasiado a él. Si invocamos a un dragón para derretir una capa de hielo, puede que después siembre el caos en el pueblo. Y si le devolvemos a Indiana Jones su arca perdida, a lo mejor sale de ella un demonio y se lo merienda. Nunca se sabe, y estas sorpresas funcionan de miedo.

Marca de la casa

Scribblenauts Unlimited se encuentra más cómodo en las versiones de 3DS y Wii U. Las pantallas táctiles de estas consolas están destinadas a que la creación y edición de objetos sea intuitiva y fluida, algo que resulta más molesto y menos natural en PC. En las entregas para Nintendo hay una distinción marca de la casa: una Espada Maestra de Link, un Toad o una estrella nintendera son algunos de los ítems que podemos utilizar en la historia. Por desgracia, no podemos modificar con adjetivos a ninguno de los personajes de Nintendo, pero tienen bastante personalidad per se: Navi se vuelve un poco loca si Link no está cerca. Más exclusividades: hay un modo de pistas prestadas por otros usuarios con los que nos crucemos vía StreetPass que puede ayudarnos a resolver ciertos puzles en 3DS y la posibilidad de compartir objetos con amigos a través de Nintendo IP en Wii U. Su originalidad pesa sobre sus carencias en ambas versiones, pero la de Wii U es bastante más completa.

El cuaderno de Maxwell es nuestro mayor -y único- aliado. No puede haber golpes o interacciones sin haber creado antes una palabra que los sugiera. Las 40 áreas diferentes del juego pueden recorrerse con libertad una vez desbloqueemos las zonas acumulando Starites. Entre ellas hay un universo western, una mansión terrorífica, un Polo Norte, una granja, un parque de atracciones… Variedad de situaciones y, lo mejor, variedad de épocas a las que adaptarse: en el universo western tenemos que ponernos en la piel de indios y bandidos para ayudar a sus habitantes, en el castillo medieval lo primero que pensamos es en ponernos una armadura y en la Atlántida de Poseidón estaría mejor respirar con branquias, pero con eso no podemos hacer nada. Por ahora.

 

Para resolver los problemas de los habitantes de Unlimited existen tres vías: crear palabras, añadir adjetivos y editar objetos. La tercera forma es especialmente curiosa, y es una característica no incluida en la versión de 3DS: podemos cambiar el tamaño, el color, la forma y la posición de cualquier objeto dentro del editor, así que si nos atascamos en alguna prueba esta opción es muy divertida.

 

Lo que sea, en compañía

Conseguir todos los secretos que guarda el juego no es tarea fácil. A pesar de que la dificultad no es excesiva en ningún punto, el título juega sus cartas colocando uno o dos retos especiales en cada nivel que actúan como minimundos y a veces desquician. Si el chip creativo nos falla y no se nos ocurre qué puede necesitar ese señor para encontrar trufas, podemos tener atascos puntuales que se solventan como cuando hemos perdido unas llaves: sin querer. Otra opción es, como siempre, la compañía. Cuatro cabezas piensan mejor que una, y con tres WiiMotes más además del GamePad de Wii U podréis crear una locura en pantalla con el multijugador local. Con una buena coordinación, la experiencia es más ágil, pero con unos amigos emocionados a los mandos siempre hay que tener paciencia.

El estilo bidimensional de la saga sigue su curso, y la estética colorista y sencilla es una seña de identidad dentro de un juego en el que cada escenario y cada personaje parecen colocados en un álbum de cromos. Con un apartado visual realista, Scribblenauts no sería ni la mitad de entrañable. Las primeras horas de Unlimited, si bien no sorprenden (tiene dos entregas a sus espaldas), siguen enganchando. Y la posibilidad de crear -casi- todo lo imaginable sigue siendo atractiva. Sin embargo, a medida que avanzamos en la aventura, echamos en falta más presencia de la historia de Lily, en lugar de despachar niveles y niveles con la misma estructura.

En cualquier caso, la experimentación es el factor clave de Scribblenauts Unlimited, y atendiendo a eso, las horas de sorpresas son más que satisfactorias. Parece que han vuelto a desaprovechar el potencial del concepto del juego, y es una verdadera lástima. Eso sí: me parece impensable que perdáis la oportunidad de salir volando con un jetpack para escapar del Yeti o de pasaros un par de horas correteando por el bosque montados en Yoshis de colores al gusto del consumidor.

Valoración

La idea es tan original y ambiciosa que cuesta abarcar todas las variables. Divertido, lleno de referencias y con detalles geniales, pero lineal y poco exigente.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Su sentido del humor absurdo. Las consecuencias sorprendentes de la creación de objetos.

Lo peor

Un diccionario poco extenso. Los niveles resultan algo monótonos. Echamos en falta mayor dificultad.

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