Análisis

Análisis de Shin Megami Tensei IV

Por Roberto J. R. Anderson
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Versión comentada: 3DS

Shin Megami Tensei IV, la nueva entrega principal de la prestigiosa saga de Atlus y exclusiva de 3DS, está por fin disponible en Europa tras una larga espera. Eso sí, ha llegado sólo a la eShop y en inglés, aunque a precio reducido.

En el podio de las grandes sagas de rol japonés, junto a Dragon Quest y Final Fantasy, está Megami Tensei de Atlus. Desde su concepción, hace ya más de un cuarto de siglo, no ha alcanzado unas ventas tan millonarias como las otras dos mencionadas, pero sí ha consolidado una base de seguidores devotos que aprecian sus cualidades y un éxito internacional creciente gracias en buena medida a las numerosas subseries que ha engendrado; véanse Devil Summoner, Digital Devil Saga, Devil Survivor y especialmente Persona.

Sin embargo, la serie principal se ha prodigado muy poco en todos estos años, pues Atlus ha sido muy cuidadosa a la hora de incorporar nuevos títulos a la rama central de la franquicia, y antes de avanzar en ella ha preferido experimentar con subsagas y spin-offs. Tras los dos primeros Megami Tensei para Famicom (la NES japonesa), la franquicia dio un paso adelante en Super Famicom al añadir la palabra "Shin" ("auténtico"). Con el nombre Shin Megami Tensei, que desde entonces representa a esta gran saga, llegarían dos títulos principales y un spin-off para la 16 bits de Nintendo y, mucho tiempo después y tras varios Devil Summoner y Persona, una tercera entrega numerada para PlayStation 2 (que fue la primera en llegar a Europa).

Ha pasado mucho tiempo desde entonces, aunque la idea de crear Shin Megami Tensei IV y hacerlo portátil lleva mucho tiempo gestándose. Para la antigua DS apareció el estupendo Shin Megami Tensei: Strange Journey, para el que Atlus acabó decidiendo sustituir el número por un subtítulo por varios motivos. Aun así, Strange Journey es generalmente considerado parte de la rama principal.

Mejor tarde que nunca

Shin Megami Tensei IV, exclusivo para 3DS, salió hace ya año y medio en Japón y Norteamérica, y su llegada a nuestro continente se hizo tanto de rogar que llegamos a temer por quedarnos sin él. Finalmente lo tenemos entre nosotros, aunque lo hace sólo en inglés (tanto textos como voces) y únicamente en formato digital a través de la eShop (en los otros mercados salió también en versión física). La buena noticia es que lo tenemos a un precio muy atractivo: 19,99 euros.

Argumentalmente no tiene conexión alguna con sus predecesores. Comenzamos la aventura en Mikado, un misterioso reino medieval (algo poco común en un Shin Megami Tensei), aunque pronto nos damos cuenta de que el alcance de la trama va mucho más allá. Pero es mejor que todo eso lo descubráis vosotros mismos.

Nuestro protagonista Flynn acude a un ritual de Mikado, y tras superarlo (muy pocos lo hacen) se convierte en samurái. Esta nueva distinción le otorga el poder de enfrentarse a demonios e incluso domarlos para que se unan a él. Por otra parte, a través de los ojos de este silencioso protagonista somos testigos de la férrea división de clases de Mikado, y vamos descubriendo poco a poco hechos a cada cual más sorprendente.

Sólo para los más valientes

Mientras que Persona fue el intento de Atlus por acercarse a un público más amplio (cosa que consiguió), las entregas principales de Shin Megami Tensei se caracterizan por un enfoque más hardcore y una dificultad muy elevada. Este juego no es una excepción, y hace honor a su nombre en una aventura repleta de peligros y durísimos combates a cada paso. Si buscáis un juego de rol desafiante, difícilmente encontraréis uno que lo sea más que este. Tenedlo claro: Shin Megami Tensei IV está dirigido a jugadores experimentados en busca de un reto a la altura, a pesar de que también permite concesiones como la posibilidad de guardar partida en cualquier momento y nos avisa cuando nos acercamos a un enemigo especialmente peligroso.

De todos modos, los que no estéis de humor para un desafío tan brutal podéis bajar el nivel de dificultad, aunque para poder hacerlo primero hay que morir dos veces y dejarse humillar por el juego. Y aun en el modo "fácil", su dificultad sigue siendo mayor que la media en los juegos de rol japoneses.

Para superar con éxito sus combates por turnos es fundamental aprovechar las debilidades de los enemigos. Si lanzáis un ataque que explote una de las flaquezas del demonio al que os enfrentáis, no sólo le haréis más daño sino que además obtendréis un turno extra. Pero lo mismo sucede a la inversa si es el demonio el que se beneficia de vuestro punto débil.

Para disponer de movimientos y hechizos variados con los que hacer mella en los enemigos, es fundamental reclutar y fusionar demonios constantemente. Estas mecánicas son habituales en Shin Megami Tensei, y se han refinado en el nuevo juego para que todo sea más intuitivo y placentero. En pleno combate podéis hablar con los demonios e intentar convencerlos para que se conviertan en vuestros aliados, aunque de vuestra astucia y palabras dependerá que lo hagan. A menudo os pedirán objetos y Macca (la moneda del juego) a cambio de unirse a vosotros, aunque a veces podéis engañarlos. Cada demonio tiene una personalidad distinta, y reaccionará de un modo diferente a vuestras argucias.

Al igual que Flynn, los demonios que hayáis reclutado ganan experiencia y suben niveles, y al hacerlo aprenden nuevos movimientos. Lo que da chicha al asunto es que, llegados a cierto punto, cada demonio puede enseñar sus hechizos a Flynn (quien sólo así es capaz de aprender movimientos), así que es muy importante desarrollar con cabeza a vuestros amiguitos del inframundo. En este sentido, la fusión de demonios también ofrece una gran flexibilidad, y resulta más intuitiva que en anteriores entregas para encontrar fácilmente todas las combinaciones posibles.

Multitud de misiones

El desarrollo de la aventura está dividido en misiones que quedan registradas en vuestro menú y que debéis superar para avanzar en la historia. Pero, además de las misiones principales, también hay muchas secundarias con las que podéis obtener recompensas de todo tipo. La aventura principal dura más de 40 horas, pero os llevará muchísimas más completar todas las misiones opcionales.

Hay también algunas misiones y extras adicionales que se venden como contenido descargable de pago. Están divididos en trece paquetes separados, cada uno a un precio que oscila entre los 0,69 y 1,99 euros, y la mayoría son cosas de escasa importancia en forma de armaduras y misiones anecdóticas. Sin embargo, algunos de estos DLC están relacionados con la historia y permiten combatir contra enemigos importantes y reclutarlos. También llama la atención que ciertos paquetes de pago estén pensados para facilitar la vida a los jugadores con nuevas áreas en las que se gana experiencia y dinero a una velocidad de vértigo, algo que por supuesto no recomendamos a nadie ya que supone estropear toda la diversión.

Aunque la ausencia de todo esto en el título principal no hace que se resienta, la estrategia de DLC de Shin Megami Tensei IV es criticable, especialmente si tenemos en cuenta que el juego salió hace mucho tiempo en otros mercados y que podían haber integrado perfectamente todo este contenido en él. O al menos podían haber dividido el DLC en menos fragmentos y venderlo a un precio más asequible, ya que adquirir todo el contenido adicional sale casi al mismo precio que el propio juego (aunque, como ya decimos, sería tontería comprar los trece paquetes).

Apartados visual y sonoro

El aspecto más flojo del juego es su apartado técnico. La exploración no es libre en muchos de los lugares del juego, sino que hay que moverse a través de menús y pantallas estáticas. Por lo general, sólo es posible moverse libremente (en tercera persona y entornos tridimensionales simples) en las mazmorras y unos pocos sitios más, y además el mapamundi por el que viajaréis durante gran parte del juego es más bien sencillo. Se nota que el desarrollo de Shin Megami Tensei IV no contó con unos recursos tan abundantes como los de las grandes superproducciones. A su favor, eso sí, hay que decir que el diseño artístico de personajes y demonios es formidable.

Por otra parte, el aspecto sonoro sí está a un gran nivel. La banda sonora es estupenda, como es habitual en la saga, e incluye una gran variedad de melodías muy bien compuestas e interpretadas. Además, las voces en inglés son muy correctas, y aunque el doblaje no cubre todos los diálogos sí es bastante extenso.

Conclusiones

Shin Megami Tensei IV no es un juego para todo el mundo: es una joya que sólo los verdaderos amantes del rol japonés sabrán apreciar como la maravilla que es. Si estáis cansados de JRPGs fáciles, infestados de tópicos y con diálogos ñoños e infantiles, este juego va a ofreceros todo lo contrario, pues no encontraréis un título de rol japonés más adulto y desafiante. No es necesario que hayáis jugado a anteriores Shin Megami Tensei, pero sí os será útil tener experiencia en juegos de rol.

Si os consideráis verdaderos fans del género y tenéis una 3DS, sería delito no hacerse con este juego, siempre que dominéis el inglés, claro. Puede que os eche para atrás el hecho de que en Europa sólo sale en la eShop, pero vale la pena pagar sus 19,99 euros (la mitad de lo que costaría si hubiera llegado en físico) si de verdad estáis interesados en el género.

Su sistema de combate y de desarrollo del personaje y demonios es una magnífica evolución de lo visto en anteriores Shin Megami Tensei, y su argumento destaca por su tono adulto y por las sorpresas y reflexiones que depara. Eso sí, aunque es ambicioso en su jugabilidad lo es poco en su apartado técnico.

Valoración

Uno de los juegos de rol japonés más destacables de los últimos años, que entusiasmará a quienes busquen un desafío y desesperará a los que estén acostumbrados a juegos fáciles. En su contra: viene en inglés, y su apartado técnico es pobre.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Excelente sistema de combate y de fusión de demonios. Muy desafiante y adulto. Gran duración.

Lo peor

En inglés. Gráficos simples. Ya que ha llegado tan tarde, podría haber incluido los DLC de serie.

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