Análisis

Análisis sigiloso de Ninja Gaiden Sigma +

Por Rafael Aznar
-

A PS Vita le llega el turno de disfrutar de los tajos del ninja Ryu Hayabusa, y a vosotros de leer nuestro análisis de un beat’em up de culto y endiablada dificultad que ya avistaron la primera Xbox y PlayStation 3.

La dificultad de Ninja Gaiden Sigma Plus sigue siendo en PS Vita un auténtico calvario. El punto de partida es el mismo que en el original de la primera Xbox (luego “porteado” a PS3): la aldea del clan Hayabusa ha sufrido el expolio de su mayor bien, la Espada del Dragón Oscuro. Es deber de Ryu recuperarla, pero la tarea le va a costar, literalmente, sangre, sudor y lágrimas: toca mandar a criar malvas a ninjas, militares y demonios. Para ello, contamos con armas para el cuerpo a cuerpo (espada, nunchako, báculo), armas arrojadizas (shurikens, flechas, bombas de humo) y poderes especiales (infierno, ruedas de fuego, tormenta de hielo).

Lejos de ser el típico machacabotones, es vital combinar los ataques con esquives y saltos, pues la dificultad es endiablada. Por suerte para los más profanos, se incluye un modo “fácil” que activa un turbo cuando la vitalidad está baja. Gracias a él, Ryu realiza las fintas automáticamente cuando los enemigos atacan, lo que le hace casi invencible hasta salir del apuro. Aun así, moriréis un montón de veces, y cada vez que lo hagáis tendréis que comenzar desde el último punto de guardado. Habrá algunas PS Vita que volarán cual ladrillo por la ventana, mientras su dueño maldice al excéntrico Tomonobu Itagaki, creador de este juego, que ahora prepara Devil´s Third.

Una aventura larga y variada

Aunque no deja de ser un “remake”, Ninja Gaiden Sigma Plus es una garantía de duración, y no sólo por su dificultad. Consta de 19 capítulos, en tres de los cuales controlamos a Rachel, un personaje que carga una guadaña, pero que es menos ágil que Ryu. Completar la aventura lleva unas 15 horas, con una mezcla de combates y exploración que se hace muy amena. No todo es luchar, pues hay pasajes que obligan a pasearse por los escenarios para encontrar algunas llaves, una tarea para la que el bueno de Hayabusa puede correr por la pared, rebotar entre dos muros, “andarse por las ramas”, caminar sobre el agua, bucear…

A la excelsa duración de la aventura principal, añadid las más de 70 misiones adicionales del modo Pruebas Ninja. Se trata, en su mayoría, de eventos donde hay que derrotar a ciertos enemigos, incluidos los jefes de la aventura principal, que son una decena: un jinete ígneo, una masa viscosa con tentáculos, gusanos gigantes, un samurái oscuro, un oso hormiguero, una diablesa gigantesca… ¡Hasta un helicóptero y un tanque!

Intentando sacar partido a PS Vita

Como en otros juegos de PS Vita, el apartado gráfico cumple, con unas cinemáticas excelentes, pero los manchurrones de sangre “cantan”, pues no deja de ser una adaptación de un beat’em up que en PS3 vio la luz en 2007. Las funcionalidades de la portátil que usa este juego de ninjas son el panel trasero (para activar los poderes especiales Ninpo) y el giroscopio, que unido a la pantalla táctil sirve para lanzar flechas con el arco. El sistema responde bien, aunque a veces, en el frenesí de la batalla, se hace engorroso tener que templar el pulso. En cualquier caso, el uso de esas características no pasa de anecdótico.

Si no catasteis en su día la exigencia de este juegazo de ninjas, es una buena ocasión para hacerlo. Es solo el aperitivo del que promete ser el espadazo maestro de Ryu Hayabusa, Ninja Gaiden 3, que llegará dentro de un mes a Xbox 360 y PS3.

Valoración

Un clásico de la acción que resucita por enésima vez en la nueva portátil de Sony. Exigente al máximo, pero con una jugabilidad y una duración cuidadísimos.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

Es largo, adereza los combates con algo de exploración y permite controlar a dos personajes.

Lo peor

La dificultad es desquiciante, y no deja de ser un "port" de un juego con años a sus espaldas.

Lecturas recomendadas