Análisis

Análisis de Slender: The Arrival en PS3 y 360

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: Xbox 360

¿Quién dijo miedo? Nos adentramos en unos bosques malditos para enfrentarnos al Slender Man, el monstruo protagonista de Slender: The Arrival, un juego que quiere provocar que el mismísimo Freddy Krueger se haga popó.

Si sois habituales de los foros de Internet o del mundo youtuber, seguramente estaréis familiarizados con Slender Man. Creado hace un lustro por un fan como parte del concurso de un foro, es una especie de espectro sin rostro, alto y de miembros desproporcionados, que aparece de repente, vestido de traje para aterrorizar y traumatizar a quien pille.

El éxito de la creación de Victor Surge fue tal que se convirtió en un personaje viral (¡tenéis falsos documentales sobre su leyenda como para aburrir!), hasta el punto de protagonizar su primer videojuego de terror, Slender: The Eight Pages, en 2012. Un año después, llegó a ordenadores el título que ha dado verdadera presencia a nuestro "inspector del frac" particular. Se trata de Slender: The Arrival.

Desde que se lanzó, ha causado sensación entre los jugones adolescentes, muchos de los cuales no han dudado en grabar sus caras de susto mientras son asaltados por su desgarbada figura. Era cuestión de tiempo que el título diera el salto a las consolas. Y así, Slender: The Arrival ha llegado a PS3 y Xbox 360 como título descargable.

Paranormal playability

Centrémonos en el juego de marras, que ya está disponible en ambas consolas a un precio de 9,99 euros. La aventura nos pone en la piel de un chico amante de la aventura que investiga la desaparición de su amiga Kate en una zona minera abandonada. Jugamos en perspectiva subjetiva y, al estilo de lo que vimos en Outlast (eso sí, Slender The Eight Pages llegó primero), la idea es que estamos grabando con nuestra cámara todo lo que sucede. Así, a la izquierda hay un indicador de la batería de nuestra cámara y a la derecha, uno del tiempo de grabación que llevamos. No os preocupéis, esos "extras" son puramente narrativos y no afectan a la partida.

Nuestro rango de movimientos se reduce a andar, correr, interactuar con algunos objetos y apuntar con nuestra linterna. Así, mientras vamos buscando las pistas sobre la desaparición, ocasionalmente nos encontramos con seres temibles que intentarán acercarse a nosotros. Si nos tocan, morimos automáticamente. Por supuesto, la estrella del show es el propio Slender, pero también nos encontramos con algún niño espectral y otras almas torturadas por lo que sucedió en esa montaña. Aunque en alguna ocasión podemos usar la linterna para cegar a nuestros enemigos temporalmente, nuestra mejor alternativa es poner pies en polvorosa para despistarlos.

En el caso de Slender, si nos alejamos lo bastante de un punto, el "rostro pálido" desaparecerá de ahí... Solo para mostrarse al rato en otro punto. La idea es que, cuanto más avanzamos en la investigación de cada punto, más probable es que nos acosen los espectros. Así pues, el progreso en el juego va acompañado de una tensión creciente.

Mi cámara y yo 

Si quitáramos toda la ambientación a este juego, quedaría una aventura bastante simplota. Por suerte, el suspense y el terror forman una parte clave de la experiencia. Como ya hemos insinuado, buena parte de ello se debe a que el protagonista está grabando toda la aventura, en una maniobra claramente inspirada en películas como El proyecto de la Bruja de Blair o Paranormal Activity. Esto sirve para provocar algún respingo cuando la imagen se llena de "nieve" o se distorsiona bruscamente cuando un espectro anda cerca.

Por otro lado, la iluminación de los escenarios es escasísima, así que nuestra linterna (que nunca se queda sin pilas) es crucial para orientarnos. En algunos momentos no contamos con ella, así que hemos de usar a modo de "faro" los pocos elementos iluminados que hay. En ese sentido, tiene bastante mérito diseñar escenarios llenos de árboles y cuestas en los que unos pocos objetos nos orientan de forma efectiva en una casi absoluta oscuridad.

Para contribuir a la atmósfera, muchas veces nos topamos con notas garabateadas a base de mensajes tipo "va a por ti", "no tiene cara", "lo siento" y demás clichés del terror. A estas alturas, esos recursos nos parecen demasiado tópicos, pero al menos sirven para componer poco a poco la historia de lo que sucedió en este lugar maldito.

Quizá lo más efectivo es el sonido, que va cargándose de efectos y susurros a medida que el peligro se acerca. Consigue transmitir agobio y, en algunos momentos, verdadero miedo, si bien conforme avanzan los minutos nos damos cuenta de que son bastante repetitivos. A pesar de ello, dan el pego la mayoría del tiempo.

Su duración sí que da pavor

Uno de los logros de Slender: The Arrival se desbloquea si nos pasamos la aventura en menos de una hora. Con eso os podéis hacer una idea de lo extremadamente corto que es el desarrollo. Yo he tardado una hora y media en ventilármelo, si bien es cierto que luego se puede probar el modo Hardcore, con retos más complicados. El diseño de los puzzles es un tanto simple y, si no nos ponemos muy nerviosos ante la creciente presencia de Slender and friends, podemos dar con la solución de los mismos con bastante facilidad.

Para colmo, The Arrival tiene uno de los finales más abruptos que recordamos en un videojuego. No entraré en detalles para no "spoilear" la experiencia, pero justo cuando podría haberse llegado a un clímax interesante, la cosa termina y pasamos a los créditos.

Está claro que la gracia del título está en dejarse llevar por las sensaciones que pueda provocar (ya lo dice un mensaje al principio: "adéntrate con una mente abierta"), pero más allá de ciertos momentos de terror se notan los achaques del apartado gráfico, simplote y repetitivo, así como de la mecánica de juego, que tiene esos mismos defectos. ¡Ah! Y habrá a quien le afecte el hecho de que el juego está por completo en inglés. Hay que tener en cuenta que es un juego indie creado con poco presupuesto, pero quizá por eso mismo duele pensar que, con algo más de tiempo de preparación y de esfuerzo económico, la experiencia podría haber sido tan redonda como parece apuntarse al principio.

En defintiva, Slender: The Arrival ofrece una experiencia que merece la pena ser conocida, pero que no dejará mella en los que ya hemos superado otras aventuras más elaboradas, largas y completas. Ahora, si queréis sustos rápidos antes de Halloween, el señor con corbata os espera...

Valoración

A pesar de sus buenas ideas y de algunos momentos de auténtico terror, el juego acusa su escasísima duración y un apartado gráfico demasiado anticuado.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

El concepto es bueno. Algunas "persecuciones" nos ponen nerviosos... Para bien.

Lo peor

Casi tardaréis más en leer este análisis que en pasaros el juego.

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