Análisis

Análisis de SOMA

Por Estela Villa
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Versión comentada: PS4

Después de 5 años de trabajo Frictional Games vuelve a estar de actualidad gracias al lanzamiento de SOMA en PlayStation 4 y PC. Un título en primera persona que pretende ponernos los pelos de punta mientras avanzamos por las profundidades submarinas de la base Pathos-II.

El estudio sueco Frictional Games vuelve a estar a la orden del día con el lanzamiento de SOMA después de años de duro trabajo, concretamente desde 2010. A sus espaldas tienen títulos como Penumbra o Amnesia: The Dark Descend, lo que les hizo hacerse un hueco en la industria y sobretodo un nombre entre los amantes del género de terror. Con SOMA lo han vuelto a conseguir y en este análisis os contaremos lo que ha dado de sí esta aventura ambientada en el fondo del océano.

Solos ante el peligro

Comenzaremos esta futurística aventura en nuestra habitación, donde tomaremos el control de Simon Jarrett, un joven canadiense, que tras haber recibido unas instrucciones para tomarse un líquido radioactivo, se dirigirá a unas instalaciones donde le realizarán unas pruebas y ya nada volverá a ser como lo recordamos. Nos despertaremos en la base submarina Pathos-II sin saber cómo hemos llegado hasta allí, ni qué hacer, por lo que nuestra única opción será comenzar a investigar para ver cómo podemos salir de esta peliaguda situación.

Estaremos solos y no habrá nada ni nadie que nos ayude, salvo nuestra pericia para ver qué objetos de los que nos vamos encontrando son útiles, y es que una de las cosas que destaca de SOMA es su elevado grado de interactividad con el entorno que nos permite coger prácticamente cualquier cosa, aunque realmente nuestra ‘arma preferida’ será la Omnitool, una herramienta que utilizaremos infinidad de veces para abrir puertas o resolver determinados puzzles, entre otras cosas. El argumento es el punto fuerte de este juego, con una historia muy profunda cargada de dilemas morales y filosóficos, por eso, a partir de aquí no desvelaremos nada más en torno a ella y dejaremos que seáis vosotros quienes descubráis la enrevesada historia detrás de SOMA.

¿Quién dijo miedo?

Como hemos mencionado antes, el argumento de SOMA es lo más importante, lo que ha dejado en un segundo plano al terror. No decimos que no haya sustos y que el juego no dé miedo, que lo da, pero no tantos como cabría esperar. El título está diseñado para jugarlo en primera persona, algo habitual en los survival horror actuales, lo que provoca una inmersión de lleno en el juego y propicia que el jugador esté más en tensión a cada paso que da por el temor a lo que se pueda encontrar.

En SOMA nuestro objetivo será salir de la estación Pathos-II y para ello, deberemos ir recorriendo las diferentes localizaciones de la base, unos entornos cuidados y bien diseñados que nos han recordado bastante a otros juegos como Alien Isolation o Bioshock, además es bastante importante leer cada archivo que nos encontremos en los terminales y hablar con los robots que veamos para poder enterarnos de qué va la película. A medida que avancemos habrá que resolver puzzles para poder continuar, aunque en esta ocasión no es que nos hayan parecido de excesiva dificultad, sino más bien al contrario, ya que la mayor parte de ellos consisten en buscar una pieza que encuentras en la sala de al lado o en apretar un botón. Aunque esta tarea se vuelve más complicada si de camino nos encontramos con las endiabladas criaturas que habitan por la estación.

Los monstruos de SOMA son de lo más variopinto, desde aquellos que cuentan con un aspecto humanoide hasta los que son meras sombras en la oscuridad. Su presencia la detectaremos porque nuestra pantalla comenzará a verse borrosa y el sonido cambiará, aunque esto último no ocurre siempre por lo que tendréis que estar alerta. Estas criaturas son rápidas y una vez han puesto el ojo en nosotros ya podemos comenzar a huir como si fuese el mismísimo diablo quien venga a por nosotros, puesto que al no haber armas, ésta será nuestra única opción. Si os cazan, os podéis dar por muertos. La mejor manera de evitarlos es caminar con sigilo, agachados y a ser posible sin encender la luz, aunque habrá ocasiones en las que debido a la oscuridad de la zona será inevitable tener que encenderla.

Apartado técnico

La parte gráfica no es algo que destaque de SOMA, puesto que nos encontramos objetos con modelados sencillos y texturas planas disimuladas gracias a la iluminación oscura que gasta el título. Otro punto negativo, y bastante además, son sus continuos tirones a la hora de guardar o sus interminables tiempos de carga. En varias ocasiones también sufrimos un bloqueo en el juego y tuvimos que volver a reiniciarlo.

A pesar de esto, SOMA también tiene puntos buenos en este apartado y es que sus efectos de sonido combinados con la banda sonora le otorgan al juego la ambientación perfecta que hace que nos sumerjamos de lleno en la historia y dicho sea de paso, que nos asustemos. Mencionar que el juego nos llega con una buena interpretación en inglés y subtítulos en castellano.

Conclusión

SOMA es un survival horror en primera persona destacable por la originalidad de su historia, con momentos de bastante tensión, aunque escasos. Cuenta con escenarios y sonidos bastante conseguidos que logran recrear esa atmósfera angustiosa en la que se encuentra nuestro personaje a la perfección, por lo que si sois fans del género el juego cumplirá con vuestras expectativas.

Su duración gira en torno a las 12 horas, pero todo dependerá de vuestra habilidad para resolver los puzzles. El juego ya se encuentra disponible para PlayStation 4 y PC por 27’99€ en formato digital.

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Valoración

Tensión, puzzles e intriga se mezclan en este survival horror con aire futurista y cuestiones morales que nos hará pegar algún brinco gracias su excelente banda sonora y sus efectos de sonido.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

Narrativa original y profunda. Sonido y banda sonora brillantes. Variedad y diseño de escenarios.

Lo peor

Juego con puzles fáciles y con escasos momentos de tensión. Bajones de framerate excesivos

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