Análisis

Análisis de Sombras de Mordor: El Señor de la Luz

Por Álvaro Alonso
-

Versión comentada: PS4

Ya está aquí el análisis de El Señor de la Luz, el último DLC para La Tierra Media: Sombras de Mordor, el juego de El Señor de los Anillos desarrollado por Monolith para PS4, Xbox One y PC. La historia retrocede en el tiempo y nos lleva al momento decisivo en que Celebrimbor se enfrentó a Sauron y todo Mordor por el dominio del Anillo Único. ¿Quién se convertirá en el amo y señor del tessssssoro?

Tras disfrutar como Enanos con La Tierra Media: Sombras de Mordor y su primer DLC, El Señor de la Caza, llega el turno de decir adiós (hasta nuevo aviso) a la fantástica obra de Monolith con el último DLC: El Señor de la Luz. Este contenido descargable añade una nueva historia, un 'skin' de Celebrimbor y una nueva Prueba de Guerra basada en las habilidades del elfo. Al igual que sucedía con El Señor de la Caza, este contenido es independiente de la campaña principal y se accede a él desde el menú de inicio. Mientras que con el primer DLC esto carecía de sentido al tener lugar al mismo tiempo que los acontecimientos de Sombras de Mordor, en este es comprensible dado que estamos visitando Mordor en otro periodo temporal, cuando Sauron aún no había sido despojado del Anillo Único por la hoja de Narsil, empuñada por Isildur (el momento con el que daba comienzo la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter jJackson).

Si la campaña principal giraba en torno a la venganza de Talion, el montaraz de la Puerta Negra, contra aquellos que le arrebataron su vida y la de aquellos a los que amaba, este contenido descargable nos lleva al momento inmediatamente anterior a la muerte de Celebrimbor, el maestro elfo de la Segunda Edad que forjó los nueve Anillos de Poder, y el espíritu que concedía habilidades sobrenaturales más allá de la muerte al héroe de Sombras de Mordor.

Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos

Si habéis completado la historia principal (si no lo habéis hecho, ¿a qué estáis esperando?) toda esto os sonará: son acontecimientos que se narran durante la aventura, así que desde el principio ya sabemos cómo acaba esta historia... De hecho, nada más comenzar El Señor de la Luz tuvimos un déjà vu: "¿esa escena no la habíamos visto antes?" Monolith ha usado como apertura y final del DLC secuencias cinemáticas que se veían en la aventura principal, algo que nos ha dejado una ligera impresión de vagueza... Pero bueno, vamos a dejar la historia de lado y a centrarnos en las novedades que incorpora el DLC de Sombras de Mordor.

La aventura tiene lugar en el mismo Udûn (el primer mapa que visitamos en la campaña), con la diferencia de que ahora, y debido a la influencia del Señor Oscuro, Mordor es más Mordor: el Gorthaur, la imponente estatua que rinde honor a la maldad de Sauron, sigue en pie, el cielo está constatemente teñido por un color rojizo y hay una espesa capa de ceniza que obstaculiza la visión, haciendo más complicado localizar a los Uruks enemigos. No es posible viajar al Mar de Nurnén y, por lo demás, la zona es exactamente igual que la que podemos recorrer con Talion.

¿Y qué hay de Celebrimbor? El elfo viene acompañado de una serie de cambios que hacen que la forma de jugar cambie radicalmente. Monolith ha estado escuchando a los fans desde que Sombras de Mordor se puso a la venta, y ha utilizado este DLC como "beta" para poner a prueba ciertos ajustes, en especial en lo que a dificultad se refiere, en vistas, esperamos, a la más que probable secuela. En la aventura principal, al desbloquear todas las habilidad de Talion, este se convertía en un torbellino de metal y fuego espectral que transformaba grupos de decenas de orcos en una macedonia de miembros amputados bañada por litros y litros de sangre negra... Vamos, que al final el desafío era prácticamente nulo.

Un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas

En El Señor de la Luz, Celebrimbor tiene todas las habilidades a su disposición desde el principio, pero las más potentes han sido eliminadas. En concreto han desaparecido 'Carga Doble' (la que permitía llevar a cabo dos ataques especiales al alcanzar la racha de golpes), 'Aturdimiento en Salto' y 'Lluvia de dagas'. Además, ahora al utilizar el arco el tiempo ya no se ralentiza a nuestro alrededor. Y en esta ocasión, las armas disponen únicamente de tres espacios para runas, a diferencia de los cinco a los que teníamos acceso en la aventura principal. Y hablando de armas, por alguna razón que no alcanzamos a comprender, Celebrimbor lleva exáctamente las mismas armas que Talion: la espada Urfael, la daga Acharn y el arco Azkâr. El arco vale, al fin y al cabo pertenece originalmente al elfo pero... ¿La espada y la daga? Una vez más volvemos a tener esa sensación de vagueza. ¿Tanto costaba diseñar una espada y daga específicas para el forjador de Anillos?

El último cambio, pero no por ello menos importante, afecta a nuestros enemigos, los Uruks: en la campaña principal, atacar a un enemigo sacando partido de su debilidad significaba una muerte de un sólo acuchillamiento por la espalda o flechazo en la cabeza. Aquí, sin embargo, estos ataques hacen más daño de lo normal, pero no acaban con el Uruk de golpe. ¡Y aún hay más! Recordáis que los Caudillos suelen ir acompañados de guardaespaldas, ¿verdad? Una de las estrategias más comunes era ir a por ellos antes de enfrentarnos al Caudillo para hacer la batalla mucho más sencilla. Pero en El Señor de la Luz, los guardaespaldas van ligados a la misión de asesinato del Caudillo, así que es imposible enfrentarse a ellos fuera de dicha misión... Y obligatorio hacerles frente junto a su jefe.

Pero no penséis que Celembrimbor va a estar desprotegido frente a los ejércitos de Mordor, ni mucho menos: para compensar la pérdida de habilidades, también ha ganado otras nuevas. Por ejemplo: aunque no dispone de concentración espectral al usar el arco, como maestro arquero el elfo es capaz de efectuar daño máximo con sus flechas sin necesidad de cargar los disparos. Pero lo más destacable es, sin duda, el poder usar el Anillo Único. Al utilizarlo (presionando L3 + R3 al mismo tiempo) el elfo se vuelve completamente invisible y todo se ralentiza a su alrededor durante un corto período de tiempo, en el que también disponemos de ejecuciones ilimitadas y flechas de fuego. Vamos, que es una versión mejorada de la Tormenta de Urfael a la que Talion tiene acceso en la aventura principal. Es posible aumentar la duración del Único completando distintas misiones que encontraremos repartidas por el mapa (bastante complicadas, eso sí).

Para recargar el poder del Anillo es necesario utilizar la habilidad de dominación, que ha visto aumentadas sobremanera sus capacidades: podemos utilizarla como un movimiento más del golpe de sombras, y de esta manera, encadenarla con distintos enemigos. Cuando un orco yace aturdido en el suelo es posible pulsar R2 + O para dominarlo, y el movimiento Destello Espectral, además de aturdir, también domina a una cantidad determinada de Uruks que depende del nivel de la racha de golpes. Y la cosa no acaba ahí: Celebrimbor puede invocar a cinco adeptos orcos, que lucharán a su lado hasta la muerte. Como veis, se ha puesto mucho énfasis en la habilidad de dominación, ya que Celebrimbor a solas no es capaz de hacer frente a tantos enemigos como Talion. Por último, y para suplir sus carencias, el elfo es capaz de consumir a todos los orcos dominados de la zona para recuperar salud.

En la tierra de Mordor donde se extienden las sombras

Todos estos cambios consiguen su cometido a la perfección: aportan frescura a una fórmula que ya conocíamos, nos obligan a actuar utilizando las nuevas habilidades y hemos visto la pantalla de Game Over en muchas más ocasiones que durante la aventura principal. Pero también es cierto que no todos los cambios nos han terminado de convencer. Por ejemplo, el no poder acabar con las guardaespaldas de un Caudillo le resta parte del factor estratégico que tantó nos gustó en Sombras de Mordor, y a esto hay que sumarle que carecer de una opción a la que ya estábamos acostumbrados ha hecho que ciertas batallas resultasen frustrantes.

El objetivo inical del juego es construir torres, las mismas que debíamos forjar durante la aventura principal. Estas misiones ofrecen nuevos desafíos, como defender armas de asedio o mantener con vida a nuestro ejército orco durante dos minutos. Una vez conseguido, desbloquearemos las misiones de los Caudillos Uruk, a los que debemos dominar para hacer salir a Sauron y enfrentarnos a él. Otro de los puntos más criticados de Sombras de Mordor fue la batalla final, que no era más que un Quick Time Event, y Monolith ha tomado cartas en el asunto para ofrecernos un auténtico enfrentamiento contra el Señor Oscuro en el DLC. Es una pelea bastante entretenida que nos obliga a utilizar todas las habilidades aprendidas, aunque teniendo en cuenta que estamos luchando contra la representación del mal en la Tierra Media, no resulta tan épica como cabria esperar. Eso sí, las capturas que se puede sacar de este enfrentamiento en el modo foto son sencillamente impresionantes. Lo reconocemos, pasamos más tiempo buscando momentos y ángulos determinados que luchando contra el propio Sauron...

En definitiva, El Señor de la Luz es un DLC bastante decente. Las nuevas habilidades brindan un giro de tuerca a las mecánicas que ya conocíamos de sobra, aportando por el camino un mayor nivel de desafío que encantará a los veteranos de Sombras de Mordor. Pero... (y aquí viene la pregunta del millón) ¿Merece la pena pagar lo que cuesta el DLC? Si el juego principal os gustó y queréis seguir exprimiéndolo sea como sea, entonces sí, sin dudarlo. Sin embargo, es un contenido que de haberse pulido un poco más, sería un DLC más que recomendable. La historia no aporta nada nuevo y su duración tampoco es para tirar cohetes que digamos... Aun así, es una oportunidad perfecta para volver a la Tierra Media y recordar por qué es tan divertido ejecutar la 'operación gamba' con todo aquel que se atreva a tosernos. Y de paso, hacer alguna foto.

El Señor de la Luz ya está disponible para PS4, Xbox One y PC a un precio 9,99 €. De momento, ni Warner Bros. ni Monolith han expresado intención de llevar el DLC a PS3 y Xbox 360.

Valoración

Un DLC aceptable para despedir Sombras de Mordor. Es entretenido y desafiante lo poco que dura, pero ciertas áreas están por debajo del nivel de la aventura original.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El Anillo Único y sus habilidades. Mayor nivel de desafío. La pelea contra Sauron.

Lo peor

Presentación muy descuidada. Algunos cambios no acaban de convencer. Corto.

Lecturas recomendadas