Análisis

Análisis de Spelunky para PS3 y PS Vita

Por Daniel Acal
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Aventuras sin fin y a la vieja usanza. Esto es, a grandes rasgos, lo que ofrece Spelunky. Un plataformas 2D en el que los niveles se van generando aleatoriamente con lo que, efectivamente, la aventura nunca termina ya que cada partida es diferente a la anterior. Y lo mejor es que podremos compartirlo con hasta 4 amigos con juego cruzado en PS3 y PS Vita.

Si hace unas semanas os hablábamos de Cloudberry Kingdom, un plataformas de dificultad endiablada y cuyos niveles se generan de forma aleatoria, ahora os traemos una propuesta que comparte algunas similitudes con este descargable de Ubisoft. Se trata de Spelunky, un juego indie creado por Derek Yu que tras pasar por PC en versión freeware (es decir, gratuita) llegó el año pasado al bazar de Xbox 360 y ahora llega a PS3 y PS Vita gracias al port de Blitworks.

La premisa de Spelunky es sencilla. Como harían Indiana Jones, Lara Croft, Nathan Drake o el españolísimo Tadeo Jones, nuestro objetivo es internarnos en laberínticos y exóticos escenarios en busca de tesoros... para después encontrar la salida y llegar hasta ella de una pieza. Porque si en Spelunky es importante acumular oro, más importante todavía es llegar a la salida del nivel enteros. Una tarea que no será nada fácil, como veremos a continuación.

Antes de empezar, elegiremos a uno de los personajes disponibles, a cual más simpático, cabezón y superdeformed: tenemos desde tópicos del género (como un arqueólogo tipo Indiana Jones o un explorador inglés en plan Livingstone Supongo) hasta opciones mucho menos esperables, como una niña, un niña, un extraterreste o... ¡una tanqueta! Esta elección es meramente estética, ya que todos los personajes parten con las mismas habilidades.

Una vez superado el tuturial, preparaos para enfrentaros a un desafío bastante duro. Spelunky cuenta con cuatro mundos temáticos, con cuatro niveles en cada uno. Bajo un desarrollo lateral (o sea en 2D a la vieja usanza), nuestro objetivo básico será llegar de una pieza del punto A (la entrada del nivel) al punto B (la puerta de salida) trincando todos los tesoros que seamos capaces de coger por el camino. Y a la vez, evitando todo tipo de peligros como trampas, abismos y enemigos de lo más variopinto: desde serpientes, murciélagos o arañas hasta fantasmas, zombis o momias…

Para llegar hasta la salida enteros contamos con varios recursos, desde el clásico salto con carrerilla para sortear abismos insalvables de otro modo hasta un látigo en plan Indiana Jones. Otros items básicos son la bomba, capaz de abrirnos caminos en la roca y la cuerda, con la que conseguiremos trepar hasta alturas imposibles de otro modo. Y con el oro y tesoros que encontremos por el camino podremos comprar otros items más potentes, desde unos guanteletes que nos permitirán escalar por las paredes hasta escopetas, picos... y otros utensilios más originales y graciosos.

Pero no cantéis victoria todavía, ya que en Spelunky los niveles se generan de forma aleatoria. Es decir, que cuando muramos y volvamos al principio del juego, los niveles serán completamente distintos a los que nos hemos enfrentado previamente así como la disposición de trampas y enemigos, la disponibilidad de los items, etc. En Spelunky la planificación es imposible y la técnica de ensayo y error, tan utilizada en este tipo de juegos, aquí no sirve para nada.

Así pues, es Spelunky cada partida es única, irrepetible y distinta a la anterior. Y en ese componente de aleatoriedad radica su atractivo. Sus niveles son imprevisibles. Y nuestros reflejos y capacidad para adaptarnos rápidamente a cada situación son claves para sobrevivir. Lo mismo podemos abrirnos camino a bombazos para descubrir a un tarado que nos recibe a escopetazos para proteger sus tesoros que de repente nos atacan fantasmas desde todos los puntos del escenario. En ambos ejemplos, lo más probable es que acabemos muriendo y tengamos que empezar desde el principio. Pero bueno... así es Spelunky. Si logramos escapar del nivel con los tesoros, tendremos fortuna y gloria como en Indiana Jones. Y un besito de la damisela al final si logramos rescatarla (un reto adicional que hay en casi todos los niveles).

El caso es que el juego logra enganchar y desesperar a partes iguales. Y su ritmo de juego y sus partidas rápidas son ideales para PS Vita. En este sentido hay que decir que Spelunky es cross buy en las consolas de Sony. Es decir, que cuesta casi 15 eurazos pero al menos lo tendremos en las dos consolas.

Y ésta no es la única función cross de Spelunky. También es cross save. Es decir, que podremos salvar la partida en una consola y continuarla en la otra. Y lo más imporntante, permite cross play o juego cruzado. Es decir que en las partidas multijugador para hasta 4 amigos podrá haber gente jugando en PS3 y otros en PS Vita en la misma partida. Eso sí, el multijugador solo es local. Nada de online, lo que sin duda es otra de sus grandes pegas.

Un sencillo a la par que simpático apartado gráfico (el juego tampoco necesita más) y machaconas melodías que seguramente terminaréis odiando como yo rubrican un juego indie que, sin ser la bomba (aunque éste sea el item más usado del juego) logrará entretenerte en ratillos muertos mientras esperas el bus, vas a trabajar o al instituto en el metro... ¡o si te quedas atrapado en una cueva!

Valoración

Un plataformas a la vieja usanza en el que cada partida es distinta ya que los niveles se generan aleatoriamente. Capaz de picar y desesperar a partes iguales, es ideal para partidas cortas en el bus, en el baño... ¡o en la cueva!

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Es estretenido (y más si lo juegas con amigos) y muy rejugables. Sus funciones "cross".

Lo peor

No es precisamente barato y que sólo tenga multijugador local

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